Chapter

Capítulo 5. La lucha contra la pobreza en los países de bajo ingreso

Author(s):
International Monetary Fund
Published Date:
September 2003
Share
  • ShareShare
Show Summary Details

Las operaciones del FMI en los países de bajo ingreso se centran primordialmente en lograr una reducción profunda y duradera de la pobreza, lo que requiere mantener un crecimiento económico sostenido y aplicar políticas orientadas a las necesidades de los sectores pobres. Esto es más probable que suceda, en primer lugar, cuando se aplican políticas acertadas que los países sienten como propias y formuladas a la medida de sus necesidades y circunstancias, con el apoyo de instituciones sólidas, y, en segundo lugar, cuando un entorno económico mundial favorable y la asistencia internacional refuerzan los programas nacionales. Cuando se cumplen estas condiciones, la asistencia internacional puede ser sumamente eficaz.

Esta estrategia de “dos pilares” recibió el apoyo inquebrantable de la comunidad internacional en el Consenso de Monterrey y se reafirmó en la Cumbre de Johannesburgo sobre el Desarrollo Sostenible1. Dicha estrategia se basa en un sentido de responsabilidad y determinación por parte de los países de bajo ingreso, para aplicar políticas sólidas y fomentar una buena gestión de gobierno, y destaca que ello debe ir acompañado de un respaldo internacional mejor y más vigoroso a través de una mayor y más efectiva ayuda y asistencia técnica y un entorno internacional más favorable, en el que las exportaciones de los países en desarrollo tengan un mayor acceso a los mercados y se eliminen las subvenciones que distorsionan el comercio.

El FMI participa activamente en la lucha contra la pobreza mundial. La participación del FMI en este esfuerzo crucial se desarrolla de forma pragmática en las esferas comprendidas en su mandato y se rige por consideraciones de eficacia y sentido práctico. En primer lugar, los instrumentos, políticas y procedimientos que el FMI aporta a este esfuerzo deben ser congruentes con su mandato, pero al mismo tiempo deben ajustarse a las necesidades especiales de los países de bajo ingreso. En segundo lugar, para que su acción resulte eficaz, el FMI debe concentrarse en los campos básicos de competencia en los que posee una clara ventaja comparativa y un mandato institucional, como las políticas macroeconómicas y las instituciones que las respaldan, que son cruciales para establecer y mantener las condiciones necesarias para fomentar un crecimiento sostenible y promover la solidez de los sectores financieros, el desarrollo de los mercados financieros y el sector privado, y la estabilidad del sistema financiero internacional. En este proceso de participación en la lucha contra la pobreza, el FMI debe, asimismo, definir claramente su contribución y delinear su función en relación con las de sus otros socios en el desarrollo, en particular el Banco Mundial, que desempeña el principal papel institucional en materia de reducción de la pobreza. Durante el ejercicio, el Directorio Ejecutivo analizó distintos aspectos del apoyo que el FMI presta a los países de bajo ingreso, tema central de este capítulo, y profundizará su labor en este programa de trabajo en el ejercicio 2004.

Como parte del segundo pilar de la estrategia de lucha contra la pobreza, el FMI está respaldando a los países miembros más pobres en tres aspectos principales:

  • Ayudando a estos países a elaborar y aplicar programas de reforma económica destinados a acelerar el crecimiento. La contribución del FMI a estos programas se dirige específicamente a los ámbitos básicos de su competencia, y se enmarca en el mecanismo del documento de estrategia de lucha contra la pobreza (DELP) (véase el recuadro 5.1), respaldada en muchos casos por préstamos concesionarios en el marco del servicio para el crecimiento y la lucha contra la pobreza (SCLP). En los últimos años, el FMI también participa en estos esfuerzos a través de sus actividades de asistencia técnica, incluidos los centros de asistencia técnica regional donde se brinda capacitación en asuntos fiscales, financieros, monetarios y de estadística y en materia de fortalecimiento de las instituciones en las regiones del Pacífico y el Caribe y en África (véase el capítulo 6). Además el FMI es uno de los copatrocinadores de una iniciativa dirigida específicamente a los siete países más pobres de la antigua Unión Soviética, denominada Iniciativa de los CEI–7 (véase el recuadro 5.2).

Recuadro 5.1¿Qué es un DELP?

Los documentos de estrategia de lucha contra la pobreza (DELP) los preparan los países de bajo ingreso por medio de un proceso participativo en el que intervienen las partes interesadas en los propios países y los socios internacionales en el desarrollo, incluidos el FMI y el Banco Mundial. En los DELP, que se actualizan regularmente (cada cinco años como mínimo) a través de un informe de avance anual, se describen las políticas y programas que los países adoptarán en el ámbito macroeconómico, estructural y social en los próximos tres años, o en un plazo más largo, para fomentar un crecimiento de amplia base y reducir la pobreza, así como las necesidades conexas de recursos externos y las principales fuentes de financiamiento.

Conscientes de que la labor de preparar un DELP lleva tiempo, el Banco Mundial y el FMI han acordado proporcionar asistencia en condiciones concesionarias sobre la base de un DELP provisional. En esos documentos se presenta un resumen y un análisis de la situación de la pobreza en el país, se describe la estrategia adoptada para reducir la pobreza y se explica el proceso mediante el cual se elaborará un DELP completo por medio de un proceso participativo.

Los documentos sobre los países y las evaluaciones conjuntas del FMI y el Banco Mundial se publican en los sitios de ambas instituciones en Internet, con el consentimiento del país miembro. Los DELP y los DELP de carácter provisional, así como los documentos de política que se refieren al mecanismo de los DELP, pueden consultarse en el sitio del FMI en Internet.

