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Apéndice IV. Comunicados de prensa del Comité Monetario y Financiero Internacional y el Comité para el Desarrollo

Author(s):
International Monetary Fund
Published Date:
September 2005
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Comunicado del Comité Monetario y Financiero Internacional de la Junta de Gobernadores del Fondo Monetario Internacional

Décima reunión, Washington 2 de octubre de 2004

1. El Comité Monetario y Financiero Internacional celebró su décima reunión en la ciudad de Washington el día 2 de octubre de 2004, bajo la presidencia del Sr. Gordon Brown, Ministro de Hacienda del Reino Unido. El Comité da la bienvenida al Sr. Rodrigo de Rato como nuevo Director Gerente del FMI y expresa su deseo de colaborar estrechamente con él para promover los objetivos de estabilidad y prosperidad a escala mundial.

La economía mundial y los mercados financieros: Perspectivas, riesgos y respuestas de la política económica

2. El Comité expresa su satisfacción por la intensificación del crecimiento de la economía mundial en 2004 y su extensión a un mayor número de países, impulsados por un sólido repunte del comercio internacional, políticas propicias y las favorables condiciones de los mercados financieros. Se prevé que la expansión a escala mundial continuará a un ritmo vigoroso, a condición de que todos los países adopten políticas y emprendan reformas encaminadas a promover un crecimiento económico robusto, equilibrado y sostenible. El Comité observa que los riesgos que amenazan esta recuperación han aumentado recientemente, en parte debido al alza y volatilidad de los precios del petróleo; esta evolución es reflejo de las tensiones geopolíticas, la fuerza de la demanda mundial y la dinámica de los mercados. El FMI está preparado para ayudar a los países miembros que se vean afectados por estas circunstancias adversas.

3. El Comité reitera que sería deseable que los mercados de crudo se estabilicen y que el nivel de precios sea conducente a una prosperidad mundial duradera. A tal efecto, expresa su satisfacción por la decisión de los países petroleros de incrementar la producción, e insta a que se adopten otras medidas para aumentar la capacidad; pide asimismo a los países consumidores que tomen medidas para promover la sostenibilidad y eficiencia en el uso de la energía. El Comité también subraya que es importante mantener el diálogo entre consumidores y productores y seguir avanzando para dar más transparencia al mercado del petróleo y mejorar la información al respecto.

4. El vigor de la recuperación mundial ha sentado las bases para un retorno gradual a políticas monetarias más neutrales, que pudieran ser más restrictivas según el ritmo y el calendario que marque la posición de cada país en el ciclo económico. Para facilitar un ajuste ordenado en los mercados financieros ante una subida de las tasas de interés, en caso necesario, es esencial mantener una comunicación fluida respecto a las políticas que se prevé adoptar. La inflación sigue siendo baja y los riesgos, moderados. Sin embargo, las autoridades deben mantenerse alerta para contener las posibles presiones inflacionarias, incluidas las derivadas de un aumento de los precios de los productos básicos, asegurando así un crecimiento no inflacionario.

5. Todos los países deberían aprovechar la oportunidad que brinda la recuperación para hacer frente, con renovada determinación, a los desafíos y a los factores de vulnerabilidad a mediano plazo. El Comité considera necesario emprender reformas audaces en numerosos ámbitos, para reforzar las finanzas públicas, eliminar los obstáculos estructurales que dificultan el crecimiento, favorecer la corrección de los desequilibrios mundiales, reducir la vulnerabilidad del sector financiero y el sector empresarial y acelerar la reducción de la pobreza.

6. La consolidación fiscal sigue siendo una de las principales prioridades en muchos países. En las economías avanzadas, el marco fiscal a mediano plazo, para ser creíble, debe basarse en políticas bien definidas y garantizar el avance del proceso de consolidación, especialmente en los períodos de bonanza. Las reformas de los sistemas de pensiones y de atención de la salud son también un elemento clave para hacer frente a las presiones fiscales que genera el envejecimiento de la población. Aunque muchos mercados emergentes están mejorando notablemente la estructura de la deuda pública y fortaleciendo la situación fiscal, es necesario realizar un mayor esfuerzo para reducir dicha deuda a niveles que permitan resistir adecuadamente las perturbaciones. Para que la deuda sea más sostenible y se puedan atender las prioridades de gasto social y en infraestructura, será importante apoyarse en una base amplia de recaudación tributaria, en una gestión del gasto público eficaz y transparente y en medidas estructurales que estimulen el crecimiento.

7. Las reformas estructurales siguen siendo cruciales para reforzar las bases de un crecimiento sostenido. La mayoría de las economías avanzadas deben intensificar los esfuerzos para que la economía sea más eficiente y flexible, a fin de aprovechar plenamente las oportunidades que brindan el rápido cambio tecnológico y la integración mundial. Para estimular un crecimiento sostenible y una mayor resistencia de la economía en los mercados emergentes, en función de las circunstancias de cada país, habrá que llevar a término la reforma del sector financiero y el régimen aplicable a las empresas, reforzar la supervisión bancaria y desarrollar los mercados nacionales de capital, mejorar el clima de inversión y promover la diversificación económica. El Comité destaca la importancia de hacer frente a las implicaciones económicas del cambio demográfico. Según las circunstancias de cada país, las políticas deberán centrarse en aumentar la oferta de mano de obra, fomentar el ahorro público y privado e impulsar la productividad.

8. Las políticas para apoyar una resolución ordenada de los desequilibrios mundiales son una responsabilidad compartida y un factor clave para reforzar las bases de un crecimiento económico más equilibrado y sostenible. El Comité subraya la importancia de seguir avanzando en la consolidación fiscal a mediano plazo en Estados Unidos, en las reformas estructurales en marcha para estimular el crecimiento en Europa y Japón y, en el caso de las economías emergentes de Asia, en la adopción de medidas para flexibilizar los tipos de cambio, respaldadas, cuando proceda, por reformas sostenidas en el sector financiero. Asimismo, al mejorar la información y la transparencia en los mercados, incluido el papel de los fondos especulativos de cobertura, la supervisión de los mercados se fortalecería. El Comité expresa su satisfacción por la reciente mejora de la situación fiscal de Argentina desde 2002. El Comité alienta a Argentina a que haga frente con determinación a todos los problemas estructurales pendientes en su programa, concluya una reestructuración integral de la deuda sobre una base sustentable y formule un marco fiscal viable a mediano plazo. Expresamos nuestra satisfacción por los esfuerzos que está realizando Argentina para concluir una reestructuración de la deuda integral y sostenible y esperamos que el proceso concluya de manera expedita.

9. El Comité destaca que en los próximos meses la supervisión que lleva a cabo el FMI deberá centrarse en una serie de temas críticos, como el impacto del encarecimiento del petróleo, sobre todo en los países más vulnerables; la sostenibilidad de la deuda y las finanzas públicas a mediano plazo en muchos países, y la gestión de las políticas que haya que adoptar frente a posibles presiones inflacionarias.

10. El Comité pide a todas las partes interesadas que refuercen su compromiso de apoyar los esfuerzos mundiales para reducir la pobreza. El vigoroso crecimiento económico registrado recientemente en la mayoría de los países de bajo ingreso es un hecho positivo, pero al Comité le preocupa que en muchos casos, sobre todo en África subsahariana, dicho crecimiento siga siendo insuficiente para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM)1. El principal desafío que se les plantea a estos países—como se reconoce en la Nueva Alianza para el Desarrollo de África—es impulsar las medidas necesarias para fortalecer aún más las instituciones y mejorar la gestión de gobierno, apoyándose en la estabilización macroeconómica que ya se ha conseguido. La comunidad internacional debe respaldar estos esfuerzos con una mayor apertura de sus mercados a las exportaciones de dichos países, incrementando y coordinando mejor la ayuda y la asistencia técnica y proporcionando un mayor alivio de la deuda y un asesoramiento apropiado en materia de políticas.

