Informe Anual 1998
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Apéndice VI: Comunicados de prensa del Comité Provisional y del Comité para el Desarrollo

Author(s):
International Monetary Fund
Published Date:
October 1998
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Comité Provisional de la Junta de Gobernadores sobre el Sistema Monetario Internacional

Comunicados de Prensa

Cuadragésima novena reunión, Hong Kong, China, 21 de septiembre de 1997

1. El Comité Provisional celebró su 49a reunión en Hong Kong, China, el 21 de septiembre de 1997, bajo la presidencia del Sr. Philippe Maystadt, Viceprimer Ministro y Ministro de Hacienda y Comercio Exterior de Bélgica.

2. El Comité expresó su satisfacción por las perspectivas en general favorables de una continua expansión del producto mundial y del comercio. No obstante, algunos países concretos se ven confrontados con riesgos que podrían afectar también la economía mundial si no se encaran resueltamente.

  • En el conjunto de las economías avanzadas, las proyecciones indican que se mantendrá la actual trayectoria de crecimiento en un entorno de baja inflación. Sin embargo, el mantenimiento de un esfuerzo sostenido de saneamiento fiscal sigue siendo un desafío para muchos países y exigirá la adopción de medidas enérgicas en el corto y el mediano plazo. Los tipos de cambio entre las principales monedas deberán reflejar las variables económicas fundamentales teniendo en cuenta la importancia de evitar fuertes desequilibrios externos. En los países que han alcanzado altos niveles de utilización de los recursos, incluido Estados Unidos, la política monetaria deberá ser dirigida a evitar el resurgimiento de la inflación. En Europa continental, la política monetaria debe seguir siendo compatible con una expansión sostenida de la demanda interna. En Japón el desafío es alcanzar el objetivo de un crecimiento inducido por la demanda interna, mediante una política monetaria propicia a tal efecto, llevando adelante al mismo tiempo, con decisión, el programa de reforma estructural e intensificando la consolidación de la situación fiscal en el mediano plazo. Los altos niveles de desempleo estructural de varios países europeos indican que es urgente adoptar medidas más enérgicas para aumentar la eficiencia y la adaptabilidad de los mercados de trabajo y de bienes, y reformar los sistemas tributarios, las prestaciones sociales y otros programas de subsidios de esta naturaleza.

  • Los resultados y las perspectivas de crecimiento del conjunto de los países en desarrollo se han afianzado en los últimos años. Sin embargo, en muchos casos deberán lograrse mejoras adicionales para reducir significativamente la incidencia de la pobreza. Ello pone de relieve la necesidad de mantener la disciplina macroeconómica y acelerar las reformas estructurales, incluida la “segunda generación” de reformas encaminadas a fortalecer la administración pública y la gestión del sector financiero, desarrollar el capital humano, promover la infraestructura básica, y fomentar un entorno propicio y transparente para la inversión privada.

  • En algunas economías con mercados emergentes, los pronunciados desequilibrios del sector externo y la fragilidad del sistema bancario han incidido negativamente en la confianza de los inversionistas y han exacerbado los riesgos derivados de la inestabilidad de los movimientos de capital.

  • En los países en transición, se ha reanudado el crecimiento gracias al progreso alcanzado —en la mayoría de los casos—en materia de estabilización macroeconómica y reforma estructural. La consolidación del crecimiento depende de que se aceleren las reformas jurídicas, institucionales y de otra índole para alentar la inversión y la actividad económica privada. A fin de salvaguardar y afianzar los avances obtenidos hasta ahora, en la mayoría de los casos será necesario reducir más la inflación mediante la adopción de medidas de disciplina macroeconómica.

3. El Comité celebró los satisfactorios avances logrados en lo relativo a la Unión Económica y Monetaria (UEM) de Europa que contribuyen a la estabilidad del sistema monetario internacional. La convergencia económica que se ha logrado en Europa y la firme decisión de poner en marcha la UEM en la fecha programada constituyen una firme base para una transición sin tropiezos hacia el euro, el 1 de enero de 1999. La mejor forma de garantizar una UEM sólida y estable es que los participantes demuestren no sólo su compromiso de respetar las normas presupuestarias del Pacto de Estabilidad y Crecimiento sino también su resolución para atacar las causas fundamentales del alto desempleo en Europa.

4. El Comité reafirmó que la globalización representa una contribución fundamental al crecimiento económico a escala mundial. La adhesión por parte de todos los países miembros a los principios enunciados en la declaración del Comité sobre la “Alianza para el crecimiento sostenible de la economía mundial” es esencial para lograr que todos se beneficien de la mundialización. El Comité expresó su satisfacción ante la reciente adopción, por parte del FMI, de las pautas relativas a la gestión de gobierno así como ante los esfuerzos que se llevan a cabo para consolidar los sistemas financieros, sobre todo el establecimiento de los “principios fundamentales” de una supervisión bancaria eficaz formulados por el Comité de Basilea en colaboración con los organismos de supervisión en unas cuantas economías con mercados emergentes.

5. El Comité observó que las recientes conmociones en los mercados financieros de Asia han puesto de manifiesto, una vez más, la importancia de que las autoridades de todos los países aseguren la coherencia interna de la política macroeconómica, fortalezcan los sistemas financieros y eviten acumular abultados déficit externos y recurrir excesivamente a empréstitos externos a corto plazo. Si bien se prevé que las repercusiones que tendrán las turbulencias registradas recientemente en los mercados financieros sobre algunos de los países afectados se traducirán en una desaceleración del crecimiento en el corto plazo, las variables económicas básicas de estos países siguen siendo sólidas y sus perspectivas a más largo plazo son favorables, con tal que se lleven adelante las medidas de ajuste necesarias. El Comité observó, asimismo, que la reciente experiencia de Asia ha demostrado que el aumento de los flujos de capital puede exigir que los sistemas cambianos se adapten a las circunstancias cambiantes. Sea cual sea el régimen cambiario que aplique un país, sigue siendo esencial mantener políticas macroeconómicas y estructurales compatibles con dicho régimen.

6. El Comité encomió al FMI por la rapidez y eficacia con que actuó frente a los acontecimientos de Asia, observó con satisfacción el apoyo prestado por la región e invitó al Directorio Ejecutivo a analizar qué enseñanzas adicionales podrían derivarse para la labor del FMI y a presentar sus conclusiones en la próxima reunión del Comité. En este contexto, el Comité reconoció que los recientes acontecimientos han suscitado una serie de cuestiones analíticas, entre otras, la prevención de las crisis y de los efectos de contagio. El Comité recalcó la importancia que tienen la apertura y la rendición de cuentas en la elaboración de las políticas económicas, así como la transparencia, para lograr la credibilidad de las políticas y el fortalecimiento de la confianza en un entorno de globalización. Sería muy conveniente que el FMI trabajara en esta esfera, incluso que se considerara la posibilidad de preparar un código sobre buenas prácticas. A fin de mejorar el funcionamiento de los mercados también se requiere información económica completa, puntual y exacta. El Comité expresó su satisfacción por las Normas Especiales para la Divulgación de Datos establecidas por el FMI y la práctica recientemente adoptada de divulgar, con carácter voluntario, notas de información a la prensa sobre las conclusiones de la supervisión que ejerce el FMI con respecto a los países miembros, que han supuesto una importante contribución en aras de la transparencia. El Comité espera con interés el afianzamiento de las Normas Especiales para la Divulgación de Datos, establecidas por el FMI.

7. El Comité reiteró su opinión de que un sistema abierto y liberal para los movimientos de capital, respaldado por sólidas medidas macroeconómicas y sistemas financieros fuertes, aumenta el bienestar económico y la prosperidad en la economía mundial. El Comité adoptó la posición enunciada sobre “La liberalización de los movimientos de capital en el marco de una enmienda del Convenio Constitutivo” y considera que una enmienda del Convenio Constitutivo del FMI será el medio más eficaz para fomentar una ordenada liberalización de los movimientos de capital, consecuente con el papel del FMI en el sistema monetario internacional. El Comité pidió al Directorio Ejecutivo que asigne alta prioridad a la conclusión de su labor en este campo y que presente a la Junta de Gobernadores un informe y una propuesta de enmienda.

8. El Comité expresó su satisfacción ante el acuerdo alcanzado por el Directorio Ejecutivo en lo que respecta a la magnitud del aumento de cuotas conforme a la undécima revisión general y al método para distribuir el aumento total. El Comité acordó que:

  • El total actual de cuotas en el FMI se incremente en el 45%.

  • El 75% del aumento total se distribuya en proporción a las cuotas actuales.

  • El 15% del aumento total se distribuya en proporción a las cuotas calculadas relativas de los países miembros (sobre la base de los datos de 1994), de modo que se refleje mejor la posición económica relativa de los países miembros.