  • Colaborando con los países pobres muy endeudados (PPME) en la búsqueda de una solución a la carga que impone la deuda insostenible a través de la Iniciativa para los PPME.

  • Abogando por un mejor acceso de las exportaciones de los países en desarrollo a los mercados y eliminando las subvenciones que distorsionan el comercio.

  • Apoyando las iniciativas tendientes a incrementar y focalizar mejor el respaldo de la comunidad internacional, y el sistema de acciones de seguimiento para la consecusión de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM).

Cabe señalar otras iniciativas tales como la colaboración con el Banco Mundial en la labor relacionada con el sector financiero en los ámbitos de microfinanciamiento, financiamiento para las pequeñas y medianas empresas, financiamiento a largo plazo, mercados bursátiles y acceso a los mercados internacionales de capital, en particular la inversión extranjera directa. Para fomentar el desarrollo del sector privado, el Banco Mundial y el FMI establecerán consejos piloto de inversiones. Ya se han establecido consejos de esta índole en Ghana, Tanzania y Senegal.

Armonización de los programas respaldados por el SCLP y el mecanismo de los DELP

Los países de bajo ingreso y la comunidad de donantes han aceptado en términos generales el mecanismo de los documentos de estrategia de lucha contra la pobreza como un medio eficaz para movilizar una amplia colaboración y fomentar la identificación de los países con las estrategias nacionales de lucha contra la pobreza. Sin embargo, el DELP es todavía un instrumento relativamente nuevo, cuyo contenido y procedimientos están evolucionando en función de las enseñanzas acumuladas y de las necesidades y la capacidad de los distintos países. En seguimiento de las recomendaciones formuladas en los exámenes del DELP y el servicio para el crecimiento y la lucha contra la pobreza realizados por el Directorio Ejecutivo en el ejercicio 2002 (véase el capítulo 5 del Informe anual 2002), los programas de los países están prestando mayor atención a la creación de un entorno favorable a la inversión y al crecimiento. También se está tratando de introducir más sistemáticamente el análisis de la pobreza y el impacto social en la formulación de estrategias de lucha contra la pobreza y en los programas respaldados por el servicio para el crecimiento y la lucha contra la pobreza, y fortalecer la gestión del gasto público, especialmente en colaboración con el Banco Mundial (recuadro 5.3).

Los exámenes del DELP y del SCLP también se han centrado en las discrepancias observadas entre los objetivos de gran alcance incluidos en los DELP y la necesidad de establecer un marco realista en el que se basen los presupuestos nacionales y los programas respaldados por el SCLP. En abril de 2003, el Directorio Ejecutivo analizó nuevas medidas que faciliten la armonización del mecanismo de los DELP y los programas respaldados por el servicio para el crecimiento y la lucha contra la pobreza, entre las que cabe mencionar:

  • Un esfuerzo por incorporar proyecciones y supuestos más realistas.

  • La racionalización de la documentación del SCLP para demostrar más claramente la forma en que el SCLP respalda los objetivos de los DELP, indicar cómo se han efectuado las nuevas opciones de política y reducir los requisitos generales de declaración de datos.

  • Una mayor coherencia entre los DELP y el proceso presupuestario en los países de bajo ingreso, y una sincronización más estrecha del ciclo de los programas respaldados por el SCLP con los del DELP y los presupuestos nacionales.

Recuadro 5.2Iniciativa de los CEI–7

La Iniciativa de los CEI–7 se puso en marcha en las reuniones de primavera del FMI y del Banco Mundial en abril de 2002, tras un seminario celebrado en Londres en febrero de 2002. El objetivo que persigue esta Iniciativa—patrocinada por el FMI, el Banco Mundial, el Banco Asiático de Desarrollo y el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo—es poner de manifiesto la difícil situación de los siete países de bajo ingreso de la Comunidad de Estados Independientes (CEI): Armenia, Azerbaiyán, Georgia, Moldova, la República Kirguisa, Tayikistán y Uzbekistán. En el ejercicio financiero 2003, se organizaron dos conferencias internacionales y los patrocinadores de la Iniciativa realizaron una evaluación conjunta en abril de 2003.

Tercer foro sobre estrategias de lucha contra la pobreza para los países de la Iniciativa de los CEI–7

El tercer foro sobre estrategias de lucha contra la pobreza para los países de la Iniciativa de los CEI–7 se celebró en Almaty, Kazajstán, en diciembre de 2002. El foro fue organizado por el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo con apoyo financiero del Gobierno suizo. También asistieron representantes de la comunidad de donantes como el Banco Asiático de Desarrollo, el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo, el Banco Islámico de Desarrollo, la Organización Internacional del Trabajo, la Unión Europea (UE), Alemania, Estados Unidos, Francia, Japón, Suecia, Suiza, Turquía y el Reino Unido.

Los participantes en el foro compartieron sus experiencias en la formulación y aplicación de las estrategias de lucha contra la pobreza. Dado que casi todos los países estaban a punto de concluir, o ya habían concluido, los documentos de estrategia de lucha contra la pobreza (DELP), los participantes, en particular los equipos encargados de los DELP, pudieron concentrarse en los desafíos a los que deberán hacer frente los países cuando comiencen a aplicar estas estrategias.

Concretamente, el foro se centró en los aspectos siguientes:

  • Estrategias para un crecimiento equitativo: El clima de inversión, el comercio como motor del crecimiento y la lucha contra la pobreza, las estrategias de desarrollo rural y las políticas para fomentar la integración social.

