Capítulo 2. Perspectivas nacionales y regionales

Author(s):
International Monetary Fund. Research Dept.
Published Date:
June 2015
Share
  • ShareShare

Related Material

Show Summary Details

Los pronósticos de crecimiento mundial son de 3,5% en 2015 y 3,8% en 2016, observándose perspectivas desiguales entre los principales países y regiones. El crecimiento en las economías de mercados emergentes se está enfriando, debido a un ajuste ante las perspectivas más moderadas de crecimiento a mediano plazo y a una disminución de los ingresos derivados de las exportaciones de materias primas, así como a factores específicos de cada país. Las perspectivas para las economías avanzadas dan señales de mejora, debido al estímulo que recibe el ingreso disponible gracias al abaratamiento de los precios del petróleo, el continuo apoyo de la orientación acomodaticia de la política monetaria y un ajuste fiscal más moderado. La distribución de los riesgos a los que está expuesto el crecimiento mundial a corto plazo es ahora más equilibrada que en octubre de 2014, pero aún se inclina a la baja. El descenso de los precios del petróleo podría impulsar la actividad más de lo previsto. Las tensiones geopolíticas siguen planteando amenazas, y no se han disipado los riesgos de movimientos perturbadores en los precios de los activos. En algunas economías avanzadas, la inflación continuamente baja o la deflación también entrañan riesgos para la actividad.

Durante la crisis financiera mundial y en los años posteriores, los principales shocks mundiales—la crisis de las hipotecas de alto riesgo y Lehman Brothers en 2008-09 y la crisis de la zona del euro en 2011–12—tuvieron repercusiones similares en todas las regiones, si bien en distinta medida. No obstante, las fuerzas que actualmente determinan las perspectivas mundiales—en especial el descenso de los precios del petróleo y las materias primas—son de naturaleza más redistributiva: benefician a algunas regiones y perjudican a otras (gráfico 2.1). Las divergencias de crecimiento entre las principales economías, y los consiguientes ajustes cambiarios y de tasas de interés, repercuten de forma dispar en las distintas regiones. Estas fuerzas son el telón de fondo de las perspectivas regionales que se analizan en este capítulo:

  • La fuerte caída experimentada recientemente por los precios del petróleo (y, en menor medida, por los precios de las materias primas) ha sido en términos netos un factor positivo para la economía mundial y las regiones importadoras de dichos productos, pero un lastre para los países exportadores de materias primas de América Latina y el Caribe, la Comunidad de Estados Independientes, Oriente Medio y Norte de África, y África subsahariana.

  • Las trayectorias divergentes de las principales economías—crecimiento sólido en Estados Unidos, la recuperación más débil que está en curso en la zona del euro y Japón y desaceleración del crecimiento en China—también tienen repercusiones distintas según la región y el país: impulsan a las regiones que presentan fuertes vínculos comerciales con Estados Unidos pero perjudican a las que están relacionadas más estrechamente con las otras economías principales.

  • El fortalecimiento del dólar de EE.UU. y el debilitamiento del euro y el yen también tienen efectos redistributivos. Obviamente, son un buen estímulo para la floja recuperación en Japón y la zona del euro, así como un viento en contra (si bien manejable por el momento) para la recuperación en Estados Unidos. No obstante, también generan tensiones entre estabilidad financiera y competitividad en las regiones y países que en los últimos años han registrado un incremento del endeudamiento denominado en dólares.

Gráfico 2.1.Proyecciones de crecimiento del PIB en 2015 y los efectos de un shock de la oferta de petróleo

Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.

1Se excluye Siria debido a la incertidumbre de la situación política.

2El mapa muestra el impacto que tiene en la balanza comercial del petróleo (como porcentaje del PIB) la disminución proyectada de los precios del petróleo en 2015 en relación con el supuesto de precios del petróleo en el que se basaban las proyecciones de octubre de 2014 del informe WEO. Los cálculos parten del supuesto de que no ha habido variaciones en el volumen de importaciones y exportaciones de petróleo con respecto a las proyecciones de octubre.