11. Un sistema de comercio multilateral abierto e incluyente es esencial para el crecimiento y el desarrollo económico a escala mundial, sobre todo para los países en desarrollo. La Ronda de Doha brinda una oportunidad única para avanzar de forma sustancial hacia la consecución de este objetivo, y el Comité se siente alentado por las decisiones recientes sobre el marco en que se inscribirán las negociaciones. Respalda los acuerdos negociados en julio e insta a todas las partes interesadas a que se esfuercen por avanzar, de forma concreta, en la liberalización del comercio, el fortalecimiento de las normas comerciales multilaterales y la reducción de las subvenciones que distorsionan el comercio, en particular en el sector agrícola. Para lograr una liberalización comercial de gran alcance se necesitará el compromiso pleno de todas las partes, en particular el impulso enérgico de las principales potencias comerciales y la voluntad de todos los países para aprovechar las oportunidades que brinda un comercio internacional más abierto. El Comité alienta al FMI a seguir favoreciendo la liberalización del comercio y ayudando a los países miembros, por ejemplo mediante el Mecanismo de Integración Comercial.

Mayor eficiencia de la supervisión que ejerce el FMI y fortalecimiento de la prevención de crisis

12. Es esencial que el FMI ejerza una supervisión eficaz e imparcial sobre todos los países miembros para promover un crecimiento vigoroso y sostenible y la prevención de crisis. La creciente interdependencia de los países reafirma la importancia de ejercer una supervisión eficaz de las economías y los mercados de capital que tienen una importancia sistémica. El Comité considera alentadores los avances logrados en el fortalecimiento de la supervisión, así como las medidas identificadas en el reciente examen bienal de la supervisión para aumentar su eficacia en general. Ahora es preciso centrarse en aplicarlas. El Comité pide al FMI que persevere en sus esfuerzos por mejorar sus análisis económicos y su asesoramiento en materia de políticas; evaluar de manera sistemática la idoneidad de dicho asesoramiento; complementar la supervisión multilateral y bilateral centrando la atención en la dimensión regional; mejorar la calidad de diálogo de política económica con los países (por ejemplo, realizando un mayor número de análisis internacionales comparativos, cuando proceda); transmitir mejor a los mercados y al público señales sobre las políticas, preservando al mismo tiempo la franqueza y confidencialidad de su asesoramiento, y formular una metodología para evaluar mejor la eficacia de la supervisión.

13. El Comité está de acuerdo en que, para promover estos objetivos, cuya consecución deberá evaluarse en el próximo examen de la supervisión, es prioritario focalizar con más precisión las consultas del Artículo IV, lo que incluye profundizar el debate de los temas relacionados con el tipo de cambio, reforzar la supervisión del sector financiero e integrar mejor en la supervisión de los países el análisis de sostenibilidad de la deuda y las repercusiones de la evolución regional y mundial. En el próximo examen de la supervisión se evaluará en qué medida se ha reducido la vulnerabilidad de los balances; también se evaluarán las actividades de supervisión con respecto a los países de bajo ingreso.

14. Hay que seguir analizando cuánto se ha avanzado para aportar una nueva perspectiva a la supervisión de los países con programas. Asimismo, deben aplicarse con atención las enseñanzas extraídas de las evaluaciones ex post de los resultados de los programas. Es importante evaluar en qué medida los países han seguido las recomendaciones formuladas por el FMI, tomando en cuenta sus propias opiniones. El Comité espera con interés los próximos exámenes de la iniciativa sobre normas y códigos y del Programa de evaluación del sector financiero, dada la creciente importancia que reviste la estabilidad del sistema financiero. El Comité insta a redoblar los esfuerzos para garantizar la objetividad de la supervisión, entre otras formas mediante análisis más rigurosos de la sostenibilidad de la deuda que abarquen todos los países miembros.

15. El Comité considera positivo que se esté estudiando si la gama de instrumentos y políticas del FMI es suficiente. Toma nota de que se han analizado de manera preliminar nuevas modalidades que podrían adoptarse para supervisar las políticas de manera muy frecuente y transmitir señales sobre la solidez de las políticas económicas de un país fuera del contexto de un acuerdo financiero con la institución. El Comité observa que los instrumentos precautorios que el FMI ya aplica cumplen la función de transmitir una señal sobre la calidad de las políticas nacionales y que también podrían ser útiles al respecto un SCLP de carácter precautorio así como otros instrumentos precautorios y de financiamiento orientados a evitar la aparición o propagación de crisis de la cuenta de capital. El Comité solicita que continúen los trabajos sobre estas propuestas, incluidas su utilidad y posible demanda, en consulta directa con los posibles usuarios, donantes y acreedores, y pide que se presente un informe en su próxima reunión.

16. El Comité considera positivo que en las emisiones internacionales de bonos soberanos se incluyan, cada vez más, cláusulas de acción colectiva (CAC), y pide al FMI que siga promoviendo los avances en este ámbito. Toma nota de las iniciativas recientes para lograr un consenso amplio entre los emisores soberanos y sus acreedores sobre la aplicación voluntaria de determinados principios para la gestión de las crisis y la reestructuración de la deuda de los mercados emergentes. El Comité espera con interés nuevos estudios sobre los temas generales de relevancia para resolver de forma ordenada las crisis financieras, incluida la aplicación de la política del FMI sobre concesión de préstamos a países con atrasos.

Fortalecimiento del respaldo internacional a los países de bajo ingreso

17. El Comité respalda los trabajos en curso para definir con mayor precisión y reforzar la función del FMI en los países de bajo ingreso, que debe basarse en la identificación de los países con los programas y en una estrecha colaboración con otras instituciones multilaterales y con los donantes bilaterales. El FMI—mediante sus actividades de asesoramiento en materia de política económica, fortalecimiento de las capacidades y asistencia financiera, incluido el alivio de la deuda—desempeña un papel importante en apoyo de los esfuerzos de los países de bajo ingreso para alcanzar la estabilidad macroeconómica y las altas tasas de crecimiento necesarias para avanzar hacia los ODM. El Comité espera con interés nuevos trabajos sobre el financiamiento y las modalidades de participación activa del FMI con respecto a los países de bajo ingreso, incluidos el financiamiento del SCLP después de 2006, a fin de mantener una capacidad adecuada para atender las necesidades futuras; sobre los instrumentos para ayudar a los países a hacer frente a las perturbaciones; y sobre las opciones para mejorar los mecanismos de seguimiento y señalización. El Comité toma nota del informe conjunto del FMI y el Banco Mundial sobre la eficacia de la ayuda y las modalidades de financiamiento. Alienta a ambas instituciones a seguir analizando la eficacia de la ayuda, la capacidad de absorción, los mecanismos de evaluación de resultados y las modalidades y mecanismos de financiamiento que permitan incrementar los flujos de ayuda, tales como la Facilidad Financiera Internacional, los impuestos mundiales y otros instrumentos innovadores. El Comité espera con interés un nuevo informe.

18. El Comité respalda los esfuerzos constantes para reforzar el enfoque de los documentos de estrategia de lucha contra la pobreza (DELP) y la asistencia que el FMI brinda a los países de bajo ingreso en el marco del SCLP. Expresa su satisfacción por el informe de la Oficina de Evaluación Independiente sobre los DELP/SCLP y por los trabajos en curso para poner en práctica sus recomendaciones. Para apoyar la aplicación del Consenso de Monterrey, debe mejorarse el proceso de la estrategia de reducción de la pobreza (ERP) e integrarse mejor en los procesos de formulación de políticas a nivel nacional; además, la asistencia internacional, incluida la que brinda el FMI, debe coordinarse en mayor medida con las prioridades económicas nacionales. El Comité espera con interés el desarrollo de los trabajos para reforzar el papel del FMI en el proceso de la ERP y mejorar el diseño de los programas de política económica respaldados por el SCLP. Solicita que en dichos programas se incorporen en mayor medida los análisis del efecto en la pobreza y la situación social y que se realicen análisis más exhaustivos sobre los factores que propician el crecimiento o lo obstaculizan y sobre las relaciones entre la reducción de la pobreza y el crecimiento económico.

19. El Comité expresa su satisfacción por los avances en la provisión de alivio de la deuda en el marco de la Iniciativa para los PPME, que se ha prorrogado dos años más; alienta a los países con derecho a acogerse a dicha iniciativa a que tomen las medidas necesarias para aprovechar sus beneficios e insta a los acreedores a participar plenamente. El Comité apoya la idea de que el FMI y el Banco Mundial formulen un marco para ayudar a los países de bajo ingreso a reducir su deuda, de forma duradera, a niveles sostenibles, preservando al mismo tiempo sus objetivos de desarrollo. Espera que se sigan analizando los temas pendientes en relación con el marco propuesto con respecto a la soste-nibilidad de la deuda, antes de que este entre plenamente en funcionamiento, y con un mayor alivio de la deuda, incluido su financiamiento.

