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China: Creciente dependencia externa

Author(s):
International Monetary Fund. External Relations Dept.
Published Date:
October 2007
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Foto: Muelle de contenedores en Shanghái.

Li Cui

El rumbo de la economía china está cada vez más ligado al de la economía mundial

EL AUGE del comercio exterior de China es la clave de su asombrosa evolución económica en los últimos 30 años. Pero la opinión reinante es que el crecimiento ha sido esencialmente interno, y que China no es sino un taller mundial en el que una abundante mano de obra convierte insumos importados en bienes de consumo poco sofisticados y bienes de capital exportables.

El tráfico de perfeccionamiento no suele agregar mucho valor a la economía interna debido al alto contenido importado de las exportaciones. La teoría es que las variaciones de la demanda mundial o del tipo de cambio tendrán poca incidencia directa en el saldo comercial o en el crecimiento económico porque los cambios en las exportaciones y en las importaciones en general se anularán.

El comercio contribuye al crecimiento al transferir mejor tecnología. En muchos análisis formales y debates de políticas se caricaturiza el comercio chino, incluso con corroboraciones empíricas. Por ejemplo, Shu y Yip (2006) señalan que las variaciones de los precios relativos han tenido un efecto pequeño en las exportaciones y el saldo comercial de China porque el país es un centro de procesamiento.

Esta interpretación no refleja la realidad actual. Quizá fue acertada al comienzo de la reforma de la economía china, cuando, debido a la ausencia de conocimientos técnicos, la producción y las exportaciones del país dependían de la importación de productos intermedios y bienes de capital (Lemoine y Ünal-Kesenci, 2002); pero un estudio del

FMI hace pensar que la situación puede haber cambiado en años recientes (Cui y Syed, 2007). El contenido nacional y el grado de sofisticación de las exportaciones chinas han aumentado, en parte gracias a cuantiosas inversiones y mejoras tecnológicas que han elevado la capacidad productiva de la economía.

La mayor integración vertical a escala regional ha ayudado a incrementar el valor agregado que China aporta a la cadena mundial de abastecimiento, sobre todo en los sectores menos sofisticados. Esta tendencia, junto con la nueva composición de los productos exportables, que podría hacerlos más susceptibles a los shocks externos, implica que el saldo comercial y el crecimiento económico de China son ahora más sensibles a las variaciones de la demanda externa y de los tipos de cambio de lo que en general indicaban los promedios históricos. Esta tendencia probablemente continuará conforme la estructura comercial de China siga evolucionando.

Análisis con lupa del superávit comercial . . .

El superávit comercial de China se disparó en los últimos cuatro años, y, de un promedio de aproximadamente 3% del PIB registrado entre 2000 y 2004, subió en 2006 a más del 8% del PIB, o alrededor de US$218.000 millones. La causa fue un fuerte aumento del superávit en el sector manufacturero. En particular, la maquinaria, los aparatos electrónicos y los equipos de transporte representan más de la mitad del superávit, frente a un déficit considerable de hace apenas unos pocos años.

El crecimiento del superávit obedece sobre todo a una fuerte caída de las importaciones, cuyo crecimiento empezó a rezagarse mucho frente al de las exportaciones desde comienzos de 2005. En cambio, durante la mayor parte de la década pasada, el crecimiento de ambos rubros fue en general uniforme y típico para un centro de procesamiento. Los bienes intermedios —partes y componentes y productos semielaborados— sufrieron la mayor desaceleración, que equivalió a más de la mitad de la desaceleración de las importaciones totales entre 2003 y 2005 y a la mayor parte de la diferencia de crecimiento entre importaciones y exportaciones. El efecto en el comercio chino con el resto de Asia ha sido directo y puede estar alterando el orden en las cadenas regionales de producción. Si bien el superávit frente a Estados Unidos y la Unión Europea sigue creciendo, el déficit con Asia, que tradicionalmente ha sido un contrapeso, ha disminuido en los últimos dos años, preocupando sobre todo a las economías asiáticas cuyo reciente crecimiento económico ha dependido de las exportaciones a China.