  • Mejoramiento de la formulación, aplicación y seguimiento de los DELP: El uso de análisis del efecto en la pobreza y la situación social para el seguimiento de la pobreza, vinculación entre los DELP y el presupuesto, y la coordinación entre los donantes en respaldo de la aplicación del DELP.

  • Institucionalización del DELP para reforzar la gestión de gobierno y la rendición de cuentas: Funciones y responsabilidades de los distintos grupos dentro de la sociedad civil: grupos comunitarios, parlamento, gobierno local y medios de comunicación.

Uno de los principales mensajes que surgieron del foro fue la necesidad de lograr que los DELP se integren plenamente en las actividades ordinarias de los gobiernos, incluida la preparación del presupuesto. Para lograr este objetivo, es necesario reforzar la capacidad de análisis del impacto social de las políticas y ayudar a los países a mejorar la formulación y seguimiento de las mismas. Un motivo de especial preocupación para varios países es lograr que los grupos desfavorecidos, como los niños, los impedidos, las mujeres, las personas desplazadas dentro del país y los trabajadores migrantes, puedan beneficiarse del crecimiento económico.

Conferencia de Lucerna sobre la Iniciativa de los CEI–7

En una reunión celebrada en Lucerna, Suiza, en enero de 2003, representantes de los gobiernos y organizaciones de la sociedad civil de los CEI–7, organismos multilaterales, países donantes, el mundo académico y organizaciones internacionales no gubernamentales subrayaron la importancia de la coordinación entre los donantes, el buen gobierno y la identificación de los países con las reformas, el fortalecimiento de las capacidades y la cooperación regional. En la conferencia se amplió y profundizó el debate, que incluyó una gama de cuestiones económicas, institucionales y sociales que deberán abordarse para que los siete países puedan completar el proceso de transición y reducir la pobreza a largo plazo.

Pese a que en la conferencia se puso de relieve que estos países tienen un largo camino que recorrer para convertirse en auténticas economías de mercado y elevar el nivel de vida de su población, las respectivas delegaciones se mostraron bastante optimistas respecto al futuro. De hecho, el repunte del crecimiento en los últimos años, a pesar de las fallas de la economía mundial, se ha traducido en una cierta reducción de la pobreza, de lo que se deduce que van por buen camino.

En la conferencia de Lucerna se llegó a un consenso en cuanto a la necesidad de una acción concertada para incrementar la asistencia financiera de los donantes y mejorar su coordinación—incluido el alivio de la deuda cuando proceda—a los países que apliquen las medidas acertadas.

Evaluación de los avances

Los progresos logrados en el marco de la Iniciativa de los CEI–7 fueron objeto de examen en un informe de abril de 2003 preparado conjuntamente por el Departamento de Europa II del FMI, la Región de Europa y Asia Central del Banco Mundial, el Departamento Bancario y la Oficina del Economista Jefe del BERD y el Departamento Regional de Asia central y oriental del Banco Asiático de Desarrollo.

Los patrocinadores de la Iniciativa concluyeron que los resultados obtenidos durante el primer año son alentadores. La mayoría de los países avanzaron considerablemente en la formulación y aplicación de programas en el contexto del SCLP y el proceso de los DELP, y este proceso constituye un marco eficaz para la coordinación del respaldo de los donantes. También se ha avanzado en la resolución del problema de la deuda, si bien a un ritmo más lento del esperado por algunos participantes. La reprogramación de la deuda frente al Club de París permitió a Georgia y la República Kirguisa mejorar su situación de liquidez. Las reprogramaciones bilaterales, en particular los acuerdos entre Rusia y Armenia, y los acuerdos firmados por Kazajstán, Rusia y Uzbekistán con Tayikistán, también proporcionaron el alivio necesario. La situación fiscal ha mejorado, en general, en la región, pero la carga de la deuda sigue siendo elevada en algunos países.

En el informe se señala que está mejorando la manera en que se entienden las cuestiones comerciales en los CEI–7 debido a la amplia labor analítica, pero los resultados concretos son menos visibles en este ámbito. Se necesita intensificar la cooperación regional para fomentar el comercio de tránsito, en lugar de evitarlo, a fin de eliminar los obstáculos que impiden desarrollar el potencial de crecimiento de estos países. El acceso a los mercados de la UE y de otros países industriales sigue siendo una cuestión apremiante.

Por último, si bien los CEI–7 seguirán teniendo en común muchos aspectos en el futuro, se están intensificando las diferencias de un país a otro en materia de políticas y resultados. El informe concluye que podría reconsiderarse si es conveniente agrupar a todos los siete países dentro de la misma iniciativa. La próxima reunión de los CEI–7, los gobiernos donantes y las instituciones financieras internacionales patrocinadoras está programada para el segundo trimestre de 2004.

La armonización de los procedimientos de los donantes con los procesos presupuestarios y los DELP será crucial para el éxito de este esfuerzo. En los próximos meses, los funcionarios del FMI intensificarán su labor en los aspectos analíticos conexos, incluidos los vínculos que existen entre las políticas macroeconómicas y estructurales y el crecimiento en los países de bajo ingreso. En el primer semestre de 2004, el FMI y el Banco Mundial se proponen realizar una conferencia conjunta de investigación sobre estos temas.

Recuadro 5.3Colaboración entre el FMI y el Banco Mundial en cuestiones relacionadas con el gasto público

Tras la Conferencia de Monterrey de 2002, el Comité para el Desarrollo, del Banco Mundial y el FMI, señaló que las dos instituciones aumentarían e intensificarían sus esfuerzos para ayudar a los países a movilizar recursos internos y mejorar la calidad del gasto público. En marzo de 2003, el Directorio Ejecutivo del FMI examinó un documento conjunto preparado por los funcionarios del FMI y del Banco Mundial sobre la colaboración entre las dos instituciones en cuestiones relacionadas con el gasto público.