Estados Unidos y Canadá: Una recuperación sólida

El crecimiento se mantiene sólido en Estados Unidos y Canadá. Sin embargo, si bien el descenso de los precios de la energía ha impulsado el crecimiento en Estados Unidos, dicho descenso plantea riesgos para la economía canadiense en vista del tamaño relativamente grande de su sector energético. En Estados Unidos, los mercados laborales y la confianza de las empresas y los consumidores han mostrado una sólida mejora. Asimismo, por ahora, la economía ha resistido el debilitamiento de las condiciones externas y el fortalecimiento del dólar. El reto principal al que ahora deberán hacer frente las políticas es lograr una normalización fluida de la política monetaria. Además, seguirá siendo un desafío generar consenso político en torno a una consolidación fiscal a mediano plazo y reformas por el lado de la oferta que estén encaminadas a impulsar el crecimiento a mediano plazo; entre dichas medidas cabe mencionar la simplificación del sistema tributario, la inversión en infraestructura y capital humano y la reforma de la política de inmigración. En Canadá, el mantenimiento de una política monetaria acomodaticia y una consolidación fiscal gradual ayudarían a alcanzar un crecimiento más equilibrado y de base más amplia.

En Estados Unidos, el crecimiento ha sido vigoroso, con un promedio anualizado de 3,9% en los tres últimos trimestres de 2014. El consumo—el motor principal del crecimiento—se ha visto beneficiado por la continua creación de empleo y el crecimiento del ingreso, el nivel bajo de los precios del petróleo y la mejora de la confianza de los consumidores. La tasa de desempleo se situó en 5,5% en febrero, 1,2 puntos porcentuales por debajo del nivel que registraba hace un año (gráfico 2.2). En general, la inversión no residencial ha respaldado el crecimiento, aunque el descenso de los precios del petróleo ha afectado negativamente a la inversión en el sector energético.

Gráfico 2.2.Estados Unidos y Canadá: Una recuperación sólida

Fuentes: Asociación de Bienes Raíces de Canadá, Banco Central de Canadá, Duke/ CFO Magazine Global Business Outlook Survey, Haver Analytics, Statistics Canada, Oficina de Análisis Económico de Estados Unidos, Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos y estimaciones del personal técnico del FMI.

Nota: Cons. = consumo; Fed = Reserva Federal de Estados Unidos; Inv. = Inversión; FHFA = Agencia Federal de Crédito para la Vivienda; MLS HPI = Índice de precios de la vivienda de Multiple Listing Service; No res. = no residencial; Priv. = privada; GCP = Gasto de consumo personal; Res. = Residencial; S&P = Standard and Poor’s; TSX = Bolsa de valores de Toronto.

1Variación porcentual interanual de los precios de la vivienda; índice, enero de 2015 = 100 para S&P y TSX.

2Porcentaje del PIB correspondiente a los saldos comerciales petrolero y no petrolero; índice ponderado en función del comercio, enero de 1997 = 100, para el tipo de cambio.

A pesar de la recuperación, hay pocos indicios de presiones significativas sobre los precios y los salarios. En febrero, el principal índice de precios del gasto de consumo personal fue solo 1,4% superior al del año anterior, y el nivel general de inflación fue todavía menor, de 0,2%, lo que refleja en gran medida la caída de los precios de la energía. Los salarios reales crecieron menos de 1% en 2014, a pesar del fortalecimiento constante del mercado laboral.

La Reserva Federal puso fin a su compra de activos en octubre de 2014, y para el tercer trimestre de este año se espera el despegue de las tasas de interés de política monetaria con respecto al límite cero. De todos modos, se prevé que las tasas de política monetaria solo aumenten con lentitud. La Reserva Federal ha hecho saber claramente que el momento elegido para ese despegue dependerá de los avances registrados en la consecución de sus objetivos de pleno empleo e inflación de 2%. Las tasas de interés a largo plazo han seguido disminuyendo, principalmente debido a la mayor debilidad de las condiciones externas, el exceso de la demanda de activos seguros y las expectativas de que el dólar se fortalezca.

