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Especial: Europa central y oriental: Evaluar los primeros beneficios de ingresar a la UE

Author(s):
International Monetary Fund. External Relations Dept.
Published Date:
December 2006
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En mayo de 2004, la Unión Europea (UE) realizó su ampliación más importante hasta el momento, con el ingreso de Chipre, Eslovenia, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, Malta, Polonia, la República Checa y la República Eslovaca. Al anunciarse que Bulgaria y Rumania ingresarán en 2007, la UE pronto estará integrada por no menos de 27 Estados. Menos Chipre y Malta, los nuevos miembros son países de Europa central y oriental (PECO-10).

Después de dos años, ¿qué opinan de pertenecer a la UE los ocho países de Europa central y oriental que ingresaron en 2004? y ¿cuáles son las perspectivas para Bulgaria y Rumania? El Departamento de Europa del FMI acaba de realizar un estudio sobre las perspectivas económicas de los PECO-10 (véase el cuadro sobre crecimiento) en el que el personal del FMI comparó los resultados económicos y la evolución del mercado financiero en los PECO-10 con los de otros países de mercados emergentes (véanse los gráficos 16).

Gráfico 1Crecimiento acelerado

Los PECO-10 crecen a un ritmo acelerado, incluso frente a otros mercados emergentes.

(Crecimiento medio del PIB per cápita, porcentaje)

Citation: 35, 22; 10.5089/9781451944457.023.A006

Datos: FMI, Perspectivas de la economía mundial, septiembre de 2006.

Gráfico 2Buenas cifras de inflación

La inflación media es baja en los PECO-10 porque los países ajustan sus políticas para cumplir los criterios de Maastricht.

(Inflación media del índice de precios al consumidor, porcentaje)

Citation: 35, 22; 10.5089/9781451944457.023.A006

Datos: FMI, Perspectivas de la economía mundial, septiembre de 2006.

Gráfico 3Se registran grandes déficits en cuenta corriente

Al contrario de la mayoría de los mercados emergentes, todos los PECO-10 registran grandes déficits en cuenta corriente.

(Saldo medio de la cuenta corriente, porcentaje del PIB)

Citation: 35, 22; 10.5089/9781451944457.023.A006

Datos: FMI, Perspectivas de la economía mundial, septiembre de 2006.

Gráfico 4Predominan los desequilibrios privados

La mayoría de los déficits en cuenta corriente obedecen a brechas de inversión privada-ahorro y no a déficits del gobierno.

(Promedio de 2004—06, porcentaje del PIB)

Citation: 35, 22; 10.5089/9781451944457.023.A006

Datos: FMI, Perspectivas de la economía mundial, septiembre de 2006.

Gráfico 5Se atrae mucha inversión extranjera directa (IED)

La afluencia de IED es grande, lo cual hace menos preocupantes los altos déficits en cuenta corriente. Sin embargo, también están creciendo los flujos creadores de deuda.

(Afluencia neta de capital, porcentaje del PIB)

Citation: 35, 22; 10.5089/9781451944457.023.A006

Datos: Banco Mundial, base de datos sobre los flujos mundiales de financiamiento para el desarrollo.

Gráfico 6Menor costo del servicio de la deuda

Los PECO-10 están pagando 50–100 puntos básicos menos por el servicio de su deuda que lo que indicarían sus parámetros fundamentales.

Citation: 35, 22; 10.5089/9781451944457.023.A006

(Brecha entre los diferenciales efectivos y calculados con base en los parámetros fundamentales, puntos básicos)

Los resultados económicos han sido pujantes en estos países; pero, como su nivel de ahorro es generalmente bajo, dependen mucho del capital extranjero para financiar sus altos niveles de inversión, lo que genera grandes déficits en cuenta corriente, al contrario de la mayoría de los mercados emergentes. Los déficits en cuenta corriente suelen encender las alarmas; pero, en general, los mercados financieros parecen ver con buenos ojos los resultados los PECO-10: el análisis del FMI indica que muchos de los PECO-10 están pagando, en promedio, 50–100 puntos básicos menos por su deuda externa que otros mercados emergentes con políticas y condiciones económicas semejantes. Esto indica un posible “efecto halo”: el ingreso a la UE y la expectativa de que los PECO-10 eventualmente adopten el euro reduce el riesgo a los ojos de los inversionistas. Camilla Andersen, del Boletín del FMI, habló con Susan Schadler, Subdirectora del Departamento de Europa del FMI, sobre estas y otras conclusiones.

