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3 Políticas Para Lograr un Crecimiento Mundial Sostenido Y Equilibrado

Author(s):
International Monetary Fund
Published Date:
September 2011
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A medida que la recuperación tras la crisis económica internacional continuaba a distintas velocidades y en distintas modalidades en el mundo entero durante el ejercicio 2011, el FMI se esforzó por identificar y promover la puesta en práctica de políticas que permitieran lograr un crecimiento sostenido y equilibrado de la economía mundial y por continuar brindando respaldo financiero y de otro tipo a los países miembros aquejados por los efectos persistentes de la crisis.

La demanda de recursos del FMI se mantuvo elevada: durante el año se aprobaron 30 acuerdos (13 en condiciones no concesionarias y 17 en condiciones concesionarias); del total de financiamiento no concesionario de DEG 142.200 millones, más de la mitad (DEG 82.500 millones) se enmarcó en Líneas de Crédito Flexible (LCF) para Colombia, México y Polonia, y otros DEG 45.900 millones se emplearon para otorgar respaldo a Grecia e Irlanda. El respaldo a favor de los países de bajo ingreso se mantuvo en un nivel elevado, y el financiamiento concesionario durante fue de DEG 1.100 millones. A la vez que se ocupaba de las necesidades de financiamiento inmediatas de los países, el FMI:

  • Continuó expandiendo sus instrumentos de financiamiento con visión de futuro e instituyó la LCP, que, al igual que la exitosa LCF, se apoya en la prehabilitación, pero también en la condicionalidad ex post, y puede estar a disposición de un grupo más amplio de países. Asimismo, estableció el Fondo Fiduciario para el Alivio de la Deuda después de una Catástrofe, que le permite ofrecer respaldo adicional a los países miembros aquejados por los peores desastres.
  • Reforzó sus actividades en el ámbito central de la supervisión, concentrándose en un examen del mandato de la institución a este respecto, así como en las modalidades en que dicha supervisión tiene lugar, y asignando prioridad a promover el funcionamiento y la estabilidad del sistema monetario internacional. En ese sentido, el Directorio Ejecutivo y el personal técnico centraron su trabajo en los flujos de capital, las reservas y el papel de los DEG en el fortalecimiento de la estabilidad monetaria internacional.
  • Examinó un amplio espectro de cuestiones relacionadas con el afianzamiento de la arquitectura financiera mundial, que se pusieron de manifiesto a la luz del papel crucial que desempeñó el sector financiero en la crisis reciente.
  • Centró la atención en las cuestiones que conciernen a los países de bajo ingreso, con deliberaciones en el Directorio sobre los desafíos macroeconómicos y las medidas para recaudar mayores ingresos internos, junto con la introducción de un marco para un Análisis de Vulnerabilidad destinado a evaluar los riesgos que plantean para estos países los cambios de la economía mundial.

Lograr un Crecimiento Equilibrado Y una Economía Mundial Más Sólida Y Más Sostenible

El hecho de que la recuperación tras la crisis mundial esté transcurriendo a distintas velocidades, sumado a cuestiones residuales en varios países (lento crecimiento del empleo, elevado endeudamiento, fragilidades del sector financiero), representaron retos persistentes para la economía mundial durante el ejercicio 2011. A lo largo del año, el FMI respaldó los esfuerzos encaminados a alcanzar una recuperación sólida y sostenible, basada en un crecimiento mundial más equilibrado, continuó brindando respaldo financiero a los países miembros y expandió los instrumentos de los que dispone para ofrecer ese respaldo.

Modernización de la supervisión que lleva a cabo el FMI

En virtud de su Convenio Constitutivo (la carta orgánica de la institución), al FMI le corresponde la función de supervisar el sistema monetario internacional y hacer un seguimiento de las políticas económicas y financieras que aplican sus 187 miembros, una actividad que se conoce como supervisión. Como parte de ese proceso, que tiene lugar a nivel mundial, regional y nacional, el FMI destaca los riesgos que pueden comprometer la estabilidad interna y externa y brinda asesoramiento sobre los ajustes de política económica necesarios2. De esa manera, ayuda al sistema internacional a cumplir con su propósito fundamental de facilitar el intercambio de bienes, servicios y capitales entre los países, sustentando así un crecimiento económico sólido.

En septiembre de 2010, continuando sus deliberaciones sobre el tema, el Directorio Ejecutivo se reunió para evaluar cuál sería la mejor manera de modernizar el mandato y las modalidades de la supervisión económica que lleva a cabo el FMI tras la crisis mundial3. Los directores ejecutivos convinieron en que había margen para fortalecer la supervisión multilateral incrementando las sinergias entre distintos productos.

La mayoría de los directores ejecutivos avalaron las propuestas del personal técnico de mejorar la integración del análisis macrofinanciero multilateral del FMI contenido en Perspectivas de la economía mundial y en el informe sobre la estabilidad financiera mundial (Global Financial Stability Report, GFSR), y preparar un documento independiente corto con los principales mensajes de estos y otros productos afines vinculados a la supervisión, incluido el informe Monitor Fiscal. Tomando nota de que en otros exámenes de la supervisión se había solicitado una mejor cobertura de los efectos de contagio externos, los directores ejecutivos acordaron que el FMI debería mejorar su análisis de dichos efectos. Muchos avalaron la propuesta de experimentar con “informes sobre los efectos de contagio” para las economías sistémicas4; en este contexto, se solicitó al personal técnico aclaraciones sobre las expectativas, el proceso y la organización de esos informes.

Los directores ejecutivos recalcaron la importancia de afianzar la influencia y eficacia de la supervisión del FMI, reconociendo que es complejo definirlas y medirlas. Instaron a continuar con los esfuerzos por mejorar la eficacia tanto de las medidas de política como de los debates sobre las políticas. La mayoría respaldó las propuestas del personal técnico de simplificar y flexibilizar las reglas aplicables a los ciclos de consulta del Artículo IV.

A corto y mediano plazo, se han identificado tres áreas prioritarias para la supervisión del FMI: 1) promover un crecimiento coherente con la estabilidad macrofinanciera y la creación de empleos, 2) reformar el sistema monetario internacional y reequilibrar la demanda externa, y 3) continuar adaptando el respaldo del FMI a favor de los países miembros de bajo ingreso. Estas áreas prioritarias reflejan una conciencia más amplia de la necesidad de mejorar—y de hecho transformar—la supervisión de la economía mundial para que las autoridades puedan actuar de manera anticipada.

Supervisión bilateral

El instrumento principal de la supervisión bilateral que ejerce el FMI (es decir, con cada país miembro por separado) es la consulta del Artículo IV (véase el recuadro 3.1 de la página web), celebrada normalmente una vez por año, de acuerdo con el Artículo IV del Convenio Constitutivo. El FMI evalúa exhaustivamente la evolución, las perspectivas y las políticas económicas y financieras pertinentes de cada país miembro, y proporciona un asesoramiento franco en materia de políticas basado en tales evaluaciones. Durante el ejercicio 2011, se realizaron un total de 127 consultas del Artículo IV (véase el cuadro 3.1 de la página web). En la enorme mayoría de los casos, el informe del personal técnico y otros análisis que acompañaron a las consultas se publicaron también en el sitio web del FMI.

Recuadro 3.1Fondo Fiduciario para el Alivio de la Deuda después de una Catástrofe

La asistencia brindada a través del Fondo Fiduciario para el Alivio de la Deuda después de una Catástrofe (FFADC) está a disposición de los países de bajo ingreso que están habilitados para recibir crédito concesionario mediante el FFCLP y cuyo ingreso anual per cápita se encuentra por debajo del umbral de ingreso vigente fijado para el acceso al crédito más concesionario de la Asociación Internacional de Fomento (AIF) del Banco Mundial. (Para los países con menos de un millón de habitantes, el ingreso anual per cápita debe estar por debajo del doble del umbral fijado por la AIF). El respaldo del FFADC está limitado a las catástrofes naturales más desoladoras, concretamente las que afectan directamente por lo menos a un tercio de la población de un país y destruyen más de una cuarta parte de su capacidad productiva o causan perjuicios que exceden del 100% del PIB.

En virtud de la asistencia del FFADC, los países de bajo ingreso habilitados reciben alivio de los flujos de la deuda para cubrir todos los pagos que le adeuden al FMI desde la fecha de la decisión sobre el alivio hasta el segundo aniversario de la catástrofe. El reembolso anticipado, por parte del Fondo Fiduciario, del saldo total de la deuda de un país ante el FMI también es posible en caso de que la catástrofe y los subsiguientes esfuerzos de recuperación económica hayan creado una necesidad de balanza de pagos sustancial y duradera, y si los recursos liberados por el alivio del saldo de la deuda son críticos para hacer frente a esas necesidades. El alivio del saldo de la deuda está condicionado a los esfuerzos concertados en ese sentido por parte de los acreedores oficiales del país, la disponibilidad de recursos del Fondo Fiduciario y condiciones concretas en términos de historial y cooperación.

El Fondo Fiduciario se financió inicialmente con recursos propios del FMI por un monto de DEG 280 millones (unos $422 millones), y se prevé reponer recursos mediante futuras contribuciones de donantes, según sea necesario.

Cuadro 3.1Servicios financieros del FMI
Servicio de crédito (año de creación)ObjetivoCondicionesEscalonamiento y seguimiento1Límites de acceso1Cargos2Calendario (años)Pagos
TRAMOS DE CRÉDITO Y SERVICIO AMPLIADO DEL FMI3
Acuerdos Stand-By (1952)Asistencia a mediano plazo a los países para superar dificultades de balanza de pagos a corto plazo.Adoptar medidas de política que infundan confianza en que el país miembro podrá superar las dificultades de balanza de pagos en un plazo razonable.Compras trimestrales (desembolsos) con sujeción a la observancia de criterios de ejecución y otras condiciones.Anual: 200% de la cuota. Acumulativo: 600% de la cuota.Tasa de cargos más sobretasa (200 puntos básicos sobre los montos superiores al 300% de la cuota; 100 puntos básicos adicionales cuando las sumas pendientes de reembolso son superiores al 300% de la cuota por más de tres años)4.3¼–5Trimestral
Línea de Crédito Flexible (2009)Instrumento flexible en los tramos de crédito para atender todo tipo de necesidades de balanza de pagos, potenciales y reales.Tener a priori fundamentos macroeconómicos, un marco de políticas y un historial de aplicación de políticas muy sólidos.Acceso inicial aprobado durante el período del acuerdo, con sujeción a una revisión de mitad de período en el caso de los acuerdos a un año.No se aplican límites preestablecidos.Tasa de cargos más sobretasa (200 puntos básicos sobre los montos superiores al 300% de la cuota; 100 puntos básicos adicionales cuando las sumas pendientes de reembolso son superiores al 300% de la cuota por más de tres años)4.3¼–5Trimestral
Servicio Ampliado del FMI (1974) (Acuerdos ampliados)Asistencia a más largo plazo en respaldo de las reformas estructurales aplicadas por los países miembros para superar dificultades de balanza de pagos a largo plazo.Adoptar un programa trienal, con reformas estructurales, y un programa detallado de las políticas para el primer período de 12 meses.Compras trimestrales y semestrales (desembolsos) con sujeción a la observancia de criterios de ejecución y otras condiciones.Anual: 200% de la cuota. Acumulativo: 600% de la cuota.Tasa de cargos más sobretasa (200 puntos básicos sobre los montos superiores al 300% de la cuota; 100 puntos básicos adicionales cuando las sumas pendientes de reembolso son superiores al 300% de la cuota por más de tres años)2.4½–10Trimestral
Línea de Crédito Precautorio (2010)Instrumento para países con fundamentos y políticas económicas sólidas.Solidez de los marcos de política, la posición externa y el acceso al mercado, y también del sector financiero.Acceso amplio concentrado al principio del programa, sujeto a revisiones semestrales.500% de la cuota al aprobarse el acuerdo; total de 1.000% de la cuota tras 12 meses de progreso satisfactorio.Tasa de cargos más sobretasa (200 puntos básicos sobre los montos superiores al 300% de la cuota; 100 puntos básicos adicionales cuando las sumas pendientes de reembolso son superiores al 300% de la cuota por más de tres años)4.3¼–5Trimestral
SERVICIOS ESPECIALES
Asistencia de emergenciaAsistencia para superar dificultades de balanza de pagos relacionadas con:Ninguno, aunque la asistencia en situación de posconflicto puede escalonarse en dos o más compras.Se limita, en general, al 25% de la cuota, si bien pueden proporcionarse montos superiores de hasta 50% en casos excepcionales.Tasa de cargos; sin embargo, la tasa de cargos puede subvencionarse hasta un 0,25% anual, con sujeción a la disponibilidad de recursos.3¼–5Trimestral
1. Catástrofes naturales (1962)Catástrofes naturales.Esfuerzos razonables por superar las dificultades de balanza de pagos.
2. Situación de posconflicto (1995)Secuelas de disturbios civiles, tensiones políticas o conflictos internacionales armados.Se centra la atención en el desarrollo de la capacidad institucional y administrativa con miras a lograr un acuerdo en los tramos superiores de crédito o en el marco del FFCLP.
SERVICIOS PARA PAÍSES MIEMBROS DE BAJO INGRESO EN EL MARCO DEL FONDO FIDUCIARIO PARA EL CRECIMIENTO Y LA LUCHA CONTRA LA POBREZA
Servicio de Crédito Ampliado (SCA) (2010)5Asistencia a más largo plazo para superar dificultades arraigadas de balanza de pagos de carácter estructural; tiene por objeto lograr un crecimiento sostenido para reducir la pobreza.Adopción de un programa trienal en el marco del SCA. Los programas respaldados por el SCA se basan en un Documento de Estrategia de Lucha contra la Pobreza (DELP) preparado por el país mediante un proceso participativo y comprenden medidas macroeconómicas, estructurales y de lucha contra la pobreza.Desembolsos semestrales (o a veces trimestrales) sujetos al cumplimiento de los criterios de ejecución y a revisiones.Anual: 100% de la cuota. Acumulativo: 300% de la cuota.0% (7 de enero de 2010 a fin de 2011)5½–10Semestral
Servicio de Crédito Stand-By (SCS) (2010)Acuerdo similar a los acuerdos de derecho de giro para hacer frente a necesidades de balanza de pagos a corto plazo y necesidades precautorias.Adopción de acuerdos de 12 a 24 meses en el marco del SCS. Reemplaza al componente de acceso de alto nivel del Servicio para Shocks Exógenos (SSE) y proporciona apoyo bajo una amplia gama de circunstancias.Desembolsos semestrales (o a veces trimestrales) sujetos al cumplimiento de los criterios de ejecución y a revisiones (si se efectúan giros).Anual: 100% de la cuota. Acumulativo: 300% de la cuota.0% (7 de enero de 2010 a fin de 2011)4–8Semestral
Servicio de Crédito Rápido (SCR) (2010)Asistencia rápida para una necesidad urgente de balanza de pagos derivada de un shock exógeno o una catástrofe natural, en los casos en que un programa de calidad similar a la del tramo superior de crédito no sea necesario o no sea viable.No requiere un programa basado en revisiones ni condicionalidad ex post. Reemplaza al componente de acceso rápido (CAR) del SSE y a un componente subsidiado de la asistencia de emergencia para catástrofes naturales y situaciones de posconflicto.Por lo general, en un solo desembolso.Anual: 25% (hasta 50% de la cuota). Acumulativo: 75% (hasta 100% de la cuota).0% (7 de enero de 2010 a fin de 2011)5½–10Semestral