Las condiciones siguen siendo aptas para una sólida evolución económica en Estados Unidos. El nivel notablemente bajo de los precios de la energía, una inflación controlada, la orientación acomodaticia de la política monetaria, las condiciones financieras favorables, el menor lastre fiscal, el fortalecimiento de los balances de los hogares, las empresas y los bancos y el afianzamiento del mercado de la vivienda tendrán un efecto combinado que permitirá mantener el ímpetu de fuerte crecimiento. Se espera que estas fuerzas compensen con creces el fortalecimiento del dólar. Se prevé que el crecimiento alcance 3,1% en 2015, como se había proyectado en la edición de octubre de 2014 de Perspectivas de la economía mundial (informe WEO, por sus siglas en inglés), y que permanezca en 3,1% en 2016 (cuadro 2.1).

Cuadro 2.1.PIB real, precios al consumidor, saldo en cuenta corriente y desempleo en las economías avanzadas(Variación porcentual anual, salvo indicación en contrario)
PIB realPrecios al consumidor1Saldo en cuenta corriente2Desempleo3
ProyeccionesProyeccionesProyeccionesProyecciones
201420152016201420152016201420152016201420152016
Economías avanzadas1,82,42,41,40,41,40,40,60,47,36,96,6
Estados Unidos2,43,13,11,60,11,5−2,4−2,3−2,46,25,55,1
Zona del euro4, 50,91,51,60,40,11,02,33,33,111,611,110,6
Japón−0,11,01,22,71,00,90,51,92,03,63,73,7
Reino Unido42,62,72,31,50,11,7−5,5−4,8−4,66,25,45,4
Canadá2,52,22,01,90,92,0−2,2−2,6−2,36,97,06,9
Otras economías avanzadas62,82,83,11,41,11,94,84,94,34,74,74,6
Nota: Los datos correspondientes a algunos países se basan en el ejercicio fiscal. Véase en el cuadro F del apéndice estadístico la lista de economías con períodos de declaración excepcionales.

La variación de los precios al consumidor se indica como promedio anual. Las variaciones de diciembre a diciembre pueden encontrarse en el cuadro A6 del apéndice estadístico.

Porcentaje del PIB.

Porcentaje. Las definiciones nacionales de desempleo pueden variar.

Basado en el índice armonizado de precios al consumidor de Eurostat.

Excluye Lituania. Saldo en cuenta corriente con corrección de discrepancias en las declaraciones sobre transacciones dentro de la zona del euro.

Excluye las economías del G-7 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y el Reino Unido) y los países de la zona del euro, pero incluye Lituania.

Sin embargo, el panorama a más largo plazo no es tan alentador. Se estima que el crecimiento potencial será solo de 2,0%, aproximadamente, debido a los lastres del envejecimiento de la población y la debilidad de la innovación y del crecimiento de la productividad (véase el capítulo 3).

Para abordar el problema del crecimiento potencial será necesario aplicar un amplio programa de políticas por el lado de la oferta en un entorno político imprevisible. Es una prioridad absoluta forjar acuerdos sobre un plan de consolidación fiscal a mediano plazo creíble, para garantizar que la deuda no vuelva a aumentar debido a los costos fiscales relacionados con el envejecimiento. A fin de mantener la deuda bajo control se requerirán esfuerzos para reducir el crecimiento de los costos de atención de la salud, reformar la seguridad social e incrementar los ingresos tributarios. Asimismo, las políticas deberían estar orientadas a aumentar la participación en la fuerza laboral (incluida la eliminación de desincentivos en el sistema fiscal, la oferta de servicios de cuidado infantil y la aprobación de una reforma de la política de inmigración basada en las aptitudes), fomentar la innovación, fortalecer la productividad y resolver el problema de la pobreza y el desempleo de larga duración. En la edición de octubre de 2014 del informe WEO se insistió en que en Estados Unidos podían realizarse inversiones clave en infraestructuras con costos a corto plazo relativamente reducidos, pero con importantes beneficios para el producto a largo plazo.