Algunas cifras
PECO-10: Bulgaria, Eslovenia, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, Polonia, la República Checa, la República Eslovaca y Rumania.
Población102millones
PIB (2006)US$866.000millones
UE-15: Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Grecia, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Países Bajos, Portugal, el Reino Unido y Suecia.
Población387millones
PIB (2006)US$13,458billones
Datos: FMI, base de datos de Perspectivas de la economía mundial y estimaciones del personal técnico.
PECO-10: Datos básicos de crecimiento(PIB real, variación porcentual anual)
EfectivoEfectivoProy.Proy.
2004200520062007
PECO-1016,66,26,66,1
Estados bálticos17,89,29,17,8
Estonia7,89,89,58,0
Letonia8,610,211,09,0
Lituania7,07,56,86,5
Europa central14,94,75,24,7
Eslovenia4,23,94,24,0
Hungría5,24,14,53,5
Polonia5,33,45,04,5
República Eslovaca5,46,16,57,0
República Checa4,26,16,04,7
Europa sudoriental17,14,85,55,8
Bulgaria5,75,55,66,0
Rumania8,44,15,55,5
Datos: FMI, Perspectivas de la economía mundial, septiembre de 2006.

BOLETÍN DEL FMI: ¿Qué ha significado pertenecer a la UE para los ocho países de Europa central y oriental (PECO-8) que ingresaron en 2004?

SCHADLER: Apenas estamos empezando a evaluar el impacto del ingreso a la UE, pero todo indica que el crecimiento ha recibido un considerable impulso. En promedio, el crecimiento del PIB per cápita en los PECO-8 ha pasado de casi el 5% a cerca del 6%. En algunos países, el aumento es mucho mayor. El ingreso a la UE se ha traducido en grandes oportunidades, como las transferencias en forma de inversión y ayuda a los ingresos de la UE. En general, el ingreso ha convertido estos países en bases más atractivas para la tercerización y localización de operaciones en el exterior de los 15 miembros iniciales de la UE [UE-15]. La exportación y la penetración de exportaciones de la mayoría de los PECO-8 en la UE-15 también están creciendo rápidamente.

BOLETÍN DEL FMI: La adopción del euro es un tema candente para los nuevos miembros, algunos se muestran impacientes mientras que otros prefieren esperar. ¿Qué aconseja el FMI a los nuevos Estados miembros?

SCHADLER: Vemos la adopción del euro como una gran oportunidad para acrecentar las perspectivas de crecimiento en todos los nuevos miembros. La mayoría de los estudios considera ventajoso integrarse en una unión monetaria, sobre todo para los países de mercados emergentes, pero no coinciden en cuanto al volumen de las ventajas. Uno de los beneficios es el aumento del comercio. Según los estudios del FMI, la creación de la zona del euro incrementó considerablemente el comercio entre los 12 miembros actuales.

Por su condición de países de mercados emergentes, los nuevos miembros tendrán otras dos ventajas importantes una vez que adopten el euro. Primero, podrán reducir apreciablemente la prima de riesgo de mercados emergentes que actualmente pagan por su deuda emitida en el exterior. Esto representa un beneficio sustancial, ya que la deuda emitida por todos los PECO-8 actualmente está sujeta a esa prima. Segundo, puesto que el público prevé la adopción del euro, está empezando a modificar su comportamiento. Tanto los hogares como las empresas se están endeudando en moneda extranjera —especialmente en euros— porque pueden obtener tasas de interés menores y porque prevén que en el momento de pagar estarán recibiendo sus ingresos en euros. Esto está bien siempre y cuando los nuevos Estados miembros efectivamente adopten el euro; pero si las expectativas sobre el calendario de adopción del euro resultan demasiado optimistas, la posición en moneda extranjera de los hogares y empresas constituirá un riesgo importante en caso de agitación en los mercados mundiales, por lo cual estos países necesitan una estrategia de salida: la adopción del euro.

BOLETÍN DEL FMI: Algunos políticos de los nuevos miembros están pidiendo un cambio de criterios para ingresar a la unión monetaria, ya que los consideran muy estrictos. ¿Es esto cierto?

SCHADLER: Sí y no. Nosotros consideramos que el ingreso a la zona del euro ofrece grandes oportunidades, pero el éxito requiere una política macroeconómica correcta. Hacemos especial hincapié en la necesidad de una situación fiscal sólida, lo que para mí significa un presupuesto equilibrado o incluso en superávit.

