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Capítulo 7. Transparencia, rendición de cuentas y cooperación

Author(s):
International Monetary Fund
Published Date:
September 2003
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Muchas de las reformas adoptadas por el FMI en los últimos años son reflejo del reconocimiento de que la eficacia de la institución depende en gran medida de su capacidad para ser transparente en la preparación del asesoramiento que proporciona a los países miembros en materia de política económica; responsable por el asesoramiento brindado y las decisiones de préstamo adoptadas; consecuente con las enseñanzas derivadas de la experiencia adquirida, sobre todo en el diseño de los programas; abierta al diálogo con el mundo exterior y a la divulgación de información, y cooperativa con otros miembros de la comunidad internacional en la consecución del objetivo común de promover un crecimiento sostenible generalizado. Éstos siguen siendo objetivos fundamentales para el FMI.

Transparencia del FMI y de los países miembros

El Directorio Ejecutivo ha adoptado una serie de medidas que tienen por objeto dar más transparencia a las políticas y a los datos de los países miembros, y reforzar la transparencia y las comunicaciones externas propias (véase el recuadro 7.1). En ese sentido, ha tenido que considerar cómo equilibrar su responsabilidad de supervisar el sistema monetario internacional con su función de asesor confidencial de los países miembros.

Como parte de la evaluación periódica que hace de este tema, en septiembre de 2002 el Directorio pasó revista a la experiencia que ha tenido la institución con su política sobre transparencia y se planteó los siguientes pasos. Los directores expresaron su satisfacción por el mayor volumen de información que la institución ha puesto en circulación sobre su propia actividad y sobre las evaluaciones de la política económica de los países miembros, pero recalcaron que la transparencia no es un fin en sí. Dejaron constancia de que el régimen institucional de publicación es parte integral del empeño de los países miembros por aumentar la transparencia de sus medidas económicas para lograr una rendición de cuentas más estricta y poner en las manos del público más información fiable, parte de la cual se refiere a la labor de respaldo y asistencia que les presta el FMI. Por lo tanto, los directores opinaron que el efecto de la transparencia sobre las políticas económicas de los países miembros y los participantes en el mercado es un elemento importante que se debe tener en cuenta para evaluar la eficacia de la política de publicaciones del FMI, y aprovecharán futuras ocasiones para analizarlo.

El Directorio se declaró complacido con el hecho de que la política de transparencia del FMI haya estimulado la publicación de documentos sobre los países. Actualmente se publican casi todos los documentos en los cuales los países que solicitan asistencia financiera hacen constar sus intenciones en cuanto a las medidas que adoptarán, y en más del 50% de los casos, las autoridades nacionales autorizan la publicación voluntaria de los informes del personal técnico sobre las consultas del Artículo IV o el uso de los recursos de la institución.

En lo que respecta al futuro, los directores hicieron hincapié en que la política de transparencia no debe restar franqueza al diálogo de la institución con los países miembros, ni a los datos que recibe del personal. Aunque hasta el momento no parece haber motivo de inquietud al respecto, muchos directores temen que el personal se sienta a veces presionado para matizar la información que presenta, aun cuando mantenga intactas las cuestiones de fondo. El Directorio recalcó que el personal debe seguir velando por mantener el equilibrio adecuado entre franqueza y confidencialidad.

Los directores hicieron constar que la publicación sistemática y puntual de los informes sobre los países puede contribuir a movilizar el respaldo público a favor de las medidas en cuestión y afianzar la rendición de cuentas del FMI. Concretamente, el hecho de dar a conocer los informes sobre las consultas del Artículo IV puede imprimir más eficacia a la supervisión que realiza la institución. Al actuar de marco, la publicación de los informes del personal sobre el uso de los recursos institucionales puede contribuir a la verosimilitud de los programas respaldados por el FMI, promover la identificación de las autoridades con esos programas, e infundir confianza en el público.