  • El 10% restante del aumento total se distribuya entre los países miembros cuya cuota actual no refleje adecuadamente su posición relativa en la economía mundial (según indique la medida en que su cuota calculada relativa exceda de su cuota actual relativa) y, de este 10%, se distribuya el 1% del aumento total entre los cinco países miembros cuya cuota actual diste más de la que correspondería a su posición económica relativa y que estén en condiciones de contribuir a la liquidez del FMI en el mediano plazo.

El Comité solicitó al Directorio Ejecutivo que presente a la aprobación de la Junta de Gobernadores, antes del final del año, un proyecto de resolución a fin de hacer efectivos los aumentos de cuota acordados. El Comité reiteró su opinión de que el Directorio revise las fórmulas utilizadas para calcular las cuotas tan pronto como finalice la undécima revisión general.

9. El Comité expresó su satisfacción por el acuerdo alcanzado en el Directorio Ejecutivo con respecto a una enmienda del Convenio Constitutivo para proporcionar a todos los países miembros una parte equitativa de las asignaciones acumulativas de DEG a través de una asignación especial de DEG, de carácter excepcional, por un monto de DEG 21.400 millones, que duplicaría la cantidad de DEG ya asignados. En consecuencia, el Comité recomienda que la Junta de Gobernadores adopte el proyecto de resolución.

10. El Comité expresó su satisfacción por los avances recientes en la puesta en marcha de la Iniciativa para la reducción de la deuda de los países pobres muy endeudados (PPME), incluidas las decisiones tomadas en principio por los Directorios Ejecutivos del FMI y del Banco Mundial de proporcionar asistencia a Uganda, Bolivia y Burkina Faso, y las discusiones preliminares relativas a Côte d’Ivoire, Guyana y Mozambique. El Comité alentó a los países que podrían estar habilitados en el marco de la Iniciativa a que adopten sin demora las medidas necesarias de ajuste para beneficiarse de esa asistencia especial.

11. El Comité expresó su satisfacción por los continuos esfuerzos orientados a facilitar la obtención de los recursos necesarios para completar el financiamiento de las iniciativas relativas al SRAE y a los PPME. Asimismo indicó que, teniendo en cuenta los compromisos bilaterales ya obtenidos o en perspectiva y la necesidad de seguir comprometiendo recursos en el marco de la Iniciativa para la reducción de la deuda de los PPME, tendrían que considerarse pronto medidas complementarías a fin de obtener oportunamente el financiamiento para esas iniciativas.

El Comité volverá a reunirse en la ciudad de Washington el 16 de abril de 1998.

Declaración del Comité Provisional sobre la liberalización de los movimientos de capital en el marco de una enmienda del Convenio Constitutivo

1. Ha llegado el momento de agregar un nuevo capítulo al acuerdo de Bretton Woods. Los flujos de capital privado han adquirido una importancia mucho mayor para el sistema monetario internacional, y la creciente apertura y liberalización del sistema han producido grandes beneficios para la economía mundial. Al facilitar la canalización del ahorro hacia los usos más productivos, los movimientos de capital aumentan la inversión, el crecimiento y la prosperidad. Si la liberalización de los flujos de capital se lleva a cabo en forma ordenada y con el respaldo de medidas de política adecuadas en el ámbito nacional y de un sólido sistema multilateral de supervisión y apoyo financiero, dicha liberalización es esencial para la eficiencia de un sistema monetario internacional en esta era de globalización. El FMI se encuentra en una situación privilegiada para colaborar en este proceso por el papel central que desempeña en el sistema monetario internacional y por el hecho de que casi todos los países del mundo son miembros de la institución. El Comité considera que, con respecto a las nuevas atribuciones que se proponen para el FMI, hay tanta audacia en su concepción como cautela en su adopción.

2. Los flujos internacionales de capital son sumamente sensibles, entre otras cosas, a la estabilidad del sistema monetario internacional, a la calidad de la política macroeconómica y a la solidez de los sistemas financieros nacionales. Las perturbaciones que han afectado recientemente a los mercados financieros ponen de manifiesto una vez más la importancia de respaldar la liberalización con una amplia gama de medidas estructurales, especialmente en el sector monetario y financiero y en el marco de una acertada combinación de políticas macroeconómicas y cambiarías. Deberá hacerse especial hincapié en crear un clima propicio a la utilización eficiente del capital, y en establecer sistemas financieros sólidos que permitan hacer frente a las fluctuaciones de los flujos de capital. Este enfoque gradual, aunque amplio, permitirá adecuar la liberalización de la cuenta de capital a las circunstancias de cada país, lo que redundará en mayores posibilidades de éxito, no sólo para cada país a título individual, sino también para el sistema monetario internacional.

3. Todo esto debería contribuir al establecimiento de un sistema multilateral, no discriminatorio, que promueva la liberalización de los movimientos de capital. El Fondo se encargará de colaborar en la instrumentación de un sistema de esta índole y está dispuesto a respaldar los esfuerzos de los países miembros en este sentido. También desempeña una función clave en la adopción de políticas que permitan realizar la liberalización en una secuencia adecuada y reduzcan la probabilidad de que se desencadenen crisis financieras y de balanza de pagos.

4. Habida cuenta de lo anterior, el Comité invita al Directorio Ejecutivo a concluir su labor en relación con un proyecto de enmienda del Convenio Constitutivo, que haría de la liberalización de los movimientos de capital uno de los fines del Fondo, y ampliaría en la medida de lo necesario su correspondiente jurisdicción estableciendo obligaciones claramente definidas y aplicadas de modo uniforme. El éxito de esta trascendente empresa dependerá de la adopción de salvaguardias y mecanismos transitorios. Deberán adoptarse normas de aprobación flexibles. Tanto en la preparación de la enmienda del Convenio como en su adopción, se respetarán las obligaciones que imponen otros acuerdos internacionales a los países miembros. El Comité espera que el FMI y otras instituciones colaboren estrechamente en esta labor.

5. Con una cabal liberalización y un mayor acceso a los mercados de capital, se debería reducir la frecuencia con que se utilizan los recursos del Fondo y otros tipos de financiamiento de carácter excepcional. No obstante, el Comité reconoce que, en determinadas circunstancias, podría necesitarse un gran volumen de financiamiento del Fondo y de otras fuentes. El Fondo seguirá desempeñando una función decisiva para movilizar apoyo financiero a los programas de ajuste de los países miembros. En ese contexto, la institución mantendrá su crucial función catalizadora y, al mismo tiempo, reducirá al mínimo el riesgo moral.

6. Dado que es importante avanzar con decisión para que se materialice este nuevo régimen mundial de liberalización de los movimientos de capital, el Comité manifiesta su satisfacción por el amplio consenso al que han llegado los países miembros en relación con estas directrices básicas, e invita al Directorio Ejecutivo a concluir con carácter prioritario la enmienda del Convenio Constitutivo del Fondo.

Anexo: Asistentes a la reunión del Comité Provisional celebrada el día 21 de septiembre de 1997

Presidente del Comité

Philippe Maystadt, Viceprimer Ministro y Ministro de Hacienda y Comercio Exterior de Bélgica

Director Gerente del FMI

Michel Camdessus

Miembros o suplentes

Ahmad Mohd Don, Gobernador del Banco Negara de Malasia

Ibrahim A. Al-Assaf, Ministro de Hacienda y Economía Nacional de Arabia Saudita

Erik Ásbrink, Ministro de Hacienda de Suecia

Gordon Brown, Ministro de Hacienda del Reino Unido

P. Chidambaram, Ministro de Hacienda de India

Carlo Azeglio Ciampi, Ministro del Tesoro de Italia

Peter Costello, Tesorero de Australia

Dai Xianglong, Gobernador del Banco Popular de China

Rodrigo de Rato Figaredo, Vicepresidente Segundo y Ministro de Economía y Hacienda de España

Marcel Doupamby Matoka, Ministro de Hacienda, Economía, Presupuesto y Financiamiento de Capital de Gabón

Sergei Dubinin, Presidente del Banco Central de la Federación de Rusia

Roque B. Fernández, Ministro de Economía y Obras y Servicios Públicos de la República Argentina

Abdelouahab Keramane, Gobernador del Banco de Argelia

Sultán Bin Nasser Al-Suwaidi, Gobernador del Banco Central de los Emiratos Árabes Unidos (En representación de Mohammed K. Khirbash, Ministro de Estado de Hacienda e Industria de los Emiratos Árabes Unidos)

Pedro Sampaio Malan, Ministro de Hacienda de Brasil

Justin C. Malewezi, Vicepresidente y Ministro de Hacienda de Malawi

Gordon Thiessen, Gobernador, Banco de Canadá (sesión matutina) y James A. Judd, Viceministro Adjunto, Finanzas y Comercio Internacional del Ministerio de Hacienda de Canadá (sesión de la tarde) (En representación de Paul Martin, Ministro de Hacienda de Canadá)

Jean-Claude Juncker, Primer Ministro y Ministro de Hacienda de Luxemburgo (sesión matutina) y Wolfgang Ruttenstorfer, Secretario de Estado, Ministerio de Hacienda de Austria (sesión de la tarde) (En representación de Philippe Maystadt, Viceprimer Ministro de Hacienda y Comercio Exterior de Bélgica)