El ingreso a la UE parece impulsar las tasas de crecimiento de los nuevos miembros y este efecto será mayor aún al ingresar en la zona del euro. En ese caso, se justifica un freno en la actividad económica. A limitar el crecimiento de la participación del sector público en la economía, los países crearán espacio para la inversión privada. Asimismo, deben velar por que sus mercados laborales y de productos tengan una flexibilidad que permita absorber los shocks económicos que no afecten al resto de la zona del euro mediante ajustes internos.

De cumplirse estas condiciones, la inflación no sería tan importante como establecen los criterios de Maastricht para garantizar los resultados futuros en la zona del euro (véase el recuadro). Cabe señalar que la UE ha fijado las reglas del juego y seguramente no las va a cambiar, así que, por más validez económica que tenga este debate, los nuevos miembros tendrán que cumplir los criterios de Maastricht. Y cuanto antes, mejor.

BOLETÍN DEL FMI: Al alejarse la esperanza de ingresar rápidamente a la unión monetaria, ¿es arriesgado para los nuevos Estados miembros prolongar su estadía en el mecanismo de tipos de cambio MTC II, que sirve como antesala a la adopción del euro?

SCHADLER: Estos riesgos son totalmente manejables si se vislumbra un punto final. Para los países que tenían regímenes de convertibilidad y de tipo de cambio fijo, el ingreso en el MTC II casi no ha cambiado nada; pero, si bien no existen grandes riesgos en la actualidad, ello podría cambiar. Como ya dije, la probable adopción del euro está incitando a hogares y empresas a endeudarse en euros. Si la expectativa de adopción del euro cambiase radicalmente, la situación podría volverse arriesgada.

PECO-10: Comparación con otros mercados emergentes (los datos de 2006 y 2007 son proyecciones)

BOLETÍN DEL FMI: Los tres Estados bálticos han gozado de un alto nivel de crecimiento. A Estonia en particular le ha ido bien. ¿A qué se debe el éxito relativo de los Estados bálticos?

SCHADLER: Es importante ver más allá de las cifras, incluso las de un período largo, de cinco años. Todos los PECO-8 pasaron por una transición en la que el PIB cayó abismalmente y luego se recuperó. El vigor de la recuperación ha sido desigual en el tiempo y en cada país. En todo caso, en los últimos 10 años, los Estados bálticos han crecido a un ritmo ligeramente mayor que el de los países más grandes y, según los estudios del FMI, en los próximos años podrán seguir superando un poco a los demás PECO. Primero, un PIB per cápita medio inferior implica un mayor potencial de recuperación. Segundo, los Estados bálticos tienen un crecimiento de la población relativamente bajo, lo que ayuda en términos del aumento de la productividad de la mano de obra. Tercero, han establecido lazos comerciales estrechos con pujantes mercados de Europa, lo cual ha estimulado la competencia y la eficiencia, creando las bases para un crecimiento más vigoroso. Cuarto, los sistemas educativos son relativamente buenos.

BOLETÍN DEL FMI: Los tres mayores países —Polonia, Hungría y la República Checa— tienen una trayectoria más desigual. ¿A qué se deben los problemas de estos primeros reformadores?

SCHADLER: Cabe reiterar que no debemos prestar demasiada atención a las cifras de unos cuantos años y también recalcar que los problemas de Europa central son muy disímiles. Estos países no han trazado rumbos claros para sus gobiernos, lo cual ha suscitado incertidumbre política, sobre todo en el año o años pasados. Además, difieren en muchos otros aspectos. En Hungría, el gasto del gobierno es muy superior a los ingresos, lo cual ha generado un aumento de la deuda pública hasta niveles elevados para un mercado emergente. Esto ha creado dudas sobre la sostenibilidad de la política fiscal y ha afectado a la confianza del mercado. Polonia es algo distinto. Si bien tiene deficiencias fiscales, su déficit y deuda pública no son tan altos como los de Hungría. La República Checa tiene un déficit y una deuda pública mucho menores; pero, como su ingreso per cápita inicial era mucho mayor que el de Hungría y Polonia, su potencial de crecimiento es inferior.

Requisitos para la adopción del euro

Todos los países de la UE (menos Dinamarca y el Reino Unido, que tienen cláusulas de no participación) están obligados a adoptar el euro, pero antes deben cumplir los criterios establecidos en el Tratado de Maastricht de 1993. El Consejo de Ministros de la UE evalúa el cumplimiento de los criterios de Maastricht por parte de cada país, con base en informes de la Comisión Europea y el Banco Central Europeo. Las evaluaciones se realizan cada dos años o cuando los Estados miembros las solicitan. Los criterios, que se comparan con los datos publicados más recientes, son los siguientes:

  • La inflación media del año no debe superar en más de 1,5 puntos porcentuales al promedio de los tres Estados miembros de la UE con los “mejores resultados” de estabilidad de los precios.