Si bien cada país es el responsable primordial de su propio desarrollo económico y social, los directores hicieron hincapié en que el FMI y el Banco Mundial, según sus respectivos mandatos, deben desempeñar la función esencial de respaldar las estrategias de reforma del gasto público dirigidas por los propios países. Aunque ambas instituciones tienen un enfoque diferente con respecto a las actividades relacionadas con el gasto público, debido a que sus respectivos mandatos y horizontes cronológicos son diferentes, la experiencia parece indicar que una idea clara de la reforma del gasto público a nivel de los países podría mejorar la complementariedad de sus respectivos enfoques. Al mismo tiempo, los directores subrayaron que debería mantenerse una estrecha colaboración entre el FMI y el Banco Mundial para garantizar que la ayuda y el asesoramiento de política que brindan ambas instituciones sean coherentes y complementarios. Los directores destacaron la importancia de establecer procesos que permitan a un gobierno y a sus socios en el desarrollo formular conjuntamente un programa de reforma y llegar a un acuerdo con respecto a la secuencia de las reformas.

Aunque en una encuesta las partes interesadas señalaron que la colaboración entre el FMI y el Banco Mundial es adecuada y eficaz, los directores indicaron que hay margen para mejorar dicha colaboración. Destacaron en particular la necesidad de planificar mejor las misiones del personal a fin de reducir la carga de trabajo de las autoridades nacionales, coordinar mejor los calendarios de trabajo de ambas instituciones en cuestiones relacionadas con el gasto público y reforzar la colaboración con los donantes con respecto a las estrategias de reforma dirigidas por los países.

Los directores respaldaron un nuevo marco de colaboración reforzada entre los socios en el desarrollo. Este marco se centra en la firme identificación de los países con los programas y en los elementos siguientes:

  • La formulación por parte del gobierno de una estrategia de reforma del gasto público en el DELP o en otro documento formulado por el país.

  • La elaboración por parte de los socios en el desarrollo de un programa integrado y bien definido de asistencia técnica y financiera (incluidos los estudios de situación) a fin de respaldar las estrategias de reforma del gasto público de los países.

  • La presentación por parte de los países de informes periódicos sobre la política de gasto público, la gestión financiera y las adquisiciones.

No obstante, los directores señalaron que si no existe un compromiso adecuado por parte de las autoridades nacionales, la colaboración reforzada entre el FMI y el Banco Mundial no permitirá garantizar un avance considerable en la reforma del gasto público.

Sostenibilidad de la deuda en los PPME

A través de la Iniciativa para los PPME, el Banco Mundial y el FMI están ayudando a los países pobres muy endeudados a reunir los requisitos para obtener alivio de la deuda, dentro de un marco de política que pueda contribuir al logro de la sostenibilidad a largo plazo de la deuda (recuadro 5.4). Además, dichas instituciones están ayudándolos a enfrentar los problemas relacionados con la participación incompleta de los acreedores, el alivio de deudas entre PPME (es decir, el alivio de la deuda en el contexto de los créditos de un PPME frente a otro) y litigios de los acreedores.

Hasta la fecha, la Iniciativa para los PPME, junto con programas de alivio de la deuda tradicionales o de otro tipo, se ha traducido en compromisos de reducción de la deuda para 26 países, por un monto total de unos $40.000 millones en valor neto actualizado, que representan alrededor de las dos terceras partes del volumen de la deuda externa pendiente de estos países. Los compromisos de asistencia contraídos por el FMI en el marco de la Iniciativa para los PPME ascienden hasta la fecha a un total de DEG 1.600 millones, es decir, alrededor de $2.100 millones al tipo de cambio DEG/dólar de EE.UU. del 30 de abril de 2003 (cuadro 5.1). El alivio de la deuda proporcionado hasta la fecha ha ayudado a que estos países incrementaran el gasto social anual de un promedio de alrededor del 6% del PIB en 1999, a un porcentaje proyectado del 8½% en 2002, o sea más de tres veces el monto del servicio de la deuda (véanse los recuadros 5.5 y 5.6).

Recuadro 5.4Cómo funciona la Iniciativa para los PPME

Para recibir asistencia en el marco de la Iniciativa para los PPME, un país debe aplicar firmes medidas de política económica respaldadas por el FMI y el Banco Mundial. Debe establecer un historial de resultados satisfactorios (normalmente, durante un período de tres años) y elaborar un documento de estrategia de lucha contra la pobreza (DELP) o un DELP provisional. Estos esfuerzos se complementan mediante asistencia concesionaria ofrecida por todos los donantes e instituciones pertinentes y el alivio de la deuda tradicional otorgado por los acreedores bilaterales, incluido el Club de París.

En esta etapa, se realiza un análisis detallado de la situación de la deuda externa del país. Si el coeficiente de deuda externa del país, después de aplicados los mecanismos tradicionales de alivio de la deuda, sobrepasa el 150% en lo que respecta a la razón entre el valor neto actualizado de la deuda y la exportación (o en el caso de economías pequeñas abiertas, con un coeficiente que sobrepasa el 250% del ingreso fiscal) tendrá derecho a recibir alivio en el marco de la Iniciativa. En el punto de decisión, los Directorios Ejecutivos del FMI y del Banco Mundial deciden oficialmente la habilitación del país, y la comunidad internacional se compromete a ayudar al país a alcanzar un nivel de deuda sostenible. Un país alcanza el punto de culminación cuando cumple los objetivos establecidos en el punto de decisión. Entonces recibe el saldo del alivio de la deuda comprometido. Esto significa que se espera que todos los acreedores reducirán el valor neto actualizado de sus créditos frente al país al nivel sostenible acordado.