Otros asuntos

20. La eficacia y la credibilidad del FMI como organismo de cooperación dependen de que todos sus miembros estén adecuadamente representados y participen plenamente en los procesos de la institución. El Comité toma nota del informe de situación del Directorio Ejecutivo del FMI en relación con los trabajos sobre las cuotas, la voz y la representación de los países miembros. Alienta al Directorio a seguir analizando los temas de la voz, las cuotas y la participación, y destaca que, como acordó el Directorio, para seguir avanzando se requerirá un amplio consenso entre los accionistas. El Comité recomienda que se concluya la ratificación de la cuarta enmienda del Convenio Constitutivo.

21. La liquidez del FMI resulta adecuada para atender las necesidades de los países miembros previstas para el corto plazo, aunque será importante mantenerse atentos a su evolución.

22. El Comité expresa su agradecimiento al Sr. Montek Singh Ahluwalia por su labor como primer Director de la Oficina de Evaluación Independiente (OEI) y manifiesta su deseo de que esta Oficina siga produciendo informes de tan alta calidad.

23. El 60º aniversario del FMI es una excelente ocasión para reflexionar sobre las fuerzas que contribuirán a definir las prioridades de la institución en el futuro. El Comité celebra que el Directorio Ejecutivo haya considerado de manera preliminar los trabajos sobre la dirección estratégica del FMI iniciada por el Director Gerente, y espera con interés poder debatir este tema en su próxima reunión. Celebra asimismo los avances en curso respecto a la reforma del marco presupuestario del FMI.

24. El Comité celebrará su próxima reunión en la ciudad de Washington el día 16 de abril de 2005.

Asistentes a la reunión del Comité Monetario y Financiero Internacional

2 de octubre de 2004

Presidente

Gordon Brown

Director Gerente

Rodrigo de Rato

Miembros o suplentes

Ibrahim A. Al-Assaf, Ministro de Hacienda de Arabia Saudita Mervyn King, Gobernador del Banco de Inglaterra, Reino Unido (Suplente de Gordon Brown, Ministro de Hacienda del Reino Unido)

Palaniappan Chidambaram, Ministro de Hacienda, India Martin Parkinson, Director Ejecutivo, Grupo Macroeconómico, Tesorería del Commonwealth de Australia (Suplente de Peter Costello, Tesorero del Commonwealth de Australia)

M.R. Pridiyathorn Devakula, Gobernador, Banco de Tailandia

Hans Eichel, Ministro de Hacienda de Alemania

Per-Kristian Foss, Ministro de Hacienda de Noruega

Francisco Gil-Diaz, Secretario de Hacienda y Crédito Público de México

Ralph Goodale, Ministro de Hacienda de Canadá

Sultan Al-Suwaidi, Gobernador, Banco Central de los Emiratos Árabes Unidos (Suplente de Mohamed K. Khirbash, Ministro de Estado de Hacienda e Industria de los Emiratos Árabes Unidos)

Aleksei Kudrin, Ministro de Hacienda de la Federación de Rusia

Mohammed Laksaci, Gobernador del Banco de Argelia

Roberto Lavagna, Ministro de Economía y Producción de Argentina

Tito Titus Mboweni, Gobernador, Banco de la Reserva de Sudáfrica

Hans-Rudolf Merz, Ministro de Hacienda de Suiza

Antonio Palocci, Ministro de Hacienda de Brasil

Didier Reynders, Ministro de Hacienda de Bélgica

Nicolas Sarkozy, Ministro de Estado para Economía, Hacienda e Industria de Francia

Domenico Siniscalco, Ministro de Economía y Finanzas de Italia

John W. Snow, Secretario del Tesoro de Estados Unidos

Sadakazu Tanigaki, Ministro de Hacienda de Japón

Paul Toungui, Minister of State, Ministro de Estado, Hacienda, Economía, Presupuesto y Privatización de Gabón

Gerrit Zalm, Ministro de Hacienda de los Países Bajos

Zhou Xiaochuan, Gobernador del Banco Popular de China

Observadores

Mohammad Alipour-Jeddi, Departamento de Análisis del Mercado Petrolero, Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP)

Joaquin Almunia Amann, Comisario Europeo de Asuntos Monetarios, Comisión Europea

Roger W. Ferguson, Presidente del Foro sobre Estabilidad Financiera

Heiner Flassbeck, Oficial a cargo, División de Mundialización y Estrategias de Desarrollo, Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD)

John William Hancock, Consejero, Organización Mundial del Comercio (OMC) Donald J. Johnston, Secretario General de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE)

Malcolm D. Knight, Gerente General del Banco de Pagos Internacionales (BPI)

Trevor Manuel, Presidente del Comité para el Desarrollo

José Antonio Ocampo, Subsecretario General, Departmento de Asuntos Económicos y Sociales, Naciones Unidas (ONU)

Juan Somavia, Director General, Organización Internacional del Trabajo (OIT)

Jean-Claude Trichet, Presidente del Banco Central Europeo (BCE)

James D. Wolfensohn, Presidente del Banco Mundial

Undécima reunión, Washington 16 de abril de 2005

1. El Comité Monetario y Financiero Internacional celebró su undécima reunión en Washington el 16 de abril de 2005, bajo la presidencia del Sr. Gordon Brown, Ministro de Hacienda del Reino Unido.

La economía mundial y los mercados financieros: Perspectivas, riesgos y respuestas de la política económica

2. El Comité expresa su satisfacción por el hecho de que continúa la expansión económica mundial, sustentada en políticas macroeconómicas adecuadas, una mejora de los balances de las empresas y condiciones favorables en los mercados financieros. El ritmo del crecimiento mundial regresará a niveles más sostenibles, pero probablemente conservará su pujanza en 2005. El Comité señala, sin embargo, que los crecientes desequilibrios en las diversas regiones y el persistente aumento de los precios del petróleo y de la volatilidad del mercado petrolero han acrecentado los riesgos. La posibilidad de que las tasas de interés a largo plazo aumenten más de lo previsto con respecto a los muy bajos niveles registrados, y que se intensifique la volatilidad de los tipos de cambio, también exige una actitud de alerta. El Comité subraya que en los próximos meses la supervisión del FMI deberá centrarse en promover políticas para reducir los desequilibrios mundiales a lo largo del tiempo; hacer frente a las repercusiones del aumento de los precios del petróleo, sobre todo en los países más vulnerables; ajustar las medidas de política frente a posibles presiones inflacionarias, y garantizar que los marcos fiscales resulten sostenibles a mediano plazo.

3. El Comité reitera que todos los países comparten la obligación de aprovechar la actual coyuntura económica favorable para abordar los riesgos y los factores de vulnerabilidad. Para garantizar un ajuste ordenado de los desequilibrios mundiales y lograr que los saldos externos sean más sostenibles y el crecimiento a mediano plazo más vigoroso, el Comité hace un llamamiento general para que la respuesta de política acordada pueda adoptarse de manera oportuna y eficaz. Dichas políticas incluyen la consolidación fiscal para incrementar el ahorro interno en Estados Unidos; una mayor flexibilidad de los tipos de cambio, según corresponda, respaldada por una reforma continua del sector financiero en los países emergentes de Asia; reformas estructurales adicionales para impulsar el crecimiento y la demanda interna en Europa, y reformas estructurales adicionales, incluida la consolidación fiscal, en Japón.

4. El Comité toma nota de que las condiciones en el mercado petrolero seguirán siendo restrictivas a mediano plazo, como reflejo de la fuerte demanda mundial, los bajos niveles de capacidad excedentaria e inquietudes con respecto a la oferta, incluso después de las inversiones realizadas en algunos países. El Comité subraya la importancia de la estabilidad en los mercados petroleros para la prosperidad mundial y reconoce el impacto del aumento de los precios, sobre todo en las comunidades más pobres. En este contexto, el Comité recomienda que se adopten medidas para eliminar los desincentivos a la inversión en producción y capacidad de refinación de petróleo, y promover la sostenibilidad y eficiencia energética, entre otras formas, mediante nuevas tecnologías y la eliminación de barreras al desarrollo de combustibles alternativos. Recomienda asimismo intensificar el diálogo entre exportadores e importadores de petróleo, y desplegar mayores esfuerzos para mejorar los datos y la transparencia de los mercados petroleros.

