Chapter

3 Trabajar a Favor de una Recuperación Mundial Duradera

Author(s):
International Monetary Fund
Published Date:
October 2010
Share
  • ShareShare
Show Summary Details

La economía mundial atravesó un período de inestabilidad financiera sin precedentes en 2008–09, que coincidió con una desaceleración económica mundial y un colapso del comercio de magnitudes no vistas en muchos decenios. El FMI asumió un papel protagónico para ayudar a los países miembros a hacer frente a los desafíos inmediatos planteados por la crisis y empezó a forjar un nuevo y más sólido sistema financiero mundial.

En el ejercicio 2010, el FMI tomó medidas para reforzar la red mundial de protección financiera, ampliando sus recursos prestables y aprobando una emisión general de DEG para atender la acuciante necesidad de liquidez de la economía mundial. Los compromisos de préstamo de la institución alcanzaron un nivel sin precedentes de aproximadamente $175.000 millones, monto que incluye un fuerte aumento del crédito concesionario a países de bajo ingreso. Asimismo, se modernizaron y ampliaron los servicios de financiamiento para garantizar que respondan de manera óptima a las necesidades de los países miembros durante la crisis y en las etapas posteriores. El FMI es consciente de que la crisis supone una carga particularmente pesada para los países de bajo ingreso y que tiene el potencial de desbaratar los avances hacia el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, y por ese motivo la institución tomó medidas para incrementar su capacidad para conceder préstamos concesionarios y reorganizó el marco que rige ese tipo de operaciones, incluidos los criterios que habilitan a los países para beneficiarse de tales préstamos (véanse los recuadros 4.2 y 4.4). El FMI intensificó la supervisión de la economía mundial, evaluando regularmente las decisiones tomadas y las medidas aún necesarias para restablecer la estabilidad macroeconómica y financiera, y afinó su labor de asesoramiento en materia de políticas, adaptándola mejor a los problemas derivados de la crisis. Además, reenfocó sus actividades de supervisión, procurando hacerlas más eficaces, francas, independientes e imparciales.

Al tiempo que se concentraba en las medidas necesarias para responder a la crisis y mitigar sus repercusiones en los países miembros, el FMI también inició una evaluación minuciosa e intensiva de lo que se debería hacer una vez que la crisis amainara, como por ejemplo una reevaluación de la función que ha de desempeñar en la economía mundial y en la prevención de crisis en el futuro. Se diseñó y se perfeccionó un ejercicio de alerta anticipada en colaboración con el Consejo de Estabilidad Financiera, y se procuró que las actividades de supervisión incorporen en mayor grado los análisis comparativos de países y la supervisión del sector financiero. Además, se prestó asistencia técnica intensiva en varios ámbitos críticos relacionados con la respuesta a la crisis y la posterior recuperación, y para mejorar disponibilidad de la información el FMI tomó medidas con el fin de detectar y subsanar las importantes deficiencias de los datos que la crisis puso en evidencia.

Apoyo Financiero Para Fomentar la Recuperación

Se reconoció desde temprano que los recursos del FMI destinados al financiamiento tendrían que ampliarse considerablemente para garantizar que la institución estuviera en condiciones de atender de forma adecuada las necesidades potenciales de los países. Como parte de un plan más amplio acordado durante la cumbre del G-20 celebrada en Londres en abril de 2009 y avalado por el CMFI para hacer frente a la crisis financiera y económica mundial, se convino en que los recursos prestables del FMI se incrementarían a $750.000 millones. Para lograr este incremento, los países miembros proporcionarían financiamiento inmediato por un monto de $250.000 millones, que posteriormente se incorporarían en Nuevos Acuerdos para la Obtención de Préstamos (NAP) más amplios y flexibles que se ampliarían por un máximo de $500.000 millones. El incremento de los recursos inmediatos se logró mediante la suscripción de acuerdos bilaterales de préstamo y compra de pagarés con varios países miembros. Mientras tanto, en abril de 2010 el Directorio Ejecutivo aprobó una ampliación de los NAP (véase “Asegurar recursos adecuados para la labor del FMI” en el capítulo 4). Los recursos suplementarios comprometidos en el marco de la propuesta de ampliación de los NAP ascienden a alrededor de DEG 367.500 millones (aproximadamente $550.000 millones al tipo de cambio DEG/dólar de EE.UU. de finales de abril de 2010), lo cual supera con creces el aumento previsto de $500.000 millones. También se duplicó la capacidad del FMI para proporcionar financiamiento concesionario a los países de bajo ingreso, gracias a las posibles utilidades excedentes derivadas de las ventas de oro previstas para ese fin.

Financiamiento no concesionario

En el ejercicio 2010, el Directorio Ejecutivo del FMI aprobó 14 acuerdos, por un total de DEG 72.200 millones. La mayoría de estos compromisos (DEG 52.200 millones) estuvieron vinculados a Líneas de Crédito Flexible a favor de México, Polonia y Colombia. Se suscribieron dos acuerdos en el marco del Servicio Ampliado del FMI (Seychelles y Moldova)5, otros dos en el marco de los Acuerdos Stand-By con acceso excepcional (Rumania y Sri Lanka) y un acuerdo de carácter precautorio con límites de acceso normales (El Salvador). El aumento de los recursos de acuerdos previamente aprobados eleva el monto total comprometido en el ejercicio 2010 a DEG 77.600 millones. En total, hasta el 30 de abril de 2010, las compras con cargo a la Cuenta de Recursos Generales (CRG) ascendieron a DEG 21.100 millones, y las recompras a DEG 275.000 millones. A raíz de la crisis económica surgida en Grecia a finales del ejercicio 2010 (véase el recuadro 3.1), ese país suscribió un Acuerdo Stand-By a tres años por un monto de DEG 26.400 millones (30.000 millones), que fue aprobado a comienzos del nuevo ejercicio y que por lo tanto no está incluido en las estadísticas de financiamiento correspondientes al ejercicio 2010.

En el cuadro 3.1 se presenta información general sobre los servicios de financiamiento del FMI, en el cuadro 3.2 y el gráfico 3.1 se detallan los acuerdos aprobados durante el ejercicio, y en el gráfico 3.2 figura información sobre el saldo de los préstamos durante los últimos 10 años.

Cuadro 3.1Servicios financieros del FMI
Condiciones de recompra (reembolso)
Servicio de crédito (año de creación)ObjetivoCondicionesEscalonamiento y seguimiento1Límites de acceso1Cargos2Calendario de reembolso (años)Pagos
TRAMOS DE CRÉDITO Y SERVICIO AMPLIADO DEL FMI3
Acuerdos de Derecho de Giro (1952)Asistencia a mediano plazo a los países para superar dificultades de balanza de pagos a corto plazo.Adoptar medidas de política que infundan confianza en que el país miembro podrá superar las dificultades de balanza de pagos en un plazo razonable.Compras trimestrales (desembolsos) con sujeción a la observancia de criterios de ejecución y otras condiciones.Anual: 200% de la cuota. Acumulativo: 600% de la cuota.Tasa de cargos más sobretasa (200 puntos básicos sobre los montos superiores al 300% de la cuota; 100 puntos básicos adicionales cuando las sumas pendientes de reembolso son superiores al 300% de la cuota por más de tres años)4.3¼–5Trimestral
Línea de Crédito Flexible (2009)Instrumento flexible en los tramos de crédito para atender todo tipo de necesidades de balanza de pagos, potenciales y reales.Tener a priori fundamentos macroeconómicos, un marco de políticas y un historial de aplicación de políticas muy sólidos.Acceso inicial aprobado durante el período del acuerdo, con sujeción a una revisión de mitad de período en el caso de los acuerdos a un año.No se aplican límites preestablecidos.Tasa de cargos más sobretasa (200 puntos básicos sobre los montos superiores al 300% de la cuota; 100 puntos básicos adicionales cuando las sumas pendientes de reembolso son superiores al 300% de la cuota por más de tres años)4.3¼–5Trimestral
Servicio Ampliado del FMI (1974) (Acuerdos ampliados)Asistencia a más largo plazo en respaldo de las reformas estructurales aplicadas por los países miembros para superar dificultades de balanza de pagos a largo plazo.Adoptar un programa trienal, con reformas estructurales, y un programa detallado de las políticas para el primer período de 12 meses.Compras trimestrales y semestrales (desembolsos) con sujeción a la observancia de criterios de ejecución y otras condiciones.Anual: 200% de la cuota. Acumulativo: 600% de la cuota.Tasa de cargos más sobretasa (200 puntos básicos sobre los montos superiores al 300% de la cuota; 100 puntos básicos adicionales cuando las sumas pendientes de reembolso son superiores al 300% de la cuota por más de tres años)4.4½–10Semestral
SERVICIOS ESPECIALES
Asistencia de emergenciaAsistencia para superar dificultades de balanza de pagos relacionadas con:Ninguno, aunque la asistencia en situación de posconflicto puede escalonarse en dos o más compras.Se limita, en general, al 25% de la cuota, si bien pueden proporcionarse montos superiores de hasta 50% en casos excepcionales.Tasa de cargos; sin embargo, la tasa de cargos puede subvencionarse hasta un 0,5% anual, con sujeción a la disponibilidad de recursos.3¼–5Trimestral
1. Catástrofes naturales (1962)Catástrofes naturales.Catástrofes naturales. Esfuerzos razonables por superar las dificultades de balanza de pagos.
2. Situación de posconflicto (1995)Las secuelas de disturbios civiles, tensiones políticas o conflictos internacionales armados.Se centra la atención en el desarrollo de la capacidad institucional y administrativa con miras a lograr un acuerdo en los tramos superiores de crédito o en el marco del FFCLP.
SERVICIOS PARA PAÍSES MIEMBROS DE BAJO INGRESO EN EL MARCO DEL FONDO FIDuCIARIO PARA EL CRECIMIENTO Y LA LuChA CONTRA LA POBREzA (FFCLP)
Servicio de Crédito Ampliado (SCA) (2010)5Asistencia a más largo plazo para superar dificultades arraigadas de balanza de pagos de carácter estructural; tiene por objeto lograr un crecimiento sostenido para reducir la pobreza.Adopción de un programa trienal en el marco SCA. Los programas respaldados por el SCA se basan en un Documento de Estrategia de Lucha contra la Pobreza preparado por el país mediante un proceso participativo y comprenden medidas macroeconómicas, estructurales y de lucha contra la pobreza.Desembolsos semestrales (o a veces trimestrales) sujetos al cumplimiento de los criterios de ejecución y a revisiones.Anual: 100% de la cuota. Acumulativo: 300% de la cuota.0% (7 de enero de 2010 a fin de 2011)5½–10Semestral
Servicio de Crédito Stand-By (SCS) (2010)Acuerdo similar a los acuerdos de derecho de giro para hacer frente a necesidades transitorias de balanza de pagos y necesidades precautorias.Adopción de acuerdos de 12 a 24 meses en el marco del SCS. Reemplaza al componente de acceso de alto nivel del Servicio para Shocks Exógenos (SSE) y proporciona apoyo bajo una amplia gama de circunstancias.Anual: 100% de la cuota. Acumulativo: 300% de la cuota.0% (7 de enero de 2010 a fin de 2011)4–8Semestral
Servicio de Crédito Rápido (SCR) (2010)Asistencia rápida para una necesidad urgente de balanza de pagos derivada de un shock exógeno o una catástrofe natural, en los casos en que un programa de calidad similar a la del tramo superior de crédito no sea necesario o no sea viable.No requiere un programa basado en exámenes ni condicionalidad ex post. Reemplaza al componente de acceso rápido del SSE y a un componente subsidiado de la asistencia de emergencia para catástrofes naturales y situaciones de posconflicto.Por lo general, en un solo desembolso.Anual: 25% (hasta 50% de la cuota). Acumulativo: 75% (hasta 100% de la cuota).0% (7 de enero de 2010 a fin de 2011)5½–10Desembolso directo (hasta dos desembolsos durante cualquier período de 12 meses)

Con la excepción del FFCLP, el crédito del FMI se financia principalmente con el capital suscrito por los países miembros a cada país miembro se le asigna una cuota que representa su compromiso financiero. Los países miembros pagan una parte de su cuota en moneda extranjera aceptable por el FMI—o DEG (véase el recuadro 3.2)—y el resto en su propia moneda. El país prestatario efectúa un giro o se le desembolsan recursos mediante la compra al FMI de activos en moneda extranjera contra el pago en su propia moneda. El país prestatario reembolsa el préstamo mediante la recompra de su moneda al FMI con moneda extranjera. Los préstamos concesionarios en el marco del SCA, el SCR y el SCS se financian mediante un Fondo Fiduciario para el Crecimiento y la Lucha contra la Pobreza separado.