Con la excepción del Fondo Fiduciario para el Crecimiento y la Lucha contra la Pobreza, el crédito del FMI se financia principalmente con el capital suscrito por los países miembros; a cada país miembro se le asigna una cuota que representa su compromiso financiero. Los países miembros pagan una parte de su cuota en moneda extranjera aceptable por el FMI—o DEG—y el resto en su propia moneda. El país prestatario efectúa un giro o se le desembolsan recursos mediante la compra al FMI de activos en moneda extranjera contra el pago en su propia moneda. El país prestatario reembolsa el préstamo mediante la recompra de su moneda al FMI con moneda extranjera. Los préstamos concesionarios en el marco del SCA, el SCR y el SCS se financian mediante un Fondo Fiduciario para el Crecimiento y la Lucha contra la Pobreza separado.

La tasa de cargos sobre los fondos desembolsados con cargo a la Cuenta de Recursos Generales (CRG) se fija en un margen por encima de la tasa de interés semanal del DEG. La tasa de cargos se aplica al saldo diario de todos los giros contra la CRG pendientes de recompra durante cada trimestre del ejercicio financiero del FMI. Además, se cobra una comisión de giro por una sola vez de 0,5% sobre cada giro contra los recursos del FMI en la CRG, salvo los giros en el tramo de reserva. Se cobra una comisión inicial (15 puntos básicos sobre los montos comprometidos hasta llegar al 200% de la cuota; 30 puntos básicos para montos superiores al 200% y hasta 1.000% de la cuota, y 60 puntos básicos para montos superiores al 1.000% de la cuota) sobre la suma que puede girarse durante cada período (anual) en el marco de un Acuerdo Stand-By, una Línea de Crédito Flexible, una Línea de Crédito Precautorio o un Acuerdo Ampliado; la comisión se reembolsa proporcionalmente a medida que se efectúan los giros posteriores en el marco del acuerdo. Un acuerdo precautorio en el marco del Servicio de Crédito Stand-By está sujeto a un tasa de disponibilidad de 15 puntos básicos por año sobre la porción no utilizada del monto disponible para desembolso durante cada período de seis meses.

Los tramos de crédito se refieren al monto de las compras (desembolsos) como proporción de la cuota del país miembro en elFMI; los desembolsos de hasta el 25% de la cuota se efectúan en el marco del primer tramo de crédito y requieren que el país miembro demuestre que está haciendo esfuerzos razonables por superar sus problemas de balanza de pagos. Las solicitudes para efectuar desembolsos superiores al 25% se denominan giros en el tramo superior de crédito; se efectúan en plazos a medida que el prestatario cumple ciertos criterios de ejecución. Por lo general, estos desembolsos están vinculados a un Acuerdo Stand-By o a un Acuerdo Ampliado. El acceso a recursos del FMI fuera de un acuerdo es muy poco frecuente y no está prevista ninguna modificación en ese sentido.

Sobretasa instituida en noviembre de 2000. Un nuevo sistema de sobretasas entró en vigor el 1 de agosto de 2009, en reemplazo de la escala anterior: 100 puntos básicos sobre la tasa de cargos básica en los créditos pendientes superiores al 200% de la cuota, y 200 puntos básicos sobre la tasa de cargos básica en los créditos pendientes superiores al 300% de la cuota. A los países miembros con créditos pendientes en los tramos de crédito o en el marco del Servicio Ampliado del FMI al 1 de agosto de 2009, o con acuerdos efectivos aprobados antes de esas fechas, se les dio la opción de elegir entre el sistema nuevo y el sistema antiguo de sobretasas.

El SCA antes se denominaba Servicio para el Crecimiento y la Lucha Contra la Pobreza.

Con la excepción del Fondo Fiduciario para el Crecimiento y la Lucha contra la Pobreza, el crédito del FMI se financia principalmente con el capital suscrito por los países miembros; a cada país miembro se le asigna una cuota que representa su compromiso financiero. Los países miembros pagan una parte de su cuota en moneda extranjera aceptable por el FMI—o DEG—y el resto en su propia moneda. El país prestatario efectúa un giro o se le desembolsan recursos mediante la compra al FMI de activos en moneda extranjera contra el pago en su propia moneda. El país prestatario reembolsa el préstamo mediante la recompra de su moneda al FMI con moneda extranjera. Los préstamos concesionarios en el marco del SCA, el SCR y el SCS se financian mediante un Fondo Fiduciario para el Crecimiento y la Lucha contra la Pobreza separado.

La tasa de cargos sobre los fondos desembolsados con cargo a la Cuenta de Recursos Generales (CRG) se fija en un margen por encima de la tasa de interés semanal del DEG. La tasa de cargos se aplica al saldo diario de todos los giros contra la CRG pendientes de recompra durante cada trimestre del ejercicio financiero del FMI. Además, se cobra una comisión de giro por una sola vez de 0,5% sobre cada giro contra los recursos del FMI en la CRG, salvo los giros en el tramo de reserva. Se cobra una comisión inicial (15 puntos básicos sobre los montos comprometidos hasta llegar al 200% de la cuota; 30 puntos básicos para montos superiores al 200% y hasta 1.000% de la cuota, y 60 puntos básicos para montos superiores al 1.000% de la cuota) sobre la suma que puede girarse durante cada período (anual) en el marco de un Acuerdo Stand-By, una Línea de Crédito Flexible, una Línea de Crédito Precautorio o un Acuerdo Ampliado; la comisión se reembolsa proporcionalmente a medida que se efectúan los giros posteriores en el marco del acuerdo. Un acuerdo precautorio en el marco del Servicio de Crédito Stand-By está sujeto a un tasa de disponibilidad de 15 puntos básicos por año sobre la porción no utilizada del monto disponible para desembolso durante cada período de seis meses.

Los tramos de crédito se refieren al monto de las compras (desembolsos) como proporción de la cuota del país miembro en elFMI; los desembolsos de hasta el 25% de la cuota se efectúan en el marco del primer tramo de crédito y requieren que el país miembro demuestre que está haciendo esfuerzos razonables por superar sus problemas de balanza de pagos. Las solicitudes para efectuar desembolsos superiores al 25% se denominan giros en el tramo superior de crédito; se efectúan en plazos a medida que el prestatario cumple ciertos criterios de ejecución. Por lo general, estos desembolsos están vinculados a un Acuerdo Stand-By o a un Acuerdo Ampliado. El acceso a recursos del FMI fuera de un acuerdo es muy poco frecuente y no está prevista ninguna modificación en ese sentido.

Sobretasa instituida en noviembre de 2000. Un nuevo sistema de sobretasas entró en vigor el 1 de agosto de 2009, en reemplazo de la escala anterior: 100 puntos básicos sobre la tasa de cargos básica en los créditos pendientes superiores al 200% de la cuota, y 200 puntos básicos sobre la tasa de cargos básica en los créditos pendientes superiores al 300% de la cuota. A los países miembros con créditos pendientes en los tramos de crédito o en el marco del Servicio Ampliado del FMI al 1 de agosto de 2009, o con acuerdos efectivos aprobados antes de esas fechas, se les dio la opción de elegir entre el sistema nuevo y el sistema antiguo de sobretasas.

El SCA antes se denominaba Servicio para el Crecimiento y la Lucha Contra la Pobreza.

El Directorio Ejecutivo del FMI examina la aplicación de la supervisión bilateral cada tres años. Desde el último examen trienal de la supervisión en 2008, el FMI ha ayudado a los miembros a abordar las repercusiones de la crisis financiera mundial, junto con las deficiencias del marco de supervisión que la crisis puso de manifiesto. En marzo de 2011, el Directorio Ejecutivo celebró deliberaciones informales como parte de los preparativos para el próximo examen trienal de la supervisión, que debería concluir en septiembre de 2011.

Supervisión multilateral

El Convenio Constitutivo establece que el FMI “supervisará el sistema monetario internacional a fin de asegurar su buen funcionamiento”. Para llevar a cabo esta función, que se conoce como “supervisión multilateral”, el FMI evalúa constantemente las tendencias económicas mundiales. Los principales instrumentos de supervisión multilateral son tres publicaciones semestrales: Perspectivas de la economía mundial, el informe GFSR y el Monitor Fiscal. Estas publicaciones, junto con los cinco informes sobre las perspectivas económicas regionales (véase “Interacción con los interlocutores externos” en el capítulo 5), constituyen la serie del FMI “Estudios económicos y financieros”, y ayudan al FMI en su examen de la evolución económica y financiera de los países miembros. En el caso de Perspectivas de la economía mundial, el informe GFSR y el Monitor Fiscal, se publican actualizaciones dos veces al año.

En Perspectivas de la economía mundial se presenta un análisis detallado del estado de la economía mundial y se evalúan las perspectivas económicas y los retos de política económica a escala mundial y regional; también se presentan estudios profundos de cuestiones de acuciante interés. La edición de octubre de 2010 se ocupó de la recuperación, el riesgo y el reequilibramiento, en tanto que la de abril de 2011 examinó las tensiones de la recuperación a dos velocidades, sobre todo en lo referente al desempleo, los precios de las materias primas y los flujos de capital. El informe GFSR es una evaluación actualizada de los mercados financieros mundiales y sus perspectivas, y aborda el financiamiento de los mercados emergentes dentro de un contexto mundial. Su finalidad es poner de relieve los desequilibrios y factores de vulnerabilidad que podrían comprometer la estabilidad de los mercados financieros. Los temas analizados durante el ejercicio 2011 fueron la deuda soberana, los problemas de larga data de los bancos y la liquidez sistémica (octubre de 2010) y las elevadas cargas de la deuda y la trayectoria hacia una estabilidad financiera duradera (abril de 2011). El Monitor Fiscal describe y analiza las últimas novedades en el ámbito de las finanzas públicas, presenta información actualizada sobre las implicaciones fiscales de la situación económica mundial y las proyecciones fiscales a mediano plazo, y evalúa políticas para crear una base sostenible para las finanzas públicas. La edición de noviembre de 2010 abordó el retiro de las medidas de estímulo fiscal, desde la estrategia hasta la implementación, y la de abril de 2011 examinó las maneras de hacer frente a los retos que surgen en el camino hacia el ajuste fiscal.