5. La inflación se mantiene en niveles relativamente bajos en la mayoría de los países como reflejo, en parte, de la mayor credibilidad de la política monetaria. No obstante, a medida que se consolide la expansión es probable que aumenten las presiones inflacionarias, de modo que en muchos países sigue siendo prioritaria una suave transición hacia unas tasas de interés más neutras, pero la posición cíclica de cada país dictará el momento y el nivel más adecuado para efectuar las correcciones. En los países que reciben considerables flujos de capital, la flexibilidad cambiaria facilitará la gestión monetaria.

6. Para apoyar el crecimiento y la estabilidad macroeconómica a mediano plazo, y hacer frente a los desafíos demográficos, también resultarán cruciales las medidas encaminadas a fortalecer la situación fiscal dentro de marcos sólidos y corregir las deficiencias estructurales. Los déficit fiscales siguen siendo altos en muchos países industriales y deben reducirse. En los mercados emergentes, los indicadores fiscales han mejorado en general, pero en los países con altos niveles de deuda pública deberán redoblarse los esfuerzos para reducirla a niveles más sostenibles. Tanto en las economías industriales como en desarrollo, habrá que seguir adelante en la reforma estructural para eliminar las rigideces y fomentar el crecimiento sostenible. El Comité aplaude la rápida recuperación de Argentina. La reciente oferta de canje de la deuda representa un paso importante en la consecución del objetivo del crecimiento sostenible a largo plazo. Argentina deberá ahora formular una estrategia basada en la evolución futura para resolver los restantes atrasos pendientes frente a acreedores privados de conformidad con la política de concesión de préstamos del FMI a países con atrasos, y llevar a cabo las reformas estructurales que hagan falta.

7. La reducción de la pobreza debe seguir ocupando un lugar destacado en el temario de la comunidad internacional. El Comité celebra los buenos resultados en materia de crecimiento de los países en desarrollo, sobre todo en África subsahariana, pero observa con preocupación que la mayoría de ellos corren el riesgo de quedar muy rezagados en la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM)2. En vista de que en la mayoría de los países se ha afianzado la estabilidad macroeconómica, el principal desafío que queda es avanzar en las reformas para mejorar el clima de inversión y fomentar el crecimiento liderado por el sector privado. La comunidad internacional, a su vez, debe apoyar estos planes de reforma cumpliendo sus compromisos de incrementar y coordinar mejor la asistencia técnica y financiera, concediendo un alivio adicional de la deuda, aplicando políticas para mejorar el flujo de remesas y mejorando el acceso de los países en desarrollo al mercado.

8. El Comité destaca que la liberalización exitosa y de gran alcance del comercio multilateral es un factor básico para el crecimiento mundial sostenido y el desarrollo económico. La prioridad inmediata para los países miembros de la OMC es que los acuerdos marco de mediados de 2004 se traduzcan en un conjunto de políticas viables que pueda ser utilizado en la Conferencia Ministerial de la OMC de diciembre de 2005. El Comité alienta a los participantes en la Ronda de Doha a apuntar hacia unos resultados completos y de gran alcance, particularmente en el sector agropecuario; una sustancial reducción de las demás barreras comerciales, incluida la liberalización de los servicios financieros y de otro tipo, y el fortalecimiento de las reglas del comercio multilateral. El Comité respalda la función que sigue desempeñando el FMI para promover la liberalización comercial y asistir a los países miembros a que se beneficien de ella. Alienta al FMI a trabajar con otros socios en el Marco Integrado para estudiar nuevas formas de aliviar el ajuste a la liberalización del comercio, como por ejemplo mediante el Mecanismo de Integración Comercial, y para desarrollar las capacidades en los países de bajo ingreso. El Comité espera con interés la oportunidad de analizar las propuestas en su próxima reunión.

Definición de la dirección estratégica del FMI

9. El Comité considera positivo el actual debate sobre la estrategia a mediano plazo del FMI y espera poder llegar a conclusiones antes de las Reuniones Anuales de 2005, y seguir analizando cuestiones a más largo plazo. El Comité conviene en que siguen vigentes los elementos centrales del cometido del FMI establecido por el Convenio Constitutivo. El reto consiste en mejorar la eficacia de la institución en la aplicación de sus objetivos básicos al tiempo que sigue adaptándose a las cambiantes circunstancias económicas mundiales. De esta manera se garantizará que el FMI sigue siendo pertinente para todos los países miembros, lo cual servirá para afianzar aún más la coherencia, credibilidad y equidad de la institución.

10. El Comité hace un llamamiento a que se profundicen las labores sobre las siguientes prioridades emergentes que ayudarán a determinar la dirección estratégica de la institución:

  • La supervisión es una función básica del FMI, y para hacerla más eficaz y trascendente se precisan medidas decididas basadas en las conclusiones del examen bienal de la supervisión. La supervisión de los países debe ser más focalizada y selectiva a la hora de analizar de forma equitativa las cuestiones de los distintos países miembros. La supervisión regional y mundial debe desempeñar un papel cada vez más preponderante, y debe integrarse mejor con la supervisión bilateral.

  • Las labores relacionadas con el sector financiero y los mercados internacionales de capital deben profundizarse aún más para reducir los factores de vulnerabilidad y promover la estabilidad financiera. Estas actividades, incluido el Programa de evaluación del sector financiero, deben compaginarse más plenamente con la supervisión y otras actividades, y complementarse con el asesoramiento a los países miembros sobre la forma de mejorar el acceso a los mercados internacionales de capital y sobre la liberalización ordenada de la cuenta de capital.

  • Conceder préstamos es una función básica del cometido del FMI. Deben ser selectivos y basarse en una fuerte identificación de los prestatarios con los programas y en marcos institucionales sólidos, de tal manera que los países miembros puedan avanzar decididamente hacia la viabilidad externa. El Comité aguarda con interés la oportunidad de analizar con más detenimiento la forma en que los acuerdos del FMI podrían satisfacer las necesidades de los países miembros, y la posibilidad de crear nuevos instrumentos o de modificar los servicios actuales.

  • Una función decisiva del FMI consiste en ayudar a los países de bajo ingreso en sus esfuerzos para reducir la pobreza y lograr un crecimiento vigoroso y sostenible mediante políticas e instituciones sólidas que fomenten la estabilidad macroeconómica. Deben proseguir los esfuerzos para adaptar las actividades y los instrumentos del FMI a las circunstancias y dificultades particulares de los países de bajo ingreso, basándose en una cooperación estrecha y una clara división de responsabilidades con el Banco Mundial.

  • Es imperativo que el FMI cumpla con las normas más exigentes de gestión, control, auditoría y gobierno internos. Esto supondrá una mayor profundización de las reformas presupuestarias, más análisis de las finanzas y la estructura financiera del FMI, y una distribución racional de los recursos de acuerdo con las prioridades. Asimismo, el Comité espera con interés los resultados de los nuevos estudios sobre la gestión y el control del riesgo y sobre los sistemas de gestión del personal.

  • Es menester salvaguardar y seguir promoviendo la eficacia y la credibilidad del FMI como institución de cooperación. Se debe garantizar que todos los países miembros tengan una voz y participación adecuadas en el seno de la institución, y que la distribución de las cuotas refleje la evolución de la economía mundial. El Comité hace hincapié en que el período de la decimotercera revisión general de cuotas brinda una oportunidad para que los países miembros avancen hacia un consenso en torno a las cuotas, la voz y la participación.

Apoyo del FMI a los esfuerzos de los países miembros de bajo ingreso para reducir la pobreza y lograr un crecimiento sólido y sostenible

11. El Comité destaca la conclusión de la edición de este año del informe de seguimiento de la situación mundial (Global Monitoring Report) de que los países en desarrollo y sus socios necesitan con urgencia medidas decididas para alcanzar los ODM. La Cumbre de las Naciones Unidas, que se celebrará en septiembre de 2005, marcará un hito importante para evaluar el progreso y definir las medidas futuras. El FMI tiene la función crítica de apoyar los esfuerzos de los países de bajo ingreso—mediante asesoramiento en materia de políticas, fortalecimiento de las capacidades y asistencia financiera, incluido el alivio de la deuda—para lograr la estabilidad macroeconómica, la sostenibilidad de la deuda y las altas tasas de crecimiento sólido y sostenible que son necesarias para avanzar hacia el cumplimiento de los ODM.

