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Correr El Velo

Author(s):
International Monetary Fund. Communications Department
Published Date:
June 2018
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ILUSTRACIÓN: ISTOCK.COM/ALUXUM

En el mundo, alrededor de USD 12 billones corresponden tan solo a inversiones en sociedades fantasma

Jannick Damgaard, Thomas Elkjaer y Niels Johannesen

Nuevos estudios revelan que las multinacionales han invertido USD 12 billones en sociedades fantasma vacías en todo el mundo, y los ciudadanos de algunos países financieramente inestables y productores de petróleo tienen gran parte de su patrimonio personal (alrededor de USD 7 billones) en paraísos fiscales.

Si bien Swiss Leaks, Panama Papers y otras recientes filtraciones de datos de centros financieros extraterritoriales han revelado parte de la intrincada trama que utilizan multinacionales y personas acaudaladas en paraísos fiscales para evitar pagar lo que les corresponde, el mundo de las finanzas extraterritoriales sigue siendo muy poco transparente. Debido al secreto que caracteriza a los servicios de bancos extraterritoriales, abogados y empresas de domiciliación en esos centros, es difícil precisar cuánto dinero se canaliza a través de paraísos fiscales, cuál es su origen y cuál su destino.

Estas preguntas son muy importantes hoy en países donde abundan las iniciativas para frenar la utilización nociva de paraísos fiscales. Políticas como la Ley de cumplimiento de impuestos sobre cuentas extranjeras, la Norma común de intercambio de información y el Marco inclusivo sobre la erosión de la base imponible y el traslado de beneficios (respectivamente, FATCA, CRS y BEPS, todas por sus siglas en inglés) introducen nuevos requisitos de información: las multinacionales deben presentar información sobre su actividad económica por país; los bancos deben verificar exhaustivamente los antecedentes de clientes para identificar cuentas en el extranjero e informar en detalle a las autoridades fiscales; y estas últimas deben compartir la información tributaria importante con sus pares extranjeros mediante acuerdos integrales de intercambio de información.

Esta nueva oleada de políticas tributarias coercitivas genera controversia. Hay quienes valoran los intentos ambiciosos por reparar un sistema tributario internacional, que se percibe fracturado, y que permite que una élite mundial pague impuestos de tasas efectivas más bajas. Para otros, el costo de aplicación podría echar por tierra los beneficios. No es posible determinar qué postura se acerca más a la realidad sin medidas confiables sobre la magnitud del desafío en materia extraterritorial. Afortunadamente, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y el Banco de Pagos Internacionales (BPI) recientemente publicaron estadísticas sobre posiciones financieras transfronterizas que permitieron a los investigadores comenzar a correr el velo del secreto en los centros extraterritoriales.

Estrategias de las sociedades fantasma extraterritoriales

La inversión extranjera directa (IED) suele percibirse como una inversión estratégica y estable a largo plazo producto de decisiones fundamentales sobre localización de multinacionales. Normalmente, se la considera sinónimo de creación de empleo, producción, construcción de nuevas fábricas y transferencia de tecnología. Sin embargo, un nuevo estudio (Damgaard y Elkjaer, 2017) combina estadísticas detalladas sobre IED publicadas por la OCDE con la amplia cobertura de la Encuesta Coordinada sobre la Inversión Directa, del FMI, y concluye que una cifra sorprendente de USD 12 billones —casi un 40% de todas las posiciones de IED en el mundo— es totalmente artificial: se trata de inversión financiera canalizada mediante sociedades ficticias sin actividad real.

Estrategias de las sociedades fantasma extraterritoriales

Fuente: Cálculos basados en Damgaard y Elkjaer (2017).

Nota: IED = Inversión extranjera directa. Incluye países que no son paraísos fiscales con un PIB mayor de USD 300.000 millones y un coeficiente de IED saliente/PIB superior al 3% en 2015. Entidades con fines especiales son entidades jurídicas que se constituyen para fines tributarios.

Estas inversiones de sociedades ficticias casi siempre se realizan en conocidos paraísos fiscales. Las principales ocho economías de este tipo —los Países Bajos, Luxemburgo, la RAE de Hong Kong, las Islas Vírgenes Británicas, Bermuda, las Islas Caimán, Irlanda y Singapur— albergan más del 85% de la inversión mundial en entidades con fines especiales, constituidas por razones tributarias. Estas entidades se registran conforme a la ley nacional, la propiedad efectiva está en manos de extranjeros, tienen pocos o ningún empleado, poca o ninguna producción en el país receptor, poca o ninguna presencia física, activos y pasivos mayormente externos, y su actividad principal es el financiamiento del grupo o actividades de “holding”. La importancia de estas inversiones extraterritoriales es cada vez mayor. A diferencia de la inversión de cartera y de otras inversiones, la IED siguió expandiéndose tras la crisis financiera, impulsada por sus posiciones frente a los centros financieros debido a la creciente complejidad de las estructuras corporativas de las grandes multinacionales (Lane y Milesi-Ferretti, 2018).

El uso de tales entidades en paraísos fiscales no implica necesariamente elusión fiscal, si bien supone más oportunidades tanto de elusión como de evasión fiscal. Muchas de las estrategias agresivas de minimización de la carga fiscal requieren que las inversiones se estructuren precisamente de esta forma, y está bien documentado que las multinacionales con presencia nominal en paraísos fiscales efectivamente pagan menos impuestos por su renta mundial.