  • La tasa de interés nominal de un valor del Estado a 10 años no puede superar en más de 2 puntos porcentuales el promedio de esos tres países.

  • El déficit fiscal para el año civil no debe superar al 3% del PIB.

  • El saldo de la deuda pública no debe superar al 60% del PIB.

  • Los países deben participar en el MTC II durante dos años como mínimo y sus monedas mantener “márgenes de fluctuación normales” en torno a la paridad central convenida.

Los tres países han perdido impulso. Hace 10 años se estaban produciendo fuertes cambios en la República Checa a raíz de una crisis bancaria; en Hungría, por problemas de la balanza de pagos; y en Polonia, por el cambio de gobierno. Hoy en día, el menor ritmo de reforma estructural significa que las condiciones no están mejorando para los inversionistas potenciales, y los actuales inversionistas se preguntan hacia dónde van estos países.

BOLETÍN DEL FMI: La mayoría de los nuevos miembros de la UE registra grandes déficits en cuenta corriente. ¿Debemos preocuparnos?

SCHADLER: En general, cuando vemos déficits en cuenta corriente de dos cifras saltan las alarmas. Indudablemente. Es absolutamente crucial vigilar de cerca la situación y detectar de inmediato señales de vulnerabilidad aguda.

No obstante, en algunos países, estos déficits difieren de los observados en otros lugares. Los PECO-8 decidieron hace tiempo abrir plenamente sus cuentas de capital, y ello en un entorno de gran potencial de crecimiento. Son vecinos de una de las regiones más ricas del mundo, pero sus salarios son mucho más bajos y por ende ofrecen buenas oportunidades de inversión. En este mundo globalizado, la combinación de cuentas de capital abiertas y buenas oportunidades de inversión solo lleva a grandes déficits en cuenta corriente: el capital ingresa y la inversión impulsa la importación y el consumo.

Es así como los ingresos de los países se equiparan. Hablamos de países con tasas de ahorro comúnmente bajas, de modo que el ahorro externo es conveniente para incrementar sus tasas de inversión y suavizar el consumo. Esta es la esencia de la globalización. Pero también significa exponerse a los cambios de actitud del mercado. Las estrategias de alto crecimiento requieren una cuidadosa combinación de políticas sólidas. No hay margen para grandes errores.

BOLETÍN DEL FMI: El fuerte aumento del crédito pone en riesgo la estabilidad financiera de muchos países de los PECO-10. ¿Qué deben hacer para controlar esos riesgos?

SCHADLER: La mejor protección es una sólida supervisión bancaria. Estos países partieron de sectores bancarios pequeños y bajo endeudamiento de los hogares. La apertura de la cuenta de capital se ha traducido en afluencia de dinero y mayores oportunidades de crédito para todos. El rápido aumento del crédito es parte integral de la estrategia de estos países.

Sin embargo, esto conlleva riesgos, y los supervisores bancarios deben mantenerse al tanto de la situación. Deben velar por que los bancos manejen bien el riesgo a fin de detectar problemas antes de que se traduzcan en préstamos en mora; y también se debe concienciar a los prestatarios de los riesgos.

BOLETÍN DEL FMI: Los iniciales UE-15 tienden a centrarse en la parte negativa de la ampliación. ¿Cuál es la parte positiva?

SCHADLER: Existen varios aspectos favorables, aunque la gente tiende a olvidarlos en el corto plazo. Cada vez serán más evidentes si se permite su plena intervención a mediano plazo. La relocalización y tercerización de operaciones quizá despierte resistencia política en la UE-15 al desplazarse puestos de trabajo hacia Europa central y oriental; pero, con el tiempo, la gente de Europa occidental entenderá que la relocalización de algunas actividades fortalecerá sus empresas ante la feroz competencia mundial, lo cual les permitirá sobrevivir.

Esto forzará a los trabajadores de Europa occidental a especializarse en tareas más avanzadas. Veo la ampliación de la UE como una versión local de la globalización, que permite a las empresas aprovechar las sinergias entre una parte muy adelantada del mundo y otra que aún tiene un considerable potencial de recuperación.

Algunas de las conclusiones de este artículo se publicarán próximamente en un documento de trabajo del FMI: “Do Economists’ and Financial Market Perspectives Differ for the New Members of the UE?”, de Pipat Luengnaruemitchai y Susan Schadler.

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