12. Sigue en marcha la labor para fortalecer los aspectos operativos de la estrategia de reducción de la pobreza (ERP), mejorar el diseño de los programas respaldados por el SCLP y armonizar mejor el SCLP y la ERP. Esta tarea se basará en análisis más completos de las fuentes y los obstáculos para el crecimiento, y de las vinculaciones entre el crecimiento y la reducción de la pobreza. El Comité aguarda con interés la labor que garantice el financiamiento adecuado del SCLP para satisfacer las necesidades futuras, según las determine el FMI, y otros instrumentos que ayuden a los países de bajo ingreso, concretamente, para hacer frente a los shocks. También espera examinar la labor sobre un mecanismo de seguimiento de las políticas que mejore la función señalizadora del FMI para los países que no necesitan o no desean financiamiento de la institución.

13. El Comité respalda los trabajos del FMI y el Banco Mundial sobre la eficacia de la ayuda y las modalidades de financiamiento. En lo que se refiere a fuentes innovadoras de financiamiento para el desarrollo, como la Facilidad Financiera Internacional (FFI) y el proyecto piloto—Mecanismo Internacional para la Financiación de la Inmunización—, los impuestos mundiales que también podrían refinanciar la FFI, la Cuenta del Reto del Milenio, y otras medidas de financiamiento, expresa satisfacción por la nota conjunta del FMI y el Banco Mundial en la que resumen los avances logrados. El Comité solicita que se le mantenga informado sobre las labores adicionales previas a la Cumbre de las Naciones Unidas.

14. El Comité toma nota de los avances recientes para suministrar alivio de la deuda en el marco de la Iniciativa para los PPME. Recomienda que los países tomen las medidas necesarias para aprovechar la Iniciativa, e insta a la plena participación de los acreedores. El Comité apoya el marco conjunto del FMI y el Banco Mundial para respaldar a los países de bajo ingreso en sus esfuerzos por lograr y mantener la sostenibilidad de la deuda, a la vez que avanzan en el logro de sus objetivos de desarrollo, y que se examine la experiencia acumulada con dicho marco.

15. El Comité celebra la labor del FMI y el debate preliminar de los aspectos clave relacionados con las propuestas de mayor alivio multilateral de la deuda y las opciones para su financiamiento, y solicita que se examinen y se debatan más a fondo estos temas con los accionistas, incluida la posibilidad de utilizar los recursos del FMI, antes de su próxima reunión. El Comité señala que todo posible alivio adicional de la deuda que proporcione el FMI debe formar parte de una estrategia internacional más amplia.

Otros asuntos

16. El Comité expresa su satisfacción por los avances en el cumplimiento de los objetivos de la supervisión del FMI definidos en su última reunión, entre ellos los correspondientes a temas cambiarios, la supervisión del sector financiero, la mejor integración del análisis de sostenibilidad de la deuda y los efectos de contagio regionales y mundiales en la supervisión de los países, y los factores de vulnerabilidad del balance. También expresa su satisfacción por la publicación Sub-Saharan Africa Regional Economic Outlook. El Comité espera con interés la próxima revisión de la Iniciativa sobre Normas y Códigos a fin de evaluar su utilidad en el suministro de información para la supervisión, y el fortalecimiento de la prevención de crisis y las instituciones de los países.

17. El Comité celebra la mayor adopción de cláusulas de acción colectiva en los bonos soberanos internacionales e insta al FMI a seguir fomentando los avances en este ámbito. El Comité toma nota de los “principios sobre la estabilidad de los flujos de capital y la reestructuración equitativa de la deuda en los mercados emergentes” que están elaborando varios emisores soberanos y la comunidad de inversionistas, y recomienda intensificar los esfuerzos para mejorar estos principios con el objeto de obtener un amplio consenso. Espera que se lleven a cabo trabajos adicionales sobre la resolución ordenada de las crisis financieras, entre ellos los relativos a la implementación de la política de concesión de préstamos del FMI a países con atrasos.

18. El Comité toma nota de la reciente revisión de la condicionalidad del FMI, incluido el diseño de los programas respaldados por la institución. Se ha avanzado en la simplificación de la condicionalidad y el fomento de la identificación nacional con los programas. El Comité insta al FMI a incorporar las conclusiones de la revisión en sus operaciones, y a profundizar aún más su análisis de los elementos fundamentales del diseño de los programas.

19. El Comité recomienda que se lleve a feliz término la ratificación de la cuarta enmienda.

20. El Comité quisiera expresar su agradecimiento a James Wolfensohn por su valiosa contribución como Presidente del Banco Mundial. Durante su mandato se han logrado grandes avances en el ámbito de la cooperación y la colaboración entre el FMI y el Banco Mundial, y en convertir en realidad nuestro sueño de un mundo sin pobreza.

21. Se prevé que la próxima reunión del CMFI se celebrará en la ciudad de Washington el 23 de septiembre de 2005.

Asistentes a la reunión del Comité Monetario y Financiero Internacional

16 de abril de 2005

Presidente

Gordon Brown

Director Gerente del FMI

Rodrigo de Rato

Miembros o suplentes

Burhanuddin Abdullah, Gobernador del Banco de Indonesia

Hamad Al-Sayari, Gobernador del Instituto Monetario de Arabia Saudita (Suplente de Ibrahim A. Al-Assaf, Ministro de Hacienda de Arabia Saudita)

Thierry Breton, Ministro de Economía, Hacienda e Industria de Francia

Mervyn King, Gobernador del Banco de Inglaterra, Reino Unido (Suplente de Gordon Brown, Ministro de Hacienda del Reino Unido)

Palaniappan Chidambaram, Ministro de Hacienda de India

Hans Eichel, Ministro de Hacienda de Alemania

Nicolás Eyzaguirre, Ministro de Hacienda de Chile

Per-Kristian Foss, Ministro de Hacienda de Noruega

Ralph Goodale, Ministro de Hacienda de Canadá

Dong-Soo Chin, Viceministro de Asuntos Internacionales de Corea (Suplente de Duck-Soo Han, Vice Primer Ministro y Ministro de Hacienda y Economía de Corea)

Sultan Al-Suwaidi, Gobernador del Banco Central de los Emiratos Árabes Unidos

(Suplente de Mohamed K. Khirbash, Ministro de Estado de Hacienda e Industria de los Emiratos Árabes Unidos)

Aleksei Kudrin, Ministro de Hacienda de la Federación de Rusia

Mohammed Laksaci, Gobernador del Banco de Argelia

Tito Titus Mboweni, Gobernador del Banco de la Reserva de Sudáfrica

Hans-Rudolf Merz, Ministro de Hacienda de Suiza

Antonio Palocci, Ministro de Hacienda de Brasil

Armando León, Director del Banco Central de Venezuela (Suplente de Gastón Parra Luzardo, Presidente del Banco Central de Venezuela)

Didier Reynders, Ministro de Hacienda de Bélgica

Domenico Siniscalco, Ministro de Economía y Finanzas de Italia

John W. Snow, Secretario del Tesoro de Estados Unidos

Sadakazu Tanigaki, Ministro de Hacienda de Japón

Paul Toungui, Ministro de Estado, Hacienda, Economía, Presupuesto y Privatización de Gabón

Gerrit Zalm, Ministro de Hacienda de los Países Bajos

Li Ruogu, Vicegobernador del Banco Popular de China (Suplente de Zhou Xiaochuan, Gobernador del Banco Popular de China)

Observadores

Joaquín Almunia, Commissioner, Comisario de Asuntos Económicos y Monetarios de la Comisión Europea (CE)

Roger W. Ferguson, Jr., Presidente del Foro sobre Estabilidad Financiera

Heiner Flassbeck, Oficial a cargo de la División de Mundialización y Estrategias de Desarrollo, Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD)

John Hancock, Consejero de la División de Comercio y Finanzas de la Organización Mundial del Comercio (OMC)

Donald J. Johnston, Secretario General de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE)