Este tipo de ingeniería tributaria financiera es un fenómeno mundial que afecta a las economías avanzadas y de mercados emergentes. En economías de mercados emergentes como India, China y Brasil, entre 50% y 90% de la IED saliente se canaliza a través de una entidad extranjera sin realidad económica; la proporción es del 50% al 60% en economías avanzadas como el Reino Unido y Estados Unidos (véase el gráfico 1). El promedio mundial es cercano al 40%. Si bien la proporción de entidades con fines especiales es relativamente baja en algunos países de la OCDE, el desafío fiscal puede ser igualmente importante, pues las economías desarrolladas en general tienen una IED saliente relativamente alta en comparación con el tamaño de su economía.

Riqueza oculta

En muchas partes del mundo, los particulares también usan paraísos fiscales a gran escala, como lo demuestra un nuevo estudio de Alstadsæter, Johannesen y Zucman (de próxima publicación). Al analizar las estadísticas recientes del BPI sobre depósitos bancarios transfronterizos, el estudio documenta diferencias entre países en cuanto a la riqueza en cuentas personales transfronterizas. En el mundo, los particulares tienen alrededor de USD 7 billones en paraísos fiscales, prácticamente un 10% del PIB mundial. Sin embargo, el stock de riqueza transfronteriza oscila entre un 4% del PIB en los países nórdicos y un 50% en algunos países productores de petróleo, como Arabia Saudita y Rusia, y en países que han sufrido gran inestabilidad financiera, como Argentina y Grecia (véase el gráfico 2).

Estos patrones sugieren que los altos impuestos no están asociados necesariamente a altos niveles de evasión fiscal extraterritorial: los países nórdicos tienen una de las tasas del impuesto sobre la renta más altas del mundo, pero un nivel relativamente bajo de patrimonio personal extraterritorial. También se observó que las personas no siempre acumulan dinero en cuentas extraterritoriales para evadir impuestos, especialmente en las economías emergentes. Por ejemplo, los bancos de paraísos fiscales pueden servir para eludir controles de capital durante una crisis cambiaria, como lo sugieren los niveles excepcionalmente altos de riqueza personal de argentinos en el exterior, y para lavar ingresos provenientes de la corrupción en industrias extractivas, como lo indican las estadísticas para Rusia y Venezuela.

Asimismo, el estudio revela cambios drásticos en la participación de los paraísos fiscales en el mercado mundial de gestión de patrimonios: la proporción de riqueza mundial oculta en bancos suizos ha disminuido de casi 50% en vísperas de la crisis financiera a cerca de 25% en la actualidad, debido a la expansión de paraísos fiscales asiáticos como la RAE de Hong Kong, la RAE de Macao y Singapur. Esto podría indicar que la cooperación internacional sobre temas tributarios por parte de Suiza y otros paraísos fiscales europeos está disuadiendo a los evasores de impuestos. Pero también puede significar que una mayor proporción de las grandes fortunas se encuentra en países asiáticos, que realizan actividades bancarias en paraísos fiscales cercanos.

Salir a la luz

El reto en materia tributaria internacional aumentará en los próximos años debido a la mayor digitalización y movilidad de los activos (pensemos en Facebook, Google, Tencent). Nuevos estudios arrojan luz sobre el dinero que se canaliza a través de paraísos fiscales y revelan diferencias notables entre los países en cuanto a la exposición a la problemática extraterritorial, pero estos análisis se basan en evidencias incompletas, ya que las multinacionales y los particulares también pueden usar otros métodos para proteger su riqueza en el exterior. Por este motivo, se necesita aún más información para correr por completo el velo del secreto financiero en los centros financieros extraterritoriales.

Primero, más países deben comenzar a suministrar regularmente datos financieros desagregados por instrumento, sector interno, sector de contraparte y país, moneda y vencimiento. Segundo, las estadísticas macroeconómicas tradicionales, con base en la economía nacional como única frontera relevante, son cuestionadas cada vez más por la globalización financiera. Estas estadísticas deben complementarse con datos sobre interconexión mundial que vayan más allá de la tenencia de riqueza financiera y de las fronteras para encontrar a los propietarios finales. Estos datos permitirán sopesar los costos y beneficios de diversas iniciativas: las decisiones deben basarse en evidencia abundante, detallada y confiable. FD

Al escondite

Fuente: Alstadsæter, Johannesen y Zucman (de próxima publicación).

Nota: Incluye países con un PIB superior a USD 200.000 millones en 2007.

JANNICK DAMGAARD es Economista Principal del Banco Nacional de Dinamarca, THOMAS ELKJAER es Economista Principal en el Departamento de Estadística del FMI y NIELS JOHANNESEN es Profesor de Economía en el Centro de Comportamiento Económico y Desigualdad de la Universidad de Copenhague.

Las opiniones expresadas en este artículo pertenecen a los autores; no reflejan necesariamente las opiniones de las instituciones a las que pertenecen.

Referencias:

    AlstadsæterAnnetteNielsJohannesen yGabrielZucman. De próxima publicación. “Who Owns the Wealth in Tax Havens? Macro Evidence and Implications for Global Inequality”. Journal of Public Economics.

    • Search Google Scholar
    • Export Citation

    DamgaardJannick yThomasElkjaer.2017. “The Global FDI Network: Searching for Ultimate Investors”. IMF Working Paper 17/258Fondo Monetario InternacionalWashington, DC.

    • Crossref
    • Search Google Scholar
    • Export Citation

    LanePhilip R. yGian MariaMilesi-Ferretti.2018. “The External Wealth of Nations Revisited: International Financial Integration in the Aftermath of the Global Financial Crisis”. IMF Economic Review66 (1): 189222.

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