En general, los riesgos para las perspectivas a corto plazo están equilibrados. Por el lado negativo, un dólar más fuerte podría contener las exportaciones, y los precios más bajos del petróleo podrían moderar la inversión en el sector petrolero en mayor medida de lo que se proyecta actualmente. Asimismo, la reciente compresión de las primas a plazo podría relajarse, lo que endurecería las condiciones crediticias y pondría en peligro la recuperación del mercado de la vivienda. La incertidumbre en torno a las perspectivas fiscales, vinculada a posturas políticas arriesgadas en relación con el límite de la deuda o el presupuesto para 2016, podría minar también la confianza y perjudicar el crecimiento. Por el lado positivo, las repercusiones de los precios más bajos de la energía en el consumo o la inversión de empresas no petroleras podrían ser mayores de lo que se prevé actualmente. Además, los mercados laborales podrían recuperarse a un ritmo más rápido, lo que impulsaría los ingresos y la confianza de los hogares. Por último, la mejora de la disponibilidad de hipotecas gracias a los recientes esfuerzos en materia de política podría catalizar una recuperación rápida del mercado de la vivienda.

El crecimiento en Canadá ha tenido una sólida evolución recientemente, en paralelo con una recuperación más pujante en Estados Unidos, la depreciación del tipo de cambio y una fuerte demanda de energía. Estos factores han propiciado un favorable repunte de las exportaciones, si bien este todavía debe traducirse en un fortalecimiento de la inversión y la contratación. Se prevé que la economía crezca 2,2% en 2015 (sin grandes variaciones respecto a las previsiones del informe WEO de octubre), respaldada por el fortalecimiento de la economía estadounidense. Sin embargo, los riesgos apuntan a la baja, porque la caída inusualmente fuerte de los precios del petróleo podría debilitar todavía más la inversión empresarial en el sector energético y reducir el crecimiento del empleo.

Como medida preventiva, el Banco de Canadá rebajó su tasa de política monetaria en 25 puntos básicos en enero, como seguro frente a los efectos adversos del shock del precio del petróleo sobre la economía. En conjunto, a fin de lograr una recuperación más amplia y duradera, sería propicio mantener una política monetaria acomodaticia, sumada a una consolidación fiscal gradual a nivel del gobierno general, para reequilibrar el crecimiento, de modo que se base más en la inversión empresarial y menos en el consumo de los hogares. La adopción de políticas macroprudenciales focalizadas resultaría útil para abordar las importantes vulnerabilidades del sector de la vivienda.

Europa

Economías avanzadas de Europa: Efectos derivados de la frágil recuperación en la zona del euro

Se aprecian indicios de un repunte y cierto dinamismo positivo en la zona del euro, impulsados por la disminución de los precios del petróleo y por condiciones financieras favorables, pero persisten los riesgos derivados de un crecimiento y una inflación continuamente bajos. Es prioritario impulsar el crecimiento y la inflación mediante un planteamiento integral que, además de la expansión cuantitativa, incluya también el uso del margen de maniobra fiscal existente, en especial para la inversión; reformas estructurales que mejoren la productividad, y las medidas necesarias para fortalecer los balances bancarios. El crecimiento es más sólido en las economías avanzadas de Europa no pertenecientes a la zona del euro, si bien algunas de ellas quizá deban endurecer sus políticas macroprudenciales si no disminuyen los riesgos relacionados con la vivienda.

En la zona del euro, la actividad se mantuvo más débil de lo previsto a mediados de 2014, debido a la atonía de la inversión privada, excepto en Irlanda, España y Alemania. El crecimiento fue más fuerte de lo esperado en el cuarto trimestre, aunque fue desigual entre los países. La desaceleración de la inversión es consecuencia de la persistencia de la capacidad económica ociosa, el descenso de las expectativas de crecimiento, la actual incertidumbre política y sobre políticas, las tensiones geopolíticas y las condiciones crediticias restrictivas. En cambio, el menor lastre fiscal y la mejora del consumo han beneficiado al crecimiento, igual que las exportaciones netas.

El Banco Central Europeo (BCE) anunció un decidido programa de compra de activos, que incluía la compra de bonos soberanos, para abordar la inflación persistentemente baja en la zona del euro. Tanto la inflación básica como la inflación general han estado durante algún tiempo muy por debajo del objetivo de estabilidad de precios a mediano plazo del BCE (gráfico 2.3), y la inflación general se tornó negativa en diciembre de 2014. El programa de compra de activos del BCE, más importante de lo previsto, contribuyó a la depreciación del euro, sobre todo frente al dólar de EE.UU. En términos efectivos reales, el tipo de cambio se ha depreciado más de 5% desde octubre. Las indicaciones preliminares señalan que las medidas adoptadas por el BCE han frenado el descenso de las expectativas de inflación y han contribuido a que las condiciones financieras sean más favorables.