La tasa de cargos sobre los fondos desembolsados con cargo a la Cuenta de Recursos Generales (CRG) se fija en un margen por encima de la tasa de interés semanal del DEG. La tasa de cargos se aplica al saldo diario de todos los giros contra la CRG pendientes de recompra durante cada trimestre del ejercicio financiero del FMI. Además, se cobra una comisión de giro por una sola vez de 0,5% sobre cada giro contra los recursos del FMI en la CRG, salvo los giros en el tramo de reserva. Se cobra una comisión inicial (25 puntos básicos sobre los montos comprometidos hasta llegar al 200% de la cuota; 30 puntos básicos para montos superiores al 200% y hasta 1.000% de la cuota, y 60 puntos básicos para montos superiores al 1.000% de la cuota) sobre la suma que puede girarse durante cada período (anual) en el marco de un Acuerdo Stand-By, una Línea de Crédito Flexible (prorrateada en función de una LCF a seis meses) o un Acuerdo Ampliado; la comisión se reembolsa proporcionalmente a medida que se efectúan los giros posteriores en el marco del acuerdo.

Los tramos de crédito se refieren al monto de las compras (desembolsos) como proporción de la cuota del país miembro en el FMI; los desembolsos de hasta el 25% de la cuota se efectúan en el marco del primer tramo de crédito y requieren que el país miembro demuestre que está haciendo esfuerzos razonables por superar sus problemas de balanza de pagos. Las solicitudes para efectuar desembolsos superiores al 25% se denominan giros en el tramo superior de crédito; se efectúan en plazos a medida que el prestatario cumple ciertos criterios de ejecución. Por lo general, estos desembolsos están vinculados a un Acuerdo Stand-By o a un Acuerdo Ampliado. El acceso a recursos del FMI fuera de un acuerdo es muy poco frecuente y no está prevista ninguna modificación en ese sentido.

El nuevo sistema de sobretasas (presentado en el cuadro) entró en vigor el 1 de agosto de 2009. El sistema anterior, adoptado en noviembre de 2000, se basaba en la siguiente escala: 100 puntos básicos sobre la tasa de cargos básica en los créditos pendientes superiores al 200% de la cuota, y 200 puntos básicos sobre la tasa de cargos básica en los créditos pendientes superiores al 300% de la cuota. A los países miembros con créditos pendientes en los tramos de crédito o en el marco del Servicio Ampliado del FMI al 1 de agosto de 2009, o con acuerdos efectivos aprobados antes de esas fecha, se les dio la opción de elegir entre el sistema nuevo y el sistema antiguo de sobretasas.

El SCA antes se denominaba Servicio para el Crecimiento y la Lucha Contra la Pobreza.

Con la excepción del FFCLP, el crédito del FMI se financia principalmente con el capital suscrito por los países miembros a cada país miembro se le asigna una cuota que representa su compromiso financiero. Los países miembros pagan una parte de su cuota en moneda extranjera aceptable por el FMI—o DEG (véase el recuadro 3.2)—y el resto en su propia moneda. El país prestatario efectúa un giro o se le desembolsan recursos mediante la compra al FMI de activos en moneda extranjera contra el pago en su propia moneda. El país prestatario reembolsa el préstamo mediante la recompra de su moneda al FMI con moneda extranjera. Los préstamos concesionarios en el marco del SCA, el SCR y el SCS se financian mediante un Fondo Fiduciario para el Crecimiento y la Lucha contra la Pobreza separado.

La tasa de cargos sobre los fondos desembolsados con cargo a la Cuenta de Recursos Generales (CRG) se fija en un margen por encima de la tasa de interés semanal del DEG. La tasa de cargos se aplica al saldo diario de todos los giros contra la CRG pendientes de recompra durante cada trimestre del ejercicio financiero del FMI. Además, se cobra una comisión de giro por una sola vez de 0,5% sobre cada giro contra los recursos del FMI en la CRG, salvo los giros en el tramo de reserva. Se cobra una comisión inicial (25 puntos básicos sobre los montos comprometidos hasta llegar al 200% de la cuota; 30 puntos básicos para montos superiores al 200% y hasta 1.000% de la cuota, y 60 puntos básicos para montos superiores al 1.000% de la cuota) sobre la suma que puede girarse durante cada período (anual) en el marco de un Acuerdo Stand-By, una Línea de Crédito Flexible (prorrateada en función de una LCF a seis meses) o un Acuerdo Ampliado; la comisión se reembolsa proporcionalmente a medida que se efectúan los giros posteriores en el marco del acuerdo.

Los tramos de crédito se refieren al monto de las compras (desembolsos) como proporción de la cuota del país miembro en el FMI; los desembolsos de hasta el 25% de la cuota se efectúan en el marco del primer tramo de crédito y requieren que el país miembro demuestre que está haciendo esfuerzos razonables por superar sus problemas de balanza de pagos. Las solicitudes para efectuar desembolsos superiores al 25% se denominan giros en el tramo superior de crédito; se efectúan en plazos a medida que el prestatario cumple ciertos criterios de ejecución. Por lo general, estos desembolsos están vinculados a un Acuerdo Stand-By o a un Acuerdo Ampliado. El acceso a recursos del FMI fuera de un acuerdo es muy poco frecuente y no está prevista ninguna modificación en ese sentido.

El nuevo sistema de sobretasas (presentado en el cuadro) entró en vigor el 1 de agosto de 2009. El sistema anterior, adoptado en noviembre de 2000, se basaba en la siguiente escala: 100 puntos básicos sobre la tasa de cargos básica en los créditos pendientes superiores al 200% de la cuota, y 200 puntos básicos sobre la tasa de cargos básica en los créditos pendientes superiores al 300% de la cuota. A los países miembros con créditos pendientes en los tramos de crédito o en el marco del Servicio Ampliado del FMI al 1 de agosto de 2009, o con acuerdos efectivos aprobados antes de esas fecha, se les dio la opción de elegir entre el sistema nuevo y el sistema antiguo de sobretasas.

El SCA antes se denominaba Servicio para el Crecimiento y la Lucha Contra la Pobreza.

Cuadro 3.2Acuerdos aprobados en el marco de los principales servicios financieros en el ejercicio 2010(Millones de DEG)
País miembroTipo de acuerdoFecha de entrada en vigorMonto aprobado
Nuevos acuerdos
AngolaStand-By, 27-meses23 de noviembre de 2009858,9
Bosnia y HerzegovinaStand-By, 36-meses8 de julio de 20091.014,6
ColombiaLínea de Crédito Flexible, 12 meses11 de mayo de 2009966,0
El SalvadorStand-By, 36-meses17 de marzo de 2010513,9
IraqStand-By, 24-meses24 de febrero de 20102.376,8
JamaicaStand-By, 27-meses4 de febrero de 2010820,5
MaldivasStand-By, 36-meses4 de diciembre de 200949,2
MéxicoLínea de Crédito Flexible, 12 meses25 de marzo de 201031.528,0
MoldovaServicio Ampliado del FMI, 36-meses29 de enero de 2010184,8
PoloniaLínea de Crédito Flexible, 12 meses6 de mayo de 200913.690,0
República DominicanaStand-By, 28-meses9 de noviembre de 20091.094,5
RumaniaStand-By, 24-meses4 de mayo de 200911.443,0
SeychellesServicio Ampliado del FMI, 36-meses23 de diciembre de 200919,8
Sri LankaStand-By, 20-meses24 de julio de 20091.653,6
Subtotal72.213,6
Aumento de acuerdos1
ArmeniaStand-By, 28-meses22 de junio de 2009165,6
BelarúsStand-By, 15-meses29 de junio de 2009651,4
GeorgiaStand-By, 33-meses6 de agosto de 2009270,0
PakistánStand-By, 25-meses y una semana7 de agosto de 20092.067,4
Serbia, República deStand-By, 27-meses y una semana15 de mayo de 20092.268,3
Subtotal5.422,7
Total77.636,3
Fuente: Departamento Financiero del FMI.

En el caso de los aumentos solo se indica el monto de la variación.

Fuente: Departamento Financiero del FMI.

En el caso de los aumentos solo se indica el monto de la variación.

Gráfico 3.1Préstamos ordinarios pendientes de reembolso; ejercicios 2001–10

(Miles de millones de DEG)

Fuente: Departamento Financiero del FMI.

Gráfico 3.2Acuerdos aprobados durante los ejercicios concluidos al 30 de abril de 2001–10

(Miles de millones de DEG)

Fuente: Departamento Financiero del FMI.

Recuadro 3.1Apoyo del FMI a Grecia

En mayo de 2010, el Directorio Ejecutivo aprobó un Acuerdo Stand-By a tres años a favor de Grecia por un monto de DEG 26.400 millones (€30.000 millones) para apoyar el programa de ajuste y transformación económica de ese país1. El programa puso a disposición inmediata de Grecia DEG 4.800 millones (aproximadamente 5.500 millones), en el marco del financiamiento conjunto con la Unión Europea, que representa un apoyo financiero inmediato combinado de €20.000 millones. El financiamiento total ofrecido por el FMI en 2010 ascenderá a 10.000 millones aproximadamente y se combinará con alrededor de €30.000 millones comprometidos por la Unión Europea. El Acuerdo Stand-By, que forma parte de un programa cooperativo de financiamiento con la Unión Europea que asciende a €110.000 millones (aproximadamente $145.000 millones) a lo largo de tres años, implica un nivel excepcional de acceso a los recursos del FMI, por un monto superior al 3.200% de la cuota de Grecia, y ha sido aprobado en el marco de los procedimientos de emergencia del FMI para proporcionar financiamiento de manera acelerada2.

Para abordar la crisis económica que enfrenta el país, el gobierno griego ha formulado un programa plurianual de políticas de gran alcance, con sustanciales medidas iniciales basadas en dos pilares: corregir los graves desequilibrios fiscales del país y mejorar la competitividad de su economía. Se prevé que con el tiempo estas medidas reactivarán el crecimiento y el empleo. La asistencia financiera excepcional de la comunidad internacional respaldará los esfuerzos de las autoridades griegas mediante el suministro de recursos financieros suficientes a fin de conceder tiempo para establecer una trayectoria satisfactoria de aplicación de políticas adecuadas que permita recobrar la confianza del mercado, impulsar el crecimiento y reducir los desequilibrios fiscales del país.

El FMI asimismo ha declarado que está preparado para apoyar los programas de ajuste y recuperación de otros países europeos mediante la formulación y supervisión de medidas económicas, y con asistencia financiera cuando esta sea solicitada. Esta asistencia de proporcionará conjuntamente con el nuevo Mecanismo Europeo de Estabilización creado por los estados que integran la zona del euro. El FMI efectuará contribuciones financieras para los países en forma individual, utilizando para ello toda la gama de instrumentos que la institución tiene a su disposición. Se prevé que la proporción de la asistencia financiera en general será similar a la de otros acuerdos europeos recientes.

1 Véase el Comunicado de Prensa 10-187 (S), “El Directorio Ejecutivo del FMI aprueba un Acuerdo Stand-By por €30.000 millones a favor de Grecia” (www.imf.org/external/np/sec/pr/2010/pr10187.htm).2 El mecanismo de financiamiento de emergencia del FMI permite la aprobación rápida de préstamos a países que atraviesan circunstancias excepcionales que representan una crisis real o potencial para sus cuentas externas y que exigen una respuesta inmediata del FMI. Véase el recuadro 3.1, “El mecanismo de financiamiento de emergencia del FMI”, en el Informe Anual del FMI de 2009 (www.imf.org/external/pubs/ft/ar/2009/eng/).

