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En Las Trincheras: Campeón de la inclusión

Author(s):
International Monetary Fund. External Relations Dept.
Published Date:
September 2017
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FOTO: FMI

Benno Nduluexplica por qué más personas deberían tener acceso a los servicios financieros

BENNO NDULU es gobernador del Banco de Tanzanía y un defensor del acceso a servicios financieros para los segmentos más pobres y marginados de la sociedad. Como presidente del directorio de la Alianza para la Inclusión Financiera, que integra a más de 90 economías en desarrollo de todo el mundo, Ndulu ayudó a poner en marcha algunas de las estrategias de política más innovadoras para llevar el sistema financiero a los no bancarizados. Bajo su liderazgo, el Banco de Tanzanía otorgó licencias a las dos primeras oficinas de información sobre crédito, a fin de reducir el riesgo crediticio y fomentar el crédito al sector privado, y promovió el uso de tecnologías móviles como medio para incorporar más personas al sistema bancario.

Con un doctorado en Economía de Northwestern University en Estados Unidos, Ndulu trabajó para el Banco Mundial en África oriental y desempeñó un papel fundamental en el desarrollo del Consorcio de Investigación Económica de África, un organismo panafricano de política económica.

En esta entrevista con Bruce Edwards, de F&D, Ndulu señala que detrás de todo sistema financiero igualitario existe un sólido banco central.

F&D: La inclusión financiera ha acaparado mucha atención últimamente. ¿Qué lugar ocupan los gobernadores de los bancos centrales en ese debate?

BN: En África, los bancos centrales en general han abanderado la causa de la inclusión financiera, y no por casualidad. No se puede tener una política monetaria eficaz sin que una mayor proporción de la población participe en la actividad monetaria: la inclusión financiera, es decir incorporar en el sistema a los no bancarizados, aporta muchos más flujos financieros sobre los que se puede ejercer influencia mediante políticas.

Esa es una de las principales razones. La segunda es sencillamente que el objetivo de reducción de la pobreza (o la erradicación, si es posible) exige que se resuelvan las restricciones de acceso al sistema financiero. Y el sistema financiero siempre ha estado en la órbita de los bancos centrales. Los bancos centrales no se dedican únicamente a la política monetaria, también supervisan a los bancos y se encargan de los sistemas de pago. Por eso, varios bancos centrales sumaron la inclusión financiera a sus funciones.

F&D: ¿Quién tiene menos probabilidades de acceder a los servicios financieros en Tanzanía o en la región en general?

BN: En primer lugar, la población rural, que probablemente ocupe el escalón más bajo de la inclusión financiera, o el más alto de la exclusión. Después vendrían las mujeres. Existen divisiones entre zonas urbanas y rurales así como brechas de género en la inclusión financiera, y ambas deben resolverse.

F&D: ¿Cree que los factores demográficos en este tema son distintos en la región de África oriental que en el resto del mundo?

BN: Sí. Considero que en parte tiene que ver con las prácticas culturales, sobre lo que se espera de las mujeres en cuanto a la gestión de las finanzas. Todavía tenemos que encarar esas cuestiones, aun mientras resolvemos el problema de la plataforma de prestación de los servicios. Son temas importantes que deben abordarse.

F&D: En su cargo como presidente de la Alianza para la Inclusión Financiera, ¿qué influencia tiene usted (o la Alianza) sobre los responsables de las políticas económicas en la región?

BN: La Alianza es en gran medida una alianza de autoridades económicas. La Alianza ha marcado una gran diferencia para sus miembros de tres maneras. En primer lugar, el aprendizaje entre pares. No hay nada como aprender de cómo otros resuelven los problemas. Como todos estamos concentrados en el desafío de la inclusión financiera, aprendemos de los países de otras regiones, porque el problema no solo atañe a África sino también a Asia y América Latina. Incluso hay países de Europa oriental, como Rusia, y otros que también forman parte de la Alianza.