La desaceleración de las importaciones coincidió con un auge de la inversión, ya que el aumento de la capacidad interna de China ha permitido una mayor producción interna de bienes intermedios (gráfico 1). Sectores como los del acero y las sustancias químicas crearon mucha capacidad después de que la inversión se disparara en 2003 y 2004 en respuesta al alza de los productos básicos. En otros sectores (artículos electrónicos y maquinaria), la inversión extranjera directa (IED) también ha sido clave, y ha reflejado el traslado de cada vez más etapas de producción a China. Por ejemplo, la IED de Taiwan en el sector electrónico de China subió de US$538 millones en 1999 a US$2.400 millones en 2005. Gracias a la mayor capacidad interna, la exportación de productos terminados ha seguido creciendo con fuerza en muchos sectores —en especial electrodomésticos, maquinaria ordinaria y, en menor grado, productos de alta tecnología—, pese a la reciente desaceleración de las importaciones de insumos intermedios.

Gráfico 1Horizontes más amplios

China está incrementando su capacidad de producción interna de bienes intermedios.

(Índice de producción interna; 2000 = 100)

Fuentes: CEIC: autoridades de China, y estimaciones del personal técnico del FMI.

Con la mayor oferta interna, China está reemplazando las operaciones de mero ensamblaje con otras que aprovechan mejor los insumos nacionales.

Es evidente la evolución de China en el tráfico de perfeccionamiento, categoría comercial definida por las autoridades aduaneras chinas para fines tributarios, que no se reduce a operaciones de ensamblaje de poco valor agregado a partir de materiales importados. Las empresas pueden optar por importar una parte o la totalidad de los bienes intermedios (materias primas, partes y componentes, accesorios y embalajes), obtener el resto de proveedores nacionales y reexportar los productos acabados con exenciones tributarias aplicadas a los insumos importados. La decisión entre importar o comprar internamente depende de la disponibilidad en los mercados y de los precios relativos, tal como sucede con las importaciones normales.

Con la mayor oferta interna, China está reemplazando las operaciones de mero ensamblaje con otras que aprovechan mejor los insumos nacionales. El ensamblaje simple disminuyó mucho, de más del 30% del tráfico de perfeccionamiento a finales de los años noventa a apenas un 10% en 2006. Las otras operaciones, en cambio, han ganado importancia, y sus márgenes (es decir, el valor agregado internamente por cada dólar exportado, o el saldo comercial dividido entre las exportaciones) aumentaron de porcentajes que justo alcanzaban dos cifras a mediados de las años noventa a aproximadamente 40% el año pasado, de acuerdo con el mayor contenido nacional de las exportaciones (gráfico 2).

Gráfico 2Más contenido nacional

China usa cada vez más materiales nacionales para sus operaciones de procesamiento.

(Porcentaje del tráfico de perfeccionamiento total)

Fuentes: CEIC; autoridades de China, y cálculos del personal técnico del FMI.

1El valor agregado internamente por cada dólar exportado, o el saldo comercial dividido entre las exportaciones.

... y de la composición del comercio

La fuerte inversión interna en bienes de capital, la cuantiosa IED y las mejoras tecnológicas también han alterado la composición del comercio. Los bienes de uso intensivo de mano de obra —ropa y juguetes— solían dominar las exportaciones chinas, pero su proporción de las exportaciones totales se ha reducido en más de 20 puntos porcentuales en la última década. Las exportaciones de bienes de capital y partes y componentes se han disparado, y ahora representan más del 40% de las exportaciones totales, frente a 10–15% hace 10 años (gráfico 3). Este giro indica que en China la estructura del comercio y la producción está avanzado hacia los productos de uso intensivo de capital y de alta tecnología.

Gráfico 3Nueva estructura de las exportaciones

China está dando un fuerte impulso a la exportación de bienes de capital y partes y componentes.

