Journal Issue
Share
Finance and Development, March 2015
Article

Cuestión de Tamaño: Las empresas de África subsahariana deben generar más empleo para desarrollar todo el potencial de la región

Author(s):
International Monetary Fund. External Relations Dept.
Published Date:
March 2015
Share
  • ShareShare
Show Summary Details

Bruce Edwards

El Ritmo al que muchas economías de África subsahariana han estado creciendo en los últimos años puede evocar imágenes de carteles con la frase “Se necesita empleado” en casi cada empresa. Pero a pesar de este ritmo de crecimiento superior al 5% anual, aún no hay suficientes empleos remunerados, especialmente fuera del sector agrícola.

En África subsahariana, la fuerza laboral asciende a unos 450 millones de personas, pero menos de 40 millones trabajan en el sector formal. Esto no significa que el resto de la población no trabaje; de hecho, el desempleo en la región es relativamente bajo. El problema consiste en transformar el actual mercado de trabajo que mantiene a los trabajadores en pequeños empleos en el sector informal y en la agricultura—en muchos casos pagándoles muy poco o nada—en un mercado que ofrezca más oportunidades en el sector manufacturero y de servicios, donde existe más seguridad en materia de ingresos. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el 76,6% de los trabajadores de África subsahariana se encuentra inmerso en formas de empleo vulnerables.

Además, dado que África subsahariana es la región con la tasa de fertilidad más alta del mundo, es necesario generar mucho más empleo para absorber a una fuerza laboral en rápida expansión. Según las Naciones Unidas, se estima que en esta región la población en edad de trabajar se duplicará con creces de aquí a 2050.

Ventaja potencial

Si bien el crecimiento de la población ejerce presión sobre el mercado de trabajo, este también podría ser beneficioso. África subsahariana es la región con la proporción de población entre 10 y 24 años más alta del mundo (32%), lo que, según la OIT, ofrece un “dividendo demográfico” porque la capacidad productiva de la población en edad de trabajar aumentará con la capacidad de mano de obra adicional.

Según un estudio del FMI titulado “Africa’s Got Work to Do: Employment Prospects in the New Century”, si las economías de África subsahariana pueden atraer más inversión de Asia oriental en producción de uso intensivo de mano de obra, la región podría experimentar un gran aumento de la producción manufacturera para la exportación. Pero actualmente menos del 10% de los trabajadores de la región tiene empleos en la industria.

Según un estudio reciente del Center for Global Development (CGD), las empresas de 41 países de esta región son un 24% más pequeñas que las del resto del mundo. El estudio se basa en datos de 41.000 empresas formales en 119 países y compara su productividad a lo largo del tiempo.

Entre las razones presentadas en este estudio, titulado “Stunted Growth: Why Don’t African Firms Create More Jobs?”, para explicar por qué las empresas de esta región son más pequeñas, cabe señalar la reticencia de las empresas familiares a contratar empleados que no sean de la familia y la cuota potencial de mercado limitada en algunos sectores. Pero en general, según el estudio, el poco propicio clima empresarial de la región impide que las empresas crezcan.

Y si bien algunos factores como el acceso limitado al financiamiento y la fiabilidad del suministro de electricidad son obstáculos evidentes, también hay que tener en cuenta la gobernanza regional. Vijaya Ramachandran, investigador principal en el CGD y coautor del informe, señala que las grandes empresas suelen ser objetivos fáciles para los gobiernos desesperados por generar ingresos fiscales y para los funcionarios corruptos dispuestos a cobrar sobornos. “En algunos países, las empresas prefieren mantenerse pequeñas para no llamar la atención de los reguladores públicos”. Según el estudio, la carga burocrática aumenta considerablemente para las empresas de más de 100 empleados.

A veces ser pequeño es algo bueno

En África subsahariana, el sector formal es una fuente importante de ingresos tributarios, y las empresas más grandes ayudarían a financiar los programas sociales. Pero dado que el 90% de los empleos se concentran en pequeñas empresas familiares informales o en la agricultura de subsistencia, los trabajadores tienen muy pocas posibilidades de encontrar un empleo formal con prestaciones. Según Alun Thomas, Economista Principal en el FMI, “aunque el trabajo asalariado (empleo remunerado fuera del sector agrícola) suele mencionarse como el objetivo principal de la política laboral, es más probable que las empresas familiares proporcionen la mayor parte de los nuevos empleos en el futuro”.

Además, aunque las empresas familiares pequeñas no suelen pagar impuestos y a menudo son difíciles de mantener, se espera que estas empresas crezcan—por ejemplo, contratando a un vecino—y registren su negocio para tener acceso al financiamiento. Los gobiernos pueden alentar a los empresarios a ingresar a la economía formal mejorando el clima empresarial.

En definitiva, las empresas formales e informales de África subsahariana tienen los mismos problemas. Dado el alcance de las cuestiones relacionadas con el empleo en la región, las autoridades deberían tomar medidas orientadas a mejorar el marco regulatorio y subsanar las deficiencias en infraestructuras esenciales, como el suministro de electricidad del que depende el crecimiento de ambos sectores.

Es esencial crear empresas más grandes y aumentar el número de empresarios para mejorar la vida de millones de personas que necesitan un trabajo estable hoy y en el futuro.

Bruce Edwards es asistente editorial de Finanzas & Desarrollo.

Other Resources Citing This Publication