Hiroshi Mitsuzuka, Ministro de Hacienda de Japón

Robert E. Rubin, Secretario del Tesoro de Estados Unidos

Dominique Strauss-Kahn, Ministro de Economía, Hacienda e Industria de Francia

Kaspar Villiger, Ministro de Hacienda de Suiza

Theo Waigel, Ministro Federal de Hacienda de Alemania

Gerrit Zalm, Ministro de Hacienda de los Países Bajos

Observadores

Yilmar Akyuz, Jefe, Subdivisión de Políticas Macroeconómicas y de Desarrollo de la UNCTAD

Andrew D. Crockett, Gerente General del BPI

Yves-Thibault de Silguy, Comisario encargado de los asuntos económicos, financieros y monetarios de la CE

Dris Jettou, Presidente del Comité para el Desarrollo

Donald J. Johnston, Secretario General de la OCDE

Rilwanu Lukman, Secretario General de la OPEP

Rubens Ricupero, Naciones Unidas

Jesús Seade, Director General Adjunto de la OMC

James D. Wolfensohn, Presidente del Banco Mundial

Quincuagésima reunión, Washington, 16 de abril de 1998

1. El Comité Provisional celebró su 50a reunión en Washington, el 16 de abril de 1998, bajo la presidencia del Sr. Philippe Maystadt, Viceprimer Ministro y Ministro de Hacienda y Comercio Exterior de Bélgica.

Perspectivas de la economía mundial, incluidos las causas y los efectos de la crisis de Asia

2. El Comité convino en que, si bien los países situados en el epicentro de la crisis se verán en gran medida afectados por las recientes perturbaciones financieras en Asia, las perspectivas de crecimiento de la economía mundial pueden considerarse prudentemente optimistas. Esta evaluación refleja la expectativa de que la mayoría de los países industriales sigan registrando sólidos resultados económicos, la continuación de medidas correctivas en los países de mercados emergentes, las cuales contribuyeron a evitar una crisis de mayores dimensiones, y el progreso logrado por muchos de los países en desarrollo y los países en transición en el mejoramiento de los parámetros fundamentales a mediano plazo de sus economías.

A pesar de estos aspectos positivos, cabe el riesgo de que la evolución sea más desfavorable de lo previsto, y por ello será necesario actuar con decisión en varias esferas para respaldar un crecimiento económico no inflacionario a escala mundial.

  • En los países situados en el epicentro de la crisis, es esencial poner en práctica con determinación los programas de política económica convenidos, a fin de restablecer la confianza y un crecimiento sostenible. Esto incluye el mantenimiento de políticas monetarias suficientemente firmes que respalden la recuperación de los tipos de cambio, la disciplina fiscal y la puesta en práctica sin demora de reformas estructurales, especialmente en el sector financiero, que son esenciales para mejorar las perspectivas a mediano plazo. Igualmente importante es que todos los países mantengan la apertura de sus mercados.

  • En Japón se requieren medidas de carácter fiscal y estructural, incluidas reformas integrales del marco de regulación y del sector financiero, que permitan una pronta y duradera reactivación. El Comité manifestó su satisfacción por el plan de política económica recientemente anunciado y por las medidas adoptadas previamente para fortalecer el sistema financiero. Será importante ahora que se pongan en práctica cuanto antes medidas fiscales eficaces y reformas estructurales apropiadas. Es importante actuar con decisión y rapidez en el sector financiero para restablecer la confianza del público. Todo respaldo al sistema bancario debe ir acompañado de medidas pertinentes de cierre o consolidación y formar parte de un marco coherente de política económica a mediano plazo. Este tipo de medidas resultan particularmente cruciales en la coyuntura actual, habida cuenta de la importancia de la economía japonesa a nivel regional y mundial.

  • En los países industriales que están operando a un nivel cercano a la plena capacidad, incluidos Estados Unidos y el Reino Unido, las autoridades deben mantenerse atentas, como siempre, a los riesgos de inflación. En Estados Unidos, los superávit fiscales que se prevén probablemente contribuirán a corregir el problema planteado por el bajo nivel de la tasa de ahorro nacional.

  • En lo que respecta a Europa continental, el Comité expresó su satisfacción ante la convergencia económica de los países que aspiran a participar desde el inicio en la UEM, y espera con gran interés las decisiones históricas que pronto se adoptarán. Es conveniente avanzar aún más en materia de ajuste fiscal en varios países, sobre todo a fin de crear el margen de flexibilidad necesario para la conducción de las políticas en el marco del Pacto de Estabilidad y Crecimiento; también sigue siendo particularmente necesario progresar en la implementación de reformas estructurales, sobre todo en los mercados de trabajo, para reducir el desempleo y contribuir en este sentido al éxito de la UEM. Asimismo, para lograr un crecimiento mundial equilibrado, será importante que el crecimiento en Europa continental sea impulsado cada vez más por la demanda interna. El Comité solicitó al Directorio Ejecutivo que continúe examinando las repercusiones de la UEM en las operaciones del FMI y en la supervisión que ejerce la institución, y que informe sobre sus conclusiones antes de la próxima reunión del Comité.

  • En los países en desarrollo, la atención debe seguir centrándose en políticas macroeconómicas apropiadas, la apertura de los mercados y las reformas estructurales, especialmente fomentando sectores financieros orientados al mercado, bien administrados y supervisados. Si bien las economías de mercados emergentes que no se encuentran en el epicentro de la crisis generalmente han capeado el temporal, hasta ahora, no está de más que, por motivos de prudencia, sigan reforzando sus políticas, sobre todo conteniendo los desequilibrios externos, evitando el recalentamiento, fortaleciendo el sistema financiero y mejorando la divulgación de datos. En África, es necesario adoptar firmes medidas de ajuste estructural y seguir contando con el respaldo de la comunidad internacional para mantener el progreso logrado por varios países en el mejoramiento de sus niveles de vida. Aunque el fuerte descenso registrado recientemente por los precios del petróleo y otros productos básicos beneficiará a algunos países en desarrollo, en varios otros planteará considerables problemas y podría afectar transitoriamente al crecimiento y la inversión y desacelerar el avance en la reducción de la pobreza, sobre todo en algunos países de África.

  • En cuanto a los países en transición, el logro de tasas de crecimiento positivas y una reducción de la inflación en 1997 representa un paso importante. Sin embargo, muchos países aún deben reducir el déficit fiscal fortaleciendo la recaudación de ingresos y potenciando la eficiencia de los sistemas de bienestar y seguridad social y de los servicios estatales en general.

Fortalecimiento de la estructura del sistema monetario internacional: Prevención, gestión y resolución de crisis

3. El Comité examinó las enseñanzas que se derivan de la crisis de Asia y las medidas que se requieren para reforzar la estructura del sistema monetario internacional. Este fortalecimiento es necesario, especialmente en vista de la globalización de la economía, que ha reportado claros beneficios pero, al mismo tiempo, ha planteado desafíos. Esto ha puesto de relieve la importancia que revisten las políticas macroeconómicas apropiadas y los sistemas financieros sólidos para reducir la vulnerabilidad frente a cambios de actitud de los mercados y los efectos de contagio generados por deficiencias en las políticas de otros países. El Comité consideró que la labor encaminada a facilitar la prevención de crisis financieras, y a resolverlas cuando ocurran, debe centrarse en los siguientes elementos básicos:

a. Sistemas financieros nacionales e internacionales más sólidos

  • Políticas macroeconómicas sólidas y estables son elementos esenciales para la estabilidad financiera.

  • También deben adoptarse medidas para fortalecer los sistemas financieros nacionales, estableciendo marcos de supervisión y reglamentación acordes con prácticas de aceptación internacional y con normas más estrictas para las entidades financieras bancarias y no bancarias. Ya se está trabajando en esta materia en diversos foros y, al respecto, cabe destacar los principios básicos enunciados por el Comité de Basilea para reforzar la supervisión y la reglamentación de bancos. El Comité señaló que debe impulsarse aún más esa labor en los foros pertinentes, para hacerla extensiva a otras materias importantes, entre las que podrían incluirse la contabilidad, auditoría, divulgación de información, valoración de activos, quiebra y gestión de empresas. El Comité pidió al FMI que colabore con otras instituciones y organizaciones interesadas que tienen a su cargo la formulación de normas y directrices en estos campos y que, en el contexto de sus actividades de supervisión, el FMI considere cuál sería la mejor forma en que puede contribuir a la difusión de estas normas entre los países miembros e instar a éstos a adoptarlas. El Comité manifiesta su satisfacción por las iniciativas en curso para facilitar el intercambio de información y una mayor coordinación entre supervisores de instituciones financieras, contribuyendo de esta manera a reforzar los sistemas financieros nacionales.

b. Refuerzo de la supervisión y las recomendaciones del FMI

  • El Comité convino en que el FMI debe intensificar la supervisión de cuestiones del sector financiero y de los flujos de capital, prestar especial atención a la interdependencia de las políticas económicas y a los riesgos de contagio y mantenerse plenamente informado de los puntos de vista y las perspectivas de los mercados.