Gráfico 2.3.Economías avanzadas de Europa: Efectos derivados del estancamiento en la zona del euro

Fuentes: Bloomberg, L.P.; Banco Central Europeo (BCE); Eurostat; Haver Analytics, y estimaciones del personal técnico del FMI.

Nota: Zona del euro (ZE) = Alemania, Austria, Bélgica, Chipre, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Irlanda, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, Portugal, República Eslovaca. CDS = swaps de incumplimiento crediticio; IAPC = Índice armonizado de precios al consumidor; PME = pequeña y mediana empresa.

1 La zona sombreada muestra la variación del IAPC en todos los países de la zona del euro.

2 Instituciones monetarias y financieras que ofrecen a las empresas préstamos a 1–5 años por una cantidad menor a €1 millón.

3 Países de la zona del euro (Grecia, España, Irlanda, Italia y Portugal) con elevadas primas aplicadas a los préstamos durante la crisis de la deuda soberana de 2010–11. Los diferenciales de los CDS bancarios y soberanos a cinco años están expresados en puntos básicos y ponderados según los activos totales y la deuda bruta del gobierno general, respectivamente. Los datos abarcan cifras hasta el 30 de marzo de 2015. Los datos sobre los diferenciales soberanos excluyen Grecia.

El impulso dado a las políticas desde finales de 2014 ha incluido la finalización de la evaluación integral de los bancos, la puesta en marcha del Mecanismo Único de Supervisión, el anuncio de planes para la creación de un Fondo Europeo para Inversiones Estratégicas a partir de fondos de la Unión Europea ya existentes y de aportaciones de los distintos países para catalizar la inversión privada, y la emisión de nuevas orientaciones para fomentar la flexibilidad con arreglo al Pacto de Estabilidad y Crecimiento en los países que lleven a cabo reformas estructurales o inversiones. No obstante, en lo que se refiere a una orientación fiscal más acomodaticia y la reducción de los cuantiosos superávits en cuenta corriente, los avances registrados en las principales economías del núcleo de la zona han sido modestos.

Las perspectivas para la zona del euro se mantienen prácticamente sin variación respecto a la edición de octubre de 2014 del informe WEO. Se espera que el crecimiento aumente 1,5% en 2015, desde 0,9% de 2014. El mayor crecimiento de 2015 es un reflejo del mayor dinamismo del crecimiento registrado a finales de 2014, los incrementos salariales favorables, un estímulo a corto plazo procedente de los bajos precios del petróleo y las medidas del BCE que han ayudado a mejorar las condiciones financieras. Más allá de 2015, se espera que el crecimiento en la zona del euro se sitúe en torno a 1½%, como consecuencia de las limitaciones tanto por el lado de la oferta como por el de la demanda. Según las previsiones, la inflación será de aproximadamente 0,1% en 2015 y se espera que se mantenga por debajo del objetivo de estabilidad de precios a mediano plazo del BCE durante el período de referencia, debido a la persistente atonía.

Las perspectivas a mediano plazo de modesto crecimiento y débil inflación para la zona del euro se deben, en gran medida, al legado de la crisis, a pesar de los efectos positivos generados por las medidas del BCE. La elevada carga de la deuda real, los balances riesgosos, el elevado desempleo y el pesimismo de los inversionistas con respecto a la solidez de la recuperación seguirán frenando la demanda. La evaluación integral mejoró la transparencia de los balances bancarios y la confianza, pero es probable que los flujos de crédito sigan siendo débiles hasta que los balances bancarios ganen solidez y la demanda de crédito se recupere. La incertidumbre y el pesimismo en torno a la determinación de la zona del euro para abordar los retos económicos probablemente mermarán la confianza, como también lo hará la evolución política nacional y mundial (como en el caso de los hechos ocurridos recientemente en Grecia, así como en Rusia y Ucrania). A pesar de haber avanzado, los obstáculos a la productividad y la competitividad, profundamente arraigados, seguramente afectarán al potencial de crecimiento a mediano plazo de la región.