Una vez habilitado para acogerse a la Iniciativa, el país debe seguir cumpliendo una trayectoria positiva con el respaldo de la comunidad internacional, mediante la aplicación satisfactoria de las reformas fundamentales de política estructural, el mantenimiento de la estabilidad macroeconómica y la adopción e implementación de una estrategia de reducción de la pobreza. Los acreedores bilaterales del Club de París reprograman las obligaciones que van venciendo con una reducción del 90% de su valor neto actualizado, y se espera en general que los demás acreedores bilaterales y comerciales hagan lo mismo. Existe la posibilidad de que el FMI y el Banco Mundial y otros acreedores multilaterales suministren alivio provisional entre los puntos de decisión y culminación.

Cuadro 5.1Situación de los compromisos en el marco de la Iniciativa para los PPME al 30 de abril de 2003(Millones de DEG; véanse las definiciones más abajo)
País miembroPunto de

decisión
Punto de

culminación
Monto

comprometido
Monto

desembolsado1
BeninJulio de 2000Marzo de 200318,420,1
BoliviaSeptiembre de 19972Septiembre de 199821,221,2
BoliviaFebrero de 2000Junio de 200141,144,2
Burkina FasoSeptiembre de 19972Julio de 200016,316,3
Burkina FasoJulio de 2000Abril de 200227,7318,1
CamerúnOctubre de 2000Flotante28,52,5
ChadMayo de 2001Flotante14,34,3
Côte d’IvoireMarzo de 1998216,74
EtiopíaNoviembre de 2001Flotante26,98,2
GarnbiaDiciembre de 2000Flotante1,80,1
GhanaFebrero de 2002Flotante90,19,9
GuineaDiciembre de 2000Flotante24,25,2
Guinea-BissauDiciembre de 2000Flotante9,20,5
GuyanaDiciembre de 19972Mayo de 199925,625,6
GuyanaNoviembre de 2000Flotante30,710,3
HondurasJunio de 2000Flotante22,74,5
MadagascarDiciembre de 2000Flotante16,65,0
MalawiDiciembre de 2000Flotante23,12,3
MalíSeptiembre de 19982Septiembre de 200010,810,8
MalíSeptiembre de 2000Febrero de 200334,738,5
MauritaniaFebrero de 2000Junio de 200234,838,4
MozambiqueAbril de 19982Junio de 199993,293,2
MozambiqueAbril de 2000Septiembre de 200113,714,8
NicaraguaDiciembre de 2000Flotante63,01,9
NígerDiciembre de 2000Flotante21,63,3
RwandaDiciembre de 2000Flotante33,810,0
Santo Tomé y PríncipeDiciembre de 2000Flotante
SenegalJunio de 2000Flotante33,88,2
Sierra LeonaMarzo de 2002Flotante98,547,3
TanzaniaMarzo de 2000Noviembre de 200189,096,4
UgandaAbril de 19972Abril de 199851,551,5
UgandaFebrero de 2000Mayo de 200068,170,2
ZambiaDeciembre de 2000Flotante468,8351,6
27 países miembros, de los cuales 26 recibieron compromisos de asistencia en el marco de la Iniciativa reforzada para los PPME1.570,31.034,3
Definiciones: Punto de decisión: Punto en el que el FMI decide si un país miembro reúne las condiciones necesarias para recibir asistencia en el marco de la Iniciativa para los PPME (normalmente al final del período inicial de tres años durante el cual los países deben producir resultados) y decide el monto de asistencia comprometido. Punto de culminación: Punto en el que el país recibe la mayor parte de la asistencia en el marco de la Iniciativa para los PPME, sin nuevas condiciones de política. En el marco de la Iniciativa reforzada, el momento en que se alcanza el punto de culminación está relacionado con la aplicación de reformas estructurales clave acordadas de antemano (es decir, el “punto de culminación flotante”). Monto comprometido: Monto de asistencia que el FMI pondrá a disposición del país miembro en el marco de la Iniciativa para los PPME determinado en consulta con el Banco Mundial en el punto de decisión. Monto desembolsado: Los recursos desembolsados al país miembro para ayudarle a atender los pagos del servicio de la deuda frente al FMI. Los desembolsos suelen estar sujetos a la obtención de garantías satisfactorias de que los demás acreedores proporcionarán financiamiento suficiente.
  • Al 30 de abril de 2003, ocho países habían alcanzado el punto de culminación en el marco de la Iniciativa para los PPME y recibido una reducción del volumen de su deuda. (Estos países no se han beneficiado del alivio total de la deuda previsto.)

  • Otros 18 países han pasado el punto de decisión y han comenzado a recibir alivio provisional de la deuda en términos de flujos. Algunos de ellos han experimentado retrasos en alcanzar el punto de culminación, como consecuencia del tiempo requerido para preparar DELP de alta calidad, interrupciones en el programa y una implementación más lenta de lo previsto de otros factores de activación de los puntos de culminación.

  • Como se anticipaba, está resultando difícil lograr que los 12 restantes países que podrían acogerse a la Iniciativa logren avanzar en su camino hacia el punto de decisión, en particular porque muchos de ellos se han visto afectados por conflictos armados.