Atentos a tales consideraciones, los directores se felicitaron por el avance realizado al amparo de la política de publicación voluntaria y convinieron en seguir alentando la publicación de los informes preparados por el personal técnico. A la vez, se plantearon la posibilidad de reemplazar la publicación voluntaria por la publicación presunta de los informes sobre las consultas del Artículo IV y sobre el uso de los recursos del FMI, y tomaron nota de que el porcentaje de publicación de los informes del personal sobre los países—que es elevado y continúa creciendo—es ya muestra de un ímpetu fundamental positivo que ha llevado a un número cada vez mayor de países miembros a acordar la publicación voluntaria y que, a fin de reforzarlo aún más, requiere sin falta el respaldo constante del Directorio Ejecutivo. Teniendo en cuenta todos estos factores, los directores convinieron en volver a estudiar la posibilidad de pasar a la publicación presunta en junio de 2003, con ocasión del próximo examen de la política de transparencia. Asimismo, acordaron que sería útil y constructivo dar a conocer periódicamente a los órganos rectores del FMI los avances logrados en la publicación de los informes del personal dentro del actual régimen voluntario.

Recuadro 7.1Elementos clave de la política de transparencia del FMI en cuanto a documentación

  • Publicación voluntaria de los informes del personal sobre las consultas del Artículo IV y el uso de los recursos del FMI.

  • Presunción de que se publicarán las cartas de intención y los memorandos de política económica y financiera y otros documentos en los que se expresan las intenciones de un gobierno en materia de política económica. No obstante, un país miembro puede notificar al Directorio su decisión de no consentir que el FMI publique un documento.

  • Publicación de los documentos de estrategia de lucha contra la pobreza (DELP), DELP provisionales y e informes de avance sobre los DELP; es necesaria para que la gerencia recomiende su aprobación por el Directorio Ejecutivo del FMI.

  • Publicación voluntaria de las notas de información al público al término de las consultas del Artículo IV y de las deliberaciones del Directorio sobre documentos de supervisión regional, declaraciones finales de las misiones, documentos de antecedentes para las deliberaciones de las consultas del Artículo IV y documentación relacionada con los programas supervisados por el personal.

  • Presunción de que se publicarán los informes del personal técnico sobre aspectos de política, junto con las notas de información al público (salvo sobre los aspectos relacionados con cuestiones administrativas del FMI, cuya publicación puede decidirse considerando las circunstancias de cada caso).

  • Supresión de información en los documentos publicados: Debe limitarse a la de carácter sumamente delicado para el mercado, como la que se refiere al tipo de cambio y a las tasas de interés. Las correcciones deben limitarse a cambios fácticos e interpretaciones de las opiniones de las autoridades.

  • El país miembro en cuestión tiene el derecho de réplica y puede publicar una declaración con el informe del personal técnico, comentando la evaluación de dicho personal o del Directorio, o ambas.

  • Transcurrido un cierto plazo desde su publicación, se permite el acceso del público a los archivos del FMI: dicho plazo es de más de cinco años para los documentos del Directorio Ejecutivo, de más de 10 años en el caso de las actas de las reuniones del Directorio Ejecutivo y de más de 20 años, con algunas restricciones, para otros documentos.

Se expresó toda una diversidad de opiniones sobre la posibilidad de autorizar la publicación voluntaria de las cartas de intención y los memorandos de política económica y financiera después de la distribución al Directorio pero antes de que éste se haya reunido. Varios directores opinaron que la publicación adelantada, a título voluntario y a pedido del país miembro, podría contribuir al debate público sobre las medidas contempladas. La mayoría, sin embargo, se inclinó por conservar la política vigente para no obstaculizar la aprobación en el seno del Directorio de los acuerdos que haya concertado un país miembro con la gerencia del FMI.

Los directores examinaron la política de que las notas de información al público sobre las consultas del Artículo IV concluidas tácitamente no hagan referencia a este procedimiento para evitar que surjan entre el público malentendidos en cuanto al respaldo que goza la evaluación del caso dentro del Directorio. Muchos directores opinaron que si las consultas concluyen tácitamente o en forma resumida, ese hecho debe constar en las notas de información al público con la explicación correspondiente—conforme al objetivo de transparencia—y que la política vigente debe enmendarse en consecuencia. Se acordó que en los casos de conclusión tácita, la sección de la nota de información sobre la evaluación del Directorio Ejecutivo recibiría la aprobación de éste, que para hacerlo se basaría en el borrador de ese documento distribuido al Directorio por separado tres días antes de la fecha de conclusión tácita.