Segundo, la presión de los pares. Asumimos compromisos como grupo, y siempre informamos sobre el avance en la implementación de esos compromisos. Y los países se inspiran mutuamente, mostrando que han avanzado, y en general se ven más incentivados de esa manera.

Tercero, es una herramienta importante de coordinación con otras partes interesadas, con el sector privado y las empresas de telecomunicaciones, que son clave. Por último, dentro de la Alianza, todos los miembros son iguales: realmente se trata de aprender de los demás y no de obligar a nadie a hacer cosas. Eso hace que la Alianza para la Inclusión Financiera sea muy especial.

F&D: Los países de la región enfrentan varios problemas, como la baja del precio de las materias primas y las condiciones de financiamiento más estrictas. ¿Qué tan prioritaria es la inclusión financiera?

BN: La inclusión financiera encabeza la lista, en parte porque sabemos que para reducir la dependencia es necesario diversificar la economía, y el acceso al crédito es un obstáculo considerable para las pequeñas y medianas empresas que normalmente contribuyen a ese objetivo. Hasta las zonas rurales se están diversificando: no es todo agricultura. Y creo que a la población joven en general, incluso en zonas rurales, le gustaría saber que tiene otras oportunidades más allá de las materias primas. Por lo tanto, es importante resolver las principales restricciones, que son el acceso al financiamiento y el uso de las finanzas.

F&D: Es interesante que los gobernadores de los bancos centrales, que usted señala que son cruciales para este problema, no hayan participado demasiado del debate. ¿A qué cree que se debe eso?

BN: En realidad, en la Alianza para la Inclusión Financiera la mayoría de los principales miembros son gobernadores de bancos centrales y sus colaboradores. Pero hay diferencias entre países. Los gobernadores que decidieron ser audaces en términos de aceptar la innovación —en particular la innovación digital para resolver los problemas de la exclusión financiera— también han tendido a ser más enfáticos al momento de acometer el problema. Pero algunos han optado por la postura tradicional, es decir, “no voy a aceptar la innovación hasta estar seguro de que no hay riesgos”. Entonces el avance es mucho más lento.

F&D: ¿Existen riesgos políticos relacionados con las políticas inclusivas o de inclusión financiera? ¿Son algo popular? ¿O los políticos prefieren mantenerse al margen?

BN: Bueno, creo que en general son populares. Si hay algo que reduce la agitación, es la inclusión. Y a ningún político le gusta la agitación. En especial ahora que los jóvenes de nuestra región son un factor importante en relación con el desempleo y las expectativas, es necesario que las políticas inclusivas ofrezcan oportunidades para que todos puedan ganarse la vida y no caer en problemas.

F&D: En su propio país, Tanzanía, ¿está usted satisfecho con el avance logrado en términos de inclusión financiera?

BN: Sí. Hemos avanzado mucho en los últimos seis o siete años con la adopción de la tecnología digital. En los primeros 50 años desde la independencia, solo pudimos incorporar un 9% o 10% de la población al sector formal. En aproximadamente siete años, llevamos ese número a casi el 60%. Eso fue posible en parte gracias a la plataforma de dinero móvil y ahora a las identificaciones digitales, que garantizan el acceso al crédito y facilitan el proceso de “conocer al cliente” [el proceso de identificar y verificar la identidad de los clientes de los bancos]. Y, por supuesto, hemos reducido el costo de los servicios financieros y los hicimos más prácticos. Son ingredientes muy importantes del éxito que han alcanzado Tanzanía y otros países de la región.

F&D: Pero la tecnología financiera implica riesgos. ¿Cómo puede regularse el sector sin sacrificar las ventajas?

BN: Bueno, los riesgos existen, y tienen que gestionarse. Los que quieren evitar los riesgos rechazan las potenciales ventajas de la innovación. Pero los que están listos para gestionar los riesgos lo hacen garantizando la integridad de los sistemas.

Esta entrevista se ha editado por razones de claridad.

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