  • El Comité señaló que en la supervisión reforzada que ejerce el FMI se debe prestar atención a los riesgos que plantea la posibilidad de un cambio repentino de orientación de los flujos de capital, sobre todo de los flujos de corto plazo. Solicitó al Directorio Ejecutivo que estudie las formas de mejorar el seguimiento de los flujos de capital.

  • El Comité alentó al FMI y al Banco Mundial a intensificar sus esfuerzos para encontrar el medio más eficaz de brindar a los países miembros el mejor asesoramiento posible —por ejemplo, mediante nuevos mecanismos para colaborar entre sí y aprovechar los conocimientos técnicos pertinentes de otras instituciones—a fin de fortalecer el sector financiero.

  • El Comité subrayó la necesidad de comunicar eficazmente los puntos de vista del FMI a los países miembros y de procurar que se tengan en cuenta en las deliberaciones de los países en materia de política económica. En este contexto, solicitó al Directorio Ejecutivo que desarrolle un mecanismo de “respuesta graduada”, en virtud del cual se hagan advertencias cada vez más enérgicas a los países que se considere que se han apartado significativamente de la trayectoria que deben seguir en sus políticas.

c. Mayor disponibilidad y transparencia de los datos económicos y de la información sobre política económica

  • Señalando que la eficacia de la supervisión depende crucialmente de la puntualidad y exactitud de la información disponible, el Comité subrayó la obligación que tienen los países miembros de comunicar al FMI datos puntuales y exactos. Si deficiencias persistentes en la comunicación al FMI de la información pertinente dificultan el ejercicio de la supervisión, debe aplazarse la conclusión de las consultas del Artículo IV.

  • El Comité celebró el progreso logrado en la puesta en práctica de las iniciativas generales y especiales para la divulgación de datos. Pidió al FMI que agilice las actividades encaminadas a ampliar y reforzar las Normas Especiales para la Divulgación de Datos (NEDD), para hacer extensiva su aplicación a otros datos financieros, incluidas las reservas netas (pasivos relacionados con reservas, transacciones y posiciones del banco central en instrumentos derivados), la deuda, especialmente la deuda a corto plazo, y los indicadores de estabilidad del sector financiero. El Comité reconoció la importancia de alentar a un mayor número de países miembros a acogerse a las NEDD y de respaldar los esfuerzos de los países miembros para mejorar los procedimientos de compilación y divulgación de datos con la asistencia técnica del FMI y de otros organismos. También destacó la importancia de que, al final del período de transición, en diciembre de 1998, los países suscriptores estén en condiciones de cumplir plenamente las normas. Debe considerarse la forma de lograr que dichas normas sean más útiles y accesibles para el público y los agentes del mercado y de publicar información con respecto a su cumplimiento.

  • Solicitó, además, que el FMI persevere en sus esfuerzos para lograr una mayor difusión de información sobre sus recomendaciones de política económica y alentó a los países miembros a dar mayor transparencia a sus políticas.

  • El Comité alentó a un mayor número de países a autorizar la publicación de notas de información a la prensa sobre las conclusiones de las consultas del Artículo IV y consideró que el examen de este tema que se realizará próximamente constituirá una buena oportunidad para evaluar la experiencia recogida en esta materia.

d. Función crucial del FMI en el control de crisis

  • El Comité aplaudió la oportuna reacción de la comunidad internacional, incluido el FMI, ante la crisis. Celebró la creación del servicio de complementación de reservas y el recurso a los procedimientos de emergencia por parte del FMI para acudir rápidamente en apoyo de los países en crisis.

  • El FMI debe seguir desempeñando una función central para ayudar a los países miembros que necesitan un gran volumen de financiamiento, debido sobre todo al respaldo que brinda la institución, a través de la condicionalidad, a la adopción de las reformas necesarias. No cabe esperar que la institución pueda financiar cualquier déficit de balanza de pagos, independientemente de su magnitud. Su función es esencial para catalizar otras fuentes de financiamiento y, en caso necesario, coordinar el respaldo proveniente de otras fuentes.

  • El Comité tomó nota del considerable deterioro de la liquidez del FMI y destacó la necesidad de que la institución cuente con recursos suficientes. Instó a poner en práctica sin demora el aumento de cuotas aprobado por la Junta de Gobernadores en enero de 1998 y los Nuevos Acuerdos para la Obtención de Préstamos.

e. Procedimientos más eficaces para lograr la participación del sector privado en la prevención o resolución de las crisis financieras

  • El Comité observó que, si bien muchos en el sector privado han sufrido grandes pérdidas en las crisis recientes, es importante que todos los acreedores, incluidos los tenedores de créditos a corto plazo, asuman más plenamente las consecuencia de sus actos.

  • Observó que, en primera instancia, las medidas encaminadas a desalentar el recurso excesivo al financiamiento a corto plazo y a fortalecer la capacidad de los países para resistir cambios bruscos de actitud del mercado son esenciales como elementos de prevención.

  • El Comité convino en que, cuando las situaciones de crisis lo justifiquen, es necesario encontrar la forma de asegurar la participación de acreedores privados en una etapa temprana, a fin de lograr una distribución equitativa de la carga con el sector oficial y de limitar el riesgo moral. Si bien señalaron las difíciles cuestiones que ello implica, el Comité pidió al Directorio Ejecutivo que intensifique su examen de posibles medidas conducentes a intensificar la participación del sector privado.

  • También deben desplegarse esfuerzos para incentivar en mayor medida a los acreedores e inversionistas a hacer un mejor uso de la información para analizar debidamente los riesgos y evitar el asumir un riesgo excesivo.

  • El Comité propuso que se podrían considerar diversos mecanismos para alcanzar este objetivo:

    • Intensificar los contactos con acreedores para explicar los acuerdos de financiamiento del FMI y catalizar financiamiento del sector privado.

    • Estudiar con más detalle la posibilidad de incluir disposiciones en los contratos de bonos para que los tenedores de estos bonos estén representados, en caso de incumplimiento, en las negociaciones encaminadas a reestructurar dichos contratos.

    • Ampliar, con las debidas salvaguardias, la aplicación de la política del FMI en lo que respecta a conceder financiamiento a países miembros que se encuentren con atrasos en el pago de sus deudas frente a algunos acreedores privados.

    • Alentar la adopción de sistemas de quiebra eficaces en el funcionamiento de los mercados de capital nacionales e internacionales.

    • Recomendar a los países miembros que actúen con cautela al otorgar garantías oficiales, a fin de evitar que un problema de deuda privada se convierta en un problema de deuda soberana.

El Comité solicitó al Directorio Ejecutivo que informe sobre todos los aspectos de su labor sobre estos temas en la próxima reunión del Comité.

Liberalización de los movimientos de capital en el marco de una enmienda del Convenio Constitutivo

4. La crisis financiera de Asia ha hecho que se preste más atención a la función que desempeñan los flujos de capital en el desarrollo económico. Los efectos de la crisis no han anulado la contribución positiva que aportaron los flujos de capital al progreso económico de los países asiáticos antes de la eclosión de la crisis. Más bien, ésta ha subrayado la importancia de liberalizar los movimientos de capital en forma ordenada y en la secuencia apropiada, la necesidad de adoptar una política macroeconómica y cambiaría adecuada y la importancia crucial de contar con un sector financiero sólido y con sistemas eficaces de supervisión y reglamentación prudencial. El Comité reiteró su opinión, expresada en el comunicado de Hong Kong de septiembre pasado, en el sentido de que es hora de agregar un nuevo capítulo a los acuerdos de Bretton Woods haciendo de la liberalización de los movimientos de capital uno de los fines del FMI y ampliando, en la medida de lo necesario, la jurisdicción de la institución para alcanzar ese fin. El Comité destacó el progreso logrado hasta la fecha y el acuerdo provisional a que llegó el Directorio Ejecutivo sobre la parte de la enmienda relacionada con los fines del FMI. Solicitó al Directorio Ejecutivo que prosiga con determinación su labor relativa a otros aspectos, incluidas cuestiones de política, a fin de presentar lo antes posible un proyecto apropiado de enmienda del Convenio Constitutivo para su consideración por el Comité.

Código de buenas prácticas sobre transparencia fiscal: Declaración de principios

5. El Comité adoptó el “Código de buenas prácticas sobre transparencia fiscal: Declaración de principios”1, que se adjunta, como guía para que los países miembros logren mayor transparencia en el terreno fiscal, realzando con ello el grado de responsabilización y de credibilidad de la política fiscal como elemento fundamental del buen gobierno. El Comité alentó a los países miembros a adherirse a dichos principios e implementar las prácticas enunciadas en el Código, reconociendo que esta implementación se verá afectada por la diversidad de instituciones fiscales, sistemas jurídicos y capacidad operacional. El Comité solicitó que el FMI evalúe los avances en la implementación del Código en el contexto de sus actividades de supervisión. El Comité también alentó al Directorio Ejecutivo a examinar la conveniencia de elaborar un código de buenas prácticas con respecto a las políticas financieras y monetarias, en cooperación con las instituciones pertinentes.