Apoyo a los mercados emergentes

Al inicio de la crisis económica mundial, el FMI emprendió una reforma de los mecanismos de crédito para países que enfrentan una escasez de liquidez en divisas, con el fin de crear distintos tipos de préstamos para atender las muy diversas necesidades de los 187 países miembros. La Línea de Crédito Flexible (LCF), introducida en el ejercicio 2009, fue concebida para cubrir una creciente demanda de financiamiento para prevenir y mitigar crisis, proveniente de países con sólidos marcos de políticas e historiales económicos. Una LCF garantiza al país que reúna las condiciones pertinentes acceso amplio e inmediato a los recursos del FMI sin un límite fijo ni condiciones ex post. Los países beneficiarios de una LCF gozan de flexibilidad para tratar la línea de crédito como precautoria o para recurrir a ella en cualquier momento dentro del plazo del acuerdo. Los países habilitados también pueden solicitar acuerdos sucesorios en el marco de la LCF. En el caso de que un país decida utilizar la línea de crédito, las recompras se realizan a lo largo de un período de 3¼ a 5 años. El costo de endeudamiento en el marco de la LCF es el mismo que en los Acuerdos Stand-By tradicionales del FMI, y varía en función del volumen y la duración del préstamo6. (En el recuadro 3.1 figura información sobre las condiciones de reembolso—tasas de cargo y plazos de los préstamos—en los programas del FMI).

México fue el primer país para el que se aprobó un acuerdo en el marco de la LCF, a finales del ejercicio 2009. Un examen realizado al cabo de seis meses, en octubre de 2009, confirmó que el país seguía cumpliendo con los requisitos para acceder a la línea de crédito, y en marzo de 2010 el Directorio Ejecutivo aprobó una solicitud para renovar por un año el acuerdo original7. A principios del ejercicio 2010 se aprobaron las solicitudes de Polonia y Colombia para acuerdos en el marco de la LCF; los respectivos exámenes semestrales efectuados en el tercer trimestre de 2009 confirmaron que ambos países también seguían estando habilitados para suscribir acuerdos8. En los primeros meses del ejercicio 2011, el Directorio aprobó las solitudes de Colombia y Polonia para renovar por un año los acuerdos originales en el marco de la LCF. Hasta la fecha, ninguno de los países beneficiarios de los acuerdos ha utilizado los recursos de la LCF, y en todos los casos las autoridades han manifestado su intención de tratar las líneas de crédito con carácter precautorio.

En un informe publicado a finales de septiembre de 2009 el personal técnico realizó un examen preliminar del apoyo brindado por el FMI a los mercados emergentes durante la crisis9. En el documento se evalúan programas respaldados por el FMI en 15 países10, y se analiza por qué los efectos económicos y financieros típicos de crisis anteriores—un ajuste cambiario excesivo, acusadas contracciones de los saldos en cuenta corriente y crisis bancarias sistémicas—en gran medida no se sintieron en la crisis más reciente. Entre los factores clave señalados están el suministro rápido y a gran escala de financiamiento por parte del FMI, con grandes desembolsos iniciales, canalizado hacia los sectores con mayores restricciones de financiamiento; las políticas macroeconómicas acomodaticias; el énfasis en proteger al sector financiero de la escasez de liquidez; una mayor focalización de la condicionalidad, y una mayor identificación de los países con los programas. El estudio indica que los resultados y las políticas en los países con programas fueron en general similares a los de países emergentes que no participaban en programas, después de considerar los efectos de factores de vulnerabilidad preexistentes, como los déficits en cuenta corriente y los auges crediticios.

Financiamiento de emergencia

Desde 1962 el FMI ha proporcionado asistencia de emergencia, con cargo a la Cuenta de Recursos Generales (CRG), a países afectados por catástrofes naturales, como inundaciones, terremotos, huracanes o sequías. En 1995 la política del FMI sobre asistencia de emergencia fue ampliada para acoger a los países en situación de posconflicto. En años recientes se han ofrecido ambos tipos de financiamiento de emergencia a países de bajo ingreso habilitados, aplicándoles una tasa de interés de carácter concesionario.

Un caso destacable de asistencia de emergencia del FMI en el ejercicio 2010 fue la suma de $114 millones que se proporcionó a Haití poco después del devastador terremoto que sacudió al país en enero de 201011. En el recuadro 3.1 de la página web figura más información, incluidas estadísticas sobre el financiamiento de emergencia proporcionado por el FMI en el transcurso del año.

Apoyo a los países de bajo ingreso

Financiamiento concesionario

Las profundas reformas que el FMI efectuó en sus servicios de crédito concesionario, analizadas en “Mejorar el financiamiento del FMI” en el capítulo 4, coincidieron con un notable aumento de los compromisos de préstamo, a DEG 2.200 millones en el ejercicio 2010. El total de los préstamos concesionarios pendientes de reembolso correspondientes a 63 países de bajo ingreso se situaba en DEG 5.100 millones al 30 de abril de 201012. En el cuadro 3.3 consta información detallada sobre nuevos acuerdos y aumentos del acceso en el marco de los servicios de financiamiento concesionario del FMI. En el gráfico 3.3 se presenta el saldo de los préstamos concesionarios concedidos en los últimos 10 años.

Cuadro 3.3Acuerdos en el marco del Fondo Fiduciario para el Crecimiento y la Lucha contra la Pobreza aprobados y aumentados en el ejercicio 2010(Millones de DEG)
País miembroFecha de entrada en vigorMonto aprobado
Nuevos acuerdos de tres años en el marco del Servicio de Crédito Ampliado1
Comoras21 de septiembre de 200913,6
Congo, Rep. Dem. de11 de diciembre de 2009346,5
Ghana15 de julio de 2009387,5
Granada18 de abril de 20108,8
Malawi19 de febrero de 201052,1
Mauritania15 de marzo de 201077,3
Moldova29 de enero de 2010184,8
Subtotal1.070,4
Aumentos de acuerdos en el marco del Servicio de Crédito Ampliado2
Benin24 de junio de 20099,3
Burkina Faso14 de diciembre de 200933,1
Gambia19 de febrero de 20104,7
Granada3 de junio de 20094,4
Haití27 de enero de 201065,5
República Centroafricana29 de junio de 200925,1
Sierra Leona17 de junio de 200910,4
Zambia1 de mayo de 2009171,2
Subtotal323,6
Nuevos acuerdos en el marco del Servicio para Shocks Exógenos
Etiopía26 de agosto de 2009153,8
Maldivas4 de diciembre de 20098,2
Mozambique30 de junio de 2009113,6
Tanzanía29 de mayo 2009218,8
Subtotal494,3
Aumentos de acuerdos en el marco del Servicio para Shocks Exógenos2
Senegal19 de junio de 200972,8
Desembolsos del componente de acceso rápido del Servicio para Shocks Exógenos
Camerún2 de julio de 200992,850
Dominica10 de julio de 20093,280
Kenya29 de mayo de 2009135,700
Samoa7 de diciembre de 20095,800
Santa Lucía27 de julio de 20096,890
San Vicente y las Granadinas15 de mayo de 20093,735
Subtotal248,3
Total2.209,4
Fuente: Departamento Financiero del FMI.

Anteriormente, Servicio para el Crecimiento y la Lucha contra la Pobreza.

En el caso de los aumentos solo se indica el monto de la variación.

Fuente: Departamento Financiero del FMI.

Anteriormente, Servicio para el Crecimiento y la Lucha contra la Pobreza.

En el caso de los aumentos solo se indica el monto de la variación.

Gráfico 3.3Préstamos concesionarios pendientes de reembolso; ejercicios 2001–10

(Miles de millones de DEG)

Fuente: Departamento Financiero del FMI.

En el recuadro 3.2 de la página web se presenta más información sobre las medidas tomadas por el FMI para reforzar el financiamiento para países de bajo ingreso, inclusive a partir de otras fuentes.

Recuadro 3.2Los derechos especiales de giro del FMI

El derecho especial de giro es un activo de reserva internacional creado en 1969 por el FMI para complementar las reservas de los países miembros1. Además de su función de activo de reserva complementario, el DEG sirve como unidad de cuenta del FMI y de algunos organismos internacionales. Puede ser mantenido y usado por los países miembros, el FMI y ciertas entidades oficiales designadas (“tenedores autorizados”), pero no puede estar en poder, por ejemplo, de entidades o personas privadas.

El valor del DEG está basado actualmente en una cesta de cuatro monedas internacionales principales (el dólar de EE.UU., el euro, la libra esterlina y el yen japonés). El Directorio Ejecutivo revisa el método de valoración cada cinco años (la revisión más reciente fue en 2005, y la próxima está programada para finales de 2010). El valor del DEG en dólares de EE.UU. se publica diariamente en el sitio del FMI en Internet. Se calcula sumando determinadas cantidades de las cuatro monedas de la cesta valoradas en dólares de EE.UU. a los tipos de cambio cotizados a mediodía en el mercado de Londres.

El DEG no es ni una moneda ni un crédito frente al FMI, sino más bien un crédito potencial frente a las monedas de libre uso de los países miembros del FMI. El FMI actúa como intermediario entre esos miembros y los tenedores autorizados para asegurar que los DEG se puedan cambiar por esas monedas de libre uso. Los países miembros a menudo necesitan comprar DEG para cumplir con sus obligaciones ante el FMI, mientras que en otros casos optan por venderlos para ajustar la composición de sus reservas. Durante más de dos décadas, el mercado de DEG funcionó mediante acuerdos de intercambio voluntarios, en virtud de los cuales un grupo de miembros y un tenedor autorizado ofrecían comprar o vender DEG dentro de determinados límites. Tras las asignaciones de DEG efectuadas en 2009 (véase el texto del capítulo), el número y el volumen de los acuerdos voluntarios se amplió para mantener la liquidez de este mercado. En caso de que no haya suficiente capacidad para los acuerdos de intercambio voluntarios, el FMI puede designar a miembros con posiciones externas suficientemente sólidas para que compren DEG a miembros con posiciones externas débiles a cambio de monedas de libre uso, hasta un monto determinado. Este mecanismo sirve para garantizar la liquidez y el carácter de activo de reserva del DEG.

En virtud de su Convenio Constitutivo, el FMI puede asignar DEG a los países miembros que participan en el Departamento de DEG (que en la actualidad son todos), proporcionando a cada país miembro un activo sin costo. Si las tenencias de DEG de un país superan el nivel asignado, este recibe intereses sobre el excedente, mientras que si mantiene un nivel inferior al asignado paga intereses sobre el déficit. Las asignaciones generales deben basarse en una necesidad mundial a largo plazo de complementar los activos de reserva existentes. La decisión de asignar DEG ha sido tomada en tres ocasiones. La primera asignación, por un total de DEG 9.300 millones, se distribuyó en 1970–72, en cuotas anuales. La segunda asignación, por DEG 12.100 millones, se distribuyó en 1979–81, también en cuotas anuales. La tercera asignación, por DEG 161.200 millones, fue efectuada en agosto de 2009 (véase el texto del capítulo). En septiembre de 1997, la Junta de Gobernadores del FMI aprobó una asignación especial de DEG de carácter excepcional mediante la propuesta de una Cuarta Enmienda del Convenio Constitutivo. Los objetivos eran permitir que la totalidad de los países miembros del FMI participen en el sistema de DEG de manera equitativa y corregir el hecho de que los países que ingresaron a la institución después de 1981—más de la quinta parte de los actuales países miembros del FMI—nunca habían recibido asignaciones de DEG. La asignación especial de DEG se hizo efectiva en septiembre de 2009, después de que la Cuarta Enmienda fuera aceptada por un número suficiente de países con un número total de votos superior al mínimo requerido (véase el texto del capítulo).

Con las asignaciones de DEG general y especial efectuadas en agosto y septiembre de 2009, respectivamente, el monto de DEG asignados aumentó de aproximadamente DEG 21.400 millones a aproximadamente DEG 204.100 millones (equivalentes a alrededor de $308.000 millones al final de abril de 2010).