Los directores convinieron asimismo en: 1) autorizar la mención de obligaciones vencidas en las notas de información al público sobre las consultas del Artículo IV y las declaraciones del Presidente del Directorio, después de que se haya publicado un comunicado de prensa sobre el tema; 2) autorizar la publicación de información sobre un cambio de las expectativas de recompra en el marco de la línea de crédito contingente y el servicio de complementación de reservas, a través de una declaración del Presidente del Directorio, una nota de información al público, un comunicado de prensa o un informe del personal, con el consentimiento del país miembro, y 3) incorporar a la decisión sobre publicación autorizada las evaluaciones de la estabilidad del sector financiero y los análisis autónomos de viabilidad de la deuda de los PPME.

En cuanto a la publicación de sus deliberaciones sobre medidas de política económica, el Directorio se siente complacido de que la política vigente haya ampliado considerablemente el acceso del público a esa información. La mayoría de los directores respaldó la propuesta de adoptar una presunción de publicación de los documentos y las notas de información al público sobre política económica que incluyen un resumen de la reunión del Directorio, y muchos mencionaron la conveniencia de publicar también documentación que tiene que ver con cuestiones administrativas.

En lo que se refiere a la aplicación de la política sobre supresiones y correcciones en los informes del personal, los directores señalaron que, siguiendo esas pautas, se había reducido el número de supresiones, limitándolas en términos generales a material sumamente delicado para los mercados. Aunque hubo acuerdo general sobre la propuesta de mantener la política vigente, muchos directores sugirieron aplicarla con flexibilidad. En ese sentido, varios propusieron que en el examen a llevarse a cabo en junio de 2003 se estudiara la posibilidad de suprimir información sumamente delicada desde el punto de vista político. La mayoría del Directorio avaló la propuesta del personal de permitir la eliminación de criterios de ejecución y parámetros estructurales que sean muy delicados para los mercados y que podrían incluirse en cartas complementarias, a fin de armonizar la aplicación de la política en distintos documentos.

Se consideró que el gran volumen de correcciones a los informes sobre las consultas del Artículo IV y sobre el uso de los recursos del FMI es, fundamentalmente, resultado del empeño de los países miembros y del personal por brindar al público información correcta. Sin embargo, varios directores opinaron que hay margen para actuar con mayor moderación y rigor, indicando a su vez que las correcciones retrasan la publicación.

El acceso oportuno a las actas de las reuniones del Directorio Ejecutivo es, según lo hicieron constar sus integrantes, un elemento importante para mejorar la transparencia de la adopción de decisiones dentro del FMI. Los directores avalaron la propuesta de reducir el plazo de publicación, actualmente de 20 años, pero no coincidieron en cuánto. Si bien hay un respaldo considerable por acortar a cinco años la espera para publicar las deliberaciones sobre política económica, muchos directores opinaron que, en el caso de cuestiones nacionales, la perspectiva de que las deliberaciones se hagan públicas después de cinco años podría imponer límites excesivos a la franqueza del debate. Por lo tanto, se acordó reducir a 10 años el plazo para el acceso a las actas de las reuniones.

Evaluación de la estrategia de comunicación externa del FMI

En marzo de 2003, el Directorio pasó revista a la estrategia de comunicación externa del FMI por tercera vez en cinco años1, planteándose si el FMI recibe con un espíritu más abierto y atento las opiniones manifestadas fuera de la institución, ya sean inquietudes o críticas. Los directores convinieron en que, pese a los avances logrados, aún hay obstáculos, y opinaron que es necesario familiarizar más al público con la labor del FMI para poder servir mejor a los países miembros.

La presencia relativamente destacada que tiene el FMI ante los ojos de los medios de comunicación representa una valiosa oportunidad para mantener una comunicación externa más eficaz. Los directores señalaron que si bien la labor del FMI—inspirada en el mandato de proteger los cimientos macroeconómicos y monetarios del crecimiento económico—es vital para el bienestar económico y el aumento de los niveles de vida en todo el mundo, muchas de sus actividades suelen ser objeto de polémica, en gran parte porque una de las más conocidas es la de asesorar a los países sobre la mejor manera de enfrentar la realidad económica en circunstancias difíciles, como cuando necesitan respaldo financiero de la institución. En ese sentido, los directores opinaron que transmitir una idea más clara de la labor del FMI, inspirar más respeto por su competencia y afianzar la credibilidad de sus políticas son objetivos críticos de la estrategia de comunicación, más importantes que contribuir a su popularidad. Dando a conocer mejor la institución, con perseverancia y dedicación, se irá cultivando el respaldo por el trabajo que realiza en los países miembros, aun cuando los avances parezcan graduales y pequeños. En términos generales, los directores consideraron que sería posible lograr más concentrando y priorizando la comunicación externa dentro del presupuesto actual.