Se prevé que el crecimiento del producto sea más sólido en la mayoría de las demás economías avanzadas de Europa (cuadro 2.2). En el Reino Unido se espera un crecimiento sostenido y continuado, impulsado por la disminución de los precios del petróleo y una mejora de las condiciones de los mercados financieros. La fuerte recuperación y las sólidas perspectivas de Suecia se ven respaldadas por el consumo y una inversión en vivienda de dos dígitos. En Suiza, no obstante, la pronunciada apreciación del tipo de cambio probablemente afectará al crecimiento a corto plazo. La inflación se ha moderado en todos los países como consecuencia del descenso del precio del petróleo y—en mayor o menor medida—debido a la disminución de la inflación en la zona del euro. Estos países han adoptado medidas macroprudenciales para mitigar los problemas de estabilidad financiera derivados de sus mercados inmobiliarios, pero todavía no se ha demostrado que tales medidas sean suficientes para contener los riesgos.

Cuadro 2.2.PIB real, precios al consumidor, saldo en cuenta corriente y desempleo en las economías de Europa(Variación porcentual anual, salvo indicación en contrario)
PIB realPrecios al consumidor1Saldo en cuenta corriente2Desempleo3
ProyeccionesProyeccionesProyeccionesProyecciones
201420152016201420152016201420152016201420152016
Europa1,51,92,11,10,51,61,82,21,9
Economías avanzadas1,31,71,80,60,11,12,22,62,410,29,79,3
Zona del euro4, 50,91,51,60,40,11,02,33,33,111,611,110,6
Alemania1,61,61,70,80,21,37,58,47,95,04,94,8
Francia0,41,21,50,60,10,8−1,1−0,1−0,310,210,19,9
Italia−0,40,51,10,20,00,81,82,62,512,812,612,3
España1,42,52,0−0,2−0,70,70,10,30,424,522,621,1
Países Bajos0,91,61,60,3−0,10,910,310,410,17,47,27,0
Bélgica1,01,31,50,50,10,91,62,32,48,58,48,2
Austria0,30,91,61,51,11,51,81,91,85,05,15,0
Grecia0,82,53,7−1,4−0,30,30,91,41,126,524,822,1
Portugal0,91,61,5−0,20,61,30,61,41,013,913,112,6
Irlanda4,83,93,30,30,21,56,24,94,811,39,88,8
Finlandia−0,10,81,41,20,61,6−0,6−0,3−0,38,68,78,5
República Eslovaca2,42,93,3−0,10,01,40,20,40,413,212,411,7
Lituania2,92,83,20,2−0,32,0−0,40,2−0,810,710,610,5
Eslovenia2,62,11,90,2−0,40,75,87,16,59,89,08,3
Luxemburgo2,92,52,30,70,51,65,24,74,67,16,96,7
Letonia2,42,33,30,70,51,7−3,1−2,2−3,010,810,410,2
Estonia2,12,53,40,50,41,7−0,1−0,4−0,77,07,06,8
Chipre−2,30,21,4−0,3−1,00,9−1,9−1,9−1,416,215,914,9
Malta3,53,22,70,81,11,42,73,13,15,96,16,3
Reino Unido52,62,72,31,50,11,7−5,5−4,8−4,66,25,45,4
Suiza2,00,81,20,0−1,2−0,47,05,85,53,23,43,6
Suecia2,12,72,8−0,20,21,16,36,36,37,97,77,6
Noruega2,21,01,52,02,32,28,57,67,03,53,83,9
República Checa2,02,52,70,4−0,11,30,61,60,96,16,15,7
Dinamarca1,01,62,00,60,81,66,36,15,56,56,25,5
Islandia1,83,53,22,00,92,14,76,14,75,04,04,0
San Marino−1,01,01,11,10,40,98,78,47,9
Economías emergentes y en desarrollo de Europa62,82,93,23,82,73,7−2,9−2,4−3,0
Turquía2,93,13,68,96,66,5−5,7−4,2−4,89,911,411,6
Polonia3,33,53,50,0−0,81,2−1,2−1,8−2,49,08,07,7
Rumania2,92,72,91,11,02,4−0,5−1,1−1,56,86,76,7
Hungría3,62,72,3−0,30,02,34,24,84,17,87,67,4
Bulgaria51,71,21,5−1,6−1,00,60,00,2−0,811,510,910,3
Serbia−1,8−0,51,52,12,74,0−6,0−4,7−4,719,720,722,0
Croacia−0,40,51,0−0,2−0,90,90,72,22,017,117,316,9
Nota: Los datos correspondientes a algunos países se basan en el ejercicio fiscal. Véase en el cuadro F del apéndice estadístico la lista de economías con períodos de declaración excepcionales.