La tasa de interés del DEG, que se determina semanalmente a partir del promedio ponderado de las tasas de interés representativas de la deuda a corto plazo en los mercados de dinero de las monedas que integran la cesta de valoración del DEG., es la base para calcular los intereses que se cobran a los países miembros por el financiamiento ordinario (no concesionario) del FMI, los intereses que se pagan y se cobran a los países miembros por sus tenencias de DEG y los intereses que se pagan por sus asignaciones de DEG, y la tasa de interés que se paga a los países miembros por una parte de sus cuotas de suscripción.

1 Véase más información sobre los DEG en “Ficha técnica: Derechos especiales de giro (DEG)” (www.imf.org/external/np/exr/facts/sdr.htm).

Además de los esfuerzos que realiza en el ámbito del financiamiento, el FMI se relaciona estrechamente con los países de bajo ingreso mediante intensas actividades de comunicación y divulgación; véase “Comunicación y actividades de divulgación” en el capítulo 5.

Iniciativas de alivio de la deuda

La estrategia conjunta e integral del FMI y el Banco Mundial para reducir la deuda tiene por finalidad garantizar que ningún país pobre soporte una carga de la deuda que no pueda manejar. La estrategia tiene dos componentes—la Iniciativa para los Países Pobres Muy Endeudados (PPME) y la Iniciativa para el Alivio de la Deuda Multilateral (IADM)—que apuntan a reducir a niveles sostenibles la carga de la deuda externa de los países pobres más endeudados. En el recuadro 3.3 de la página web puede obtenerse más información sobre estas iniciativas, incluida la asistencia proporcionada en el ejercicio 2010.

El Banco Mundial y el FMI preparan conjuntamente informes periódicos para mantener a los directorios ejecutivos de ambas organizaciones al tanto de los avances en la implementación de las dos iniciativas. El quinto de estos informes se publicó en septiembre de 200913.

Asignaciones de DEG

En julio de 2009 el Directorio Ejecutivo del FMI apoyó una asignación general de aproximadamente DEG 161.200 millones, equivalente a $250.000 millones, para proporcionar liquidez al sistema económico mundial mediante una complementación de las reservas de los países miembros en moneda extranjera14. (Véase más información sobre las cuotas del FMI en el capítulo 4 y una explicación de los derechos especiales de giro del FMI en el recuadro 3.2.)

La asignación general—concretada a finales de agosto, después de que fuera aprobada por el Directorio Ejecutivo a comienzos de ese mes15—se efectuó a favor de los países miembros en forma proporcional a sus cuotas vigentes en el FMI, y al mismo tiempo incrementó las tenencias de las asignaciones acumulativas de DEG de cada miembro en alrededor del 74% de su cuota.

Casi $100.000 millones de la asignación general se destinaron a países de mercados emergentes y de bajo ingreso, correspondiendo a este último grupo más de $18.000 millones. La asignación fue particularmente importante para los países duramente golpeados por la crisis. En términos más generales, la asignación reforzó la confianza en la capacidad de los países miembros del FMI y la comunidad monetaria internacional para hacer frente a una crisis sin precedentes.

Al apoyar la propuesta para la asignación general de DEG, el Directorio Ejecutivo subrayó que esta no deberá menoscabar la aplicación de políticas macroeconómicas prudentes, ni sustituir programas respaldados por el FMI o posponer ajustes necesarios a las políticas económicas.

Por otro lado, a comienzos de septiembre de 2009 se efectuó una asignación especial de DEG 21.500 millones, equivalente a aproximadamente $34.000 millones. Esta asignación especial se llevó a cabo conforme a la Cuarta Enmienda del Convenio Constitutivo del FMI, la cual fue propuesta en septiembre de 1997 y entró en vigor más de un decenio más tarde, en agosto de 2009, una vez que se superara el umbral de aceptación exigido de tres quintas partes de los miembros de la organización que representan el 85% del número total de votos. Los objetivos eran hacer más equitativa la asignación de DEG, elevando la relación entre la asignación acumulativa y la cuota de cada miembro en función de un parámetro común de referencia descrito en la enmienda, y corregir el hecho de que los países que ingresaron en la institución después de 1981—más de la quinta parte de los actuales países miembros del FMI—nunca habían recibido una asignación de DEG.

Los DEG asignados a los miembros se calculan, a partir de la fecha de cada asignación, como parte de sus activos de reserva, lo cual refuerza a bajo costo la liquidez de los países de bajo ingreso y los mercados emergentes y, a más largo plazo, posiblemente reduzca la necesidad de constituir un autoseguro excesivo mediante políticas de acumulación de reservas, las cuales pueden contribuir a agravar los desequilibrios mundiales.

Los países miembros pueden canjear DEG por otras monedas entre ellos mismos y con tenedores autorizados; estos intercambios pueden llevarse a cabo en el marco de acuerdos voluntarios o por designación del FMI (véase el recuadro 3.2). Para garantizar la continuidad de la liquidez en el mercado voluntario de DEG tras las asignaciones de 2009, el número de acuerdos activos de intercambio voluntario de DEG se incrementó a más del doble, a 31, y la capacidad de los acuerdos se incrementó más de 20 veces, a aproximadamente DEG 68.000 millones. Esto obedece a una ampliación sustancial del número, la representación regional y la gama de países con acuerdos vigentes, que ahora incluye una cantidad importante de economías de mercados emergentes.

Tal como se previó, el volumen de transacciones de DEG aumentó en los meses inmediatamente posteriores a las asignaciones, llegando al nivel máximo en noviembre de 2009. Sin embargo, el volumen total de ventas de DEG desde el momento en que se efectuaron las asignaciones hasta el final del ejercicio 2010 siguió siendo moderado, aproximadamente DEG 3.100 millones, o menos del 2% del monto total asignado en 2009, dado que una gran mayoría de los países miembros optó por retener DEG como parte de sus reservas de divisas.

Supervisión

La crisis mundial ha hecho evidente que, en la economía globalizada de hoy en día, las políticas de un país tienden a repercutir en muchos otros países y que la cooperación a escala mundial es esencial. El FMI, con el carácter prácticamente universal que le confieren sus 186 países miembros, facilita esa cooperación vigilando el sistema monetario internacional y haciendo un seguimiento de las políticas económicas y financieras que aplican los países miembros; colectivamente, estas actividades constituyen la función de supervisión que el FMI ejerce como parte de su mandato16. Durante el proceso de supervisión, que se realiza a escala mundial, regional y de cada país, el FMI destaca los riesgos que pueden comprometer la estabilidad interna y externa y brinda asesoramiento sobre los ajustes de política económica necesarios. De esta manera, el FMI contribuye a que el sistema monetario internacional cumpla su propósito esencial de facilitar el intercambio de bienes, servicios y capital entre los países, respaldando así un crecimiento económico sólido.

Una empleada procesa pepinos en una empresa que produce y desarrolla semillas para exportación cerca de Arusha, Tanzanía.

Trabajadores cuidan vides en la capital moldova de Chişinău.

La supervisión fue un componente clave de la respuesta del FMI ante la crisis. De conformidad con la declaración sobre las prioridades de la supervisión—emitida en 2008, cuando la crisis estaba gestándose, y modificada en septiembre de 2009, cuando había llegado a su peor momento (véase “Revisión de las prioridades de supervisión” más adelante en este capítulo)—, la supervisión que el FMI llevó a cabo en el ejercicio 2010 hizo hincapié en las condiciones de política necesarias para lograr una recuperación mundial duradera. La atención se centró en orientar a los países en la formulación de políticas que los ayuden a salir de la crisis y a entrar en una etapa de recuperación.

Supervisión bilateral

El núcleo de la supervisión bilateral que ejerce el FMI (es decir, con cada país miembro por separado) es la consulta del Artículo IV (véase el recuadro 3.4 de la página web), celebrada normalmente una vez por año, de acuerdo con el Artículo IV del Convenio Constitutivo. Durante el ejercicio 2010 se llevaron a cabo un total de 120 consultas del Artículo IV (véase el recuadro 3.5 de la página web).

En los últimos años, la supervisión se ha hecho más transparente. En la actualidad, casi todos los países miembros divulgan una nota de información al público sobre la consulta del Artículo IV, en la que se resumen las opiniones del personal técnico y del Directorio Ejecutivo del FMI17. En la gran mayoría de los casos, el informe del personal técnico y otros análisis conexos también se publican en el sitio web del FMI.

En la supervisión bilateral que realiza el FMI se está prestando mayor atención a las cuestiones relacionadas con el sector financiero, tomando como base el trabajo realizado en el marco del Programa de Evaluación del Sector Financiero. También se están creando herramientas analíticas para integrar el análisis del sector financiero y los mercados de capital en las evaluaciones macroeconómicas. En el asesoramiento que brinda a cada país, el personal técnico del FMI procura aprovechar las experiencias y las enseñanzas en materia de políticas recogidas en el trabajo con otros países, desde la perspectiva singular que tiene la organización como institución financiera mundial. Las repercusiones que las políticas de un país tienen en la economía de otros países también reciben particular atención en los análisis del personal técnico, y el FMI ha estado perfeccionando sus evaluaciones sobre los tipos de cambio.

Supervisión multilateral

El FMI evalúa constantemente las tendencias económicas mundiales como parte de su función de supervisión multilateral o de examen de la economía mundial18. Los principales instrumentos de supervisión multilateral son tres publicaciones semestrales: Perspectivas de la economía mundial, el informe sobre la estabilidad financiera mundial (Global Financial Stability Report, o GFSR) y el informe titulado Fiscal Monitor, un informe periódico de seguimiento y análisis de las finanzas públicas. En el caso de los dos primeros, se publican actualizaciones dos veces al año. En Perspectivas de la economía mundial se presenta un análisis detallado del estado de la economía mundial y se evalúan las perspectivas económicas y los retos para las políticas a escala mundial y regional. Asimismo, contiene estudios profundos de cuestiones apremiantes; en la edición de octubre de 2009 se abordó el tema de cómo sustentar la recuperación tras la crisis económica mundial, y en la edición de abril de 2010 se examinó el reequilibrio del crecimiento mundial. Global Financial Stability Report es una evaluación actualizada de los mercados financieros mundiales y sus perspectivas, y aborda el financiamiento de los mercados emergentes dentro de un contexto mundial. Su finalidad es poner de relieve los desequilibrios y factores de vulnerabilidad que podrían comprometer la estabilidad de los mercados financieros. En el ejercicio 2010 se abordaron temas como los desafíos financieros vinculados a la recuperación mundial (octubre de 2009) y los nuevos retos relacionados con la estabilidad y la creación de un sistema económico mundial más seguro (abril de 2010). Los temas tratados en Perspectivas de la economía mundial y el informe GFSR en el ejercicio 2010 se presentan en el capítulo 2.

En el ejercicio 2010 el FMI lanzó el informe Fiscal Monitor para evaluar y analizar los acontecimientos más recientes en el ámbito de las finanzas públicas, actualizar la información sobre las implicaciones fiscales de la crisis y las proyecciones fiscales a mediano plazo y evaluar las políticas para crear una base sustentable para las finanzas públicas. Al igual que los otros dos informes, Fiscal Monitor forma parte de la serie de estudios del FMI sobre la economía y las finanzas mundiales. Se prepara en estrecha coordinación con esas publicaciones y como complemento de la visión general presentada en los estudios.

Supervisión regional

Además de las consultas del Artículo IV que celebra con cada uno de los países miembros, el FMI realiza consultas formales con las instituciones de carácter regional encargadas de formular las políticas comunes de las uniones monetarias, concretamente, la zona del euro, la Unión Económica y Monetaria del África Occidental (UEMAO), la Comunidad Económica y Monetaria de África Central (CEMAC) y la Unión Monetaria del Caribe Oriental (ECCU). En estas consultas, que complementan la supervisión en el plano bilateral y multilateral, el FMI examina las políticas adoptadas por las uniones monetarias, ya que los países miembros transfieren a dichas instituciones regionales la responsabilidad respecto a dos ámbitos básicos de la supervisión del FMI: las políticas monetarias y las políticas cambiarias19.