Malcolm D. Knight, Gerente General del Banco de Pagos Internacionales (BPI)

Trevor Manuel, Presidente del Comité para el Desarrollo

José Antonio Ocampo, Subsecretario General, Departamento de Asuntos

Económicos y Sociales, Naciones Unidas (ONU)

Geoffrey Skipper, Analista Principal de la Organización de Países

Exportadores de Petróleo (OPEP) (Suplente de Alipour-Jeddi, Presidente del Departamento de Análisis del Mercado Petrolero, Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP))

Juan Somavia, Director General de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)

Jean-Claude Trichet, Presidente del Banco Central Europeo (BCE)

James D. Wolfensohn, Presidente del Banco Mundial

Comité Ministerial Conjunto de las Juntas de Gobernadores del Banco y del Fondo para la Transferencia de Recursos Reales a los Países en Desarrollo (Comité para el Desarrollo)

Septuagésima reunión, Washington 2 de octubre de 2004

1. Al conmemorarse el sexagésimo aniversario de las instituciones de Bretton Woods y acercarse el quinto aniversario de la Declaración del Milenio de las Naciones Unidas, renovamos nuestro compromiso de apoyar los esfuerzos que realizan los países en desarrollo para lograr un crecimiento sostenible, políticas macroeconómicas acertadas, la sostenibilidad de la deuda, la apertura del comercio, la creación de empleos, la reducción de la pobreza y una buena gestión de gobierno. Es necesario respaldar esos esfuerzos con medidas y alianzas internacionales más vigorosas que abarquen la reforma del comercio, un aumento del volumen y la eficacia de la ayuda, y la intensificación de los flujos de recursos privados, para poder avanzar hacia la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM)3. Nos sigue preocupando que gran parte de los países en desarrollo no logre la mayoría de los ODM.

2. El crecimiento económico mundial es sólido y se apoya en un crecimiento excepcionalmente vigoroso en los países en desarrollo, reflejo de los beneficios que han traído aparejados para el mundo las importantes reformas adoptadas por muchos países en los últimos años. El crecimiento impulsado por el sector privado, que genera nuevos empleos y mayores ingresos fiscales que a su vez pueden utilizarse para financiar el gasto público en programas de lucha contra la pobreza, es un ingrediente fundamental del éxito de los esfuerzos promovidos por los propios países para reducir la pobreza en todo el mundo. El éxito del Programa de Doha para el Desarrollo no puede más que complementar estos avances, por lo que subrayamos la importancia de traducir los marcos acordados recientemente por la Organización Mundial del Comercio (OMC) en resultados tangibles. Instamos a todos los países, desarrollados y en desarrollo, a participar plenamente en las negociaciones, y al Fondo Monetario Internacional (FMI) y al Banco Mundial a que continúen respaldando la labor que se realice en ese sentido, ayuden a los países en desarrollo a evaluar los efectos y presten apoyo adicional para afrontar los posibles costos del ajuste.

3. Observamos con satisfacción que, con el fin de ayudar a los países en desarrollo a aprovechar las nuevas oportunidades que pueden derivarse de un entorno económico más favorable y a reforzar los cimientos del crecimiento económico, el Banco Mundial ha renovado su interés en el desarrollo del sector privado, el mejoramiento de las condiciones para la inversión y el fortalecimiento de los sectores financieros, e instamos al Banco a que continúe concretando esa política en operaciones en los países. Para poder acelerar el crecimiento a favor de los pobres, es fundamental complementar la estabilidad macroeconómica con el fortalecimiento de la capacidad y un mayor hincapié en los resultados de los servicios públicos y las instituciones; además, se debe mejorar la calidad de la gestión de gobierno y promover el éxito de la inversión del sector privado, el desarrollo social y la igualdad de género. Tomamos nota del importante papel que desempeñan las remesas en este contexto. Instamos al Banco a que intensifique su análisis de las posibles fuentes de crecimiento y las formas de movilizarlas, y a que ayude a los países a crear la capacidad de análisis necesaria.

4. La consolidación de las bases del crecimiento también dependerá fundamentalmente de que se atiendan las grandes necesidades de infraestructura que tienen muchos países. Acogemos con satisfacción los planes del Grupo del Banco de ampliar a mayor escala las actividades de ejecución del Plan de acción para la infraestructura, y solicitamos encarecidamente que se acelere el apoyo a las iniciativas de los países de conformidad con las políticas de salvaguardia del Banco. Hemos recalcado la importancia de examinar la cuestión de los gastos de mantenimiento y otros gastos necesarios para garantizar la sostenibilidad de las inversiones en infraestructura. También hemos subrayado la necesidad de adoptar medidas—en colaboración con el FMI—dirigidas a ampliar el espacio fiscal para la inversión pública en infraestructura, dentro de los límites de la prudencia fiscal y la sostenibilidad de la deuda. Respaldamos, asimismo, una mayor participación del Banco en las actividades encaminadas a satisfacer las necesidades de infraestructura de alcance regional y subnacional, reforzando la aplicación de instrumentos de mitigación del riesgo y continuando los esfuerzos para ofrecer a los clientes una línea más completa y uniforme de productos en todo el Grupo del Banco Mundial; en consecuencia, instamos al Banco a que proponga a su Directorio distintas opciones para llevar adelante este programa de manera concreta. Estas medidas serán de particular importancia para fortalecer el respaldo al desarrollo que presta el Banco en los países de ingreso mediano, así como en los de ingreso bajo.

5. Nuestra capacidad para alcanzar los ODM depende sustancialmente de estas y otras medidas destinadas a sentar las bases de un crecimiento sostenido y más vigoroso, así como de los progresos que se logren en la prestación de servicios de salud eficaces (en particular en lo que respecta al VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades transmisibles), la educación para todos y otros servicios sociales básicos. Hemos tomado nota de las necesidades especiales de los países de ingreso bajo en dificultades, donde la asistencia técnica es particularmente necesaria para fortalecer políticas e instituciones débiles. Esperamos con interés examinar los progresos realizados en todos estos ámbitos en el segundo informe de seguimiento mundial (Global Monitoring Report), en nuestra próxima reunión.

6. Estamos de acuerdo en que las medidas de reforma que se adopten en los países en desarrollo deben respaldarse con una ayuda más eficaz, un mayor volumen de asistencia y otros flujos financieros, así como políticas coherentes que permitan lograr resultados en términos de desarrollo. La comunidad internacional ha convenido en armonizar y coordinar su apoyo de tal manera que responda a las estrategias de desarrollo impulsadas por los propios países, racionalizar el uso de la condicionalidad, centrar más la atención en los resultados y utilizar los sistemas nacionales según corresponda. Estamos decididos a aprovechar el segundo Foro de alto nivel sobre la armonización, que se celebrará en París la próxima primavera, para traducir estos acuerdos en compromisos claros y plazos concretos y exhortar a que se elaboren indicadores y parámetros para supervisar, en los países, la participación de todos los asociados en esta tarea.

7. Asimismo, debemos intensificar nuestros esfuerzos para ayudar a los países en desarrollo a fortalecer su capacidad y a resolver sus limitaciones relativas a la capacidad de absorción. Celebramos los avances realizados hasta la fecha en la aplicación del proceso de las estrategias de lucha contra la pobreza, consignados en evaluaciones independientes de fecha reciente. Tomamos nota de los importantes desafíos que sigue planteando la aplicación plena y eficaz de dichas estrategias tanto en los países como en el Banco y el Fondo, y entre otros asociados en el desarrollo, y acogemos con beneplácito las modificaciones de la arquitectura de las estrategias de lucha contra la pobreza para ayudar a realizar esa tarea. Un aspecto que merece mayor atención en el informe sobre las estrategias de lucha contra la pobreza que se prepare el próximo año son los continuos esfuerzos del Banco y el Fondo para racionalizar la condicionalidad. También instamos al Banco a que examine su propia política y prácticas relativas a la condicionalidad e informe al respecto en nuestra reunión de otoño de 2005.

8. El suministro de asistencia financiera adicional, previsible y oportuna a los países que aplican políticas acertadas sigue siendo una cuestión de importancia fundamental, sobre todo para África al sur del Sahara. Instamos a los donantes que aún no lo han hecho, a que realicen esfuerzos concretos para cumplir la meta del 0,7% del PNB en concepto de asistencia oficial para el desarrollo. Celebramos los avances anunciados por algunos países, incluida en algunos casos la fijación de calendarios bien definidos para lograr ese objetivo. Conscientes de la urgencia de alcanzar los ODM, también reafirmamos nuestro compromiso de reponer los recursos de la AIF en forma oportuna y cantidad apreciable.