Enfoque y coordinación

Las comunicaciones del FMI deben estar nítidamente enfocadas—convinieron los directores—y fluir principalmente de la orientación fijada por el Comité Monetario y Financiero Internacional y de las decisiones y planes de trabajo del Directorio Ejecutivo. Los directores reconocieron que las comunicaciones externas son una responsabilidad que comparten con la gerencia y el personal, y que al Departamento de Relaciones Externas le toca desempeñar necesariamente un papel crucial a la hora de formularlas, coordinarlas y transmitirlas: entre sus responsabilidades se cuentan las de mantener al personal informado sobre cuestiones vitales para las comunicaciones externas, redactar y revisar declaraciones públicas, y ocuparse de la coordinación y el asesoramiento de discursos y encuentros con los medios de comunicación. Como es inevitable que esas actividades exijan la participación de un número cada vez mayor de funcionarios del FMI, los directores opinaron que sería más importante presentar una postura coherente.

Disponibilidad y acceso a la información

Los directores tomaron nota de que la política de transparencia ha llevado al FMI a publicar muchos más documentos sobre países y medidas de política, y resúmenes de las deliberaciones del Directorio, sobre todo a través de Internet. Se publican también estudios y datos estadísticos e información completa sobre las finanzas internas. Los directores reconocieron que la enorme cantidad de información que publica el FMI, combinada con un contenido técnico y especializado, hace más apremiante poner en manos del no especialista síntesis breves y claras y material explicativo. Los directores respaldaron los esfuerzos que la institución está dedicando a mejorar la redacción, edición y síntesis de datos destinados a la divulgación general, pero estimaron que queda más por hacer para que sean comprensibles, por ejemplo, presentarlos en un lenguaje sencillo y libre de tecnicismos. Al respecto, los directores invitaron al personal a que siga perfeccionando sus aptitudes de comunicación, lo que ayudará a la institución no solo a mejorar la relación con el público sino también, a un nivel más general, a potenciar una cultura de aprendizaje. Muchos directores recalcaron que la organización cuenta con altos funcionarios que podrían hacer un buen trabajo en materia de comunicación externa y que habría que pensar en la mejor manera de lograrlo.

Recuadro 7.2Labor de extensión y diálogo

Al llevar las actividades de extensión y el diálogo más allá de los círculos oficiales, el FMI aspira a escuchar y aprender, además de informar y convencer a sus interlocutores. Ya se ha hecho costumbre en la institución invitar al público a expresarse en relación con las propuestas del FMI en materia de políticas, tanto a través del sitio en Internet como de reuniones y encuentros especiales. Entre algunos ejemplos recientes, cabe mencionar las evaluaciones del sistema de documentos de estrategia de lucha contra la pobreza (DELP) y del servicio para el crecimiento y la lucha contra la pobreza (SCLP), la definición de la política para los países pobres muy endeudados (alivio de la deuda), el examen de la condicionalidad del FMI, la creación de la Oficina de Evaluación Independiente y su programa de trabajo y la propuesta sobre un mecanismo de reestructuración de la deuda soberana. De esta manera, la rendición de cuentas oficial ante los países miembros—representados en la Junta de Gobernadores y el Directorio Ejecutivo—está complementada con un diálogo con organizaciones que reflejan un abanico de opiniones.