Perspectivas económicas regionales

El FMI también publica, como parte de sus estudios sobre la economía y las finanzas mundiales, informes sobre las perspectivas económicas regionales, en los que se analizan más detalladamente la evolución económica y los principales planteamientos de política de cinco grandes regiones: África subsahariana, América, Asia y el Pacífico, Europa y Oriente Medio, y Asia Central. Estos informes enfocan la evolución económica y las prioridades de política desde una óptica regional que complementa los análisis de Perspectivas de la economía mundial y los informes GFSR y Fiscal Monitor. Si bien representan un aspecto informal de la función de supervisión del FMI, estos informes regionales son parte oficial de las tareas de divulgación de la institución, y por lo tanto su publicación suele coordinarse con importantes actividades de divulgación en varios países de cada región.

En el ejercicio 2010, los informes sobre las perspectivas económicas regionales se concentraron en la evaluación de las políticas necesarias para superar la crisis mundial y sentar las bases para un retorno al crecimiento duradero. El texto íntegro de los informes, los comunicados de prensa en los que se resumen las conclusiones y las transcripciones y videos de las conferencias de prensa celebradas con ocasión de la publicación de los documentos pueden consultarse en el sitio web del FMI20.

Supervisión del sector financiero

La crisis financiera mundial ha puesto de manifiesto la necesidad de analizar más a fondo los vínculos entre la economía real y el sector financiero, a raíz de lo cual ha surgido un interés especial en integrar los temas relacionados con el sector financiero en las actividades de supervisión del FMI. Por lo tanto, el Programa de Evaluación del Sector Financiero (PESF) ha cobrado más importancia como herramienta de información para la supervisión.

El PESF, un proyecto conjunto del FMI y el Banco Mundial introducido en mayo de 1999, tiene por objeto lograr mayor eficacia en los esfuerzos por fomentar la solidez de los sistemas financieros de los países miembros. Con el apoyo de expertos de diversas instituciones nacionales y organismos normativos, el programa procura 1) detectar los puntos fuertes y los puntos vulnerables del sistema financiero de un país, 2) establecer cómo se gestionan las fuentes básicas de riesgo, 3) determinar las necesidades de desarrollo y de asistencia técnica del sector y 4) ayudar a fijar prioridades para las respuestas de política. En las evaluaciones de cada país en el marco del PESF se examinan aspectos de interés para la supervisión que ejerce el FMI, incluidos los riesgos para la estabilidad macroeconómica que emanan del sector financiero y la capacidad del sector para absorber los shocks macroeconómicos21. El orden de prioridad de las evaluaciones en el marco del PESF se establece en función de módulos, centrando la atención en los países de importancia sistémica.

Supervisión del FMI y prioridades de política en respuesta a la crisis

Revisión de las prioridades de supervisión

En septiembre de 2009, el Directorio Ejecutivo aprobó una revisión de la declaración sobre las prioridades de la supervisión, adoptada en octubre de 2008, que fija las prioridades de la supervisión del FMI hasta 2011, desde el punto de vista económico y operativo22. En la revisión, las prioridades económicas se modificaron a la luz de los importantes cambios registrados en el entorno mundial en el año que siguió a la emisión de la declaración. Inicialmente, las prioridades económicas consistían en disipar las tensiones en los mercados financieros, fortalecer el sistema financiero mundial, adaptarse a las fuertes variaciones de los precios de las materias primas y facilitar una rectificación ordenada de los desequilibrios mundiales. Si bien estos aspectos seguían siendo pertinentes, se reconoció que los desafíos clave en el futuro sin duda exigirían que la atención se oriente hacia la formulación de estrategias para retirar las medidas tomadas para hacer frente a la crisis y de políticas que permitan sostener el crecimiento de la economía mundial. Por lo tanto, el Directorio Ejecutivo aprobó las siguientes prioridades económicas del FMI:

  • Facilitar un repliegue ordenado de las intervenciones relacionadas con la crisis para garantizar una recuperación sostenida. Concretamente, formular estrategias para:

    • Apoyar la economía y el sistema financiero según sea necesario.

    • Preservar el margen de maniobra de las políticas en el futuro.

  • Fortalecer el sistema financiero mundial.

  • Promover el reequilibrio de las fuentes de demanda mundial mediante políticas macroeconómicas y estructurales, para lograr un crecimiento mundial sostenido y al mismo tiempo mantener los desequilibrios mundiales bajo control.

El Directorio Ejecutivo no modificó la declaración de prioridades operativas, que se basaba en las principales recomendaciones del examen trienal de la supervisión de 2008.

En diciembre de 2009 se emitió una nota de orientación, dirigida al personal técnico del FMI, sobre la forma de llevar a cabo la supervisión incorporando las nuevas prioridades.

Participación en el Proceso de Evaluación Mutua del G-20

En septiembre de 2009, los líderes del G-20 se comprometieron a establecer un proceso para lograr un crecimiento fuerte, sostenible y equilibrado, formular políticas para alcanzar esos objetivos y evaluar los avances al respecto (“evaluación mutua”). Al FMI se le solicitó que colaborara en ese proceso, concretamente, determinando cómo se coordinarían entre sí los distintos marcos de política económica nacionales y elaborando un análisis prospectivo que determine si las políticas aplicadas por los países del G-20 a título individual son compatibles a nivel colectivo con una trayectoria más sostenible y equilibrada de la economía mundial. También se le pidió al FMI que brindara asesoramiento, en caso necesario, sobre cómo podrían mejorarse las perspectivas mundiales a mediano plazo mediante ajustes colectivos de las políticas.

En diciembre de 2009, el Directorio Ejecutivo se reunió para examinar el proceso de evaluación mutua del G-20 y la participación del FMI en el mismo23. Los directores ejecutivos acogieron favorablemente la solicitud del G-20 para que el FMI prestara asistencia en el proceso de evaluación mutua y adoptaron un marco general para la participación de la institución en dicho proceso, en el que se definían, entre otros aspectos, el carácter y el alcance de las contribuciones del personal técnico del FMI. Coincidieron en que el proceso impulsado por el G-20 es distinto e independiente de las actividades de supervisión que realiza el FMI, pero que las complementaría24, y crearía una oportunidad para que el personal técnico del FMI profundice su diálogo sobre políticas y logre que sus recomendaciones tengan una mayor influencia en los países del G-20. El Directorio señaló que la supervisión bilateral y multilateral seguirían siendo actividades independientes del FMI. La mayoría de los directores ejecutivos estuvo de acuerdo con la función prevista para el Directorio Ejecutivo25, que consiste en cerciorarse de que los países del G-20 asuman como propio el proceso de evaluación mutua. Se indicó que el Directorio examinará la función cumplida por el FMI en el proceso aproximadamente un año después de este análisis inicial.

En su comunicado correspondiente a las Reuniones de Primavera del FMI celebradas en abril de 201026, el CMFI confirmó su apoyo a la participación del FMI en el proceso de evaluación mutua, señalando que “debería servir de guía a los países miembros para alcanzar un crecimiento sólido, sostenible y equilibrado”. En abril se le presentó al G-20 un informe sobre una primera etapa de este proceso, junto con un dictamen del Directorio en el sentido de que la política económica coordinada tiene el potencial de incrementar el crecimiento mundial de una manera sostenible y equilibrada.

Ejercicio de alerta anticipada

Una de las enseñanzas de la crisis fue la necesidad de mejorar el análisis de los riesgos que subyacen a la economía mundial, entre ellos los escenarios posibles más desfavorables. Con el fin de fortalecer la evaluación de riesgos de baja probabilidad pero alto impacto para las perspectivas de la economía mundial, e identificar distintas medidas de política para mitigarlos, el FMI y el Consejo de Estabilidad Financiera llevan a cabo semestralmente un ejercicio de alerta anticipada. El objetivo es integrar las perspectivas macroeconómica y financiera de los riesgos sistémicos, utilizando para ello un conjunto de herramientas cuantitativas y de consultas de amplia base (véase el recuadro 3.3). El ejercicio forma parte de los esfuerzos del FMI por fortalecer la supervisión, en especial el análisis de los riesgos económicos, financieros y fiscales y de los efectos de contagio entre sectores y entre países. El Directorio Ejecutivo recibe informes sobre el progreso y la evolución de este ejercicio, y los resultados se examinan antes de ser presentados al CMFI en las Reuniones de Primavera y las Reuniones Anuales; en el ejercicio 2010, el Directorio recibió estos informes en septiembre de 2009 y abril de 2010. En septiembre de 2009 los directores también recibieron un informe técnico sobre las metodologías y las herramientas analíticas empleadas en los ejercicios de alerta anticipada, y un seminario del Directorio celebrado ese mismo mes se enfocó en las nuevas medidas previstas para los análisis futuros.

Agentes de bolsa de Wall Street hablan con clientes mientras monitorean los datos del mercado, Nueva York.

Un inversionista reacciona mientras habla con un corredor de bolsa en Colombo, Sri Lanka.

Estudios sobre el impuesto al sector financiero

En septiembre de 2009, los líderes del G-20 pidieron al FMI que elaborara un informe sobre las diversas opciones que los países han adoptado o están considerando adoptar con respecto a la forma en que el sector financiero “podría contribuir a pagar de manera equitativa y sustancial las cargas derivadas de las intervenciones públicas para reparar el sistema bancario”27. Los estudios realizados por el FMI sobre este tema, en los que se incorporan los resultados de consultas con expertos, representantes del mundo académico, sindicatos, organizaciones de la sociedad civil (OSC) y otras partes interesadas, así como de reuniones de la alta gerencia con altos funcionarios de OSC28, se centraron en dos objetivos básicos: garantizar que el sector financiero asuma los costos fiscales directos de toda quiebra o crisis futura y reducir tanto la probabilidad de estos eventos como sus costos en el caso de que llegaran a materializarse.

En abril de 2010 el FMI presentó a los ministros de Hacienda del G-20 un informe provisional que se centraba en dos opciones. Una “contribución a la estabilidad financiera”, vinculada a un mecanismo de resolución creíble y eficaz, garantizaría que el sector pague una cantidad razonable por los costos de resolución antes de que ocurra la crisis; también se podrían aplicar cargos a posteriori, de ser necesario, en el caso de un evento catastrófico. Podrían obtenerse más contribuciones del sector financiero—por ejemplo, para sufragar los costos más generales de una crisis—mediante un “impuesto a las actividades financieras” que se aplicaría a la suma de las utilidades y la remuneración de las instituciones financieras y que se destinaría a rentas generales. La versión definitiva del informe, basada en las deliberaciones del G-20 sobre la versión provisional, fue presentada a los líderes del G-20 durante la cumbre celebrada en Toronto en junio de 201029.

Cuestiones de política tributaria relacionadas con la crisis

En un seminario realizado en junio de 2009, el Directorio Ejecutivo analizó si la crisis financiera mundial ofrecía enseñanzas a largo plazo para la formulación de la política tributaria30. Los directores ejecutivos coincidieron con la conclusión del personal técnico del FMI31 en el sentido de que el sesgo a favor de la deuda y otras distorsiones tributarias no fueron los detonantes de la crisis financiera, pero pueden haber contribuido a un apalancamiento excesivo y a otros problemas en los mercados financieros. Consideraron que el FMI tiene que cumplir una función en el suministro de asesoramiento y asistencia técnica a los países miembros en materia de política tributaria, aprovechando los conocimientos especializados de otras instituciones en la medida de lo posible.

La mayoría de los directores ejecutivos opinó que las cuestiones relacionadas con el sesgo a favor de la deuda merecen atención en los programas de reforma tributaria de los países. Asimismo, subrayaron la necesidad de reforzar la regulación de los sectores financiero y empresarial en los casos en que existan inquietudes más generales acerca de la estabilidad macrofinanciera.

Los directores ejecutivos indicaron que las consideraciones tributarias incidieron, aunque no de manera preponderante, en el desarrollo de instrumentos y estructuras financieras complejas, pero reconocieron que probablemente no será factible eliminar estas transacciones motivadas por factores tributarios, ya que ello implicaría una reforma tributaria muy profunda. Los directores ejecutivos destacaron el tratamiento tributario de las formas alternativas de remuneración de ejecutivos, y señalaron que en algunos casos ese tratamiento puede haber contribuido a una mayor asunción de riesgos y a estrategias cortoplacistas.