En el capítulo 2 se esbozan una serie de temas analizados en Perspectivas de la economía mundial y los informes GFSR y Monitor Fiscal en el ejercicio 2011.

Supervisión del sector financiero

La crisis financiera internacional puso de relieve la necesidad de analizar más a fondo los vínculos entre la economía real y el sector financiero, a raíz de lo cual ha surgido un interés especial en integrar los temas relacionados con el sector financiero en las actividades de supervisión del FMI. Las cuestiones vinculadas al sector financiero están recibiendo más cobertura en la supervisión bilateral del FMI, sobre la base del Programa de Evaluación del Sector Financiero5. También se están elaborando herramientas analíticas para integrar el análisis del sector financiero y de los mercados de capital en las evaluaciones macroeconómicas. En el asesoramiento que brinda a cada país, el personal técnico del FMI trata de aprovechar las experiencias y las lecciones en materia de política económica extraídas de numerosos países, recurriendo a la experiencia única de la organización como institución financiera mundial. La labor en el campo de la supervisión del sector financiero se pone de relieve en la sección de este capítulo, titulada “Construir un sistema financiero mundial más sólido”.

Informes sobre efectos de contagio

Como ya se mencionó, en los debates subsiguientes sobre la modernización del mandato y las modalidades de la supervisión del FMI celebrados en septiembre de 2010, el Directorio Ejecutivo decidió que el FMI debería afianzar su análisis de los efectos de contagio, comenzando con “informes sobre efectos de contagio” para las economías sistémicas. La labor comenzó en el ejercicio 2011, con informes sobre cinco economías/zonas (China, Estados Unidos, Japón, el Reino Unido y la zona del euro).

Ejercicios de Alerta Anticipada

Como parte de los esfuerzos del FMI por fortalecer la supervisión, en especial el análisis de los riesgos económicos, financieros y fiscales y de los efectos de contagio entre sectores y entre países, el FMI realiza Ejercicios de Alerta Anticipada semestrales en colaboración con el Consejo de Estabilidad Financiera (CEF). Dichos ejercicios examinan los riesgos de baja probabilidad pero elevado impacto potencial que llevarían a recomendar políticas diferentes de las basadas en el escenario de referencia expuesto en Perspectivas de la economía mundial o los informes GFSR y Monitor Fiscal. Los Ejercicios de Alerta Anticipada no pretenden predecir crisis, sino identificar las vulnerabilidades y los factores que podrían precipitar crisis sistémicas, junto con las políticas de mitigación del riesgo, incluidas las que exigirían cooperación internacional. En un seminario informal organizado a fines de septiembre, se presentaron a los miembros del Directorio Ejecutivo los resultados del ejercicio efectuado en el cuarto trimestre de 2010, y los resultados del ejercicio del segundo trimestre de 2011 se debatieron en una sesión informal del Directorio que tuvo lugar a comienzos de abril.

Desempeño de los mercados emergentes durante la crisis mundial

Tras una evaluación inicial del financiamiento del FMI a los mercados emergentes en respuesta a la crisis, en la cual el Directorio solicitó una evaluación más amplia de cómo habían sobrellevado la crisis estos países, el Directorio abordó el tema en un seminario de junio de 2010, y extrajo algunas conclusiones preliminares de la experiencia de los mercados emergentes6. Los directores ejecutivos recalcaron que, tanto en las economías avanzadas como en las de mercados emergentes, los marcos sólidos de política económica y los esfuerzos ininterrumpidos por mejorar los fundamentos económicos constituyen la primera línea de defensa contra shocks futuros. Hicieron hincapié en la necesidad de fortalecer los análisis de vulnerabilidad y en la importancia del asesoramiento en materia de políticas y de la supervisión del FMI, en términos más amplios. Reconocieron que la recuperación de los países de mercados emergentes había sido facilitada por el crecimiento de las economías avanzadas que son sus socios comerciales, y a su vez había contribuido a dicho crecimiento. Señalaron el riesgo de que las recuperaciones rápidas puedan conducir a un aumento de la afluencia de capitales, el cierre de las brechas del producto y una inflación creciente. El aumento de las tasas de interés en un momento en que las tasas de política monetaria de las grandes economías avanzadas permanecían cerca de mínimos históricos podría estimular afluencias de capital excesivas, lo cual a su vez podría alimentar burbujas de precios de los activos. Por lo tanto, las decisiones de política monetaria podrían verse limitadas en algunos países de mercados emergentes.

Una trabajadora selecciona hojas de tabaco para la fabricación de cigarros en Danli, Honduras.

Un hombre hierve atados de sauce en un caldero para el procesamiento de mimbre en Iza, Ucrania.

Políticas en materia de ingreso y gasto para la consolidación fiscal

En un debate celebrado en febrero de 2010, el Directorio observó que la deuda del gobierno general estaba en aumento en las economías avanzadas, junto con el gasto vinculado al envejecimiento de la población—por ejemplo, en atención de la salud y pensiones—y también en las economías emergentes. En el mes de mayo siguiente, el Directorio retomó esta cuestión, y deliberó sobre las políticas de ingreso y gasto para la consolidación fiscal en estas economías7. La mayoría de los directores ejecutivos convinieron en que la estrategia de consolidación, particularmente en las economías avanzadas, debería apuntar a estabilizar el gasto vinculado al envejecimiento de la población como proporción del PIB, reducir la proporción de gastos no relacionados con el envejecimiento e incrementar el ingreso de manera eficiente. Los directores ejecutivos recalcaron que la combinación adecuada de medidas es diferente según el país, aunque probablemente deban predominar los recortes de gastos. Manifestaron inquietud en torno a las deficiencias de cumplimiento en los sistemas tributarios de muchos países, y la evidencia de abuso tributario generalizado a través de la informalidad, la planificación tributaria agresiva, el abuso tributario mediante el uso de centros financieros offshore, el fraude y la creciente deuda tributaria resultante de la crisis y la recesión. Señalaron que los avances recientes en la colaboración internacional en materia de transparencia e intercambio de información tributaria representan un importante paso adelante.

Respaldo financiero para los países miembros del FMI

Financiamiento del FMI durante el ejercicio 2011

Financiamiento no concesionario

La demanda de recursos del FMI se mantuvo elevada durante el ejercicio 2011, y los compromisos siguieron aumentando a un ritmo rápido. El Directorio Ejecutivo aprobó 13 acuerdos no concesionarios durante el año, por un valor bruto total de DEG 142.200 millones8. Los dos acuerdos no precautorios más grandes aprobados durante el ejercicio 2011 fueron para países miembros de la zona del euro; a saber, Grecia e Irlanda.

En mayo de 2010, el Directorio Ejecutivo aprobó un Acuerdo Stand-By de tres años por DEG 26.400 millones (unos €30.000 millones) para Grecia, a favor del programa plurianual de reforma y ajuste económico de las autoridades, cuyos objetivos centrales son estimular la competitividad, fortalecer la estabilidad del sector financiero y dejar aseguradas finanzas públicas sostenibles, de modo que se puedan restablecer oportunamente el crecimiento y el empleo. El programa está diseñado de tal manera que la carga está distribuida entre todos los niveles de la sociedad y los grupos más vulnerables están protegidos. El acuerdo forma parte de un programa de financiamiento concertado en cooperación con Estados miembros de la zona del euro que asciende a €110.000 millones. El programa puso inmediatamente a disposición de las autoridades griegas la suma de DEG 4.800 millones (unos €5.500 millones), y tras el tercer examen del desempeño económico del país en marzo de 2011, los desembolsos del FMI en el marco del acuerdo ascendían al equivalente de DEG 12.700 millones (unos €14.600 millones).

El deterioro de la deuda y los déficits públicos tras el extraordinario respaldo oficial a favor del sector bancario nacional generó intensa presión económica y financiera en Irlanda en 2010. En diciembre de ese año, el Directorio aprobó a favor del país un acuerdo de tres años en el marco del Servicio Ampliado del FMI por DEG 19.500 millones (unos €22.500 millones), con un componente de acceso excepcional. Al igual que en el caso de Grecia, el acuerdo formaba parte de un programa de financiamiento más amplio en cooperación con la Unión Europea, en este caso por un monto de €85.000 millones, incluida la propia contribución de Irlanda. El principal objetivo del programa económico y financiero de las autoridades, que reafirma los esfuerzos recientes del país, consiste en restablecer la confianza y la estabilidad financiera reestructurando y recapitalizando el sector bancario, reduciéndolo en tamaño e imprimiéndole mayor capacidad de resistencia, e implementando una consolidación fiscal y reformas fiscales encaminadas a promover la competitividad y el crecimiento. El programa acelera el ritmo y amplía el alcance de las medidas para abordar las preocupaciones en torno a la estabilidad financiera y fiscal, con una estrategia para el sistema financiero que se apoya en dos pilares: desapalancamiento y reorganización, y abundante capitalización. Una parte sustancial del programa total de financiamiento—DEG 5.000 millones (unos €5.800 millones)—se puso a disposición de las autoridades inmediatamente después de la entrada en vigor del acuerdo. El primer y el segundo examen del programa, combinados, fueron realizados por el Directorio en mayo de 2011, y se pusieron a disposición de las autoridades otros DEG 1.400 millones (€1.600 millones) en recursos del FMI.

Más de la mitad de los compromisos brutos de financiamiento no concesionario del FMI para el ejercicio 2011 (DEG 82.500 millones) se encauzaron mediante acuerdos en el marco de la LCF para Colombia, México y Polonia. En el caso de Polonia, durante el período se aprobaron dos acuerdos de la LCF. El primero entró en vigor en julio de 2010 por un período de un año, y a solicitud de las autoridades y con la aprobación del Directorio, fue reemplazado en enero de 2011 por un nuevo acuerdo de la LCF de dos años con un nivel de acceso más alto. Los acuerdos de la LCF con Colombia y México reemplazaron a los que habían entrado en vigor en mayo de 2010 y enero de 2011 por un período de uno y dos años, respectivamente.

De los acuerdos no concesionarios aprobados en el ejercicio 2011, dos se enmarcaron en el Servicio Ampliado del FMI (los de Armenia e Irlanda)9, en tanto que seis fueron Acuerdos Stand-By, tres con acceso excepcional (Grecia, Irlanda y Ucrania), y dos, precautorios (Honduras y Rumania)10. En enero de 2011, el Directorio Ejecutivo aprobó un acuerdo en el marco de la LCP para la ex República Yugoslava de Macedonia, el primero desde la creación de esta línea de crédito para la prevención de crisis. No hubo ninguna ampliación de acuerdos no concesionarios previamente aprobados durante el ejercicio 2011. En total, para fines de abril de 2011, las compras11 con cargo a la Cuenta de Recursos Generales (CRG) ascendieron a DEG 26.600 millones; de ese total, alrededor de dos tercios correspondieron a Grecia e Irlanda. Las recompras durante el período ascendieron a DEG 2.100 millones.

En el cuadro 3.1 se presenta información general sobre los servicios de financiamiento del FMI; en el cuadro 3.2 y el gráfico 3.1 se detallan los acuerdos no concesionarios aprobados durante el ejercicio; en tanto que el gráfico 3.2 presenta información sobre los recursos no concesionarios durante los 10 últimos años.

Cuadro 3.2Acuerdos aprobados en el marco de los principales servicios financieros en el ejercicio 2011(Millones de DEG)
País miembroTipo de acuerdoFecha de entrada en vigorMonto aprobado
Nuevos acuerdos
Antigua y BarbudaStand-By, 36 meses7 de junio de 201081,0
ArmeniaServicio Ampliado del FMI, 36 meses28 de junio de 2010133,4
ColombiaLínea de Crédito Flexible, 12 meses7 de mayo de 20102.322,0
GreciaStand-By, 36 meses9 de mayo de 201026.432,9
HondurasStand-By, 18 meses1 de octubre de 201064,8
IrlandaServicio Ampliado del FMI, 36 meses16 de diciembre de 201019.465,8
KosovoStand-By, 18 meses21 de julio de 201092,7
Macedonia, ex República Yugoslava deLínea de Crédito Flexible, 24 meses19 de enero de 2011413,4
MéxicoLínea de Crédito Flexible, 24 meses10 de enero de 201147.292,0
PoloniaLínea de Crédito Flexible, 12 meses2 de julio de 201013.690,0
PoloniaLínea de Crédito Flexible, 24 meses21 de enero de 201119.166,0
RomaniaStand-By, 24 meses31 de marzo de 20113.090,6
UcraniaStand-By, 29 meses28 de julio de 201010.000,0
Total142.244,5
Fuente: Departamento Financiero del FMI.
Fuente: Departamento Financiero del FMI.