(Porcentaje de las exportaciones totales)

Fuentes: CEIC: autoridades de China, y cálculos del personal técnico del FMI.

En un contexto más general, en la última década las exportaciones chinas se han tornado más sofisticadas, lo mismo que las importaciones (gráfico 4). Un indicador útil de esta tendencia es el “índice Rodrik”, en el que cada producto se analiza de acuerdo con el promedio ponderado del PIB per capita en función de la paridad del poder adquisitivo de los países que lo exportan, con ponderaciones que dependen de la ventaja comparativa revelada de cada país. Los índices de sofisticación del comercio general se calculan como un promedio de los índices de los diferentes productos, con ponderaciones basadas en la participación en el comercio (véase Rodrik, 2006). Las importaciones de China tienden a ser más sofisticadas que sus exportaciones, y esta diferencia persistente hace pensar que ciertos segmentos de la producción china —en especial los de alta tecnología— siguen dependiendo de las importaciones.

Gráfico 4Avance tecnológico

Las exportaciones chinas se han vuelto más sofisticadas en los últimos 10 años.

(Proporción de las exportaciones según el grado de sofisticación, porcentaje de las exportaciones totales)

Fuentes: CEIC: autoridades de China, y cálculos del personal técnico del FMI.

La sensibilidad del saldo comercial

El aumento del contenido nacional y del grado de sofisticación de las exportaciones influye en la sensibilidad del saldo comercial a los shocks internos, y al respecto surgen dos preguntas.

¿Se han desvinculado las importaciones de las exportaciones? Se utilizaron datos desagregados de comercio para determinar si la mayor capacidad de producción interna había en efecto atenuado el vínculo tradicionalmente estrecho entre la importación de bienes intermedios y la exportación de productos acabados, en un grupo de subsectores de artículos electrónicos y de maquinaria y equipos de transporte que representa alrededor de la mitad de las importaciones chinas de partes y componentes. Mediante estimaciones de panel se efectuaron regresiones de las importaciones intermedias de cada sector con respecto a sus exportaciones de productos acabados, descontando los efectos de la demanda interna de esos productos y del precio mundial del insumo frente a su precio interno. La muestra total (1994—2005) se dividió además en dos períodos iguales para detectar variaciones de la robustez de la relación de las importaciones con la demanda externa y con la demanda interna.

Se observa una relación positiva entre las importaciones de partes y componentes y las exportaciones de productos acabados de una misma industria en todo el período, pero la relación es estadísticamente significativa solo en la primera mitad de la década. En concordancia con la teoría de la reciente desvinculación, la relación no es estadísticamente fuerte en la segunda mitad. En el último período, la relación que se ha tornado más positiva es entre los insumos importados y la demanda interna, lo que hace pensar que China cada vez importa más partes y componentes para atender necesidades internas de producción (que aumentan junto con la mayor capacidad interna).

Por lo tanto, la idea de que China es ante todo un centro de ensamblaje ha perdido validez. Es posible que los shocks externos repercutan más gravemente en el saldo comercial y en la economía interna de China, ya que un descenso de las exportaciones podría no conllevar una disminución equivalente de las importaciones. Además, lo que impulsa las importaciones es el crecimiento económico del país, y no tanto la necesidad de insumos directos para los productos exportables.

¿Influye el grado de sofisticación en la sensibilidad del comercio? Aquí también se usaron datos desagregados de comercio para observar cómo el mayor grado de sofisticación de los productos incide en la susceptibilidad del comercio a los shocks agregados. Se midieron las diferencias potenciales entre productos dentro de los sectores, de acuerdo con la teoría de que el grado de especialización comercial de los países es más preciso que el de las industrias (Feenstra y Rose, 2000; Schott, 2004). Como marco estadístico se utilizó una extensión del modelo comercial normal que vincula las exportaciones y las importaciones a la demanda externa e interna y al tipo de cambio efectivo real (véase “El porqué del tipo de cambio real” en la pág. 46), y se permitió que las elasticidades del comercio variaran de acuerdo con el grado de sofisticación.