En varios países, los indicadores de la deuda se han visto afectados negativamente por la debilidad del entorno económico mundial. La Iniciativa para los PPME es lo suficientemente flexible para proporcionar alivio adicional de la deuda en el punto de culminación en el caso de que las circunstancias económicas de un país hayan variado fundamentalmente como consecuencia de conmociones exógenas excepcionales. (En respuesta a la solicitud de los Directorios Ejecutivos del Banco Mundial y del FMI, los funcionarios del FMI han realizado nuevos análisis de los costos y las ventajas de los distintos cálculos incluyendo un complemento del alivio de la deuda en el punto de culminación.) Pero en términos más generales, las economías de muchos PPME seguirán siendo vulnerables frente a perturbaciones internas y externas. Además del alivio de la deuda en el marco de la Iniciativa, el logro y el mantenimiento de una situación sostenible de la deuda requerirá la aplicación de sólidas políticas económicas, buen gobierno y una prudente gestión de la deuda, además de la obtención de nuevo financiamiento en condiciones suficientemente concesionarias. El FMI proporciona asistencia técnica a este respecto (casi 17 años-persona de asistencia sobre el terreno relacionada con la Iniciativa para los PPME en el ejercicio 2003); véase el capítulo 6. Véase información detallada sobre las propias aportaciones financieras del FMI, así como las aportaciones bilaterales de 94 países, en el capítulo 8, “Financiamiento de la Iniciativa para los PPME y las subvenciones del SCLP”.

Más allá de la Iniciativa para los PPME, los funcionarios del FMI están elaborando un marco para evaluar la sostenibilidad de la deuda de los países de bajo ingreso, a fin de complementar los nuevos procedimientos aprobados recientemente para otros países miembros del FMI (véase el capítulo 2). En el proceso, la institución trabajará con el Banco Mundial y otros organismos interesados en el logro de un consenso sobre las formas en que deberían reflejarse las preocupaciones acerca de la sostenibilidad de la deuda en el diseño de las estrategias de financiamiento de estos países y en los programas respaldados por el FMI, incluidas las decisiones sobre los límites del endeudamiento y la idoneidad de distintas formas de financiamiento, como préstamos o donaciones.

Comercio y acceso al mercado

Un pilar esencial de la lucha contra la pobreza mundial serán los mayores esfuerzos por mejorar el acceso de las exportaciones de los países en desarrollo a los mercados y eliminar las subvenciones que distorsionan el comercio. Si bien las medidas aplicadas por los países industriales serán particularmente importantes en este sentido, los países en desarrollo también podrán beneficiarse de la reducción de sus propias barreras comerciales. La labor del FMI sobre temas comerciales incluye las deliberaciones del Directorio sobre un informe relativo a los avances logrados en la aplicación del programa de Doha (véase el recuadro 5.7); un examen del asesoramiento del FMI en materia de política comercial durante los meses venideros; una mayor atención a la supervisión del FMI en cuestiones de acceso al mercado que afectan a los países en desarrollo, y la inclusión de más cuestiones de política comercial en los DELP. Este último esfuerzo se enriquecerá mediante la celebración de reuniones de aprendizaje acerca del DELP en conjunción con el Banco Mundial, y a través del marco integrado para la asistencia técnica relacionada con el comercio en favor de los países menos adelantados.

Recuadro 5.5Aspectos sociales del financiamiento del FMI

En el cumplimiento de su cometido de fomentar la cooperación monetaria internacional, el crecimiento equilibrado del comercio mundial y la estabilidad cambiaria, el FMI contribuye al desarrollo económico y humano sostenible. El FMI es consciente de que el éxito de un programa macroeconómico depende de que éste incluya medidas de política orientadas directamente a luchar contra la pobreza y los problemas sociales. Las dos razones por las cuales se presta atención a las cuestiones de política social son: la aceptación de que la “identificación de los países con los programas” es necesaria para el éxito de los mismos y de que la buena salud y la educación contribuyen al crecimiento y la lucha contra la pobreza, a la vez que se benefician de éstas.

El FMI se ha comprometido a integrar los análisis del efecto en la pobreza y la situación social en los programas respaldados por el FMI en el marco del SCLP. Estos análisis tienen por objeto evaluar las repercusiones de las principales políticas económicas en el bienestar de los diferentes grupos sociales, en especial los más vulnerables y los pobres.

Si el análisis indica que una medida concreta (por ejemplo, la devaluación de la moneda) podría perjudicar a los pobres, se hace frente al impacto de la misma mediante la evaluación de las distintas opciones de política o el momento de aplicación de las políticas, el desarrollo de medidas compensatorias y el establecimiento de redes de protección social. Las redes de protección social incluidas en los programas respaldados por el FMI pueden revestir la forma de:

  • Subvenciones destinadas a ciertos grupos o compensaciones en efectivo.

  • Una mejor distribución de productos esenciales, como medicamentos.

  • Controles temporales de precios sobre algunos productos esenciales.

  • Indemnizaciones por despido y capacitación para empleados del sector público que hayan perdido su trabajo.

  • Empleo a través de programas de obras públicas.

En el ámbito de estas actividades, el FMI colabora estrechamente con otras instituciones, como los bancos regionales de desarrollo, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, la Organización Internacional del Trabajo, la Organización Mundial de la Salud, y en particular, como se mencionó anteriormente, con el Banco Mundial. Tomando como base la experiencia de estas instituciones, el FMI asesora a los países en lo que respecta a la forma en que los programas sociales y sectoriales destinados a la reducción de la pobreza pueden integrarse y financiarse a nivel interno y externo dentro de un marco macroeconómico conducente a un mayor crecimiento. En el desempeño de esta función, el FMI identifica gastos improductivos que deben reducirse para destinar un mayor volumen de recursos a la atención básica de salud y la educación primaria. También determina las esferas clave en las que es preciso mantener el gasto público o incluso incrementarlo. Mediante deliberaciones de política económica y asistencia técnica, el FMI contribuye a mejorar la transparencia en el proceso de toma de decisiones de los gobiernos y a acrecentar su capacidad para realizar un seguimiento del gasto orientado a la lucha contra la pobreza y de la situación social.