Legislaturas

El FMI ha comenzado a intensificar sus actividades de extensión en la esfera parlamentaria para promover una comprensión más sólida de la institución y de sus políticas, por ejemplo mediante seminarios en distintos países. En marzo de 2003 ofreció un seminario en Camerún (seguido de otro en Ghana, en el mes de abril) para exponer ante legisladores, gobernadores provinciales y representantes de la sociedad civil y los medios de comunicación la función que desempeñan el FMI en general y, concretamente, los programas que respalda. También está colaborando con la Red Parlamentaria del Banco Mundial (un grupo oficioso de parlamentarios de países industriales y en desarrollo que se interesan en temas vinculados al desarrollo), por ejemplo a través de su participación en visitas que realizan los parlamentarios a países que han preparado documentos de estrategia de lucha contra la pobreza. El Director Gerente asistió a la cuarta conferencia anual de la Red Parlamentaria y participó en una sesión de preguntas y respuestas de una hora de duración con legisladores. Además, la gerencia y el personal se han reunido en numerosas ocasiones con parlamentarios en la sede del FMI. El Director Gerente ha asistido a encuentros con parlamentarios en las capitales de distintos países y el FMI ha organizado cursos de capacitación para legisladores.

Sector privado

Las relaciones que el FMI mantiene con las empresas privadas y el sector financiero dentro de cada país suelen incluir reuniones de los equipos integrantes de una misión y de los representantes residentes con asociaciones profesionales, compañías privadas, bancos y otras instituciones financieras. Un estudio reciente de la labor de extensión muestra que los representantes residentes se reúnen con asociaciones empresariales y comerciales cada dos meses en promedio. A nivel internacional, el Departamento de Mercados Internacionales de Capital mantiene una extensa red oficiosa de comunicaciones con participantes en el mercado privado. En cuanto a la gerencia, el encuentro bimestral que organiza el Grupo Consultivo sobre los Mercados de Capital brinda la oportunidad de conversar oficiosamente sobre importantes temas de mutuo interés.

Organizaciones de la sociedad civil (OSC)

En los últimos años, el FMI ha ampliado considerablemente el diálogo y los trabajos de extensión con la sociedad civil: sindicatos, asociaciones empresariales, organizaciones no gubernamentales (ONG), organizaciones religiosas, círculos académicos y centros de investigación. El personal y la gerencia se reúnen actualmente a menudo con sus representantes tanto en la sede como en los países miembros. En los países de bajo ingreso, los DELP han permitido que las organizaciones de la sociedad civil se establezcan firmemente como participantes en la formulación y ejecución de políticas más eficaces en la lucha contra la pobreza. Numerosas misiones de consulta del Artículo IV se esfuerzan por dialogar con diversos representantes de la sociedad civil sobre la situación económica. El mandato de las oficinas regionales y de los representantes residentes del FMI suele incluir el contacto y el diálogo con las OSC sobre una amplia variedad de temas: la política macroeconómica y otras medidas conexas, el ajuste estructural y los pobres, el alivio de la deuda y la lucha contra la pobreza, la liberalización del comercio internacional y de la cuenta de capital, la globalización y la gobernabilidad de la economía mundial (incluidas las nuevas reglas del sistema financiero mundial), la promoción de una buena gestión de gobierno, y la lucha contra la corrupción.

También se ha hecho mucho más frecuente, durante los últimos años, el contacto del personal con los sindicatos dentro del marco de las consultas del Artículo IV o la negociación de los programas. Alrededor del 70% de las misiones del FMI mantuvieron conversaciones con representantes sindicales y de la fuerza laboral por lo menos una vez en los dos años precedentes a fin de familiarizarse con sus puntos de vista y exponer los del FMI. La institución también sostiene un diálogo constructivo con el movimiento sindical internacional—representado fundamentalmente por la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres (CIOSL) y la Confederación Mundial del Trabajo (CMT)—, organizando talleres, seminarios regionales y reuniones de dirigentes en Washington junto con el Banco Mundial. La última reunión tuvo lugar en octubre de 2002 y congregó a 90 sindicalistas de 40 países.

Aunque no tiene un grupo consultivo que trabaje con ONG, el FMI ha ampliado el diálogo con las que se dedican a los estudios y la defensa de políticas sobre desarrollo, deuda, medio ambiente y otras cuestiones económicas conexas. Cuando lo permiten los recursos, la institución tiene por costumbre responder favorablemente a los pedidos de las ONG interesadas en un diálogo constructivo, pero se concentra en la comunicación con las que lideran en su campo.