Gráfico 3.1Acuerdos aprobados durante los ejercicios concluidos al 30 de abril de 2002–11

(Miles de millones de DEG)

Fuente: Departamento Financiero del FMI.

Gráfico 3.2Préstamos ordinarios pendientes de reembolso; ejercicios 2002–11

(Miles de millones de DEG)

Fuente: Departamento Financiero del FMI.

Asistencia para emergencias

La Asistencia de Emergencia para Catástrofes Naturales (AECN) del FMI tiene por objeto permitir a los países miembros atender necesidades inmediatas de financiamiento de balanza de pagos que son consecuencia de catástrofes naturales, sin tener que agotar seriamente las reservas externas, como en casos de disminución de los ingresos de exportación y/o aumento de las importaciones. El financiamiento de la asistencia para emergencias (véanse los cuadros 3.2 y 3.3 de la página web) se desembolsa en forma de compras directas y no implica metas concretas de desempeño económico. (Además, para brindar respaldo a los países más pobres afectados por los desastres naturales más catastróficos, la asistencia del FMI está disponible ahora en forma de alivio de la deuda a través del Fondo Fiduciario para el Alivio de la Deuda después de una Catástrofe; véase el recuadro 3.1).

Cuadro 3.3Acuerdos en el marco del Fondo Fiduciario para el Crecimiento y la Lucha contra la Pobreza aprobados y aumentados en el ejercicio 2011(Millones de DEG)
País miembroFecha de entrada en vigorMonto aprobado
Nuevos acuerdos de tres años en el marco del Servicio de Crédito Ampliado1
Armenia28 de junio de 2010133,4
Benin14 de junio de 201074,3
Burkina Faso14 de junio de 201046,2
Guinea-Bissau7 de mayo de 201022,4
Haití21 de julio de 201041,0
Kenya31 de enero de 2011325,7
Lesotho2 de junio de 201041,9
Sierra Leona1 de julio de 201031,1
Yemen30 de julio de 2010243,5
Subtotal959,3
Aumentos de acuerdos en el marco del Servicio de Crédito Ampliado2
Tayikistán7 de junio de 201026,1
Togo25 de junio de 201011,0
Subtotal37,1
Nuevos acuerdos del Servicio de Crédito Stand-By
Honduras1 de octubre de 201064,8
Islas Salomón2 de junio de 201012,5
Subtotal77,2
Desembolsos del Servicio de Crédito Rápido
Nepal28 de mayo de 201028,5
República Kirguisa15 de septiembre de 201022,2
Santa Lucía12 de enero de 20113,8
San Vicente y
las Granadinas28 de febrero de 20112,1
Subtotal56,6
Total1.130,3

Anteriormente, Servicio para el Crecimiento y la Lucha contra la Pobreza.

En el caso de los aumentos solo se indica el monto de la variación.

Anteriormente, Servicio para el Crecimiento y la Lucha contra la Pobreza.

En el caso de los aumentos solo se indica el monto de la variación.

En septiembre de 2010, el Directorio Ejecutivo aprobó un desembolso de DEG 296,98 millones (unos $451 millones) para Pakistán en el marco de la AECN a fin de ayudar al país a hacer frente a las secuelas inmediatas de las enormes y desoladoras inundaciones de julio de 2010. En enero de 2011, el Directorio Ejecutivo aprobó un total de DEG 5,36 millones (unos $8,19 millones) en asistencia de emergencia para ayudar a Santa Lucía a enfrentar las consecuencias económicas del huracán Tomas, que golpeó a esta isla del Caribe a fines de octubre de 2010, cobrando vidas y causando daños significativos a la red vial, el suministro de agua potable y el sector agrícola del país. La asistencia financiera consiste en desembolsos de DEG 3,83 millones (unos $5,85 millones) en el marco del Servicio de Crédito Rápido (SCR) y DEG 1,53 millones (unos $2,34 millones) en el marco de la AECN. Un mes después, el Directorio Ejecutivo aprobó un desembolso equivalente a DEG 2,075 millones (unos $3,26 millones) en el marco del SCR para San Vicente y las Granadinas, a fin de ayudar al país a manejar el impacto económico del huracán Tomas, que también causó daños significativos en la agricultura, la vivienda y la infraestructura de este país.

Apoyo del FMI a los países de bajo ingreso

Financiamiento concesionario

En el ejercicio 2011, el FMI comprometió préstamos por un valor de DEG 1.100 millones a favor de países miembros de bajo ingreso en el marco del Fondo Fiduciario para el Crecimiento y la Lucha contra la Pobreza (FFCLP). El total de préstamos concesionarios pendientes de reembolso correspondientes a 64 miembros ascendía a DEG 4.900 millones al 30 de abril de 2011. En el cuadro 3.3 se incluye información detallada sobre los nuevos acuerdos y aumentos del acceso en el marco de los servicios de financiamiento concesionario del FMI. En el gráfico 3.3 se presenta el saldo de los préstamos concesionarios concedidos en la última década.

Gráfico 3.3Préstamos concesionarios pendientes de reembolso; ejercicios 2002–11

(Miles de millones de DEG)

Fuente: Departamento Financiero del FMI.

Alivio de la deuda

El FMI brinda alivio de la deuda a países habilitados para recibirlo en el marco de la Iniciativa para los Países Pobres Muy Endeudados (PPME) y la Iniciativa para el Alivio de la Deuda Multilateral (IADM). Durante el ejercicio 2011, Comoras alcanzó el punto de decisión12 dentro de la Iniciativa para los PPME, y cuatro miembros (Guinea-Bissau, Liberia, la República Democrática del Congo y Togo) alcanzaron el punto de culminación13. Al 30 de abril de 2011, 36 países habían alcanzado el punto de decisión como parte de la Iniciativa para los PPME, y 32 de ellos habían alcanzado el punto de culminación. En total, el FMI ha proporcionado alivio de la deuda por DEG 2.500 millones dentro de la Iniciativa para los PPME, y DEG 2.300 millones dentro de la IADM (véanse los cuadros 3.4 y 3.5 de la página web)14. Como la inmensa mayoría de los países habilitados han alcanzado el punto de culminación y recibido el alivio de la deuda al cual estaban habilitados, el Directorio Ejecutivo se reunió informalmente en febrero de 2011 para deliberar sobre el futuro de la Iniciativa para los PPME, y seguramente retomará esta cuestión durante el ejercicio 2012.

En julio de 2010, Haití fue el primer país en recibir alivio de la deuda financiado a través del nuevo FFADC (véase el recuadro 3.1), cuando el Directorio Ejecutivo decidió proporcionarle al país alivio de la deuda mediante una donación de DEG 178 millones (unos $268 millones), que se empleó para cancelar la totalidad del saldo pendiente de pago de la deuda frente al FMI15.

Instrumento de Apoyo a la Política Económica

El Instrumento de Apoyo a la Política Económica (IAPE) del FMI, creado en octubre de 2005, le permite al FMI brindar respaldo a los países de bajo ingreso que han logrado un progreso significativo hacia la estabilidad económica y ya no necesitan asistencia financiera de la institución, pero que desean que el FMI siga asesorando y monitorizando su política económica, lo que se conoce como respaldo y función señalizadora para las políticas. El IAPE se encuentra a disposición de todos los países habilitados para recibir asistencia del FFCLP que cuentan con una estrategia de reducción de la pobreza. El Directorio Ejecutivo aprobó IAPE para seis países en el ejercicio 2011: Cabo Verde, Mozambique, Rwanda, Senegal, Tanzanía y Uganda.

Modificaciones del marco de financiamiento

Ampliación de los instrumentos de prevención de crisis

En agosto de 2010, el Directorio Ejecutivo decidió ampliar la duración y el crédito disponible en el marco de la Línea de Crédito Flexible existente y establecer una nueva Línea de Crédito Precautorio para países que aplican políticas sólidas pero que, sin embargo, quizá no cumplan los rigurosos criterios de habilitación de la LCF16. Este fortalecimiento de los instrumentos del FMI asimilables a un seguro tenía por objeto alentar a los países a recurrir a la institución de manera más oportuna para ayudarlos a prevenir una crisis y, a la vez, ayudarlos a protegerse durante una crisis sistémica.

La LCF, creada en marzo de 2009 en el marco de una reestructuración sustancial de los mecanismos de crédito del FMI, permite a los miembros cuyas variables económicas fundamentales, políticas y aplicación de las mismas son muy sólidos utilizar la línea de crédito una vez obtenida la aprobación o tratarla como un instrumento precautorio, sin condiciones ex post pero sujetos, en el caso de los acuerdos a dos años, a un examen anual de la habilitación. Las mejoras aprobadas por el Directorio:

  • Duplican la duración de las líneas de crédito a un año (en lugar de seis meses) o a dos años con un examen intermedio de la habilitación después de un año (en lugar de un año con un examen después de seis meses).
  • Eliminan el límite implícito de acceso de 1000% de la cuota del país en el FMI17; y establecen que las decisiones sobre acceso se basarán en las necesidades de financiamiento de cada país.
  • Refuerzan los procedimientos exigiendo la participación inicial del Directorio Ejecutivo en la evaluación del nivel de acceso previsto y el impacto de este acceso en la posición de liquidez del FMI.

La habilitación para la LCP, servicio financiero que se encuentra a disposición de un grupo más amplio de países que los que cumplen los requisitos para utilizar la LCF, se evalúa en cinco ámbitos generales: 1) la posición externa y el acceso a los mercados, 2) la política fiscal, 3) la política monetaria, 4) la supervisión y la solidez del sector financiero y 5) la idoneidad de los datos. Si bien se exigen resultados sólidos en la mayoría de estos ámbitos, la LCP permite el acceso a recursos precautorios a países que aún pueden tener una vulnerabilidad moderada en uno o dos de estos ámbitos. Posee dos características principales:

  • Condicionalidad ex post centrada en reducir las vulnerabilidades económicas identificadas en el proceso de habilitación, con un examen semestral del programa para evaluar los avances.
  • Acceso hasta un máximo de 500% de la cuota a disposición del país una vez aprobado el acuerdo, y hasta un total de 1.000% de la cuota después de 12 meses.

Fondo Fiduciario para el Alivio de la Deuda después de una Catástrofe

Tras el terremoto que asoló Haití en enero de 2010, el FMI estudió opciones para sumarse a los esfuerzos internacionales encaminados a brindar al país un alivio de la deuda extraordinario. En junio de 2010, el Directorio aprobó la creación de un Fondo Fiduciario para el Alivio de la Deuda después de una Catástrofe (véase el recuadro 3.1) destinado a proporcionar alivio de la deuda a los países muy pobres de bajo ingreso que están habilitados para recibir alivio y liberar así recursos que les permitan hacer frente a las necesidades excepcionales de balanza de pagos generadas por catástrofes18.

Al estudiar la propuesta de creación del Fondo Fiduciario, los directores ejecutivos subrayaron el papel del FMI como complemento, y no reemplazo, de otras iniciativas bilaterales y multilaterales. Convinieron en términos generales en que el respaldo del FFADC debería estar limitado a los países más pobres y vulnerables entre los países que se encuentran habilitados para recibir respaldo en el marco del Fondo Fiduciario para el Crecimiento y la Lucha contra la Pobreza. También convinieron en que el alivio de la deuda debe suministrarse solo tras las catástrofes naturales más desoladoras, que tengan un impacto excepcionalmente profundo en la economía y la población del país afectado.

Fabricación de prótesis en un hospital de Lomé, Togo.

Construcción de un albergue provisional para víctimas de las inundaciones en un pueblo de Charsadda, Pakistán.

La mayoría de los directores ejecutivos respaldaron la propuesta del personal técnico de que los países que cumplen los criterios de habilitación reciban automáticamente alivio de los flujos de la deuda durante los dos años siguientes al suceso catastrófico, y la mayoría convino en que, tras recibir más datos sobre los factores pertinentes, el Directorio podría declarar que el país puede recibir alivio total del saldo de la deuda, lo cual podría abarcar también, en su caso, el apoyo de liquidez de emergencia concedido inmediatamente después de la catástrofe. Los directores ejecutivos recalcaron que el alivio del saldo de la deuda estaría condicionado a los esfuerzos concertados para el alivio de la deuda por parte de otros acreedores oficiales, así como de una evaluación de la implementación de políticas macroeconómicas por parte del país en el período previo a la decisión de desembolsar el alivio de la deuda.