La variación de los precios al consumidor se indica como promedio anual. Las variaciones de diciembre a diciembre pueden encontrarse en los cuadros A6 y A7 del apéndice estadístico.

Porcentaje del PIB.

Porcentaje. Las definiciones nacionales de desempleo pueden variar.

Excluye Lituania. Saldo en cuenta corriente con corrección de discrepancias en las declaraciones sobre transacciones dentro de la zona del euro.

Basado en el índice armonizado de precios al consumidor de Eurostat.

Incluye Albania, Bosnia y Herzegovina, Kosovo, Montenegro y la ex República Yugoslava de Macedonia.

En todas las economías avanzadas de Europa, los riesgos para las perspectivas son más balanceados que en la edición de octubre de 2014 del informe WEO. El principal riesgo a la baja tiene su origen en la probabilidad de estancamiento e inflación persistentemente baja en la zona del euro, algo que ya ha frenado el crecimiento y la inflación en otras partes de Europa. Los shocks económicos—provocados por la desaceleración del crecimiento mundial, los acontecimientos geopolíticos, las vacilantes reformas en la zona del euro, la incertidumbre política y sobre políticas, y los cambios de políticas—podrían rebajar las expectativas de inflación y desencadenar una dinámica de deuda-deflación. Los riesgos al alza vendrían provocados por un impacto positivo mucho mayor de la reducción de los precios del petróleo y por las medidas adoptadas por el BCE. En el Reino Unido, Suecia y Suiza sigue siendo importante contener los riesgos para la estabilidad financiera derivados de los mercados inmobiliarios e hipotecarios.

Se requiere una estrategia integral para revertir la baja inflación en la zona del euro y evitar el estancamiento. Dicha estrategia implicará actuaciones simultáneas en varios frentes, además de las medidas adoptadas por el BCE para ampliar su balance a través de la compra de activos soberanos hasta que se observe un ajuste sostenido de la senda de la inflación.

  • Es fundamental abordar el problema de los préstamos en mora elevados, mediante esfuerzos coordinados para fortalecer los balances bancarios y mejorar la transmisión monetaria y el crecimiento del crédito. De regularse de forma más estricta los préstamos en mora y mejorarse los procedimientos de insolvencia y ejecución hipotecaria, los bancos tendrían más incentivos para acelerar la disposición de estos préstamos.

  • Una orientación neutra de la política fiscal general logra el equilibrio entre respaldar el crecimiento y alentar la sostenibilidad de la deuda, pero los países con margen de maniobra fiscal deberían adoptar medidas adicionales para fomentar el crecimiento, también a través de la inversión en infraestructura. Los países con margen de maniobra limitado deberían recurrir a la flexibilidad adicional que proporciona el Pacto de Estabilidad y Crecimiento para realizar inversiones y reformas estructurales y poner en práctica políticas fiscales más favorables al crecimiento.

  • Deben aplicarse reformas estructurales para incrementar la productividad y el crecimiento a mediano plazo, reactivar la inversión, fomentar la contratación y promover el reequilibrio. Entre las prioridades destacan una mayor flexibilidad del mercado laboral y de productos, la desregulación para suprimir las barreras a la inversión y el avance hacia un mercado común más integrado.