La mayoría de los directores ejecutivos señaló que los efectos de las políticas tributarias en los precios de los activos pueden ser importantes, pero también complejos y difíciles de predecir. Se estimó que las políticas macroeconómicas sólidas y las regulaciones focalizadas son más eficaces que las medidas ad hoc para atacar las causas fundamentales de los problemas.

Gestión de las intervenciones en el sistema financiero relacionadas con la crisis

El Directorio Ejecutivo se reunió en agosto de 2009 con el fin de analizar las medidas tomadas en el sistema financiero para hacer frente a la crisis y los riesgos soberanos en los balances32. Aunque reconocieron que era demasiado pronto para retirar el importante apoyo proporcionado por los gobiernos y los bancos centrales, los directores ejecutivos estimaron conveniente empezar a reflexionar sobre cuál sería la manera más eficaz de gestionar los abultados balances públicos y garantizar procesos ordenados de retiro del apoyo. En este contexto, señalaron que el impacto fiscal y los riesgos financieros derivados de las intervenciones públicas deberían gestionarse de manera integral y transparente, con una etapa de repliegue en la que se procure conjugar un equilibrio justo entre los objetivos de evitar perturbaciones en los mercados y elevar al máximo el valor de los activos recuperados. No obstante, insistieron en que el alcance, el ritmo y el momento de las estrategias de salida dependerán en gran medida de las circunstancias reinantes en cada país.

Recuadro 3.3Ejercicio de alerta anticipada del FMI y del Consejo de Estabilidad Financiera

En respuesta a solitudes para que mejorara sus análisis del riesgo sistémico, incluyendo, entre otros factores, los vínculos entre el sector financiero y la economía real, y los efectos de contagio entre los distintos países, el FMI empezó a realizar semestralmente su ejercicio de alerta anticipada en 2009, en colaboración con el Consejo de Estabilidad Financiera1. El Consejo de Estabilidad Financiera representa a los expertos y autoridades de los organismos de supervisión financiera y bancos centrales de los países miembros, y, por lo tanto, constituye un complemento importante para la investigación y el análisis multilateral del FMI.

El ejercicio de alerta anticipada no pretende predecir crisis. Más bien, su objetivo es detectar las vulnerabilidades y, en la medida de lo posible, los factores que podrían desencadenar crisis sistémicas, y especificar políticas de mitigación del riesgo, incluidas las que exigirían cooperación internacional. El ejercicio se basa en un amplio espectro de trabajos analíticos, información de mercado y opiniones de expertos, que abarca un gran conjunto de herramientas empíricas, conocimientos específicos de cada país y de los mercados, acumulados en las actividades de supervisión y resolución de crisis que realiza habitualmente el FMI, así como también en consultas con participantes del mercado, representantes del mundo académico y autoridades de los países. La metodología utilizada en el ejercicio se expuso al público en un seminario celebrado durante las Reuniones Anuales de 2009.

El FMI y el Consejo de Estabilidad Financiera cooperan estrechamente en estos ejercicios, cada uno aportando su propia perspectiva. El FMI suele concentrarse en los riesgos económicos, macrofinancieros y soberanos, y el Consejo de Estabilidad Financiera lleva la iniciativa en las cuestiones relativas a la regulación y la supervisión del sistema financiero.

El ejercicio se lleva a cabo con frecuencia semestral, en estrecha coordinación con las Perspectivas de la economía mundial, el informe sobre la estabilidad financiera mundial y Fiscal Monitor, las publicaciones emblemáticas del FMI que versan sobre la supervisión a nivel mundial, y se basa en otros trabajos analíticos y de políticas del FMI. Las actividades habituales de supervisión nacional, regional y mundial que realiza el FMI se utilizan para hacer un seguimiento de las conclusiones y de la aplicación de las recomendaciones.

Tras las deliberaciones con el Directorio Ejecutivo del FMI y el Consejo de Estabilidad Financiera, los resultados del ejercicio se presentan al CMFI durante las Reuniones de Primavera y las Reuniones Anuales. Los resultados también contribuyen al análisis de los riesgos de baja probabilidad pero alto impacto en el marco de la supervisión que realiza el FMI en términos más generales.

1 Véase más información sobre el ejercicio en “Ficha técnica: Ejercicio de alerta anticipada del Fondo Monetario Internacional y del Consejo de Estabilidad Financiera” (www.imf.org/external/np/exr/facts/ewe.htm).

Los directores ejecutivos hicieron hincapié en que para retirar las medidas de apoyo al sector financiero es necesario definir con claridad los aspectos en los que la coordinación y cooperación a escala nacional e internacional, inclusive con el sector privado, resulta esencial. Se señaló que el FMI ha de cumplir una función crucial en la vigilancia de los riesgos y los factores de vulnerabilidad de carácter macrofinanciero, el seguimiento de las repercusiones de las políticas de gestión de los activos y pasivos soberanos, la orientación sobre aspectos relacionados con el saneamiento de los balances y el retiro del apoyo macroeconómico, la creación de un foro de diálogo y las medidas que contribuyan a entender de forma más clara estos temas complejos a escala mundial.

Evaluación de la importancia sistémica de las entidades financieras

En septiembre de 2009, un seminario del Directorio examinó las directrices, formuladas junto con el Consejo de Estabilidad Financiera y el Banco Internacional de Pagos, que habían sido propuestas para evaluar si una a institución, un mercado o un instrumento financiero reviste importancia sistémica. La labor de las tres organizaciones tuvo origen en una solicitud hecha por el G-20 en abril de 2009 para que se realizara tal evaluación, cuyo informe final se presentó al G-20 en octubre33.

Reglas fiscales para la sostenibilidad de las finanzas públicas

En los últimos años, un número creciente de países ha recurrido a las reglas fiscales como instrumento de orientación de la política fiscal, y es probable que el interés en estas reglas se intensifique a medida que los países elaboran estrategias de salida para hacer frente a los desafíos fiscales derivados de la crisis financiera. En diciembre de 2009 el Directorio Ejecutivo realizó un seminario sobre el uso de reglas fiscales para anclar las expectativas con el fin de lograr que las finanzas públicas sean sostenibles34.

Los directores ejecutivos se mostraron de acuerdo en que la calidad del marco institucional y de política fiscal, y en particular la existencia de sistemas de gestión financiera pública adecuados, es crucial para lograr un buen desempeño fiscal y es un prerrequisito para la aplicación eficaz de las reglas fiscales. Señalaron que el uso de reglas fiscales en general ha estado correlacionado con mejores resultados fiscales y con consolidaciones fiscales más exitosas, si bien la relación de causalidad es difícil de establecer. Insistieron en que, para que sean eficaces, las reglas tienen que encontrar un equilibrio entre los objetivos de generar confianza en el cumplimiento de las metas y brindar suficiente flexibilidad para hacer frente a los shocks del producto y de otro tipo. Los directores coincidieron en que las reglas fiscales deben ser transparentes y creíbles, y deben estar vinculadas al objetivo fundamental de la sostenibilidad de la deuda.

Los directores ejecutivos concordaron en que la mera introducción de reglas fiscales no garantiza resultados satisfactorios, a menos que el incumplimiento de las reglas implique costos. Reconocieron la presión a la que se vieron sometidas las reglas fiscales debido a la crisis mundial, e indicaron que alrededor de un cuarto de los países que tenían solo reglas internas las habían modificado o suspendido. Sin embargo, reconocieron que en muchos países los marcos nacionales en vigor permitieron hacer frente a la crisis, y señalaron asimismo que ningún conjunto de reglas supranacionales fue modificado en respuesta a la crisis.

Los directores ejecutivos convinieron en que en el futuro los marcos basados en reglas podrían cumplir una función importante en el fortalecimiento de la confianza y el anclaje de las expectativas relativas a la sostenibilidad fiscal, pero observaron que es esencial que estos marcos se adapten a las circunstancias particulares de los países.

Retiro de las políticas de intervención relacionadas a la crisis

En febrero de 2010, en respuesta a un pedido del CMFI para que el FMI presente recomendaciones y opiniones más concretas sobre el repliegue de las intervenciones relacionadas con la crisis, el Directorio Ejecutivo examinó los principios para el desmantelamiento de las políticas excepcionales y sin precedentes que adoptaron los diferentes países tras el inicio de la crisis35. El debate se centró sobre todo en las economías avanzadas y de mercados emergentes de tamaño mediano y grande, en donde las intervenciones fueron más sustanciales.

Los directores ejecutivos coincidieron en que las estrategias de salida no solo deben ser coherentes y creíbles, sino que también han de ser flexibles, basarse en el mercado y estar integradas entre las distintas entidades encargadas de formular las políticas. Reconocieron que el momento, el ritmo y el modo apropiados para retirar las políticas relacionadas con la crisis dependerán del estado de la economía y la salud del sistema financiero; se estimó que la sincronización del repliegue de las medidas en los países avanzados y de mercados emergentes en general no sería ni posible ni conveniente. Se observó que el reto clave está en encontrar el punto intermedio entre un desmantelamiento prematuro de las políticas, que haría peligrar los avances hacia la estabilidad financiera y la recuperación económica, y una prolongación excesiva de la intervención, que distorsionaría los incentivos privados y generaría nuevos riesgos macroeconómicos.

Los directores ejecutivos hicieron hincapié en que garantizar la sostenibilidad fiscal es una prioridad básica, y de ahí la importancia de que la consolidación empiece una vez que haya indicios claros de una recuperación autosustentable. Consideraron que la crisis representa una oportunidad para impulsar reformas necesarias en ámbitos tales como las prestaciones por edad avanzada y las privatizaciones.

Los directores ejecutivos consideraron que los bancos centrales contaban con las herramientas necesarias para retirar las medidas de intervención relacionadas con la crisis monetaria y destacaron la importancia de preservar la independencia de los bancos centrales durante el proceso de repliegue de las medidas. Convinieron en que la coordinación de las políticas y el intercambio regular de información entre los países respecto de los planes para dicho proceso y la adopción de políticas financieras específicas ayudarían a impedir efectos de contagio desestabilizadores—sobre todo en los países más vulnerables—y a garantizar mejores resultados. Convinieron asimismo en que, además de ayudar a los países miembros a realizar los ajustes, el FMI debería procurar promover la coherencia entre los países, vigilando de cerca el proceso de salida y los posibles efectos de contagio como parte de sus actividades de supervisión bilateral y multilateral.

Fortalecimiento de las Capacidades

El fortalecimiento de las capacidades, que abarca la capacitación y la asistencia técnica, forma parte del núcleo de las actividades del FMI y es un aspecto esencial de los esfuerzos para garantizar una recuperación mundial sostenida, ya que influye en la formulación y aplicación de las políticas en muchos países.

Asistencia técnica

Al atender las solicitudes de asistencia técnica, el FMI ayuda a los países a formular políticas y a reforzar los mecanismos institucionales para el diseño y la implementación de políticas macroeconómicas, financieras y estructurales adecuadas. Además de significar beneficios inmediatos para los países receptores, la asistencia técnica del FMI también contribuye a la solidez y la estabilidad de la economía mundial al ayudar a los países a subsanar deficiencias institucionales y limitaciones de recursos que afectan la formulación y ejecución de las políticas.

El FMI proporciona asistencia técnica en sus ámbitos básicos de competencia: política macroeconómica, política tributaria y administración del ingreso, política de gasto y gestión financiera pública, política monetaria, sistema cambiario, sostenibilidad del sector financiero, marcos jurídicos (que rigen las actividades económicas) y estadísticas (véase el gráfico 3.4). Se proporciona asistencia técnica a una amplia gama de países miembros: más de 140 países la aprovecharon en el ejercicio 2010, incluidas economías avanzadas y mercados emergentes. Sin embargo, aproximadamente un 85% de la asistencia técnica que brinda el FMI está dirigida a países de ingreso bajo y mediano bajo (véase el gráfico 3.5); los países en situación de posconflicto también reciben un gran volumen de asistencia técnica.