En cuanto al financiamiento, la mayoría de los directores ejecutivos respaldaron—o podrían aceptar—la propuesta de transferir el saldo remanente de la Cuenta Fiduciaria de la Iniciativa para el Alivio de la Deuda Multilateral I (IADM-I) para financiar el FFADC19. La expectativa es que, a lo largo del tiempo, los países miembros contribuyan los recursos bilaterales necesarios para asegurar un financiamiento adecuado del FFADC para posibles casos futuros.

Colaboración con otros organismos

Proceso de Evaluación Mutua del Grupo de los Veinte

En la Cumbre de Pittsburgh de 2009, los dirigentes de los países industrializados y de mercados emergentes que integran el Grupo de los Veinte (G-20) se comprometieron a colaborar para asegurar una recuperación duradera y un crecimiento sólido y sostenible a mediano plazo. Por lo tanto, instituyeron el “Marco para un crecimiento sólido, sostenible y equilibrado”. El pilar de este marco es un proceso multilateral denominado Proceso de Evaluación Mutua (PEM). A pedido del G-20, el FMI se ocupa del análisis técnico necesario para evaluar, dentro del PEM, la concordancia de los respectivos marcos de política nacionales y regionales del G-20, y determinar si las políticas emprendidas individualmente por los países del G-20 son colectivamente congruentes con los objetivos de crecimiento del G-20. En octubre de 2010, se realizó ante el Directorio Ejecutivo una presentación informal sobre la evaluación revisada de las políticas del G-20 llevada a cabo por el personal técnico en el contexto del PEM.

En la Cumbre de Seúl de noviembre de 2010, el G-20 asumió dos compromisos clave para corregir los desequilibrios que podrían poner en peligro sus objetivos de crecimiento: 1) un PEM reforzado, con directrices indicativas para los desequilibrios clave, y 2) compromisos de cada miembro del G-20 para tomar medidas encaminadas a contribuir a lograr los objetivos de crecimiento establecidos por los dirigentes del Grupo. En la reunión de febrero de 2011 en París, las autoridades del G-20 llegaron a un acuerdo sobre los indicadores clave—deuda pública, déficits fiscales, tasa de ahorro privada, deuda privada, y el saldo externo compuesto por la balanza comercial y los flujos y transferencias netos de la renta de la inversión—que conformarán la base para evaluar estos desequilibrios; y en la reunión de ministros del G-20 celebrada en Washington en abril de 2011, se llegó a un acuerdo sobre las directrices indicativas—es decir, parámetros de referencia cualitativos o cuantitativos—que se utilizarán para evaluar los indicadores. Esto crea una base concreta para que las economías del G-20 puedan evaluar mutuamente sus políticas económicas y sugerir soluciones de política económica para hacer frente a desequilibrios potencialmente desestabilizadores. Prepara el terreno para la cumbre que celebrará el G-20 en Cannes en noviembre de 2011, en la cual se prevé que los dirigentes del Grupo lleguen a un acuerdo detallado sobre las políticas necesarias para alcanzar los objetivos comunes de crecimiento.

Consejo de Estabilidad Financiera

En septiembre de 2010, con la aprobación del Directorio Ejecutivo, el FMI se incorporó como miembro del Consejo de Estabilidad Financiera (CEF), que reúne a funcionarios públicos encargados de la estabilidad financiera de los principales centros financieros internacionales, órganos internacionales de regulación y supervisión, comités de expertos sobre banca central e instituciones financieras internacionales. El FMI y el CEF colaboran en el Ejercicio de Alerta Anticipada semestral, como parte de los esfuerzos del FMI por fortalecer la supervisión. En marzo de 2011, el FMI y el CEF organizaron en la ciudad de Washington una conferencia sobre iniciativas encaminadas a solucionar las deficiencias de datos del G-20.

Al aprobar la adhesión del FMI al CEF20, los directores ejecutivos observaron que el personal técnico del FMI ya había estado colaborando de manera informal, pero estrecha, con el predecesor del CEF, el Foro sobre Estabilidad Financiera, en relación con una amplia variedad de cuestiones atinentes al sector financiero. Asimismo, tomaron nota de que las responsabilidades del FMI y del CEF son diferentes, pero están estrechamente relacionadas y se complementan. Recalcaron que el FMI debería continuar desempeñando un papel de vanguardia en la supervisión del sistema monetario internacional y en el análisis de las cuestiones concernientes a la estabilidad macrofinanciera de los países miembros. Al mismo tiempo, el FMI debería colaborar con el CEF para abordar las vulnerabilidades del sector financiero y para elaborar políticas sólidas en el ámbito de la regulación y la supervisión, así como en otras áreas, en respaldo de la estabilidad financiera.

Colaboración con otros organismos

El FMI colabora con otros organismos al desempeñar sus responsabilidades; entre ellos, el Banco Mundial, los bancos regionales de desarrollo, los organismos de las Naciones Unidas y otros órganos internacionales. También colabora con organismos normativos, como el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea y la Asociación Internacional de Supervisores de Seguros. Tiene un Representante Especial ante las Naciones Unidas en la sede del organismo en Nueva York, que actúa como enlace entre el FMI y el sistema de las Naciones Unidas en ámbitos de interés mutuo, tales como la cooperación entre los servicios estadísticos de ambas instituciones, y en áreas nuevas como la protección social y las políticas del mercado laboral, y facilita la asistencia y participación recíproca en eventos.

Promover el Funcionamiento Y la Estabilidad del Sistema Monetario Internacional

Si bien el sistema monetario internacional demostró capacidad de resistencia frente a la crisis, no se han disipado las tensiones dentro del sistema, que se pusieron de manifiesto en una agudización de los desequilibrios mundiales, volatilidad de los flujos de capital y fluctuaciones cambiarias, y una acumulación masiva de reservas. Para lograr un mejor funcionamiento del sistema monetario internacional se necesita una combinación de análisis—para comprender mejor los factores en juego—y sólidos instrumentos de política multilaterales. La labor que desempeñó el Directorio durante el año relacionada con los flujos de capital (incluido el papel del FMI con respecto a esos flujos) y la acumulación de reservas y su adecuación abordó ámbitos clave para el funcionamiento eficaz del sistema monetario internacional, y el Directorio también debatió si los DEG podrían contribuir a promover la estabilidad monetaria internacional. Dadas la amplitud y la complejidad de esta agenda, el Directorio celebró una sesión de reflexión sobre el fortalecimiento del sistema monetario internacional en abril de 2011 y evaluó el progreso realizado hasta la fecha a través de las distintas actividades en marcha a este respecto, además de identificar cuestiones para futuro estudio.

Flujos de capital

El papel del FMI respecto de los flujos de capital transfronterizos

En diciembre de 2010, el Directorio Ejecutivo debatió el papel del FMI respecto de los flujos de capital transfronterizos21. Los directores ejecutivos observaron que si bien los flujos de capital han producido beneficios sustanciales al facilitar la distribución eficiente de recursos entre países, su volatilidad jugó un papel crítico en la crisis reciente, tanto al incrementar las vulnerabilidades como al transmitir los shocks entre países.

Teniendo en cuenta el mandato del FMI de supervisar la estabilidad monetaria internacional, los directores ejecutivos convinieron en que se debería fortalecer el papel de la institución respecto de los flujos internacionales de capital. Opinaron que sería beneficioso elaborar una visión coherente del FMI en relación con los flujos de capital y las políticas que los afectan, lo cual podría contribuir a establecer directrices para la supervisión del FMI en cuanto a las políticas relativas a la cuenta de capital y, posiblemente, otras políticas que afectan a los flujos de capital. Se señaló que esas directrices deberían estar diseñadas de tal manera que dejen suficiente margen para las circunstancias propias de cada país y, en particular, deberían reconocer la diferencia entre los países con cuentas de capital abiertas y los que aún no han liberalizado dichas cuentas.

Los directores ejecutivos señalaron que las políticas macroeconómicas, financieras y relativas a la cuenta de capital que tienen por objeto abordar inquietudes nacionales pueden tener efectos significativos en otros países, al generar o restringir flujos de capital o al desviarlos hacia otros países. Asimismo, reconocieron que existe margen para que los miembros adopten enfoques divergentes frente a las tensiones que puedan surgir, y que estos también podrían tener efectos en otros. Los directores ejecutivos recalcaron que le toca al FMI un papel importante para concentrar la atención en estos efectos de contagio potenciales y en las posibles implicaciones para el sistema monetario internacional en su totalidad. Respaldaron los esfuerzos del FMI por analizar y divulgar las lecciones extraídas de las experiencias multinacionales frente a los flujos de capital, y por fomentar el diálogo tanto con los países que originan flujos de capital transfronterizos como con los países que los reciben.

Los directores ejecutivos expresaron una amplia variedad de opiniones en cuanto a posibles enmiendas del Convenio Constitutivo para crear un marco jurídico más completo y coherente que permita abordar las cuestiones relacionadas con los flujos de capital. Si bien varios directores ejecutivos se manifestaron abiertos a la posibilidad de estudiar una enmienda del Convenio en el futuro, la mayoría opinó que sería prematuro iniciar un debate al respecto sin nuevos análisis y experiencia práctica.

Experiencias recientes en la gestión de la entrada de capitales

Como continuación de las deliberaciones de diciembre de 2010 sobre los flujos de capital transfronterizos (véase la subsección anterior), en marzo de 2011 el Directorio Ejecutivo debatió la labor del FMI sobre experiencias multinacionales recientes con flujos de capital y la elaboración de un marco de políticas para gestionar la afluencia de capitales22. Los directores ejecutivos convinieron en que la reciente escalada de las entradas de capital había respondido, entre otros factores, a la combinación de mejores fundamentos económicos y perspectivas de crecimiento de las economías receptoras y políticas monetarias acomodaticias en las economías originarias de los flujos de capital. Recalcaron que los flujos de capital por lo general son beneficiosos para los países receptores, al promover la inversión y el crecimiento. Al mismo tiempo, reconocieron que una escalada repentina de las entradas de capital puede generar retos, como presiones de apreciación cambiaria, sobrecalentamiento, acumulación de fragilidades financieras y riesgo de una reversión repentina de las entradas. Observaron que las políticas adoptadas en respuesta a esa escalada de la afluencia de capitales habían variado de un país a otro y que los países por lo general habían complementado la política macroeconómica con otras medidas encaminadas a gestionar esas entradas, aunque dichas medidas presentaban amplias diferencias en términos de su naturaleza, alcance y eficacia.

La mayoría de los directores ejecutivos respaldaron en términos generales la esencia de los marcos de política propuestos para la gestión de las entradas de capital, conviniendo en que se aplicarían a todos los países con cuentas de capital total o parcialmente abiertas. Los directores ejecutivos recalcaron que el asesoramiento proporcionado en materia de gestión de las entradas de capital debería ser imparcial y tener debidamente en cuenta las circunstancias específicas de cada país y las condiciones externas. Recomendaron poner énfasis en las medidas estructurales para incrementar la capacidad de una economía para absorber los flujos de capital y fortalecer la capacidad de resistencia del sistema financiero nacional para manejarlos.

Los directores ejecutivos señalaron que, cuando un país se enfrenta a una gran afluencia de capitales, las políticas macroeconómicas constituyen las herramientas adecuadas: a saber, reequilibrar la combinación de políticas monetarias y fiscales en consonancia con los objetivos de inflación, permitir el fortalecimiento de las monedas subvaluadas, y reforzar las reservas de divisas si estas son apenas adecuadas desde una perspectiva precautoria. Convinieron en que se podrían emplear medidas de gestión de los flujos de capital para hacer frente a los riesgos macroeconómicos y financieros relacionados con la afluencia de capitales, pero recalcaron que dichas medidas no deberían reemplazar los ajustes necesarios de la política macroeconómica.

Reservas internacionales

Acumulación de reservas y estabilidad monetaria internacional

La acumulación de reservas se ha acelerado a lo largo de la última década, y el total de reservas internacionales ha alcanzado niveles que superan por lejos los parámetros de referencia tradicionales, particularmente en los mercados emergentes. En mayo de 2010, el Directorio analizó la relación entre la acumulación de reservas oficiales y la estabilidad monetaria internacional, y consideró opciones para imprimir mayor solidez al sistema monetario internacional frente a las repetidas crisis23.

Los directores ejecutivos observaron que, si bien la estabilidad del sistema monetario internacional constituye una cuestión a largo plazo, merece atención en el contexto de la revisión en curso del mandato de la institución. La mayoría señaló que el sistema actual había dado muestras de su capacidad de resistencia, pero que se habían puesto de manifiesto crecientes presiones.