9. Con el propósito de atender las necesidades de financiamiento adicional, estable y previsible para ayudar a los países en desarrollo a emprender ambiciosos planes de inversión que les permitan alcanzar los ODM y financiar los costos ordinarios conexos, cuando corresponda, hemos examinado propuestas para complementar los mayores flujos y compromisos de ayuda con mecanismos innovadores. Hemos acogido con satisfacción el análisis de esas opciones efectuado por el Banco Mundial y el FMI—especialmente el mecanismo de financiamiento internacional, las medidas de tributación de alcance mundial y las contribuciones voluntarias—, así como el examen de su factibilidad técnica. Hemos tomado nota, asimismo, de la reunión internacional para la acción contra el hambre y la pobreza convocada por el presidente Lula el 20 de septiembre 2004 en Nueva York. Pedimos al Banco y al Fondo que continúen su labor y que, en la próxima reunión, informen sobre la manera de llevar adelante esas propuestas. También alentamos al Banco a que estudie las posibilidades de incrementar la movilización de recursos mediante la combinación de la ayuda con otros flujos, incluido el financiamiento de bancos multilaterales de desarrollo.

10. La sostenibilidad de la deuda es un pilar fundamental para el crecimiento. Hemos examinado los progresos realizados en el marco de la Iniciativa para los PPME, hemos acogido con agrado la reciente decisión de prorrogar la cláusula de caducidad, y hemos pedido a los acreedores su plena participación. Celebramos la elaboración de un marco de sostenibilidad de la deuda con miras al futuro, cuya finalidad es ayudar a los países de ingreso bajo a gestionar sus empréstitos y evitar la acumulación de deuda para que ésta no se vuelva insostenible mientras dichos países procuran alcanzar los ODM. Hemos subrayado la necesidad de suministrar recursos a los países de ingreso bajo en condiciones adecuadas, incluido el grado de concesionalidad y el nivel de financiamiento a título de donación. Esperamos con interés la labor que realizarán el Banco y el Fondo con respecto a las cuestiones pendientes para poder poner en funcionamiento este marco tan pronto como sea posible. Hemos subrayado la necesidad de que el Banco y el Fondo realicen análisis conjuntos de la sostenibilidad de la deuda (sobre la base de una clara división de funciones) a fin de ofrecer orientación y un examen claro y coherente a los países y a sus asociados en el desarrollo. También instamos a ambas instituciones a acelerar sus estudios sobre la manera de ayudar a mitigar los efectos de las conmociones externas en los países de ingreso bajo, y a informar al respecto a sus Directorios en fecha próxima.

11. Asimismo, hemos examinado los informes de los Directorios sobre su labor relativa a una mayor representación y participación de los países en desarrollo y en transición en nuestras instituciones. Esta tarea se lleva a cabo en un contexto más amplio de reflexión sobre la mejor manera de enfrentar las cuestiones relativas al buen gobierno en la comunidad internacional. Aplaudimos los avances realizados hasta ahora para lograr que las operaciones del Banco y el Fondo respondan mejor a las necesidades de los prestatarios. Instamos a los Directorios de ambas instituciones a colaborar de cerca en el estudio de todas las opciones pertinentes y tratar de llegar a un consenso entre todos los miembros. Esperamos con interés recibir un informe sobre la factibilidad de esas opciones, para que en nuestra próxima reunión podamos adoptar las decisiones políticas necesarias.

12. La próxima reunión del Comité se celebrará el 17 de abril de 2005 en la ciudad de Washington.

Septuagésima primera reunión, Washington 17 de abril de 2005

1. Al acercarnos al quinto aniversario de la Declaración del Milenio de las Naciones Unidas, nos hemos reunido para examinar los progresos hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM)4, tomando como base una evaluación realizada en el segundo Informe sobre seguimiento mundial. Hemos reafirmado nuestro firme apoyo a las estrategias y decisiones convenidas en Doha, Monterrey y Johannesburgo, en las que se establece un marco para combatir la pobreza y alcanzar objetivos internacionalmente convenidos. Acogemos con agrado la constante y activa participación del Banco y el Fondo en los preparativos y procedimientos del período extraordinario de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre financiación para el desarrollo, así como de la Reunión plenaria de alto nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas para examinar la aplicación de la Declaración del Milenio, que se realizará en Nueva York en el mes de septiembre.

2. Hemos observado con satisfacción los progresos conseguidos gracias a iniciativas realizadas por los países tanto en desarrollo como desarrollados. Esas medidas han contribuido al crecimiento económico mundial más significativo de los tres últimos decenios. No obstante, en general el progreso ha sido irregular y más lento de lo previsto. Si no se adoptan medidas tangibles para acelerar los esfuerzos, no se hará realidad la visión plasmada en la Declaración del Milenio. Están en juego las perspectivas no sólo de centenares de millones de personas de escapar de la pobreza, las enfermedades, el analfabetismo y la desigualdad de género, sino también de lograr la seguridad y la paz mundial a largo plazo, que están íntimamente vinculadas con el desarrollo.

3. Todas las regiones deben hacer frente a importantes desafíos, pero hemos observado con agrado que en el informe se presta especial atención a África al sur del Sahara, la región que está más lejos de alcanzar los ODM. Hemos recibido también con satisfacción el reciente informe de la Comisión para África. Nos alienta comprobar que el crecimiento real de África subsahariana en 2004 fue del 5%, el más alto de los ocho últimos años, mientras que la inflación ha descendido a mínimos históricos. El desafío consiste en acelerar y mantener el ritmo de crecimiento y desarrollo mediante la adopción de marcos de política adecuados. Hemos valorado positivamente la iniciativa estratégica para África de la CFI, incluida la Asociación para la Empresa Privada, cuyo mecanismo ha sido aprobado recientemente. Pedimos al Banco que, junto con sus asociados, realice nuevos estudios analíticos e institucionales con el fin de elaborar un ambicioso plan de acción para África, que se someterá a consideración de nuestra próxima reunión.

4. Muchos países en desarrollo están adoptando medidas para reforzar las políticas e instituciones, de manera que otros puedan beneficiarse y adquirir valiosas experiencias. Hemos ratificado el interés por las estrategias de desarrollo promovidas y protagonizadas por los propios países e instado a que los ODM se materialicen en las estrategias de lucha contra la pobreza, en asociación con los marcos presupuestarios a mediano plazo. La estabilidad macro-económica continúa siendo fundamental, lo mismo que la necesidad de reforzar la gestión financiera del sector público, de promover el buen gobierno, incluida la lucha contra la corrupción y la promoción del imperio de la ley, de mejorar las condiciones y reglamentos para las empresas y de desarrollar los mercados financieros locales, con el fin de hacer posible un crecimiento económico impulsado por el sector privado. La sostenibilidad ambiental continúa siendo de importancia trascendental y debería ser objeto de especial atención en las políticas y programas nacionales, así como en las iniciativas internacionales. Reconocemos la importancia de que todos los países integren las cuestiones sobre el clima en la planificación de sus políticas.

5. Para conseguir los objetivos fundamentales del desarrollo es imprescindible ampliar considerablemente la escala de las medidas relacionadas con la educación (en particular, mediante la iniciativa Vía Rápida de Educación para Todos), la salud y los servicios básicos de infraestructura, incluido el abastecimiento de agua y el saneamiento. Hemos observado con preocupación que no se ha conseguido mantener el plazo propuesto como objetivo para alcanzar la igualdad de género en la enseñanza primaria y secundaria. Hemos pedido a los donantes bilaterales y a los organismos multilaterales que ofrezcan financiamiento oportuno, previsible y sostenido en apoyo de esos esfuerzos. Hemos confirmado de nuevo la importancia de las iniciativas para ayudar a los países en desarrollo a fortalecer la capacidad y superar los obstáculos relacionados con la capacidad de absorción.