Iniciativas relativas al SRAE y los PPME: Implementación, financiamiento y evaluación

6. El Comité celebró el progreso logrado hasta la fecha en la implementación de la Iniciativa para la reducción de la deuda de los países pobres muy endeudados (PPME), incluyendo: i) la autorización, por parte de los Directorios Ejecutivos del Fondo y del Banco, de asistencia para Uganda al alcanzar este país el punto de culminación a comienzos de abril; ii) las decisiones, en principio, de proporcionar asistencia a Bolivia, Burkina Faso, Côte d’Ivoire, Guyana y Mozambique, y iii) las deliberaciones preliminares sobre Guinea-Bissau y Malí. El Comité alentó a los países que podrían estar habilitados para recibir asistencia en el marco de la Iniciativa a que adopten sin demora las medidas de ajuste necesarias de modo que puedan optar a esta asistencia especial.

El Comité tomó nota de la necesidad de que el FMI redoble sus esfuerzos a fin de obtener la totalidad del financiamiento necesario para el servicio reforzado de ajuste estructural (SRAE) y la Iniciativa para los PPME. Dados los compromisos actuales y previstos en el marco de esta Iniciativa y los considerables costos causados por el retardo en la movilización de los recursos financieros necesarios, el Comité instó a todos los países miembros a actuar con prontitud para lograr el financiamiento de estas iniciativas lo antes posible. El Comité solicitó que el Directorio Ejecutivo presente un informe sobre este asunto en la próxima reunión del Comité.

El Comité expresó su agradecimiento a los expertos que llevaron a cabo la evaluación externa del SRAE. Su informe, que complementó la evaluación interna efectuada anteriormente, confirma la idea de que el SRAE es un instrumento útil para asistir a los países de bajo ingreso. El Comité observó que, en conjunto, las evaluaciones interna y externa brindan importantes enseñanzas y constituyen un buen punto de partida para el debate público. El Comité expresó su satisfacción por la intención del Directorio Ejecutivo de extraer conclusiones prácticas de las cuestiones planteadas en las evaluaciones de modo de reforzar la capacidad del FMI para fomentar el crecimiento sostenido y la viabilidad externa en los países pobres.

La próxima reunión del Comité Provisional se celebrará en Washington el 4 de octubre de 1998.

Anexo Código de buenas prácticas sobre transparencia fiscal: Declaración de principios

El Comité Provisional subrayó la importancia del buen gobierno cuando adoptó la Alianza para el crecimiento sostenible de la economía mundial en septiembre de 1996, y nuevamente en la reunión que celebró en septiembre de 1997 en Hong Kong (Región Administrativa Especial). La transparencia fiscal contribuiría en gran medida a fomentar el buen gobierno. También fomentaría un debate público más informado sobre la formulación de la política fiscal y sus resultados, acentuaría la responsabilidad del gobierno por la aplicación de la política fiscal y, por ende, reforzaría la credibilidad y la comprensión por el público de las medidas y opciones de política macroeconómica. En el nuevo entorno de globalización de la economía mundial, la transparencia fiscal reviste gran importancia para lograr la estabilidad macroeconómica y un crecimiento de alta calidad. No obstante, la transparencia es sólo un aspecto de la buena gestión fiscal, y también es preciso esforzarse por lograr mayor eficiencia en la actividad estatal y una situación sólida de las finanzas públicas.

Debido a su carácter universal y a su experiencia en la gestión de las finanzas públicas, el FMI se encuentra en una posición que le permite desempeñar un papel fundamental en el fomento de una mayor transparencia fiscal. Por lo tanto, el Comité Provisional procura alentar a los países miembros del FMI a poner en práctica el código de buenas prácticas sobre transparencia fiscal que se presenta a continuación. El código se basa en los siguientes objetivos fundamentales: clara definición de funciones y responsabilidades del gobierno; divulgación de información sobre las actividades gubernamentales; transparencia en la preparación, ejecución y publicación del presupuesto, y evaluación independiente de la integridad de la información fiscal. En el código se presentan los principios y prácticas que los gobiernos deberían adoptar para alcanzar estos objetivos. Estos principios y prácticas se basan en el conocimiento adquirido por el FMI sobre las prácticas que siguen los países miembros en la gestión de las finanzas públicas. El código facilitará la supervisión de la política económica por parte de las autoridades nacionales, los mercados financieros y las instituciones internacionales.

Las directrices para la aplicación del código se recogerán en un manual complementario, que se está preparando actualmente. En el código se tiene en cuenta la diversidad que existe entre los países en cuanto a sistemas de gestión fiscal y marco cultural, constitucional y jurídico, así como en cuanto a la capacidad técnica y administrativa de cada país para lograr una mayor transparencia. Si bien existe margen en todos los países para mejorar algunos aspectos de la transparencia fiscal a los que se refiere el código, es evidente que dada la variedad de sistemas y las diferencias de un país a otro, es probable que muchos países no logren avanzar con rapidez en la aplicación del código. Además, se tiene presente la posibilidad de que se requiera asistencia técnica para modificar las actuales prácticas de gestión de las finanzas públicas, por lo cual el FMI debe estar preparado para proporcionar dicha asistencia, en cooperación con otros organismos internacionales, a los países que la soliciten para lograr una gestión fiscal más transparente. Se examinará periódicamente la necesidad de modificar el código, a la luz de la experiencia recogida en su aplicación.

I. Clara definición de funciones y responsabilidades

1.1 El sector de gobierno deberá distinguirse claramente del resto de la economía y, dentro del gobierno, las funciones de política y gestión deberán definirse con precisión.

1.1.1 Deberá definirse claramente la delimitación entre el sector gobierno y el resto de la economía y esta delimitación deberá ser ampliamente comprendida. El sector de gobierno deberá corresponder al gobierno general, el cual comprende el gobierno central y los niveles subnacionales de gobierno, incluidas las operaciones extrapresupuestarias.

1.1.2 La intervención del gobierno en el resto de la economía (por ejemplo, por medio de reglamentaciones y participación en el capital de las empresas) deberá ser transparente y pública y deberá estar sujeta a normas y procedimientos claros, que se apliquen sin discriminación.

1.1.3 Deberá definirse claramente la distribución de funciones entre los diferentes niveles de gobierno, y entre los poderes ejecutivo, legislativo y judicial.

1.1.4 Deberán establecerse mecanismos claros de coordinación y gestión de las actividades presupuestarias y extrapresupuestarias, y definirse con precisión las relaciones con otras entidades estatales (por ejemplo, el banco central y las empresas financieras y no financieras controladas por el Estado).

1.2 Deberá establecerse un marco jurídico y administrativo claro para la gestión fiscal.

1.2.1 La gestión de las finanzas públicas deberá basarse en leyes y normas administrativas de alcance general que regulen las operaciones presupuestarias y extrapresupuestarias. Todo compromiso o gasto de fondos públicos deberá sustentarse en una autorización legal.

1.2.2 Los impuestos, derechos, tasas y contribuciones deberán basarse en normas jurídicas explícitas. Las leyes y reglamentos tributarios deberán ser fácilmente asequibles y comprensibles, y deberán enunciarse claramente los criterios que regirán toda discrecionalidad administrativa en su aplicación.

1.2.3 La conducta de los funcionarios públicos deberá ajustarse a normas éticas claras y ampliamente difundidas.

II. Acceso del público a la información

2.1 Deberá proporcionarse al público información completa sobre las operaciones fiscales pasadas, actuales y futuras del gobierno.

2.1.1 El presupuesto anual deberá abarcar detalladamente todas las operaciones del gobierno central e incluir información sobre las operaciones extrapresupuestarias del gobierno central. Además, deberá proporcionarse información suficiente sobre los ingresos y gastos de los niveles subnacionales de gobierno de modo que pueda presentarse un estado consolidado de la situación financiera del gobierno general.

2.1.2 Deberá divulgarse información comparable a la que figura en el presupuesto anual sobre los resultados de los dos ejercicios fiscales anteriores, así como proyecciones de los principales agregados presupuestarios para los dos ejercicios siguientes al presupuesto.

2.1.3 Junto con el presupuesto anual, deberán publicarse estados de cuentas en los que se describan la naturaleza y la relevancia fiscal de los pasivos contingentes, los gastos tributarios y las operaciones cuasifiscales.

2.1.4 El gobierno central deberá divulgar con regularidad información sobre el nivel y la composición de su deuda y sus activos financieros.

2.2 Deberá contraerse un compromiso público de divulgar puntualmente información sobre las finanzas públicas.

2.2.1 Deberán formularse compromisos específicos de divulgar información sobre las finanzas públicas (por ejemplo, en una ley presupuestaria).