Los directores ejecutivos tomaron nota de que la acumulación sin precedentes de reservas internacionales en los últimos años, con su concentración en un pequeño grupo de monedas, refleja en parte las decisiones adoptadas en cuanto al rumbo de las políticas, pero también apunta a imperfecciones sistémicas, tales como la ausencia de un ajuste automático frente a los desequilibrios, ajustes asimétricos frente a los choques y una disponibilidad desigual de liquidez internacional. Opinaron que, ante todo, la solidez de las políticas macroeconómicas y financieras, particularmente en los países emisores de reservas y otros países de importancia sistémica, seguía revistiendo una importancia fundamental para la estabilidad a largo plazo del sistema. Por lo tanto, la supervisión reforzada de las políticas de los países miembros por parte del FMI fue considerada crítica para la estabilidad del sistema monetario internacional.

Los directores ejecutivos pasaron revista a una serie de opciones para mitigar el crecimiento de la demanda de reservas. Muchos respaldaron la propuesta de realizar nuevos análisis que puedan brindar una orientación sobre el nivel adecuado de reservas precautorias que se ajuste a las necesidades de cada país. Se recomendó perfeccionar los análisis de los flujos de capital volátiles, por considerárselos una motivación clave para el autoaseguramiento. Los directores ejecutivos respaldaron la propuesta de estudiar más a fondo el papel que podría desempeñar el FMI para ayudar a los miembros a cosechar los frutos de los flujos de capital, sustentando al mismo tiempo la estabilidad nacional e internacional.

Evaluación de la adecuación de las reservas

En marzo de 2011, cuando muchos países estaban buscando la manera de reducir las vulnerabilidades externas y la acumulación de reservas mundiales había retomado el ritmo previo a la crisis, el Directorio Ejecutivo debatió modalidades para evaluar la adecuación de las reservas24. Tomando nota de que no existe un consenso sobre lo que constituye un nivel de reservas adecuado, los directores ejecutivos en general celebraron los nuevos indicadores para los países de mercados emergentes y de bajo ingreso propuestos por el personal técnico como puntos de partida útiles para analizar si las reservas precautorias son adecuadas. Recalcaron que no debería haber un enfoque universal para esas evaluaciones y respaldaron la idea de complementar los indicadores con apreciaciones subjetivas y características propias de cada país, tomando debidamente en cuenta los marcos y las políticas macroeconómicas y prudenciales, así como otras formas de financiamiento contingente, modalidades de seguro de los países, y activos y pasivos globales; al mismo tiempo, observaron la relevancia de las prácticas de gestión de las reservas al abordar la adecuación de las reservas.

En el caso de los mercados emergentes, cuya balanza de pagos está dominada por los flujos de la cuenta de capital, los directores ejecutivos en general recibieron con satisfacción la propuesta del nuevo indicador basado en el riesgo, ya que está inspirado en el enfoque simple y transparente de los cálculos tradicionales y abarca al mismo tiempo vulnerabilidades más amplias. Para los países de bajo ingreso, cuyas vulnerabilidades de balanza de pagos están basadas mayormente en la cuenta corriente, los directores ejecutivos convinieron en que el método propuesto para calibrar las reservas óptimas de acuerdo con las características de cada país constituye un medio eficaz para introducir esas características en la evaluación. Recomendaron profundizar y perfeccionar los análisis como parte de la labor en curso en este ámbito para permitir una evaluación más integral de la adecuación de las reservas.

Derechos especiales de giro

Afianzamiento de la estabilidad monetaria internacional: ¿Les cabe un papel a los DEG?

En enero de 2011 el Directorio Ejecutivo debatió cómo podrían contribuir los derechos especiales de giro del FMI a mejorar el funcionamiento a largo plazo del sistema monetario internacional25. Los directores ejecutivos recalcaron que ampliar el papel que desempeñan los DEG no debe reemplazar los esfuerzos encaminados a fortalecer la estabilidad del sistema monetario internacional, sobre todo el estrechamiento de la colaboración internacional en materia de políticas, respaldado por una supervisión más sólida, y una red de protección financiera sistémica reforzada, junto con la profundización financiera de los mercados emergentes. Se señaló que, como complemento de estos esfuerzos, que deben realizarse con urgencia, un papel más destacado para los DEG podría contribuir a la estabilidad a largo plazo del sistema monetario internacional, siempre que se instituyan salvaguardias apropiadas y que se movilicen el compromiso político y el interés del sector privado.

Los directores ejecutivos recalcaron la necesidad de realizar un análisis integral de las causas de los problemas prevalecientes en el sistema monetario internacional, y de formular un programa coherente de reformas para abordarlas. Muchos aún no están convencidos en esta etapa de que les toque a los DEG desempeñar un papel clave en ese proceso. En general, los directores ejecutivos se manifestaron dispuestos a estudiar las cuestiones vinculadas a los DEG con amplitud de miras, a fin de forjar un consenso amplio entre todos los miembros.

Los directores ejecutivos evaluaron la idea de ampliar el volumen de DEG oficiales a través de asignaciones regulares para satisfacer la creciente demanda de reservas internacionales y contribuir a reducir los desequilibrios mundiales. Tomaron nota de la determinación del personal técnico de que, en la mayoría de los escenarios, las asignaciones regulares de DEG no serían inflacionarias, y llamaron a seguir reflexionando sobre los papeles respectivos de las asignaciones de DEG y del financiamiento tradicional del FMI basado en la condicionalidad.

Examen de 2010 de la valoración del DEG

En noviembre de 2010, el Directorio Ejecutivo llevó a término el examen de la valoración del DEG, que generalmente ocurre cada cinco años, y determinó que el valor de los DEG seguirá determinándose en función del promedio ponderado de los valores de una cesta de monedas compuesta por el dólar de EE.UU., el euro, la libra esterlina y el yen japonés, y aprobó ponderaciones revisadas para las cuatro monedas26. A partir del 1 de enero de 2011, se asignaron a las cuatro monedas las siguientes ponderaciones de acuerdo con la función que cumplen en el sistema comercial y financiero mundial: dólar de EE.UU., 41,9% (frente al 44% de la revisión de 2005); euro, 37,4% (previamente, 34%); libra esterlina, 11,3% (previamente, 11%); y yen japonés, 9,4% (previamente, 11%). Las ponderaciones se redondean al primer decimal, y no al punto porcentual entero más próximo, como en anteriores revisiones. La decisión adoptada sigue la metodología establecida para la valoración del DEG.

El criterio empleado para seleccionar las monedas de la cesta del DEG no difiere del aplicado en las revisiones de 2000 y 2005: se incluyen las cuatro monedas emitidas por países miembros del FMI, o por uniones monetarias que incluyan miembros del FMI, 1) con el valor más alto de exportaciones de bienes y servicios durante el período de cinco años que finaliza 12 meses antes de la fecha de vigencia de la revisión, y 2) que, según determine el FMI, son monedas de libre uso conforme al Artículo XXX f) del Convenio Constitutivo del FMI. Las ponderaciones asignadas a estas monedas continúan basándose en el valor de las exportaciones de bienes y servicios del país miembro (o de los países miembros integrantes de una unión monetaria) que emite la moneda y en el monto de reservas denominadas en las respectivas monedas que mantienen otros países miembros del FMI.

El Directorio también examinó el método para determinar la tasa de interés del DEG y resolvió seguir fijándola semanalmente en función del promedio ponderado de las tasas de interés de los instrumentos a corto plazo negociados en los mercados de las monedas que integran la cesta de valoración del DEG. La tasa de interés de las letras del Tesoro a tres meses de Estados Unidos, el Reino Unido y Japón, y la tasa Eurepo a tres meses, seguirán utilizándose como tasas de interés representativas para el dólar de EE.UU., la libra esterlina, el yen japonés y el euro, respectivamente.

Los montos de cada una de las cuatro monedas que integran la nueva cesta de valoración del DEG se calcularon el 30 de diciembre de 2010 conforme a las nuevas ponderaciones, y los montos exactos de cada moneda se determinaron de manera tal que el valor de la nueva cesta del DEG y el de la actual siga siendo el mismo. A partir del 1 enero de 2011, el valor del DEG es la suma de las siguientes cantidades de cada moneda: dólar de EE.UU., 0,660; euro, 0,423; libra esterlina, 0,111; y yen japonés, 12,1.

Cosecha de uvas cerca del pueblo de Rahovec, Kosovo.

Preparativos para la descarga de un contenedor, en una terminal del puerto de Aden, República del Yemen.

Durante el debate del examen de la valoración del DEG27, los directores ejecutivos señalaron que, si bien China había pasado a ser el tercer exportador de bienes y servicios sobre la base de un promedio quinquenal, y había tomado medidas para facilitar el uso internacional de su moneda, el renminbi chino no cumplía con el criterio de ser una moneda de libre uso y, por lo tanto, no podía incluirse en la cesta del DEG en este momento. Instaron a mantener este tema bajo estudio a la luz de la evolución futura de la situación.

Los directores ejecutivos convinieron en que el próximo examen del método de valoración del DEG tendrá lugar en 2015, y algunos directores señalaron que debería considerarse la posibilidad de adelantarlo si lo exigieran las circunstancias.

Construir un Sistema Financiero Mundial Más Sólido

La crisis financiera puso de relieve el papel crucial que desempeña el sector financiero en la estabilidad financiera mundial, y las cuestiones vinculadas a ese sector ocuparon una parte significativa de la labor del FMI durante el ejercicio 2011, con una serie de debates en el Directorio que abarcaron una amplia variedad de aspectos relacionados con el fortalecimiento del sistema financiero internacional. (Contribuyeron a ello los esfuerzos redoblados que realizó el FMI en el ámbito de la supervisión del sector financiero; véase la subsección de este capítulo titulada “Supervisión del sector financiero”).

Integrar las evaluaciones de la estabilidad financiera a la supervisión contemplada en el Artículo IV

El Programa de Evaluación del Sector Financiero (PESF), establecido en 1999 tras la crisis asiática, ofrece un marco para evaluar de manera profunda e integral el sector financiero de cada país28. El programa ha sido una herramienta fundamental para analizar los puntos fuertes y débiles de los sistemas financieros de los países miembros del FMI. Entre su creación y el año 2010, más de tres cuartas partes de los miembros participaron voluntariamente en las evaluaciones de la estabilidad financiera, algunos en más de una ocasión.

Las evaluaciones del PESF están a cargo de equipos conjuntos del FMI y del Banco Mundial en los países en desarrollo y de mercados emergentes, y solo del FMI en el caso de los países avanzados. Todas incluyen una evaluación de la estabilidad financiera, que está a cargo del FMI; las de los países en desarrollo y de mercados emergentes contienen también una evaluación del desarrollo financiero, que está a cargo del Banco Mundial.

En septiembre de 2010, como parte de las consultas de supervisión contempladas en el Artículo IV del Convenio Constitutivo del FMI (véase el recuadro 3.2), el Directorio Ejecutivo decidió que las evaluaciones de la estabilidad financiera del PESF, que hasta entonces habían sido estrictamente voluntarias, pasarían a ser obligatorias para los miembros con sectores financieros de importancia sistémica. Al deliberar sobre la propuesta del personal técnico con modalidades específicas para la puesta en práctica de este importante cambio29, la mayoría de los directores ejecutivos opinaron que la evaluación obligatoria de la estabilidad financiera representaba un paso importante hacia el fortalecimiento de la supervisión del sector financiero que lleva a cabo el FMI, acorde con el actual mandato de supervisión bilateral de la institución, y un componente clave de la estrategia global para modernizar el mandato y las modalidades de supervisión del FMI. Al mismo tiempo, los directores ejecutivos instaron a tomar nuevas medidas para integrar las cuestiones concernientes al sector financiero de manera más estrecha con la supervisión bilateral de todos los miembros.

Recuadro 3.2Evaluaciones obligatorias de la estabilidad financiera

Las evaluaciones obligatorias de la estabilidad financiera aprobadas por el Directorio en septiembre de 2010 abarcan tres elementos: 1) una evaluación de la fuente, probabilidad e impacto potencial de los principales riesgos para la estabilidad macrofinanciera a corto plazo, basada en un análisis de la estructura y la solidez del sistema financiero y sus vínculos con el resto de la economía; 2) una evaluación del marco de políticas de cada país en materia de estabilidad financiera, que incluya un examen de la eficacia de la supervisión en el sector financiero a la luz de las normas internacionales; y 3) una evaluación de la capacidad de las autoridades para controlar y resolver una crisis financiera en caso de que se materialicen los riesgos, teniendo en cuenta el marco de gestión de la liquidez del país, sus redes de protección financiera, el estado de preparación para una crisis y los marcos de resolución de crisis. Las evaluaciones obligatorias tendrán lugar cada cinco años, aunque los países pueden someterse voluntariamente a evaluaciones más frecuentes si corresponde.