6. En el pasado hemos destacado la importancia crítica de multiplicar la inversión en infraestructura en los países en desarrollo como medio de promover el crecimiento económico y alcanzar los ODM, y hemos ratificado el Plan de acción para la infraestructura del Banco Mundial. Con el fin de eliminar los impedimentos que pueda haber para que el Banco Mundial aumente la escala de las actividades de infraestructura, tenemos gran interés en examinar durante nuestra próxima reunión la aplicación del plan de acción, incluidos los resultados de la labor en curso del FMI y del Banco sobre la manera de aumentar el espacio fiscal para el crecimiento.

7. Para complementar estas acciones, los países desarrollados deben cumplir sus compromisos de ayuda para acelerar el progreso. Hemos subrayado la importancia vital de conseguir un resultado ambicioso para el Programa de Doha para el desarrollo, y la conclusión eficaz de las negociaciones en 2006. Un requisito fundamental será el de mejorar las oportunidades comerciales y el acceso a los mercados para la agricultura, los productos industriales y los servicios. Hemos insistido en la necesidad de la “asistencia para el comercio” y pedimos al Banco y al Fondo que colaboren con otras instituciones para formular propuestas con el fin de ayudar a los países en desarrollo a adaptarse y a beneficiarse de la ronda, propuestas que se someterían a consideración en nuestra próxima reunión. Hemos reconocido también las ventajas que supondría para los países en desarrollo la reducción de los obstáculos a su comercio y el fortalecimiento de las relaciones comerciales Sur-Sur.

8. El financiamiento del programa de desarrollo continúa planteando un desafío importante, y requiere la intervención sostenida en los frentes de la movilización de los recursos internos, la inversión privada y el comercio. Hemos acogido con satisfacción el programa de trabajo del Banco para mejorar el análisis y las estadísticas sobre remesas, movilidad laboral y migración, y para hacer frente a los impedimentos a los flujos de remesas. Hemos insistido en que se necesitará también un aumento significativo de la ayuda para acelerar el progreso hacia los ODM. Hemos valorado positivamente la feliz conclusión de la decimocuarta reposición de los recursos de la AIF, paso importante para movilizar fondos adicionales, y hemos pedido a los donantes que ultimen sus compromisos. Hemos tomado nota de los nuevos estudios realizados sobre los efectos de las crisis exógenas en los países de ingreso bajo y los pequeños Estados vulnerables y, en el contexto del examen de mitad de período de la decimocuarta reposición de la AIF, esperamos con interés nuevas propuestas sobre las opciones disponibles para instrumentar dichas propuestas.

9. Hemos acogido también con agrado el acuerdo entre el Banco y el Fondo sobre un marco conjunto de cara al futuro para evaluar la sostenibilidad de la deuda en los países de ingreso bajo. Hemos recibido con satisfacción las propuestas recientes sobre un alivio adicional de la deuda y el servicio de la misma. Hemos estado de acuerdo en que se necesitará un alivio de la deuda más allá del previsto en la Iniciativa para los PPME en casos específicos, con el fin de garantizar la sostenibilidad de la deuda a largo plazo y sustentar el progreso hacia los ODM. Pedimos al Banco y al Fondo que examinen estas propuestas para las Reuniones Anuales.

10. Hemos confirmado nuestro compromiso de hacer realidad las promesas formuladas en Monterrey, y posteriormente, de elevar los niveles de la ayuda oficial para el desarrollo (AOD). Hemos instado a los donantes que no lo han hecho a que realicen esfuerzos concretos para conseguir el objetivo del 0,7% del PNB para la AOD.

11. Hemos observado complacidos los nuevos estudios sobre fuentes innovadoras de financiamiento para el desarrollo. Hemos tomado nota de que las negociaciones entre las partes interesadas acerca del mecanismo de financiamiento internacional para la inmunización, que ha sido propuesto como proyecto piloto, están bastante avanzadas, y de que el análisis de su viabilidad técnica ha creado las debidas condiciones para la necesaria toma de decisiones a nivel político sobre la participación en dicho mecanismo. Alentamos a los donantes interesados a que prosigan con estas propuestas. Los posibles participantes consideran que los mecanismos impositivos mundiales para financiar el desarrollo pueden ser viables y deseables, pero otros miembros opinan de distinta manera. Hemos tomado nota del análisis sobre la justificación económica, viabilidad técnica y tamaño moderado de la coalición necesaria para algunas de las propuestas sobre tributación mundial. Aprovechando el actual impulso político alcanzado en algunos países, invitamos al Banco y al Fondo a que profundicen su análisis sobre los impuestos para el desarrollo más prometedores aplicados a escala nacional y coordinados en el plano internacional, que se examinaría en las Reuniones Anuales, como aportación al examen de un caso piloto para los países interesados.

12. Hemos subrayado también la importancia de nuevas iniciativas de los asociados multilaterales en favor del desarrollo, incluido el apoyo para el proceso de las estrategias de lucha contra la pobreza en los países de ingreso bajo, la mejor armonización de la asistencia con las estrategias a mediano plazo de los países, la racionalización de la condicionalidad, el fortalecimiento de la capacidad institucional y la mayor atención a los resultados en términos de desarrollo. Hemos pedido que se sigan examinando los arreglos de financiamiento combinado, que se adopten nuevas medidas que permitan aumentar la eficacia, y que continúe el progreso en la prestación de productos financieros innovadores y flexibles y servicios de asesoramiento y asistencia técnica de alta calidad que estén más en consonancia con las necesidades diversas y cambiantes de los países de ingreso mediano; asimismo, se ha pedido reforzar el papel de Banco en estos países, entre otras cosas en lo que respecta a los bienes públicos mundiales.

13. Hemos acogido con agrado la Declaración de París sobre la eficacia de la ayuda para el desarrollo, que responde a nuestra petición anterior de contraer firmes compromisos sobre la calidad de la ayuda. Tomamos nota del acuerdo sobre los indicadores cuantitativos. Hemos solicitado el establecimiento de objetivos, en la forma convenida, para cada uno de los indicadores no más tarde del año 2010. Ahora se necesitarán medidas colectivas concertadas para traducir esos objetivos en acciones concretas en los países y hemos pedido al Banco que demuestre su capacidad de liderazgo dando el ejemplo en la aplicación del marco de París. Hemos celebrado el creciente uso de los sistemas nacionales, cuando convenga, como instrumento para aumentar la armonización y reducir el costo de la actividad económica.

14. La representación y participación de los países en desarrollo y en transición en el Banco y en el Fondo continúan siendo un motivo constante de preocupación. Solamente se pueden conseguir progresos mediante un amplio consenso político. Hemos observado los nuevos esfuerzos realizados por los respectivos Directorios a este respecto y volveremos a ocuparnos de este tema en nuestra próxima reunión, teniendo en cuenta los progresos obtenidos.

15. Valoramos los esfuerzos de la comunidad mundial para contrarrestar los efectos de los mortales maremotos que han provocado estragos en la región del océano Índico. Esta tragedia nos ha hecho recordar que las personas más pobres suelen ser las más vulnerables ante los desastres naturales. Hemos pedido que continúe prestándose atención al desafío de acelerar el proceso de reconstrucción y recuperación de la región, restablecimiento de los medios de subsistencia y formulación de proyectos para la preparación frente a los desastres y la mitigación de riesgos.

16. Un sistema multilateral sólido y eficaz es fundamental en la lucha contra la pobreza mundial. Hemos expresado nuestro profundo reconocimiento por las brillantes dotes de mando demostradas por Jim Wolfensohn, ahora que se acerca el final de su mandato en el Banco, y le deseamos éxito en su nueva misión como enviado especial para la retirada de Gaza. Felicitamos también a Paul Wolfowitz por su selección como Presidente y esperamos con interés poder colaborar con él.

17. La próxima reunión del Comité se celebrará en la ciudad de Washington el 24 de septiembre de 2005.

Aprobados por los Jefes de Estado y de Gobierno en la Asamblea General de las Naciones Unidas el 8 de septiembre de 2000.

Aprobados por los Jefes de Estado y de Gobierno en la Asamblea General de las Naciones Unidas el 8 de septiembre de 2000.

Aprobados por los Jefes de Estado y de Gobierno en la Asamblea General de las Naciones Unidas, el 8 de septiembre de 2000.

Ratificados por los Jefes de Estado y de Gobierno en la Asamblea General de las Naciones Unidas el 8 de septiembre de 2000.

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