A nivel internacional, varias de las principales ONG dedicadas a la defensa de causas se reúnen periódicamente con el personal del FMI para hablar de políticas y programas relativos a una variedad de temas—desde el alivio de la deuda y los DELP hasta la transparencia, la gestión de gobierno y el medio ambiente—en Washington y en Europa; en 2002, hubo 310 encuentros con ONG y OSC en la sede del FMI. Asimismo, se invita a las ONG a participar activamente en los exámenes de las políticas del FMI (ejemplos de temas recientes son la condicionalidad, la transparencia, el comercio internacional y los DELP) y en las conferencias conexas.

En la medida en que lo permiten los recursos y otras prioridades, el FMI organiza talleres y seminarios para ONG sobre todo en el hemisferio sur, a menudo en colaboración con los representantes residentes y las oficinas regionales, con el fin de presentar un panorama de la institución y del papel que desempeña en la formulación de medidas de política nacionales. Asimismo, envía trimestralmente a unos 700-800 representantes de ONG y OSC de todo el mundo un boletín en español, francés, inglés y ruso, que también publica en su sitio en Internet.

El FMI ha estado en contacto—de manera limitada y esporádica, pero cordial y constructiva—con organizaciones religiosas. El Consejo Mundial de Iglesias ha dado muestras de renovado interés en el diálogo con el FMI, y el programa de trabajo propuesto para el Diálogo sobre el Desarrollo entre las Religiones del Mundo contempla la promoción de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y la participación de grupos religiosos en las consultas sobre la estrategia de reducción de la pobreza.

El FMI se mantiene en contacto con investigadores de centros académicos y privados para brindar a sus influyentes analistas una visión más amplia y profunda de las políticas de la institución, familiarizarse con sus opiniones y aprovechar su experiencia. Todos los años, el FMI organiza en la sede entre 10 y 12 foros económicos para promover un diálogo inteligente sobre las cuestiones que enfrenta junto a la comunidad internacional; entre los temas recientes figuran el euro, la gestión de gobierno del FMI, la inversión extranjera directa en China, las redes de protección social, el fortalecimiento de las capacidades, los sistemas de alerta anticipada de crisis y la transparencia.

Divulgación y diálogo activo

Los directores están de acuerdo con la gerencia y el personal en que uno de los fines de la divulgación y del diálogo es escuchar y aprender, además de informar y explicar. Reconocieron que ahora, más que en el pasado, en FMI se esfuerza por tener en cuenta las opiniones de sus críticos y de sus defensores al formular y revisar sus políticas, procedimientos y asesoramiento. Felizmente, en los últimos años se ha ampliado el diálogo fuera de los círculos del gobierno, sobre todo con legisladores y organizaciones de la sociedad civil (véase el recuadro 7.2). El Directorio estuvo de acuerdo en que, teniendo en cuenta las limitaciones de recursos y al igual que otros organismos internacionales, el FMI tendría que elegir y priorizar las actividades de divulgación y diálogo.

La mayoría de los directores avaló la idea de dar prioridad a la comunicación con las legislaturas, los sindicatos y el sector privado, en colaboración con las autoridades nacionales. También respaldaron un papel más activo para los representantes residentes y los jefes de misión en las actividades de divulgación, y dejaron constancia de la importancia que tienen los discursos de la gerencia y sus visitas a los países miembros. Los directores celebraron la propuesta del personal de preparar una guía para la labor de divulgación del personal ante las organizaciones de la sociedad civil. Sin dejar de alentar al personal a hacer hincapié en los logros del FMI, los directores opinaron que la imagen y el sistema de rendición de cuentas del FMI se podrían potenciar si la institución estuviera dispuesta a aprender de la experiencia y a reconocer abiertamente los errores. En general están de acuerdo con dar una respuesta rápida y decidida a informes periodísticos tendenciosos o incorrectos sobre el FMI y sus actividades, reconociendo a la vez que un objetivo clave es el de tener, a largo plazo, una comunicación coherente con los creadores de opinión a escala mundial.