Sobre la base de una metodología que combina el tamaño y el grado de interconexión del sector financiero de cada país, se determinó que, en total, 25 jurisdicciones tienen sectores financieros de importancia sistémica (véase la lista a continuación). Este grupo abarca casi 90% del sistema financiero mundial y 80% de la actividad económica internacional. Incluye 15 de los países miembros del G-20 y una mayoría de los miembros del CEF, que han estado trabajando con el FMI para monitorear el cumplimiento con la reglamentación y las normas bancarias internacionales. La metodología y la lista de jurisdicciones se evaluarán periódicamente para verificar que la lista contenga los países con los sectores financieros de máxima importancia sistémica, los cuales deben quedar incluidos en evaluaciones regulares, integrales y obligatorias de la estabilidad financiera.

Economías sujetas a evaluaciones obligatorias de la estabilidad financiera (en septiembre de 2010)

Alemania

Australia

Austria

Bélgica

Brasil

Canadá

Corea del Sur

China

España

Estados Unidos

Francia

India

Irlanda

Italia

Japón

Luxemburgo

México

Países Bajos

RAE de Hong Kong

Reino Unido

Rusia

Singapur

Suecia

Suiza

Turquía

La mayoría de los directores ejecutivos avalaron, o se manifestaron dispuestos a aceptar, la propuesta del ex Director Gerente de que la frecuencia de las evaluaciones de la estabilidad financiera en el marco del Artículo IV no fuera de más de cinco años. Al mismo tiempo, los directores ejecutivos reconocieron que, según las circunstancias, quizá corresponda que el Director Gerente en algunos casos aliente a los países miembros con sectores financieros de importancia sistémica a participar, de manera voluntaria, en esas evaluaciones con más frecuencia, concretamente dentro de un marco de tres a cinco años.

Los directores ejecutivos tomaron nota de que la decisión de imprimir un carácter obligatorio a las evaluaciones de la estabilidad financiera en el marco del PESF para los países con sectores financieros de importancia sistémica no debería conducir a una menor disponibilidad de evaluaciones del PESF para los países cuyos sectores financieros no revisten importancia sistémica. Recalcaron que las evaluaciones de desarrollo realizadas por el Banco Mundial en los países en desarrollo y de mercados emergentes deberían continuar a título voluntario, e instaron a mantener una cooperación estrecha entre el FMI y el Banco Mundial en este ámbito.

Política macroprudencial: Marco organizativo

Los resultados de la encuesta de 2010 del FMI sobre las prácticas nacionales reflejaron incertidumbre entre las autoridades nacionales en cuanto a la política macroprudencial y su contribución a la estabilidad financiera, tanto a nivel conceptual como en términos prácticos. En abril de 2011, el Directorio Ejecutivo debatió algunos conceptos iniciales destinados a la elaboración de un marco para las políticas macroprudenciales30. Los directores ejecutivos convinieron en términos generales con la definición de la política macroprudencial y sus objetivos propuesta por el personal técnico31, observando que su objetivo principal debería ser limitar la acumulación de riesgos financieros a nivel de todo el sistema con el correr del tiempo, y entre sistemas financieros y países. Recalcaron que la política macroprudencial debería considerarse como un complemento de las políticas macroeconómicas y microprudenciales, y observaron que en la práctica no es fácil establecer un límite entre la política macroprudencial y otras políticas, sobre todo las microprudenciales.

Los directores ejecutivos coincidieron con la opinión del personal técnico en el sentido de que los fundamentos analíticos y operativos de la política macroprudencial aún no están totalmente claros. Reconocieron que la medición del riesgo sistémico sería compleja y recalcaron la necesidad de expandir la disponibilidad de datos para reforzar el monitoreo de ese riesgo. Los directores ejecutivos enfatizaron que el progreso dependerá de la elaboración de enfoques sólidos para la medición del riesgo sistémico y del afianzamiento de la capacidad para detectar la agudización de ese riesgo. Opinaron que la corrección de las deficiencias de datos ha quedado rezagada y que es necesario redoblar los esfuerzos en ese sentido, ya que una información más detallada contribuiría a la identificación de desequilibrios incipientes.

Lecciones de la crisis para los bancos centrales

En junio de 2010, cuando las autoridades estaban comenzando a extraer lecciones de la crisis para los marcos de política económica, el Directorio debatió las lecciones de la crisis para los bancos centrales y las cuestiones importantes sobre la relación entre la política monetaria y los asuntos macroprudenciales32.

Los directores ejecutivos se manifestaron de acuerdo con la evaluación del personal técnico en el sentido de que la estabilidad financiera debería estar encaminada principalmente a utilizar un marco macroprudencial que integre los factores financieros sistémicos y macroeconómicos y se base en la supervisión microprudencial. Señalaron que el uso eficaz de herramientas como los requisitos y las reservas de capital, el provisionamiento prospectivo para pérdidas, los coeficientes de liquidez y la valoración prudente de las garantías, podría reducir el riesgo sistémico mitigando la prociclicidad y la acumulación de vulnerabilidades estructurales.

En general, los directores ejecutivos estuvieron de acuerdo en que los bancos centrales deberían jugar un papel importante en las políticas macroprudenciales, independientemente de que estos se desempeñen o no como el principal regulador financiero. Tomaron nota de que queda por delante una labor considerable para poner en operación los marcos macroprudenciales y alentaron los trabajos en ese sentido.

Los directores ejecutivos también convinieron en términos generales en que la estabilidad de precios debería seguir siendo el principal objetivo de la política monetaria y recalcaron la importancia de proteger la credibilidad que los bancos centrales se habían ganado con tanto esfuerzo y que había sido crítica para anclar las expectativas inflacionarias. Sin embargo, señalaron que se deberían redoblar los esfuerzos por vigilar y evaluar la evolución financiera sistémica y sus riesgos.

Los directores ejecutivos tomaron nota de que la experiencia hasta la fecha llevaba a pensar que se habían adquirido algunas buenas prácticas para ciertas medidas poco convencionales de los bancos centrales. La eficacia de estas medidas se ve realzada por un objetivo explícito, una transmisión claramente explicada, transparencia y protección de los balances de los bancos centrales.

Resolución de bancos transfronterizos

El complejo tema de la resolución de grupos financieros internacionales ocupa un lugar destacado en la agenda internacional. En julio de 2010 el Directorio debatió un marco propuesto para estrechar la coordinación de la resolución de bancos transfronterizos, inspirado en un enfoque pragmático y centrado en una mayor coordinación entre las autoridades nacionales33.

Los directores ejecutivos convinieron con las evaluaciones del personal técnico en el sentido de que sería importante fortalecer los regímenes de supervisión y regulación para reducir la probabilidad de quiebras de empresas financieras. Sin embargo, conscientes de que no se puede descartar esa posibilidad, reconocieron la necesidad de mecanismos de resolución robustos que deberían emplearse con eficacia en escenarios transfronterizos.

El Directorio reconoció en términos generales que los siguientes elementos serían características importantes de un marco de políticas: los países modificarían la legislación nacional para eliminar los obstáculos jurídicos o prácticos a la cooperación transfronteriza, asegurar que los regímenes de resolución nacionales cumplan con las normas de coordinación básicas fundamentales y con normas de supervisión sólidas, y acordar mecanismos de procedimiento para coordinar las medidas de resolución transfronteriza. Además, los directores ejecutivos observaron que podría ser útil establecer criterios para acuerdos de distribución de la carga ex ante, con el objetivo de minimizar la necesidad de financiamiento público, aunque algunos directores reconocieron que podrían existir obstáculos para forjar un consenso en ese sentido.

Los directores ejecutivos acordaron que los países que comparten determinados bancos transfronterizos deberían estrechar la cooperación y colaborar para cumplir con estos criterios. Tomaron nota de que un marco de ese tipo representaba un paso acertado, pero enfatizaron que quedan por resolver una serie de cuestiones técnicas y de política, y solicitaron al personal técnico que trabajara estrechamente con el CEF y los órganos normativos en pos de ese objetivo.

Interconexiones financieras

En octubre de 2010 el Directorio Ejecutivo debatió el tema de la interconexión financiera como parte de los esfuerzos en curso por afianzar la supervisión que realiza el FMI34. Los directores ejecutivos opinaron que diagramar la arquitectura financiera transfronteriza constituye un primer paso valioso hacia la elaboración de mapas del riesgo sistémico y la identificación de las fallas a lo largo de las cuales podrían propagarse los shocks financieros. Se observó que esos mapas afianzarían la capacidad del FMI para evaluar las vulnerabilidades, vigilar la acumulación de riesgos sistémicos y generar alertas anticipadas.

Los directores ejecutivos también solicitaron que el análisis de la interconexión financiera pueda aplicarse a la supervisión que lleva a cabo el FMI. Se señaló que ese análisis podría emplearse para reforzar las evaluaciones del PESF y para afianzar la supervisión bilateral incorporándole perspectivas multilaterales. Los directores ejecutivos señalaron que, en consonancia con el mandato y la ventaja comparativa del FMI, el objetivo de ese análisis debería ser mejorar las evaluaciones macrofinancieras de los riesgos.

Los directores ejecutivos reconocieron las grandes deficiencias de los datos y los importantes retos para diagramar exhaustivamente la arquitectura financiera mundial y analizar la concentración de riesgos sistémicos. Recomendaron una estrecha colaboración y una eficiente división del trabajo entre todos los participantes, y opinaron que el grupo de trabajo conjunto del FMI y el CEF sobre las deficiencias de datos y las vinculaciones sistémicas35 representa un esfuerzo de importancia crítica para solucionar esas deficiencias. Recalcaron los factores de confidencialidad y las limitaciones jurídicas que impiden compartir información de instituciones individuales con entidades no supervisoras como el FMI.

Reconstrucción de una vía de ferrocarril en las afueras de Monrovia, Liberia.

Un técnico camina al lado de nuevas excavadoras en una fábrica Lonking, en Shanghái, China.

Contribución del sector financiero a los costos de la crisis

A pedido de los dirigentes del G-20, el FMI preparó, para la reunión de Toronto de junio de 2010, un informe sobre las diversas opciones que los países han adoptado o están considerando adoptar con respecto a la forma en que el sector financiero podría contribuir a pagar de manera equitativa y sustancial las cargas derivadas de las intervenciones públicas para reparar el sistema bancario. El informe dio seguimiento a un informe provisional sobre el tema presentado a los ministros de Hacienda del G-20 en abril de 2010.

Tras analizar distintas opciones, el informe propuso dos formas de contribución del sector financiero, que tienen distintas finalidades. El principal componente sería una “contribución a la estabilidad financiera”, vinculada a un mecanismo de resolución creíble y eficaz, que en un principio se fijaría a una tasa uniforme (acorde con el tipo de institución financiera), pero que después se ajustaría para reflejar el grado de riesgo de cada institución y su contribución al riesgo sistémico—en función del tamaño, la interconexión y la sustituibilidad—, así como las variaciones del riesgo global a lo largo del tiempo. Si fuera necesario, se podrían imponer nuevas contribuciones del sector financiero a través de un “impuesto sobre las actividades financieras” basado en la suma de las utilidades y la remuneración de las instituciones financieras y que se destinaría a rentas generales.

Examen de la iniciativa sobre normas y códigos

Durante el examen de la iniciativa sobre normas y códigos de marzo de 201136, los directores ejecutivos reconocieron que el cumplimiento con las normas acordadas representa solo una de las bases para la prevención de crisis. Se observó que la crisis reciente había dejado expuestas deficiencias en la arquitectura de las normas y los códigos y había puesto en primer plano la necesidad de complementar las evaluaciones de los Informes sobre la Observancia de los Códigos y Normas (IOCN) con un seguimiento riguroso de la implementación, un fortalecimiento de la supervisión de las instituciones financieras y cooperación internacional sobre cuestiones transfronterizas y resolución de crisis. Se señaló que el impacto de la crisis en los balances públicos también exigía una atención renovada a la transparencia fiscal, incluidos un posible examen de las normas fiscales y una actualización del marco para la evaluación de la calidad de los datos.

Los directores ejecutivos respaldaron la decisión del CEF de combinar las normas contables y de auditoría que integran la iniciativa en un solo ámbito e introducir una nueva área de política sobre resolución de crisis y seguro de depósitos. Teniendo en cuenta las solicitudes de evaluaciones de las nuevas normas y los recursos limitados disponibles, los directores ejecutivos opinaron en general que era necesario fijar prioridades para los IOCN entre las distintas normas.

Los directores ejecutivos opinaron que es considerablemente ventajoso utilizar fondos fiduciarios especiales para financiar la asistencia técnica de seguimiento en las áreas de gran prioridad. Recalcaron la necesidad de que la atención prestada a los países miembros de importancia sistémica no implique dejar de lado a los países de bajo ingreso y de mercados emergentes.