Gráfico 3.4Prestación de asistencia técnica, por departamento y tema

(En años-persona)

Fuente: Oficina de Gestión de la Asistencia Técnica del FMI.

Gráfico 3.5Suministro de asistencia técnica durante el ejercicio 2010 por departamento y región

(años-persona)

Fuente: Oficina de Gestión de la Asistencia Técnica del FMI.

Asistencia técnica en respuesta a la crisis

En el ejercicio 2010, la asistencia técnica suministrada por el FMI fue un instrumento vital para ayudar a los países miembros a hacer frente a la crisis financiera mundial. Durante el ejercicio 2010 se proporcionó asistencia técnica intensiva en varios ámbitos críticos para la respuesta a la crisis y la recuperación:

  • Gestión de caja, controles de gasto y marcos presupuestarios, para proteger la liquidez del gobierno y ayudar a poner en marcha planes de ajuste fiscal creíbles (Grecia, Islandia, Jamaica, Letonia, Polonia, Rumania).

  • Fortalecimiento de la administración tributaria en respuesta a reducciones drásticas de los ingresos debido a la crisis (Grecia, Hungría, Letonia, Lituania, Ucrania).

  • Legislación bancaria de emergencia, operaciones monetarias relacionadas con la crisis y gestión de la deuda pública (Islandia).

  • Reestructuración de bancos y fortalecimiento de la garantía de depósitos (Hungría, Letonia, Montenegro).

  • Refuerzo de los marcos de resolución de las instituciones financieras (Letonia, Lituania, Moldova, Ucrania).

  • Mejoramiento del régimen de insolvencia de las empresas (Letonia, Serbia, Ucrania).

  • Evaluación del impacto de la reestructuración de la deuda y protección de los bancos (Jamaica).

  • Mejoramiento de la preparación ante las crisis y los planes de contingencia del sector bancario (Armenia, Nigeria, Panamá, la República Dominicana).

  • Evaluación de la calidad y la exactitud de los datos de balanza de pagos (Kosovo).

Esta asistencia técnica—que se centró, según las circunstancias, en el suministro de apoyo anticipado o en la solución de problemas candentes—puso de relieve tres características singulares de la asistencia técnica del FMI. La primera, la capacidad para atender con rapidez las solicitudes de emergencia de los gobiernos, a menudo con equipos de expertos especializados que llegaban al país en poco tiempo y antes de que se efectúen otras operaciones. En segundo lugar, los diagnósticos técnicos y las recomendaciones de medidas correctivas, que con frecuencia fueron un componente básico del diseño de los programas. Y por último, una continuidad vital entre la asistencia técnica y las actividades relacionadas con los programas y la supervisión, gracias a la presencia de funcionarios de los departamentos funcionales en los equipos de asistencia técnica y en los equipos de los departamentos regionales. La importancia que el FMI asigna a la agilidad y flexibilidad de respuesta, a la integración estrecha de las recomendaciones especializadas con el asesoramiento macroeconómico general y al aprovechamiento de la versatilidad del personal de planta es una característica importante de la estrategia de prevención y resolución de crisis de la institución, y es un factor que diferencia la asistencia técnica del FMI de la que prestan otras entidades que se dedican al fortalecimiento de las capacidades a largo plazo.

Iniciativas de asistencia técnica en el ejercicio 2010

En el ejercicio 2010 el FMI siguió llevando adelante la estrategia iniciada en el ejercicio 2009, de conformidad con las reformas avaladas por el Directorio Ejecutivo en mayo de 2008, para reforzar la eficacia de la asistencia técnica. El proceso comprende una ampliación sustancial de las asociaciones con donantes y la reforma del marco de la asistencia técnica. Según la estrategia, la asistencia técnica se suministra utilizando mecanismos adecuados para cada país, como misiones de diagnóstico apoyadas con visitas de expertos a largo y corto plazo.

Centros regionales de asistencia técnica

Se está ampliando la asistencia técnica que brinda el FMI a través de sus centros regionales de asistencia técnica, incluido un nuevo centro que entró en funcionamiento en el ejercicio 2010. En mayo de 2009, el FMI inauguró el Centro Regional de Asistencia Técnica para Centroamérica, Panamá y la República Dominicana (CAPTAC-RD), que presta servicios a siete países de la región36. El CAPTAC-RD cuenta con el respaldo de la Comisión Europea, España, Canadá, México, Alemania, el Banco Centroamericano de Integración Económica y el Banco Interamericano de Desarrollo, y recibe contribuciones del país anfitrión, Guatemala, otros países beneficiarios y el FMI. El programa de suministro de asistencia técnica para los actuales tres Centros Regionales de Asistencia Técnica de África Oriental, Occidental y Central (AFRITAC) se amplió considerablemente.

Para finales de 2010 está prevista la inauguración de otros dos centros regionales de asistencia técnica en África, que darían cobertura total a la región subsahariana, y para comienzos de 2011 debería estar en funcionamiento otro centro en Asia Central (véase el cuadro 3.4). Una importante campaña de captación de fondos para los AFRITAC culminó exitosamente con el anunció de los compromisos asumidos en diciembre de 2009 durante una sesión organizada conjuntamente con el Banco Africano de Desarrollo37. Aún están en curso las negociaciones con varios donantes, pero ya se han obtenido compromisos y contribuciones sustanciales para los AFRITAC, incluidos los centros nuevos, de parte del Reino Unido, Suiza, Francia, el Banco Africano de Desarrollo, Australia, los Países Bajos, Alemania, el Banco Europeo de Inversiones, Finlandia, Kuwait, Luxemburgo, Italia y Brasil. También se están captando fondos para el nuevo centro en Asia Central y el centro en Oriente Medio.

Cuadro 3.4Centros regionales de asistencia técnica actuales y planificados
NombreUbicaciónAño de

inauguración
Número de

países atendidos
Porcentaje de países

miembros de bajo ingreso
PFTACSuva, Fiji1992157
CARTACBridgetown, Barbados2001205
METACBeirut, Líbano20041020
AFRITAC ORIENTALDar es Salam, Tanzanía20027100
AFRITAC OCCIDENTALBamako, Malí20031091
AFRITAC CENTRALLibreville, Gabón2007750
CAPTAC-RDCiudad de Guatemala, Guatemala200970
AFRITAC MERIDIONALPort Louis, Mauricio1333
AFRITAC OCCIDENTAL 2Accra, Ghana667
CASTACTashkent, Uzbekistán743
Fuente: Oficina de Gestión de la Asistencia Técnica del FMI.
Fuente: Oficina de Gestión de la Asistencia Técnica del FMI.

Fondos fiduciarios especializados

La idea de los fondos fiduciarios especializados es mancomunar recursos de los donantes para atender las necesidades de los países en torno a temas especializados, como complemento de las actividades de los centros regionales de asistencia técnica. El primer fondo fiduciario especializado del FMI, que refuerza la asistencia técnica en el ámbito de la lucha contra el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo (ALD/LFT), empezó a funcionar en mayo de (véase el recuadro 3.5 de la página web)38. Este fondo, que cuenta con el respaldo de Suiza, Noruega, Canadá, Japón, Kuwait, Qatar, Arabia Saudita, el Reino Unido, Luxemburgo, los Países Bajos, Corea, Francia y Alemania, contribuye a reforzar los regímenes nacionales ALD/LFT en el marco de los esfuerzos actuales para apuntalar la arquitectura financiera internacional en pro de la estabilidad financiera mundial y la gobernabilidad. También se realizaron reuniones con socios en materia de cooperación para estudiar el diseño de los fondos fiduciarios de política y administración tributaria y de gestión de los recursos naturales; las respectivas campañas de captación de fondos también empezaron a finales del ejercicio 2010.

Ampliación de las asociaciones con donantes

En el ejercicio 2010 comenzó la implementación del acuerdo de asistencia técnica del FMI con la Comisión Europea, con la participación de esta en el CAPTAC-RD y en el centro regional de asistencia técnica de Oriente Medio. También se reforzaron y ampliaron considerablemente las asociaciones con varios donantes, particularmente Suiza, el Reino Unido, los Países Bajos, Alemania, el Banco Europeo de Inversiones y Luxemburgo. Además, varias economías emergentes han adquirido cada vez más importancia como socios del FMI en lo que se refiere al fortalecimiento de las capacidades, concretamente Arabia Saudita, Brasil, Corea, Kuwait y Qatar.

Ejecución de las reformas de la asistencia técnica

En el ejercicio 2010 el FMI abrió subcuentas en el marco del instrumento de creación de la nueva Cuenta Administrada General de recursos financieros externos destinados a actividades específicas (el Instrumento de creación), que fue aprobado por el Directorio Ejecutivo en abril de 2009 con el fin de fortalecer las relaciones con los donantes. Dicho Instrumento, que se basa en un nuevo modelo transparente de costos, ofrece mucha más flexibilidad en diversos aspectos. Hasta la fecha se han establecido 15 subcuentas en el marco de dicho Instrumento, 6 multilaterales y 9 bilaterales.

En la sede del FMI en Washington, el Gobernador Ewald Nowotny, del Banco Nacional de Austria, el Director Gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, y el Secretario de Estado Andreas Schieder, del Ministerio Federal de Hacienda de Austria suscriben un acuerdo para ampliar la capacitación en el Instituto Multilateral de Viena, abril de 2010.

Estudiantes durante un curso de estadísticas de la deuda externa dictado por el Instituto del FMI en la sede del FMI en la ciudad de Washington, julio de 2009.

En el ejercicio 2010—y en el marco del programa de evaluación de la asistencia técnica establecido por el Directorio Ejecutivo en 2002 para garantizar que el FMI continúe atendiendo las necesidades de asistencia técnica de manera eficiente y eficaz—se llevaron a cabo evaluaciones externas independientes sobre la labor de los centros regionales de asistencia técnica en el Caribe, el Pacífico y Oriente Medio (véase el recuadro 3.6 de la página web), y sobre la asistencia técnica prestada en el marco de las subcuentas bilaterales de Japón y Suiza. Asimismo, el FMI examinó la lista de expertos de asistencia técnica—utilizada por los departamentos de asistencia técnica para asignar expertos externos a actividades de fortalecimiento de las capacidades—con el fin de hacer más transparente la contratación y facilitar el proceso de postulación.

En diciembre de 2009, a la luz de la crisis financiera y económica mundial y las consiguientes necesidades de fortalecimiento de las capacidades de los países miembros, la gerencia del FMI suspendió la implementación de la política de contribuciones de los países para fines de capacitación y postergó la implementación de dicha política hasta abril de 2011. En 2008 el Directorio Ejecutivo aprobó una nueva política en virtud de la cual el FMI cobra a los países por la asistencia técnica y los servicios de capacitación que les brinda, aplicando cargos escalonados basados en el ingreso per cápita de cada país. En el marco de esta nueva política, el FMI empezó a cobrar por la capacitación en mayo de 2009; se preveía que el FMI empezaría a cobrar por la asistencia técnica a partir de enero de 2010. Se había pensado que esta política de cargos serviría como una prueba de mercado de la demanda de asistencia técnica del FMI. Dadas las circunstancias, sin embargo, el aumento del financiamiento proporcionado por los donantes fue una indicación alternativa de la fuerte demanda del mercado.

Capacitación

La capacitación de los funcionarios de los países miembros es un elemento integral de las actividades del FMI para el fortalecimiento de las capacidades. Los cursos y los seminarios están concebidos para transmitir los conocimientos del personal técnico del FMI sobre un amplio abanico de temas críticos para la eficacia del análisis y la formulación de políticas macroeconómicas, así como sobre asuntos más especializados que tienen que ver con la recopilación de estadísticas macroeconómicas y diversas cuestiones fiscales, monetarias y jurídicas (véase el recuadro 3.7 de la página web). El grueso de la capacitación se efectúa a través de un programa organizado por el Instituto del FMI (en colaboración con otros departamentos), y que se imparte principalmente en la sede del FMI, en siete centros regionales de capacitación distribuidos por el mundo entero y a través de cursos a distancia.