2.2.2 Deberán anunciarse con antelación los calendarios de publicación de datos fiscales.

III. Transparencia en la preparación, ejecución y publicación del presupuesto

3.1 En la documentación presupuestaria deberán especificarse los objetivos de política fiscal, el marco macroeconómico, las medidas de política en que se fundamenta el presupuesto y los principales riesgos fiscales detectables.

3.1.1 Deberá presentarse una declaración de objetivos de política fiscal y una evaluación de la viabilidad de la política fiscal que sirvan de marco al presupuesto anual.

3.1.2 Deberán especificarse claramente las normas fiscales que se hayan adoptado (por ejemplo, un requisito de presupuesto equilibrado o límites al endeudamiento de los niveles subnacionales de gobierno).

3.1.3 El presupuesto anual deberá presentarse en un marco macroeconómico cuantitativo integral y coherente, en el que deberán incluirse los supuestos económicos y los parámetros fundamentales (por ejemplo, las tasas impositivas efectivas) en que se basan las estimaciones presupuestarias.

3.1.4 Deberá distinguirse entre los compromisos existentes y las nuevas políticas incluidas en el presupuesto anual.

3.1.5 Toda vez que sea posible, deberán identificarse y cuantificarse los principales riesgos que podrían afectar al presupuesto anual, tales como variaciones de los supuestos económicos y la falta de certeza con respecto a los costos de ciertos compromisos de gasto (por ejemplo, para reestructuración financiera).

3.2 Las estimaciones presupuestarias deberán clasificarse y presentarse de forma que faciliten el análisis de la política y la rendición de cuentas.

3.2.1 Las transacciones del gobierno deberán presentarse en cifras brutas, según correspondan a ingreso, gasto o financiamiento, y el gasto deberá clasificarse por criterios económicos y funcionales. Además, el gasto deberá clasificarse por categorías administrativas. Los datos sobre operaciones extrapresupuestarias se clasificarán conforme a los mismos criterios. Los datos presupuestarios deberán presentarse de forma que faciliten su comparación internacional.

3.2.2 Deberá presentarse una declaración de los objetivos que persiguen los principales programas presupuestarios (por ejemplo, mejora de indicadores sociales pertinentes).

3.2.3 El saldo global del gobierno general deberá constituir un indicador sintético nor Malízado de la situación financiera del gobierno. Este indicador se complementará con otros indicadores fiscales (por ejemplo, saldo operacional, saldo estructural y saldo primario) cuando por circunstancias económicas no se considere adecuado evaluar la orientación de la política fiscal tomando como base únicamente el déficit global.

3.2.4 El presupuesto anual y las cuentas definitivas deberán incluir una explicación del método de registro (por ejemplo, en valores de caja o en valores devengados) y las normas utilizadas en la preparación y presentación de los datos presupuestarios.

3.3 Deberán especificarse claramente los procedimientos de ejecución y control de los ¿fastos aprobados.

3.3.1 Deberá establecerse un sistema contable integrado de alcance general. Este deberá permitir una evaluación fiable de los atrasos en los pagos.

3.3.2 Deberán establecerse procedimientos uniformes de adquisición y contratación, a los que deberán tener acceso todas las partes interesadas.

3.3.3 La ejecución del presupuesto deberá estar sujeta a una auditoría interna y deberá existir la posibilidad de revisión de estos procedimientos de auditoría.

3.4 Deberá publicarse con puntualidad información completa y fiable sobre las operaciones fiscales. Esta información deberá señalar toda desviación con respecto al presupuesto.

3.4.1 Durante el año deberá procederse a la publicación regular y puntual de los resultados de las operaciones presupuestarias y extrapresupuestarias, los que deberán compararse con las estimaciones originales. Si no se dispone de información detallada sobre los niveles subnacionales de gobierno, deberán presentarse los indicadores disponibles sobre su situación financiera (por ejemplo, empréstitos bancarios y emisiones de bonos).

3.4.2 Deberán presentarse al poder legislativo, de manera puntual y completa, las cuentas presupuestarias definitivas aprobadas por los auditores, junto con toda la información sobre las cuentas extrapresupuestarias.

3.4.3 Deberán presentarse al poder legislativo los resultados alcanzados en la consecución de los objetivos de los principales programas presupuestarios.

IV. Evaluación independiente que dé garantías de integridad

4.1 La integridad de la información fiscal deberá estar sujeta a una evaluación independiente y pública.

4.1.1 Deberá establecerse un órgano nacional de auditoria, u organismo equivalente, nombrado por el poder legislativo, que tendrá a su cargo la responsabilidad de presentar puntualmente informes al poder legislativo y al público sobre la integridad financiera de las cuentas del gobierno.

4.1.2 Los pronósticos macroeconómicos (incluidos los supuestos en que se basen los mismos) deberán estar disponibles para su evaluación por parte de expertos independientes.

4.1.3 Deberá mejorarse la integridad de las estadísticas de las finanzas públicas otorgando autonomía institucional a la oficina nacional de estadística.

Anexo: Asistentes a la reunión del Comité Provisional celebrada el día 16 de abril de 1998

Presidente del Comité

Philippe Maystadt, Viceprimer Ministro y Ministro de Hacienda y Comercio Exterior de Bélgica

Director Gerente del FMI

Michel Camdessus

Miembros o suplentes

Ibrahim A. Al-Assaf, Ministro de Hacienda y Economía Nacional de Arabia Saudita

Gordon Brown, Ministro de Hacienda del Reino Unido

Chaiyawat Wibulswasdi, Gobernador del Banco de Tailandia

Cassim Chilumpha, Ministro de Hacienda de Malawi

Carlo Azeglio Ciampi, Ministro del Tesoro de Italia

Peter Costello, Tesorero de Australia

Liu Mingkang, Gobernador Adjunto del Banco Popular de China (Suplente de Dai Xianglong, Gobernador del Banco Popular de China)

Marcel Doupamby Matoka, Ministro de Hacienda, Economía, Presupuesto y Financiamiento de Capital de Gabón

Sergei Dubinin, Presidente del Banco Central de la Federación de Rusia

Roque B. Fernández, Ministro de Economía y Obras y Servicios Públicos de la República Argentina

José Ángel Gurria, Secretario de Hacienda y Crédito Público de México

Marianne Jelved, Ministra de Asuntos Económicos de Dinamarca

Abdelouahab Keramane, Gobernador del Banco de Argelia

Sultan Bin Nasser Al-Suwaidi, Gobernador del Banco Central de los Emiratos Árabes Unidos (Suplente de Mohammed K. Khirbash, Ministro de Estado de Hacienda e Industria de los Emiratos Árabes Unidos)

Pedro Sampaio Malan, Ministro de Hacienda de Brasil

Paul Martin, Ministro de Hacienda de Canadá

Wolfgang Ruttenstorfer, Viceministro de Hacienda de Austria (Suplente de Philippe Maystadt, Viceprimer Ministro y Ministro de Hacienda y Comercio Exterior de Bélgica)

Shozaburo Nakamura, Secretario de Estado para Hacienda, Ministerio de Hacienda de Japón

Robert E. Rubin, Secretario del Tesoro de Estados Unidos

Yashwant Sinha, Ministro de Hacienda de India

Dominique Strauss-Kahn, Ministro de Economía, Hacienda e Industria de Francia

Kaspar Villiger, Ministro de Hacienda de Suiza

Theo Waigel, Ministro Federal de Hacienda de Alemania

A.H.E.M. Wellink, Presidente del Banco de los Países Bajos (Suplente de Gerrit Zalm, Ministro de Hacienda de los Países Bajos)

Observadores

Yilmar Akyuz, Jefe, Subdivisión de Políticas Macroeconómicas y de Desarrollo de la UNCTAD

Anwar Ibrahim, Presidente del Comité para el Desarrollo

Andrew D. Crockett, Gerente General del BPI

Yves-Thibault de Silguy, Comisario para Asuntos Económicos, Monetarios y Financieros de la CE

Donald J. Johnston, Secretario General de la OCDE

Ian Kinniburgh, Director, División de Análisis de Políticas de Desarrollo, Departamento de Asuntos Económicos y Sociales, Naciones Unidas

Renato Ruggiero, Director-General de la OMC

James D. Wolfensohn, Presidente del Banco Mundial

Comité Ministerial Conjunto de las Juntas de Gobernadores del Banco y del Fondo para la transferencia de Recursos Reales a los Países en Desarrollo (Comité para el Desarrollo)

Comunicados de. prensa

Quincuagésima sexta reunión, Hong Kong, China, 22 de septiembre de 1997

1. La 56a reunión del Comité para el Desarrollo se celebró en Hong Kong, China, el 22 de septiembre de 1997, bajo la presidencia del Sr. Driss Jettou, Ministro de Hacienda, Comercio, Industria y Artesanado de Marruecos2.