En lo que se refiere a las exportaciones, se observó que cuanto más sofisticado es un producto, su exportación tiende a aumentar en respuesta a un incremento dado de la demanda externa y a disminuir en respuesta a un apreciación del tipo de cambio efectivo real. En cambio, cuanto más sofisticado es un producto, su importación tiende a aumentar en respuesta a una subida de la demanda interna, pero no tanto en repuesta a una apreciación dada del tipo de cambio efectivo real. Esto indica que ahora las exportaciones y el saldo comercial de China son más sensibles que en el pasado a las fluctuaciones de la demanda y del precio.

¿Cambio de papeles?

El aporte de las exportaciones netas al crecimiento de China ha aumentado mucho en años recientes, como lo demuestra el mayor superávit comercial como proporción del PIB. Parece que buena parte del aumento se debe a cambios estructurales en la economía, y en particular al mayor contenido nacional de las exportaciones. Las dos tendencias descritas indican que China es ahora más vulnerable a los shocks externos —como una apreciación del tipo de cambio real o una desaceleración de la demanda externa— de lo que se suele suponer. Resulta imperativo procurar que el reequilibrio del crecimiento de China se base menos en las exportaciones netas potencialmente volátiles y más en un impulso sostenible de la demanda interna.

Las cambios estructurales en China también afectan mucho al comercio intrarregional y a la evolución de las redes regionales de producción. En los últimos años, China ha desplazado a Estados Unidos como principal destino de las exportaciones de cada vez más países asiáticos y ha dado un impulso crucial al comercio intrarregional y a la IED, sobre todo en lo relativo a los bienes intermedios que circulan por las redes de las empresas multinacionales. De hecho, esos bienes representan casi tres quintos del aumento del comercio dentro de Asia en la última década. Pero conforme China vaya especializándose en más segmentos de la cadena de producción, su importación de insumos regionales podría empezar a disminuir.

China es ahora más vulnerable a los shocks externos –como una apreciación del tipo de cambio real o una desaceleración de la demanda externa– de lo que se suele suponer.

En forma aislada, estas tendencias podrían debilitar los vínculos comerciales intrarregionales. Pero la expansión potencial del mercado chino crea oportunidades para las economías regionales, por ejemplo en el sector de productos de alta tecnología, que China probablemente no podrá elaborar en un futuro cercano. Es evidente la necesidad de que las economías regionales impulsen la innovación tecnológica y asciendan en la cadena de calidad. Además, a medida que evolucione la ventaja comparativa de China y aumenten los costos de su mano de obra, los países de ingreso más bajo de Asia sudoriental podrían ir ocupando los vacíos que deje China.

Li Cui es Economista Principal del Departamento de Asia y el Pacífico del FMI.

Referencias:

    CuiLi y MurtazaSyed2007The Shifting Structure of China’s External Trade and Its ImplicationsIMF Working Paper de próxima publicación (Washington: Fondo Monetario Internacional).

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    FeenstraRobert y AndrewRose2000Putting Things in Order: Trade Dynamics and Product CyclesReview of Economics and Statistics vol. 82 (agosto) págs. 36982.

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    LemoineFrancoise y DenizÜnal-Kesenci2002China in the International Segmentation of Production ProcessCEPII Working Paper No. 2002-02 (Paris: Centre d’études prospectives et d’informations internationales).

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    RodrikDani2006What’s So Special about China’s Exports?NBER Working Paper No. 11947 (Cambridge, Massachusetts: National Bureau of Economic Research).

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    SchottPeter2004Across-Product Versus Within-Product Specialization in International TradeQuarterly Journal of Economics vol. 119 págs. 64677.

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    ShuChang y RaymondYip2006Impact of Exchange Rate Movement on the Mainland EconomyChina Economic Issues No. 3 (Autoridad Monetaria de Hong Kong).

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