Recuadro 5.6Alivio de la deuda a favor de Ghana en el marco de la Iniciativa para los PPME

Los ciudadanos de Ghana pueden evaluar por sí mismos en qué medida su país se beneficia de la participación en la Iniciativa reforzada para los PPME porque las autoridades publican en paneles informativos algunos de los resultados de dicha participación (véase la fotografía en “Hitos”, pág. iii). A medida que se han puesto en marcha los proyectos de construcción financiados mediante alivio de la deuda en el marco de dicha Iniciativa, las autoridades han instalado paneles informativos donde se construye el proyecto, en los que se indica que el financiamiento proviene de dicha Iniciativa. Por lo tanto, los ghaneses pueden comprobar, en las etapas iniciales, que la asistencia comprometida por todos los acreedores del país en el marco de la Iniciativa para los PPME, que asciende a $2.200 millones, está dando resultados tangibles y no es puramente un asiento en las cuentas del gobierno, lo que intensifica la identificación del público con la estrategia nacional de reducción de la pobreza.

En febrero de 2002 Ghana alcanzó el punto de decisión en el marco de la Iniciativa para los PPME, lo que significa que el país ha establecido un historial positivo de aplicación de medidas de ajuste y reforma en el marco de los programas respaldados por el FMI y el Banco Mundial y ha sido habilitado oficialmente para recibir alivio en el marco de dicha iniciativa. Al alcanzar el punto de decisión, Ghana avanzó mucho en su camino hacia la última etapa del proceso que le permitirá obtener la totalidad de los recursos de alivio de la deuda en el marco de la Iniciativa para los PPME, a saber, el punto de culminación. En el punto de decisión, Ghana acordó adoptar y aplicar una estrategia de lucha contra la pobreza que se elaborará a través de un amplio proceso participativo. Según lo acordado, el Gobierno preparó una estrategia de lucha contra la pobreza que se publicó en febrero de 2003.

En el punto de decisión, Ghana también fue habilitada para recibir alivio provisional de la deuda, que tiene por objeto ofrecer respaldo al PPME que aplica medidas de reforma hasta que cumpla los requisitos para obtener la totalidad de los recursos de alivio de la deuda al alcanzar el punto de culminación de la Iniciativa para los PPME. Este alivio de la deuda provisional ya se ha puesto en práctica en las obras y lugares donde se desarrollan los proyectos y se han instalado paneles informativos en todo el país. En 2002, Ghana recibió asistencia provisional en el marco de la Iniciativa por un monto de $276 millones: $10 millones del FMI, $33 millones del Banco Mundial, $214 millones de los acreedores oficiales del Club de París y $19 millones de otros acreedores. Del total del alivio provisional, las autoridades han considerado $174 millones como asistencia que Ghana habría recibido en el marco de los mecanismos tradicionales de alivio de la deuda y, por lo tanto, han utilizado los recursos para fines generales. La quinta parte de los restantes $102 millones se destinará a reducir el saldo de la deuda interna, lo que permitirá utilizar específicamente el monto ligeramente superior a $80 millones para aumentar el nivel y la proporción del gasto en la lucha contra la pobreza.

Concretamente, las autoridades de Ghana han señalado que el gasto relacionado con la lucha contra la pobreza para el período 2001-03 se destinará primordialmente a la educación básica, y se asignarán fondos a la atención primaria de salud, la agricultura, el abastecimiento de agua y saneamiento en zonas rurales, la construcción de carreteras secundarias y el abastecimiento de electricidad a las poblaciones rurales.

EI FMI también está cooperando con la Organización Mundial del Comercio (OMC) a fin de encontrar formas de reforzar la compatibilidad de sus labores, y está dispuesto a contribuir a la elaboración de un temario en materia de comercio agrícola para África2. Los funcionarios del FMI también han presentado a la OMC su punto de vista analítico en los ámbitos de competencia de la institución con respecto a algunas propuestas relativas al tratamiento especial y diferencial.

Seguimiento de los avances en la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio

En su reunión de abril de 2003, el Comité para el Desarrollo, del FMI y el Banco Mundial, examinó un marco, preparado conjuntamente por los funcionarios de ambas instituciones, para el seguimiento, en las esferas comprendidas en el mandato institucional del Banco Mundial y del FMI, de las políticas y medidas necesarias que deberían aplicar los países industriales y en desarrollo para lograr los ODM y sus resultados conexos.

El enfoque propuesto evaluaría la idoneidad de las políticas, las instituciones y la gestión de gobierno en los países en desarrollo; las políticas macroeconómicas, comerciales y de ayuda de los países desarrollados, que son esenciales para fomentar la alianza mundial para el desarrollo contemplada en la octava meta de los ODM; la calidad y eficacia de la asistencia para el desarrollo, y la eficacia de las instituciones financieras internacionales para fomentar un entorno económico mundial sólido que respalde los esfuerzos de los países para cumplir sus objetivos de desarrollo. Este enfoque está diseñado para complementar y apoyar la labor de las Naciones Unidas y otros organismos en el seguimiento de los avances en la consecución de los ODM.