2. Asistencia a los países para combatir la corrupción y mejorar la gestión de gobierno. Los ministros coincidieron en que la corrupción y una gestión de gobierno deficiente atentan contra los objetivos de estabilidad macroeconómica, actividad del sector privado y desarrollo sostenible, y pueden erosionar el respaldo internacional a la cooperación para el desarrollo. Recalcaron que la corrupción es un problema mundial que requiere la acción complementaria de todos los países. Subrayaron que los gobiernos de los países miembros son los principales responsables de combatir la corrupción y fortalecer la gestión de gobierno, y aplaudieron la participación más activa del Banco y el Fondo, dentro de sus respectivos mandatos, en atender las solicitudes de los gobiernos de los países miembros con miras a fortalecer sus instituciones y lograr mejores resultados en estas esferas, incluida una mayor transparencia en las actividades del sector público. Los ministros acogieron con satisfacción las estrategias y orientaciones sobre la materia emitidas recientemente por el Banco y el Fondo. El Comité recalcó la importancia de aplicar un enfoque coherente y ecuánime, así como la necesidad de considerar de manera más explícita las cuestiones relativas a la gestión de gobierno y la corrupción en las decisiones de financiamiento y de otra índole cuando éstas afecten considerablemente los resultados de los proyectos o el desempeño macroeconómico y de los países. El Comité pidió al Banco y al Fondo que dentro de un año le presenten un informe sobre la aplicación de sus respectivas estrategias y orientaciones.

3. Los ministros instaron a otros bancos multilaterales de desarrollo (BMD) a que formulen estrategias y orientaciones similares. Alentaron a los BMD a que establezcan, con carácter urgente, procedimientos sobre adquisiciones y mecanismos de supervisión del más alto nivel y lo más uniformes posible, con inclusión de disposiciones para combatir el soborno. Los ministros expresaron que los prestatarios tienen la responsabilidad fundamental de asegurar que los procesos de adquisiciones se lleven a cabo en forma justa y eficaz, y recalcaron que es muy importante que los BMD aumenten su asistencia para ayudar a los prestatarios a fortalecer su capacidad y responsabilidad.

4. Los ministros celebraron los esfuerzos de otros organismos internacionales y regionales orientados a coordinar las medidas para combatir la corrupción. En especial, el Comité alentó a los gobiernos a tipificar como delito el soborno internacional en forma coordinada y eficaz.

5. Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones (OMGI). Los ministros reiteraron su apoyo al crecimiento continuado del OMGI en respuesta a la creciente demanda de sus servicios. Acogieron favorablemente el consenso observado en el deseo de resolver la limitación de recursos del OMGI mediante un conjunto tripartito de medidas, integrado por una donación de US$150 millones del BIRF, US$150 millones de capital pagado, más US$700 millones de capital exigible. Los ministros instaron a la administración y al Directorio Ejecutivo del BIRF a que procedieran con rapidez a otorgar la donación de US$150 millones. Los ministros instaron también a la Junta de Directores del OMGI a que llegara a un acuerdo sobre la aplicación del resto de las medidas. Asimismo, pidieron encarecidamente a la Junta de Directores del OMGI que llegara lo antes posible a un entendimiento claro sobre las cuestiones básicas de política. Estas medidas aliviarían las restricciones financieras inmediatas del OMGI y le permitirían, a mediano y largo plazo, disponer de una estructura de capital sostenible. Los ministros instaron a la Junta de Directores del OMGI y a las demás partes pertinentes a finiquitar el aumento del capital para cuando se celebre la próxima reunión del Comité en abril de 1998.

6. Participación del sector privado en la infraestructura. Los ministros celebraron el Programa de Acción del Grupo del Banco Mundial orientado a fortalecer su capacidad para incrementar la participación privada en la infraestructura en el contexto de sus objetivos globales para ayudar a reducir la pobreza y lograr el desarrollo sostenible. Si bien los ministros reconocieron que los gobiernos continúan teniendo un papel importante en las inversiones en infraestructura, recalcaron que las oportunidades para una participación privada más activa en dicho sector son considerables y van en aumento. Los ministros alentaron al Grupo del Banco a intensificar su función catalizadora mediante la pronta y eficaz puesta en práctica de las diversas formas de asistencia que contempla el Programa de Acción en las áreas de financiamiento de proyectos, servicios de asesoría, reducción del riesgo y conocimientos e información. El Comité destacó la importancia de la coordinación entre las instituciones del Grupo del Banco sobre la base de los marcos y estrategias convenidos para los países.

7. Aplicación de la Iniciativa para la reducción de la deuda de los países pobres muy endeudados (PPME). El Comité celebró los nuevos avances logrados en la aplicación de esta Iniciativa, que da respaldo a los gobiernos que demuestran un firme compromiso con la reforma. Además, el Comité alentó a los países habilitados a adoptar las medidas de política que sean necesarias para poder obtener alivio para su deuda. Se han tomado decisiones para proporcionar asistencia de aproximadamente US$900 millones (en valor actualizado) a Bolivia, Burkina Faso y Uganda, lo que se traducirá en una reducción del servicio de la deuda de unos US$1.500 millones; se prevé que pronto se adoptarán decisiones con respecto a Côte d’Ivoire, Guyana y Mozambique. Los ministros subrayaron la importancia de que todos los acreedores puedan obtener suficiente financiamiento provisional. El Comité expresó su agradecimiento por la permanente colaboración entre los acreedores para aplicar la Iniciativa, incluidos los acuerdos sobre la manera de abordar la repartición de la carga. Los ministros agradecieron también las contribuciones bilaterales por valor de aproximadamente US$100 millones ya efectuadas o prometidas al Fondo Fiduciario para los países pobres muy endeudados (administrado por el Banco Mundial), e instaron a los demás gobiernos a que hagan contribuciones a dicho Fondo. Asimismo, alentaron a las instituciones financieras internacionales que aún no han llegado a una decisión definitiva sobre los mecanismos para su participación en la Iniciativa a que lo hagan tan pronto como sea posible. Los ministros señalaron que se necesitarán recursos adicionales para ayudar a financiar la participación plena del Banco Africano de Desarrollo en la Iniciativa. Señalaron también la necesidad de obtener recursos adicionales para financiar la contribución del mencionado Fondo a la Iniciativa para los PPME en el caso de otros países distintos de los mencionados anteriormente y, en forma más general, la necesidad de completar el financiamiento del SRAE.

8. Pacto Estratégico. El Comité expresó su satisfacción por los primeros avances hacia el logro de los ambiciosos objetivos del Pacto orientados a aumentar la eficacia del Banco, según se recogen en el primer informe semestral de situación preparado por la administración para los Directores Ejecutivos.

9. Colaboración del Banco y el Fondo para el fortalecimiento de los sectores financieros. Los ministros señalaron la importancia que reviste para la estabilidad macroeconómica y el crecimiento la consolidación de los sistemas financieros de los países en desarrollo, como han demostrado los acontecimientos recientes. Celebraron que en las operaciones del Banco y el Fondo se esté prestando más atención a esta esfera. Los ministros consideran que se debe dar gran prioridad a una mayor cooperación entre arnbas instituciones y acogieron con beneplácito el acuerdo concertado recientemente sobre una mayor colaboración para ayudar a los países miembros a fortalecer sus sistemas financieros.

10. Nota de agradecimiento. Los ministros expresaron su profundo agradecimiento por la cordial hospitalidad de las autoridades chinas y la Autoridad Monetaria de Hong Kong.

11. Próxima reunión. La próxima reunión del Comité se celebrará el 17 de abril de 1998 en la ciudad de Washington.

Quincuagésima séptima reunión, Washington, 17 de abril de 1998

1. La 57a reunión del Comité para el Desarrollo se celebró en la ciudad de Washington el 17 de abril de 1998, bajo la presidencia del Sr. Dato’ Seri Anwar Ibrahim, Viceprimer Ministro y Ministro de Hacienda de Malasia3.

2. Consecuencias de la crisis financiera de Asia. El Comité examinó las consecuencias de la crisis financiera de Asia para el Grupo del Banco Mundial en el contexto de una economía globalizada. Los ministros, en un debate amplio, reconocieron que la crisis ha puesto en peligro los notables logros alcanzados por la región en materia de desarrollo, sobre todo en lo que respecta a la lucha contra la pobreza, área en que los resultados han sido especialmente positivos. Los ministros expresaron su decidido apoyo al activo papel desempeñado por el Grupo del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, junto con el Banco Asiático de Desarrollo, en el marco de un esfuerzo internacional para restablecer la confianza y reanudar el crecimiento sostenible, y para ayudar a asegurar la estabilidad del sistema financiero internacional. Los ministros agradecieron, sobre todo, la rapidez y firmeza de su respuesta ante la crisis, que comprendió un importante volumen de asistencia financiera para reforzar las medidas de estabilización, programas de reforma estructural y asistencia técnica en sectores clave en los países más afectados. Los ministros señalaron además que, si bien los países de la región tienen excelentes posibilidades de lograr, por sí solos, elevados niveles de crecimiento económico sostenido, muchos de ellos podrían necesitar un importante volumen de ayuda externa en el futuro inmediato.