Los directores ejecutivos avalaron en general la aplicación más amplia de IOCN focalizados para mejorar la eficiencia y permitir actualizaciones más frecuentes. La mayoría se manifestó de acuerdo con las recomendaciones para integrar mejor las conclusiones de los IOCN en la supervisión del FMI, entre otras formas dando seguimiento en el contexto de la supervisión bilateral a las recomendaciones de los IOCN de relevancia macroeconómica.

Los directores ejecutivos celebraron las medidas encaminadas a mejorar el acceso del público a los IOCN, así como los esfuerzos por alentar a los países a publicar sus IOCN. En general, se manifestaron abiertos a la posibilidad de evaluar un mecanismo para facilitar la información al público sobre el progreso en la implementación de las recomendaciones de los IOCN, sobre la base de directrices claras para dejar asegurada su credibilidad.

Los directores ejecutivos convinieron en que el siguiente examen de la iniciativa sobre normas y códigos debería realizarse en cinco años, con cierta flexibilidad para efectuar exámenes especiales según resulte necesario.

Vendedor de luces LED alimentadas por energía solar en un mercado de ganado de Bukeda, Uganda.

Plantación de cocoteros en Guadalcanal, productora de copra, el principal producto de exportación de las Islas Salomón.

Respaldar el Crecimiento Y la Estabilidad en los Países de Bajo Ingreso

Responder a las necesidades de los países miembros de bajo ingreso ha sido una prioridad particular para el FMI en los últimos años, ya que estos países sufrieron los efectos perjudiciales de la crisis financiera mundial, y más recientemente una nueva escalada de los precios de los alimentos y los combustibles. Durante el ejercicio 2011, los directores debatieron los retos macroeconómicos que enfrentan estos países al dejar atrás la crisis, y evaluaron la manera en que los países en desarrollo podrían incrementar la recaudación de ingresos internos. El FMI introdujo un marco analítico para evaluar las vulnerabilidades y los riesgos incipientes en los países de bajo ingreso generados por los cambios en la economía mundial. La demanda de crédito concesionario del FMI continuó, así como los esfuerzos por asegurar recursos adecuados para esos préstamos (véase “Presupuesto e ingresos” en el capítulo 5).

Aunque aún queda mucho por hacer, los esfuerzos del FMI por brindar asistencia a los países miembros de bajo ingreso han dado fruto en cierta medida. Las iniciativas como la Iniciativa para los PPME y la IADM (véase la subsección “Apoyo del FMI a los países de bajo ingreso” mencionada anteriormente en este capítulo) han comenzado a alcanzar la meta de sacar de la pobreza a un mayor número de hogares y acercar a los países de bajo ingreso al logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. El recuadro 3.3 detalla el éxito de Liberia, uno de los países de bajo ingreso miembro del FMI.

Recuadro 3.3Liberia alcanza la sostenibilidad a largo plazo de la deuda

Tras casi cinco años de trabajos intensivos con el FMI, el Banco Mundial y otros acreedores oficiales y privados, en junio de 2010 Liberia alcanzó el punto de culminación de la Iniciativa para los PPME, ya que su deuda externa total se había reducido más de 90%. Sin embargo, el principal factor detrás del avance del país fue el sólido programa macroeconómico y el ambicioso programa de reforma que pusieron en marcha las autoridades de Liberia.

La participación del FMI comenzó con asistencia técnica encaminada a reconstruir las funciones principales del ministerio de Hacienda y el banco central de Liberia, junto con asesoramiento en materia de políticas, seguimiento de la implementación de la política económica e informes periódicos a la comunidad internacional sobre la evolución de la economía. Gracias al avance constante del país en el área de la gestión macroeconómica y las reformas estructurales, el FMI proporcionó nuevo financiamiento en 2008 a través del Servicio de Crédito Ampliado (SCA), y brindó $900 millones en alivio de la deuda, financiados a través de un amplio esfuerzo colectivo en el que participaron 102 países miembros de la organización; el grueso de ese financiamiento se hizo efectivo en el punto de culminación.

Además del alivio de la carga de la deuda, Liberia había ampliado su capacidad de prestación de servicios públicos, como lo indica la duplicación del coeficiente ingresos tributarios/PIB durante los cinco últimos años, que ahora se acerca al promedio de África subsahariana. La capacidad de resistencia financiera a los shocks económicos mejoró drásticamente, con un fuerte aumento de las reservas de divisas, resultante en particular de la asignación de 2009 de DEG para hacer frente a la crisis financiera mundial. Liberia ha equilibrado su presupuesto durante cinco años. Al regresar la estabilidad macroeconómica, el sector bancario se expandió, en tanto que el nivel de crédito al sector privado—un importante componente de la aceleración del crecimiento—alcanzó el promedio de África.

A pesar de este progreso impresionante logrado durante los cinco últimos años, Liberia se enfrenta aún a un legado de conflictos. El ingreso per cápita ha aumentado dos tercios, de $157 a $261, pero continúa siendo bajo, con lo cual el empleo y la generación de ingresos constituyen una prioridad máxima para el país. A fin de asegurar un crecimiento económico sostenido, el país debe reconstruir la infraestructura de transporte y servicios públicos, desarrollar la capacidad institucional y afianzar el Estado de derecho, particularmente los derechos de propiedad. El FMI continuará contribuyendo al esfuerzo internacional ininterrumpido por brindar respaldo a Liberia y lograr una reducción duradera de la pobreza. El seguimiento y el asesoramiento en materia de políticas en el marco del acuerdo del SCA, así como la continua asistencia técnica en gestión financiera pública, administración de los ingresos públicos y supervisión bancaria, ayudarán a las autoridades de Liberia a lograr sus objetivos en materia de desarrollo.

Retos macroeconómicos para los países de bajo ingreso

En noviembre de 2010 el Directorio Ejecutivo debatió los retos macroeconómicos que enfrentan los países de bajo ingreso tras dejar atrás la crisis mundial37. Los directores ejecutivos señalaron que la crisis había desencadenado la desaceleración económica más fuerte de las cuatro últimas décadas, empujando a 64 millones más de personas a la indigencia para fines de 2010. Sin embargo, en dos tercios de los países de bajo ingreso, el crecimiento del PIB per cápita se mantuvo positivo durante la crisis, en contraposición a crisis anteriores y a la situación de la mayoría de las economías avanzadas.

Los directores ejecutivos atribuyeron la capacidad de resistencia de los países de bajo ingreso a posiciones macroeconómicas generalmente más sólidas antes de la crisis, incluidos déficits fiscales y en cuenta corriente más pequeños, menor deuda e inflación y niveles más altos de reservas internacionales. La mayoría de los países, en particular los que tenían programas respaldados por el FMI, pudieron mantener un crecimiento real del gasto primario a lo largo de la crisis e incluso mejoraron el gasto en sectores prioritarios como la salud, la educación y la infraestructura.

Los directores ejecutivos reconocieron el papel importante que desempeñó el FMI para ayudar a los países de bajo ingreso a superar la crisis, a través de un financiamiento y un asesoramiento en materia de políticas sin precedentes. La reforma de los mecanismos de crédito del FMI para los países de bajo ingreso, el fortalecimiento del marco de financiamiento concesionario y las asignaciones generales de DEG fueron decisivos para amortiguar los efectos de la crisis mundial, catalizar el respaldo de los donantes y facilitar una pronta recuperación.

Los directores ejecutivos señalaron que el ritmo de la recuperación económica de los países de bajo ingreso previsiblemente, aunque variará según la región, será más rápido y estará más estrechamente alineado con el resto del mundo que en crisis anteriores, gracias a una mayor integración comercial y financiera y a políticas nacionales más sólidas. Sin embargo, alentaron a evitar la autocomplacencia, en vista de los riesgos a la baja para la economía mundial en su totalidad y del reducido espacio para las políticas económicas en la mayoría de los países.

Análisis de la vulnerabilidad de los países de bajo ingreso

En marzo de 2011 el FMI introdujo un marco analítico para evaluar las vulnerabilidades y los riesgos incipientes para los países de bajo ingreso generados por los cambios de la economía mundial38. El análisis de la vulnerabilidad de los países de bajo ingreso tiene por objeto permitirle al personal técnico del FMI detectar vulnerabilidades y evaluar la capacidad de resistencia de los países miembros frente a los riesgos incipientes antes de que se hagan realidad, ayudando así a orientar las políticas adoptadas en respuesta.

En ejercicios anteriores de análisis de la vulnerabilidad realizados internamente por el FMI para economías avanzadas y de mercados emergentes, la atención se centró en las crisis de las cuentas de capital o de sectores financieros sistémicos y en las recesiones de crecimiento que tienen el potencial de desencadenar un contagio o una dislocación significativa a nivel regional o mundial. Por el contrario, el ejercicio para los países de bajo ingreso se centra en las vulnerabilidades de estos países frente a caídas drásticas del crecimiento producidas por shocks externos, tales como fuertes fluctuaciones de los términos de intercambio y volatilidad de los flujos de financiamiento externo. Estos shocks pueden producir inestabilidad fiscal y externa, problemas de deuda, tensiones en el sector bancario y caídas pronunciadas del producto, todo lo cual puede generar pérdidas de bienestar sustanciales e incluso dislocación social.

Los resultados de los ejercicios anuales de análisis de la vulnerabilidad para los países de bajo ingreso fortalecerán la supervisión del FMI al reforzar la evaluación de los riesgos de los distintos países de bajo ingreso y servir de base para comparaciones y análisis multinacionales. Las evaluaciones de los riesgos externos incipientes en relación con los recursos de política utilizados actualmente como amortiguadores ayudarán a identificar las áreas en las cuales es necesario reforzar esos recursos, y pondrán de relieve el margen para tomar medidas preventivas.

El ejercicio de análisis de la vulnerabilidad forma parte de un programa más amplio del FMI encaminado a ayudar a los países de bajo ingreso a manejar la volatilidad y mitigar los shocks externos. El programa incluye también trabajos futuros sobre el papel de los instrumentos de financiamiento contingente para hacer frente a la volatilidad en los países de bajo ingreso, así como un examen de los retos para los países de bajo ingreso enfrentados a situaciones de fragilidad en el ámbito macroeconómico y de la política económica, incluidos los que surgen de entornos políticos frágiles y capacidad institucional débil.

Movilización de ingresos en los países en desarrollo

En marzo de 2011 el Directorio Ejecutivo deliberó sobre la movilización de ingresos públicos en los países en desarrollo39. Los directores ejecutivos convinieron en términos generales con los principios y las recomendaciones centrales del análisis del personal técnico sobre este tema, recalcando que su aplicación debe tener debidamente en cuenta las circunstancias específicas de los países miembros y la secuencia adecuada de las reformas. Subrayaron la importancia del papel que desempeña el FMI al continuar respaldando los esfuerzos de los países en desarrollo por movilizar ingresos internos a fin de atender las sustanciales necesidades de gasto, y manifestaron un firme respaldo a favor de la asistencia técnica del FMI en este ámbito.

Los directores ejecutivos observaron que, si bien el objetivo primario de la reforma tributaria consiste en incrementar el ingreso público, es necesario tener en cuenta sus efectos distributivos, al igual que su impacto en la eficiencia y el crecimiento a largo plazo. La protección social de los más pobres, incluso mediante el gasto público básico, debería ser una preocupación primordial.

Los directores ejecutivos apreciaron el amplio análisis presentado por el personal técnico sobre las cuestiones de política tributaria centrales para los países en desarrollo. Señalaron que el impuesto sobre el valor agregado (IVA) había resultado ser una fuente relativamente eficiente de ingreso. Se necesita una explicación cuidadosa y un análisis más profundo del impacto distributivo del IVA y de los vínculos entre el ingreso generado por el IVA y su uso para la reducción de la pobreza, dada la capacidad limitada de algunos países para poner en práctica programas sociales bien focalizados.

Los directores ejecutivos observaron que la evasión y la elusión impositiva por parte de los más ricos y los más influyentes han sido causa de inquietud en algunos países, particularmente los que tienen coeficientes tributación/PIB persistentemente bajos. Abordar este problema requiere esfuerzos concertados, encaminados no solo a incrementar el ingreso público, sino también a mejorar la transparencia y la equidad del sistema tributario.

Los directores ejecutivos celebraron la tendencia a reducir la dependencia de los ingresos tributarios generados por el comercio, pero recalcaron la necesidad de compensar el impacto presupuestario con impuestos internos. Una cooperación internacional más estrecha, entre otras cosas en los intercambios de información y los agrupamientos regionales, puede ayudar a proteger y fortalecer las bases de recaudación de ingresos de los países en desarrollo. La asistencia técnica del FMI en este ámbito será útil.

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