En el ejercicio 2010, el programa del Instituto dictó 275 semanas de cursos de capacitación, a las que asistieron cerca de 4.200 participantes, lo cual representa 8.700 semanas-participantes de capacitación (véase el cuadro 3.5). Tras la reducción de la capacitación en el ejercicio 2009 a raíz del proceso de reestructuración, el objetivo para el ejercicio 2010 era iniciar una recuperación del volumen de capacitación, cerciorándose de que el plan de estudios continúe adaptándose a las prioridades del FMI y a las cambiantes necesidades de los países. A tales efectos, la capacitación sobre temas macroeconómicos proporcionada por el personal del Instituto del FMI aumentó en más del 3%, y se dedicaron más semanas de curso a temas relacionados con el sector financiero (incluido un nuevo curso intensivo de finanzas para macroeconomistas) y con la política monetaria y cambiaria. En Singapur se dictó un seminario regional de alto nivel sobre los sistemas de alerta anticipada y su función en la supervisión; y en la sede del FMI, durante las Reuniones de Primavera, se celebró otro seminario de alto nivel sobre el nuevo marco para la regulación financiera y la política monetaria, en colaboración con el Banco de Pagos Internacionales. En términos generales, el número de semanas de curso aumentó menos del 2%, ya que los cursos especializados del Instituto dictados por los departamentos de asistencia técnica del FMI siguieron disminuyendo, como consecuencia de la fuerte demanda que estos departamentos deben atender en otros ámbitos prioritarios.

Cuadro 3.5Programas de capacitación del Instituto del FMI; ejercicios 2007–10
2007200820092010
Sede
Semanas-cursos87785458
Semanas-participantes3.1822.8131.9741.992
Centros regionales
Semanas-cursos152172158163
Semanas-participantes4.5865.2804.7375.067
Otros cursos en el exterior
Semanas-cursos33354236
Semanas-participantes9831.0711.2111.012
Aprendizaje a distancia
Semanas-cursos16181618
Semanas-participantes657675570646
Total
Semanas-cursos288303270275
Semanas-participantes9.4079.8388.4918.717
Fuente: Instituto del FMI.Nota: En algunos casos, el total no coincide con la suma de los componentes debido al redondeo de las cifras.
Fuente: Instituto del FMI.Nota: En algunos casos, el total no coincide con la suma de los componentes debido al redondeo de las cifras.

El aumento del financiamiento proporcionado por los donantes es un componente esencial de la estrategia para restablecer el volumen de capacitación. Gracias a un acuerdo que Austria y el FMI negociaron en el ejercicio 2010 para ampliar la capacitación en el Instituto Multilateral de Viena, las autoridades austríacas pudieron incrementar sustancialmente su apoyo a la capacitación ofrecida por el FMI. La expansión de la red de centros regionales también está generando un aumento del financiamiento para la capacitación (véase “Centros regionales de asistencia técnica” en este capítulo).

Datos e Iniciativas en Materia de Datos

Las crisis financieras ponen de manifiesto las deficiencias en los datos, ya que la falta de información oportuna y exacta interfiere con la capacidad de las autoridades y los participantes del mercado para reaccionar de manera eficaz. La crisis mundial confirmó que los datos y los análisis de buena calidad son vitales para que la supervisión y las medidas de respuesta a escala nacional e internacional sean eficaces.

En las Reuniones de Primavera celebradas en abril de 2009, el CMFI avaló un pedido del G-20 para que el FMI y el Consejo de Estabilidad Financiera estudien las deficiencias que la crisis dejó al descubierto y presenten un informe con propuestas adecuadas para reforzar la recopilación de datos. Tras efectuar consultas amplias con usuarios oficiales de datos económicos y financieros en los países del G-20 y en otras instituciones internacionales, en particular las encargadas de analizar la estabilidad financiera (incluida una conferencia de dos días copatrocinada por las dos organizaciones en la sede del FMI en julio de 200939), el FMI y el Consejo de Estabilidad Financiera emitieron un informe a comienzos de noviembre de 2009 con 20 recomendaciones sobre importantes vacíos de datos que deben corregirse (véase el recuadro 3.4)40. Los funcionarios de ambas organizaciones realizaron consultas con entidades nacionales e internacionales pertinentes y con el sector privado sobre varias cuestiones, como el costo que supone corregir las deficiencias detectadas, y presentaron un informe al G-20 en mayo de 2010 con un plan concreto y un cronograma para la implementación de cada una de las recomendaciones pendientes.

Una de las recomendaciones que surgió de la conferencia y el informe (véase el recuadro 3.4) se refiere al fortalecimiento de la declaración internacional de los indicadores de solidez financiera (ISF). En parte con el fin de cumplir ese objetivo, en julio de 2009 el FMI inauguró un sitio web que brinda a los países miembros acceso público a una base de datos de estos indicadores (véase el recuadro 3.8 de la página web).

La conferencia y el informe fueron parte de una serie de iniciativas que el FMI impulsó en los últimos años en materia de estadísticas financieras, incluido el establecimiento del Grupo Interinstitucional sobre Estadísticas Económicas y Financieras. En diciembre de 2009, este grupo anunció el lanzamiento del sitio web de los Principales Indicadores Mundiales, que pone a disposición del público datos económicos y financieros de las economías del G-20 (véase “Perfeccionamiento del sitio web de los Principales Indicadores Mundiales” en este capítulo).

En el ámbito fiscal, con el fin de abordar las inquietudes acerca de la necesidad de reforzar los datos de las finanzas públicas y facilitar su comparación entre países, el Directorio Ejecutivo decidió en marzo de 2010 adoptar un formato estandarizado para la presentación de datos fiscales conforme al Manual de estadísticas de finanzas públicas 2001 (MEFP 2001). Además, los datos fiscales de Perspectivas de le economía mundial ahora se ciñen al formato del MEFP 2001. Se proporcionó asistencia técnica y capacitación a los países miembros para facilitar esta labor.

Normas del FMI para la divulgación de datos

Las normas para la divulgación de datos ayudan a mejorar la disponibilidad de estadísticas oportunas y completas, propiciando así la aplicación de políticas macroeconómicas sólida41. El FMI ha tomado varias medidas importantes para mejorar la transparencia y la apertura, como el establecimiento y fortalecimiento de normas de divulgación de datos como guía para los países. En el recuadro 3.9 de la página web figura más información sobre las Normas Especiales para la Divulgación de Datos (NEDD) del FMI, un parámetro de referencia mundial para la diseminación de datos macroeconómicos, y sobre el Sistema General de Divulgación de Datos (SGDD), un marco que los países con sistemas estadísticos menos desarrollados pueden usar para evaluar la necesidad de mejorar los datos.

La participación en las NEDD y el SGDD es voluntaria. En el ejercicio 2010, Serbia, Libia, Iraq y Haití se sumaron al SGDD, elevando el número total de participantes a 9842. Por otro lado, Chipre y Malta suscribieron las NEDD en diciembre de 2009, y Jordania en enero de 2010, situando el número total de participantes en 67, incluidos los 16 países que integran la zona del euro43.

Recuadro 3.4Recomendaciones del FMI y el Consejo de Estabilidad Financiera sobre la corrección de las deficiencias de los datos reveladas por la crisis

En el informe que presentaron al G-20 sobre la crisis financiera y los vacíos de datos, el FMI y el Consejo de Estabilidad Financiera formulan 20 recomendaciones sobre cómo corregir las brechas de información que la crisis financiera mundial dejó al descubierto. Cuatro de esas recomendaciones se consideran fundamentales:

  • Detectar mejor la acumulación de riesgos en el sector financiero, mejorando la declaración internacional de indicadores de solidez financiera, elaborando indicadores del apalancamiento agregado y de descalces de vencimientos y ampliando la cobertura de los instrumentos de transferencia del riesgo.

  • Mejorar la calidad de los datos sobre vinculaciones en la red financiera internacional, obteniendo información más detallada sobre los nexos de las instituciones financieras mundiales de importancia sistémica y fortaleciendo las iniciativas de recopilación de datos sobre flujos bancarios transnacionales, posiciones de inversión y exposiciones crediticias.

  • Vigilar la vulnerabilidad a los shocks en las economías nacionales, reforzando la cobertura sectorial de datos sobre saldos y flujos de fondos internos, fomentando las estadísticas de las finanzas públicas oportunas, estandarizadas y comparables a escala internacional, y divulgando datos sobre precios inmobiliarios de más fácil comparación.

  • Mejorar la comunicación de las estadísticas oficiales, dado que en algunos casos los usuarios no estaban al tanto de la disponibilidad de estadísticas que los habrían ayudado a abordar cuestiones fundamentales de política durante la crisis.

Como parte de los esfuerzos para fortalecer el sistema financiero internacional mediante la corrección de las deficiencias de los datos basada en una mejor divulgación, en marzo de 2010 el Directorio Ejecutivo del FMI, tras analizar un amplio estudio llevado a cabo por el Departamento de Estadística del FMI44, indicó estar de acuerdo en términos generales con una serie de medidas para empezar a cerrar las brechas de datos en el contexto de las NEDD45:

  • Incluir, con carácter de recomendados46, siete indicadores de solidez financiera para reforzar la información sobre el sector financiero y mejorar la detección de riesgos en el sistema.

  • Adoptar (con un período de transición de cuatro años) un régimen de declaración de datos sobre la posición de inversión internacional con frecuencia trimestral (en lugar de anual), con un rezago máximo de un trimestre (puntualidad trimestral), para poder entender mejor los vínculos transfronterizos.

  • Incluir, con carácter de recomendado y con puntualidad trimestral, un cuadro simplificado sobre la deuda externa de los países que se base en los vencimientos residuales, para mejorar la supervisión de la vulnerabilidad de las economías nacionales a los shocks.

  • Acelerar el ciclo del octavo examen de las iniciativas sobre normas de divulgación de datos a menos de 24 meses, es decir, por lo menos un año y medio antes de lo se había previsto.

Manual de estadísticas sobre valores

A comienzos de mayo de 2009, el Banco Internacional de Pagos, Banco Central Europeo y el FMI publicaron conjuntamente la primera parte del manual de estadísticas sobre valores (Handbook on Securities Statistics), que aborda el tema de las emisiones de títulos de deuda47. Se trata de la primera publicación de su tipo dedicada exclusivamente al marco conceptual para la compilación y presentación de las estadísticas sobre valores. Esta primera parte tiene por objeto ayudar a los organismos nacionales e internacionales a producir estadísticas sobre valores que sean pertinentes, coherentes y comparables a nivel internacional para el análisis de la estabilidad financiera y la formulación de la política monetaria. El manual se extenderá gradualmente a las tenencias de títulos de deuda y las emisiones y tenencias de otros tipos de valores.

Perfeccionamiento del sitio web de los Principales Indicadores Mundiales

En diciembre de 2009, el Grupo Interinstitucional sobre Estadísticas Económicas y Financieras, presidido por el FMI e integrado por el Banco Central Europeo, el Banco Mundial, el Banco de Pagos Internacionales, Eurostat, Naciones Unidas y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, anunciaron una mejora importante del sitio web de los Principales Indicadores Mundiales48, que fue inaugurado en abril de 2009 y cuya gestión está a cargo del FMI. El sitio, que proporciona datos económicos y financieros sobre las economías del G-20, tiene por objeto facilitar la vigilancia de los sucesos económicos y financieros en los países de importancia sistémica.

En respuesta a las necesidades de los usuarios, la versión mejorada del sitio ahora presenta los datos de manera más asequible—en particular, asignando más importancia a las comparaciones internacionales de los indicadores—e incluye varias características nuevas: cuadros adicionales de indicadores internacionales clave con una mayor cantidad de transformaciones de datos para facilitar análisis comparativos; series más largas de datos históricos con acceso en tiempo real a la base de datos subyacente; interfaz con el usuario mejorado con funciones expandibles de navegación; acceso en línea a los metadatos; y presentación visual de los principales indicadores internacionales mediante la herramienta de visualización Data Mapper del FMI.

    Other Resources Citing This Publication