Recuadro 5.7Mayor acceso a los mercados para las exportaciones de los países en desarrollo

La ronda de negociaciones comerciales multilaterales que puso en marcha la Organización Mundial de Comercio (OMC) a finales de 2001 se denominó Programa de Desarrollo de Doha para destacar la importancia del papel de los países en desarrollo y de los objetivos de desarrollo en el sistema de comercio multilateral. Este papel dependerá, no obstante, de la reducción por parte de los países industriales de las barreras comerciales y las subvenciones que distorsionan el comercio, lo que mejorará el acceso de las exportaciones de los países en desarrollo a los mercados. Si bien el sistema de comercio es hoy mucho más liberal que hace 40 años, todavía discrimina contra los pobres, en parte porque trabajan en sectores como la agricultura, que se ven más afectados por los aranceles y las subvenciones de los países industriales.

En septiembre de 2002 los directores ejecutivos consideraron un informe conjunto del Banco Mundial y del FMI titulado “Market Access for Developing Country Exports-Selected Issues”. Los directores ejecutivos estuvieron de acuerdo en que los niveles de protección de los países de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) imponían un considerable costo tanto a los países de la Organización como a los países en desarrollo. El Directorio señaló que, con la eliminación de los aranceles y cuotas para el comercio de mercancías, el bienestar mundial podría aumentar, según estimaciones, entre $250.000 millones y $680.000 millones anuales—tanto en los países industriales como en los países en desarrollo—y que, en estos últimos, ese aumento superaba con creces los presupuestos anuales de asistencia.

En una conferencia de prensa celebrada en septiembre para presentar el informe, Nicholas Stern, Economista Jefe del Banco Mundial, resumió las conclusiones del informe mediante un claro ejemplo: una vaca europea recibe en promedio alrededor de $2,50 diarios en subvenciones, y en Japón, aproximadamente $7,50 al día. En cambio, el 75% de la población de África subsahariana vive con menos de $2 por día. Kenneth Rogoff, Consejero Económico y Director del Departamento de Estudios del FMI, fue igualmente crítico, refiriéndose a la “extraordinaria magnitud” del apoyo que los países ricos brindan a los agricultores.

En su comunicado de septiembre, el Comité Monetario y Financiero Internacional (CMFI) también respaldó la reducción de las barreras comerciales, al señalar que la sustancial liberalización del comercio contemplada en las negociaciones multilaterales de la Ronda de Doha es vital para el crecimiento mundial. El CMFI destacó la urgente necesidad de ampliar el acceso de los países en desarrollo a los mercados y de ir eliminando las subvenciones que distorsionen el comercio en los países desarrollados. También los países en desarrollo deben liberalizar en mayor medida su régimen comercial para maximizar el crecimiento y las oportunidades de desarrollo.

Durante las Reuniones Anuales de septiembre de 2002, el FMI y el Banco Mundial auspiciaron un seminario, para examinar la forma en que los países en desarrollo pueden servirse del comercio para promover su desarrollo y en que los países industriales pueden ayudarles a aprovechar las oportunidades que brinda el sistema de comercio mundial. Los participantes en el seminario, entre ellos, representantes del mundo académico, del Banco Mundial, de instituciones no gubernamentales, y de gobiernos de países industriales y en desarrollo, concluyeron que la reducción de las barreras comerciales debe realizarse de forma multilateral, en el marco de negociaciones recíprocas durante la Ronda de Doha, y que a pesar de las iniciativas concertadas a escala internacional, la liberalización será un proceso difícil y dilatado.

Tareas futuras

En el marco de la evaluación continua que realiza el FMI de la asistencia que brinda a los países, a principios del ejercicio 2004 el Directorio tendrá la oportunidad de considerar las modalidades de la participación del FMI en los países de bajo ingreso. Un aspecto será la función del FMI a mediano plazo en estos países y la ayuda a los países miembros (especialmente los países de bajo ingreso) para hacer frente a las perturbaciones. También examinará la mejor forma de equilibrar, en la asistencia que presta el FMI a estos países, el compromiso de la institución de apoyar el proceso de los DELP y el logro de los ODM, con la necesidad de preservar la concentración y la eficacia del FMI, así como las inquietudes subrayadas por la Oficina de Evaluación Independiente en cuanto a las repercusiones de la prolongada relación financiera del FMI con los países miembros. Entre las principales cuestiones figuran el marco cronológico apropiado para la participación del FMI; las consecuencias de la vinculación de muchas formas de asistencia de los donantes con la existencia de un acuerdo con el FMI, y las modalidades para el envío de señales del FMI a los donantes con respecto a sus opiniones sobre las políticas económicas de los países, en los casos en que pudiese haber poca necesidad de utilizar los recursos del FMI.

La Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo se celebró en Monterrey, México, en marzo de 2002. La Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible se celebró en Johannesburgo, Sudáfrica, a finales de agosto de 2002.

Entre los temas propuestos por el Presidente de Francia, Jacques Chirac (también Presidente del G–8), en la 22a Conferencia de Jefes de Estado de África y Francia, celebrada el 21 de febrero de 2003, para la elaboración de este temario, cabe señalar los siguientes temas: armonizar los regímenes comerciales preferenciales para los países de África subsahariana; velar por que las políticas de apoyo a las exportaciones agrícolas de la OCDE no afecten a la producción local, y reducir la vulnerabilidad de los productores más pobres ante la inestabilidad de los precios de los productos básicos. Se ha solicitado al FMI que participe en el grupo de trabajo del G–8 sobre este tema.

    Other Resources Citing This Publication