Vías de comunicación más amplias

Los directores manifestaron satisfacción por el hecho de que la enorme cantidad de información publicada en el sitio del FMI en Internet contribuya sustancialmente a la comunicación y la divulgación, y opinaron que se debe seguir ampliando ese foro, en el que deben predominar la calidad de la información y la facilidad y velocidad de acceso para los usuarios de todo el mundo. Los directores avalaron los esfuerzos por ampliar la distribución de las publicaciones impresas del FMI, sobre todo en los países en desarrollo. También expresaron su satisfacción por el empeño que están poniendo el Departamento de Relaciones Extemas y los departamentos regionales en planificar y coordinar mejor los programas de comunicación externa teniendo en cuenta las circunstancias de cada país y la imagen de la institución que tiene cada uno, sin olvidar ninguna región. Los directores tomaron nota de que dentro de cada país las comunicaciones del FMI tendrán un impacto diferente según el grupo y la institución y de que es necesario orientar la comunicación a las circunstancias e inquietudes de cada interlocutor.

Publicaciones en varios idiomas

Los directores pasaron revista a las conclusiones de un informe preparado por un grupo de estudio interdepartamental sobre las publicaciones en idiomas distintos del inglés, el idioma de trabajo del FMI. Acordaron que poner en circulación documentos y datos en las lenguas nacionales y en los idiomas más usados a nivel internacional, además del inglés, podría ser muy útil para hacer conocer mejor al FMI, obtener respaldo para sus políticas y asesoramiento y fomentar el sentido de identificación de los países con los programas. En cuanto a los documentos publicados en el idioma original en los cuales las autoridades hacen constar sus intenciones con respecto a las medidas de política, se deben mantener los enlaces con los sitios de las autoridades en Internet o continuar con la publicación en el sitio del FMI en Internet si se trata de uno de los idiomas que ofrece su página principal. En otros casos, los costos de traducción podrían ser sustanciales, y la mayoría de los directores opinó que se debería examinar cada necesidad respetando los límites presupuestarios vigentes. Se invitó al personal a pensar en alternativas poco costosas y a determinar en qué casos los beneficios de publicar material traducido justificarían el costo.

Función del Directorio Ejecutivo

Los directores expresaron una amplia gama de opiniones sobre la función que les corresponde en la comunicación externa. Varios mencionaron lo complejo que resulta desempeñar un papel destacado en el terreno de las relaciones públicas, ya que implica un equilibrio entre la función de representante de un país y la de funcionario del FMI. Se propuso que los directores se guíen por un código de conducta que el propio Directorio podría redactar posteriormente.

La Oficina de Evaluación Independiente

La Oficina de Evaluación Independiente (OEI) se creó en julio de 2001 con el fin de llevar a cabo evaluaciones objetivas e independientes de cuestiones pertinentes al cometido del FMI, de un modo que complemente las funciones de examen y evaluación internas de la institución. A través de este trabajo, la OEI debe reforzar la cultura de aprendizaje dentro del FMI, fortalecer la credibilidad externa de la institución, fomentar una mayor comprensión de la labor del FMI en los países miembros y apoyar las funciones de gestión y supervisión institucional del Directorio Ejecutivo.

Los tres proyectos de evaluación elegidos para el ejercicio 2002/2003 fueron: 1) el uso prolongado de los recursos financieros del FMI y sus repercusiones; 2) la función del FMI en tres casos recientes de crisis de la cuenta de capital (Brasil, Corea e Indonesia), y 3) el ajuste fiscal en los programas respaldados por el FMI en un grupo de países de bajo y mediano ingreso. El informe sobre la evaluación del primer proyecto—sobre el uso prolongado de los recursos—recibió el aval general del Directorio en septiembre de 2002 y luego fue publicado. El informe contiene una serie de recomendaciones para acortar el uso prolongado y suavizar sus consecuencias desfavorables. Las recomendaciones abordan la justificación de los programas respaldados por la institución (y la necesidad de encontrar otros métodos para señalar a los demás donantes y acreedores que el FMI ha concedido su visto bueno), la concepción de los programas, el perfeccionamiento de los análisis y los datos políticos, y la gestión de los recursos humanos. La gerencia del FMI creó un grupo de estudio encargado de proponer la mejor manera de abordar los temas planteados en la evaluación, al que la OEI le hizo llegar los comentarios recibidos a través del proceso de divulgación externa. El Directorio Ejecutivo deliberó sobre el informe del grupo de estudio en marzo de 2003 y acordó una serie de medidas a seguir (como se explica detalladamente en el capítulo 4).

El informe sobre la evaluación de las tres crisis de la cuenta de capital se envió a la gerencia para que formulara los comentarios del caso y, simultáneamente, al Comité de Evaluación del Directorio Ejecutivo en abril de 2003, y se previa circular el informe de evaluación sobre el ajuste fiscal en los programas respaldados por el FMI en mayo de 2003.