3. Los miembros celebraron los esfuerzos del Banco Mundial y del FMI por ayudar a los gobiernos a hacer frente a las consecuencias sociales de las crisis, en particular, la protección de los gastos públicos destinados a fines específicos, el perfeccionamiento de las normas laborales y el fortalecimiento de los sistemas de protección social en favor de los más vulnerables. Expresaron su firme respaldo a las medidas adoptadas por el Banco para ayudar a los gobiernos a amparar a los pobres, elevar la calidad de los servicios sociales, mejorar el diseño y financiamiento de los fondos sociales y promover una gestión sostenible del medio ambiente. Además, los ministros expresaron su satisfacción ante el decidido respaldo del Banco y del Fondo a la formulación y aplicación de medidas de gestión y reestructuración financiera y empresarial, y para mejorar la capacidad de gestión económica y de recuperación financiera de los países.

4. Los ministros instaron al Banco a que, al aplicar el Pacto Estratégico y mantener su apoyo a todos los países miembros, mejorara su capacidad para afrontar con rapidez situaciones de este tipo y para ayudar a los gobiernos a evitar esas crisis en el futuro. Por ello, el Comité instó también al Banco a que ayudara a los países a reforzar sus instituciones fundamentales y sus políticas estructurales, y a que incrementara su competencia y capacidad en las áreas conexas, particularmente en el sector financiero, la gestión y reestructuración de las empresas, y la reducción de la pobreza y la sostenibilidad social.

5. Dada la amplitud y trascendencia de los problemas que plantea la asistencia a los gobiernos de los países miembros para que hagan frente a estas difíciles situaciones, los ministros pidieron encarecidamente al Banco y al Fondo que, siguiendo su larga tradición de trabajo conjunto, examinaran y reforzaran su colaboración, basada en sus mandatos respectivos. Esta relación de colaboración ha adquirido aún más relevancia habida cuenta de la creciente importancia de los factores estructurales en la asistencia a los gobiernos miembros, así como de las demandas cada vez mayores sobre arnbas instituciones.

6. Aplicación de la Iniciativa para la reducción de la deuda de los países pobres muy endeudados (PPME). El Comité expresó su satisfacción por el creciente impulso registrado en la puesta en marcha de la Iniciativa para los PPME. Los ministros felicitaron a Uganda por continuar con su decidido programa de reforma económica y por ser el primer país en alcanzar el punto de culminación en el marco de la Iniciativa, lo cual se ha traducido en una reducción de alrededor de US$650 millones del servicio de la deuda nominal (unos US$350 millones de valor neto actualizado). El Comité elogió las decisiones adoptadas desde la última reunión por los Directorios Ejecutivos del FMI y la AIF y el BIRF en el sentido de incorporar a Guyana, Côte d’Ivoire y Mozambique al grupo de países para los cuales se ha acordado un conjunto de medidas de reducción de la deuda. En el caso de Mozambique, ello ha supuesto compromisos extraordinarios por parte de los países miembros del Club de París, y en particular de Rusia en su calidad de principal acreedor de Mozambique, así como contribuciones de otros países y la asistencia extraordinaria de la AIF y el Fondo para lograr que el alivio de la carga de la deuda alcanzara los elevados niveles necesarios. En lo que respecta a los seis países que han reunido las condiciones para recibir asistencia en el marco de la Iniciativa, el alivio de la deuda sería de un monto total estimado de alrededor de US$5.700 millones (es decir, el equivalente de US$3.000 millones en valor neto actualizado).

7. Los ministros señalaron que, de acuerdo con lo previsto, Malí y Guinea-Bissau se integrarán muy pronto a este grupo, y que los directorios ejecutivos estudiarán las condiciones para la admisión de otros países en el marco de la Iniciativa tan pronto como ello se justifique, teniendo en cuenta su historial y los avances logrados en las negociaciones de los programas respaldados por el Banco y el Fondo. Los ministros alentaron a los países que tienen posibilidades de reunir las condiciones a que iniciaran oportunamente estos programas de manera que para el año 2000 pueda incluirse en la Iniciativa al mayor número posible de ellos. Los ministros se mostraron complacidos por el creciente número de países que estaban realizando contribuciones bilaterales al Fondo Fiduciario para los PPME. Además, recalcaron la importancia de las contribuciones adicionales a la citada Iniciativa con el fin de ayudar a todas las instituciones multilaterales a sufragar la parte del costo que les corresponde, entre ellas, en particular, el Banco Africano de Desarrollo.

8. Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones (OMGI). Los ministros manifestaron su satisfacción por la fecunda conclusión de las deliberaciones de la Junta de Directores del OMGI sobre el aumento general del capital del Organismo, de US$850 millones (incluida una porción pagada de US$150 millones), así como el acuerdo alcanzado por los Gobernadores del BIRF sobre la transferencia de US$150 millones al OMGI a título de donación. Estas medidas, que son el resultado de los acuerdos alcanzados por el Comité en su última reunión, aliviarán las limitaciones financieras inmediatas del OMGI y le proporcionarán, a mediano y largo plazo, una estructura de capital sostenible, lo cual le permitirá atender el continuo aumento de la demanda de sus servicios. El Comité celebró también el progreso alcanzado por la Junta de Directores del OMGI en lo relativo a las cuestiones básicas de política y le pidió encarecidamente que continuara sus deliberaciones y llegara lo antes posible a un acuerdo definitivo sobre las cuestiones pendientes.

9. Informe sobre los bancos multilaterales de desarrollo (BMD). Los ministros agradecieron a los presidentes de los cuatro bancos regionales de desarrollo y del Banco Mundial su exhaustivo informe sobre la aplicación de las recomendaciones del Grupo de estudio sobre los bancos multilaterales de desarrollo. El Comité celebró el progreso alcanzado por los BMD en la ejecución de los programas diseñados para mejorar la eficacia de cada una de esas instituciones. Los ministros elogiaron también los esfuerzos realizados por los presidentes de los BMD por incrementar su colaboración en áreas importantes —como la evaluación de programas y las normas sobre adquisiciones—y su voluntad de ampliar dicha cooperación, de manera coherente con sus mandatos respectivos, en otras esferas de gran prioridad, como el buen gobierno, la corrupción y el fortalecimiento de la capacidad; los fundamentos y la reforma del sector financiero, y el financiamiento de la infraestructura. Los miembros coincidieron también en la necesidad de que los BMD abordaran los importantes retos pendientes para seguir fortaleciendo esta cooperación y recomendaron, en particular, que se establecieran objetivos prácticos para los próximos años en áreas como la evaluación. Instaron a los BMD a que siguieran colaborando estrechamente con los gobiernos miembros a fin de aplicar medidas prácticas encaminadas a lograr una coordinación más eficaz en los países, basada en una perspectiva estratégica común, y un mayor impacto en materia de desarrollo.

10. Los miembros pidieron que el Presidente del Banco Mundial informara al Comité, en la reunión de primavera de 1999, sobre los progresos conseguidos en el fortalecimiento de la cooperación del Banco Mundial con los bancos regionales de desarrollo.

11. Los ministros observaron también que, durante los dos últimos años, el Comité había realizado notables progresos en algunas cuestiones importantes de amplio significado sistémico para todos los BMD y el FMI, como la Iniciativa para los PPME y la función de gobierno. Otro ejemplo es el debate de la presente reunión sobre las consecuencia de la crisis financiera de Asia. Los ministros se mostraron de acuerdo en que el Comité debería continuar ampliando esa práctica, según se recomienda en el Informe del Grupo de estudio sobre los bancos multilaterales de desarrollo, inspirándose en las contribuciones de otros BMD cuando sea oportuno.

12. Dinámica de los ingresos netos del Banco Mundial. Los ministros examinaron las cuestiones que planteaba la disminución de los ingresos netos del BIRF en el preciso momento en que se intensificaban las posibles demandas sobre esos ingresos. Instaron al Directorio Ejecutivo del Banco a que examinara, con carácter urgente, todas las opciones disponibles y a que formulara recomendaciones y adoptara las decisiones pertinentes en los tres meses próximos.

13. Próxima reunión. La próxima reunión del Comité se celebrará el 5 de octubre de 1998 en la ciudad de Washington.

El Comité destaca que el “Código de buenas prácticas” no representa una obligación de carácter jurídico para los países miembros.

Intervinieron ante la sesión plenaria los Sres. Zhu Rongji, Viceprimer Ministro de China, James D. Wolfensohn, Presidente del Banco Mundial, Michel Camdessus, Director Gerente del Fondo Monetario Internacional, y Antonio Casas González, Presidente del Banco Central de Venezuela y Presidente del Grupo de los Veinticuatro. Asistieron también observadores de muchas otras organizaciones internacionales y regionales.

Intervinieron ante la sesión plenaria los Sres. Michel Camdessus, Director Gerente del Fondo Monetario Internacional, James D. Wolfenson, Presidente del Banco Mundial y el Sr. Abdelkrim Harchaoui, Ministro de Hacienda de Argelia y Presidente del Grupo de los Veinticuatro. Asistieron también observadores de muchas otras organizaciones internacionales y regionales.

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