El Director de la OEI ultimó el programa de trabajo para el ejercicio 2004 en base a extensas consultas con una amplia variedad de partes interesadas internas y extemas, y luego lo elevó al Directorio, que le concedió su aprobación. El programa abarca: 1) la evaluación de la experiencia del FMI con los documentos de estrategia de lucha contra la pobreza (DELP) y el servicio para el crecimiento y la lucha contra la pobreza (SCLP); 2) la evaluación de la función del FMI en Argentina, centrándose en los programas de 2000 y 2001 pero sumándole la perspectiva de la participación del FMI a partir de 1991, y 3) la evaluación de la asistencia técnica del FMI.

La evaluación de los DELP y del SCLP ya está en marcha, al mismo tiempo que el Departamento de Evaluación de Operaciones del Banco Mundial examina su propia experiencia. Tras consultas con partes interesadas internas y externas inspiradas en un documento temático, se publicó el mandato definitivo en el sitio de la OEI en Internet, que se acompañará, desde principios del ejercicio 2004, de documentos temáticos sobre los otros dos proyectos de evaluación.

La OEI ha realizado amplias actividades de extensión, forjando vínculos con círculos académicos, especialistas en la evaluación de la asistencia y representantes de la sociedad civil. Organizó una serie de seminarios para difundir los resultados del primer proyecto de evaluación—sobre el uso prolongado de los recursos institucionales—, que las partes interesadas externas calificaron en general de franco y constructivo. Una gran diversidad de abonados consultan el sitio de la OEI en Internet y se ha puesto gran empeño para dar a conocer en otros idiomas, además del inglés, los principales trabajos de la Oficina.

Dar más voz y representación a los países en desarrollo

En septiembre de 2002, el Comité para el Desarrollo solicitó al Banco Mundial y al FMI la preparación de un documento de referencia para facilitar el estudio, en las reuniones de abril de 2003, de maneras de ampliar y reforzar la voz y participación de los países en desarrollo y las economías en transición en ambas instituciones. La fuerza y la eficacia de esa participación en la toma de decisiones tienen varias dimensiones. La más directa de ellas es la fuerza de los votos. Otra dimensión importante es el grado en que los países están plenamente equipados para aprovechar las oportunidades que tengan a su disposición para presentar sus opiniones. Esta última dimensión de la “voz” es muy importante para los casos en que existe un elevado número de países representados, especialmente en los grupos con una cantidad importante de países que aplican programas respaldados por el FMI o de países pobres muy endeudados, en vista del volumen y la complejidad de los temas conexos que requieren su contribución.

Durante su examen inicial del documento de referencia conjunto sobre este tópico, los directores ejecutivos recalcaron la importancia de reforzar la voz y participación de los países en desarrollo y en transición. Subrayaron las iniciativas que ya se han tomado con miras a reforzar la voz de los países en desarrollo y la cultura de la receptividad en el FMI—incluidos el actual avance del proceso correspondiente a los DELP, el refuerzo del apoyo para el desarrollo de las capacidades y el hincapié en la identificación de los países con las reformas—y expresaron su deseo de seguir aprovechando los continuos avances de estos programas. Puesto que se puede avanzar más rápidamente en varias medidas administrativas posibles para reforzar la voz, el Directorio ya ha empezado a considerar las medidas que podrían tomarse a corto plazo para atender las restricciones tecnológicas y de personal de los dos grupos de países de África subsahariana, cuyas necesidades son las más apremiantes. El avance en estas cuestiones permitirá al Comité para el Desarrollo centrarse en los aspectos de voz y participación que tienen que ver con la fuerza de los votos y la creación de un consenso entre los países miembros en el futuro. El CMFI tendrá la oportunidad de retomar estos asuntos en las Reuniones Anuales de 2003, basándose en un informe de avance del Directorio Ejecutivo sobre sus deliberaciones en relación con la decimotercera revisión general de cuotas.

No se incluye aquí la comunicación con las autoridades y los funcionarios de los países miembros, ni con otros organismos internacionales. El primer examen fue en julio de 1998, y el segundo, en febrero de 2000.

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