En otras economías avanzadas de Europa, las políticas deberían centrarse en mantener la recuperación, garantizando a la vez la estabilidad financiera. En el Reino Unido, por ahora, la política monetaria debería seguir siendo acomodaticia, dadas las débiles presiones inflacionarias actuales. Algunos países deberían plantearse aplicar una política más expansiva, que incluya compras de activos en divisas (Suiza) y una mayor expansión cuantitativa (Suecia). Debería fortalecerse el capital bancario para mitigar las vulnerabilidades del sector financiero y, de no contrastarse los riesgos relacionados con la vivienda, deberían endurecerse las medidas macroprudenciales. En caso de que estas medidas resulten insuficientes, podría plantearse un incremento de las tasas de interés, teniendo muy en cuenta la disyuntiva entre el daño a la economía real y los costos finales de las vulnerabilidades financieras. En el Reino Unido y Suecia es prioritario adoptar medidas para aumentar la oferta de vivienda. A escala internacional, debería completarse el calendario más amplio de reformas para el sector financiero, incluidas aquellas reformas dirigidas a los grandes bancos y los bancos de importancia sistémica, así como las que fomentan los mecanismos de resolución transfronteriza. En Suecia, es preciso reformar el mercado laboral para acelerar y mantener la transición de los grupos vulnerables al empleo.

Economías emergentes y en desarrollo de Europa: Menor crecimiento en medio de una débil demanda externa

La actividad económica se moderó en las economías emergentes y en desarrollo de Europa durante el pasado año y un mayor número de países entraron en deflación. La reducción de los precios del petróleo en el presente año impulsará ligeramente el crecimiento, pero también contribuirá a las presiones desinflacionarias. La demanda externa sigue siendo débil y la elevada deuda corporativa continúa frenando la inversión. Si existe margen de maniobra de la política monetaria, este debería emplearse para respaldar la demanda interna. Por su parte, los países con posiciones fiscales débiles deberían reforzar la sostenibilidad para contrarrestar los riesgos de una posible volatilidad del mercado.

El crecimiento económico se desaceleró en Turquía y Europa sudoriental (donde algunos países entraron en recesión) el año pasado, pero se mantuvo fuerte en Hungría y Polonia (gráfico 2.4). En general, el crecimiento se vio impulsado por la demanda interna (excepto en Turquía), reflejo principalmente de la mayor solidez del consumo privado gracias a la mejora de las condiciones del mercado laboral y el incremento de los salarios reales, así como de una inflación importada menor.

Gráfico 2.4.Economías emergentes y en desarrollo de Europa: Menor crecimiento en medio de una débil demanda externa

Fuentes: Bloomberg, L.P.; Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo; Haver Analytics, y cálculos del personal técnico del FMI.

Nota: Europa sudoriental (ESO) comprende, conforme a la disponibilidad de datos, Albania, Bosnia y Herzegovina, Bulgaria, Croacia, Kosovo, Montenegro, la ex República Yugoslava de Macedonia, Rumania y Serbia. Todos los agregados de grupos de países están ponderados en función del PIB valorado según la paridad del poder adquisitivo como proporción del PIB del grupo, salvo indicación en contrario. En las leyendas de datos en el gráfico se utilizan los códigos de países de la Organización Internacional de Normalización (ISO). IPC = índice de precios al consumidor; EMBIG = Índice Global de Bonos de Mercados Emergentes de J.P. Morgan; IED = inversión extranjera directa; VIX = índice de volatilidad elaborado por el Mercado de Opciones de Chicago.

1Los datos abarcan cifras hasta el 27 de marzo de 2015.

2Los datos de 2014:T4 incluyen Bulgaria, Hungría, Montenegro, Polonia (mensual), la ex República Yugoslava de Macedonia, Rumania y Serbia.

La inflación general y básica siguió disminuyendo debido a la muy baja inflación de la zona del euro, el descenso de los precios de los alimentos y la energía, y la capacidad económica ociosa. Hungría y Polonia pasaron a formar parte del grupo de países en deflación, mientras que la inflación se mantuvo elevada en Turquía, como consecuencia de la depreciación del tipo de cambio, la expansión monetaria y el aumento de los precios internos de los alimentos.

Se espera que la disminución de los precios del petróleo dé un impulso a la región y compense los efectos del débil crecimiento en la zona del euro, la recesión en Rusia y la deuda corporativa, todavía elevada (cuadro 2.2):

  • Según las previsiones, el crecimiento se moderará en Hungría durante 2015, hasta 2,7%, debido a la disminución del crecimiento de la inversión, así como a las condiciones fiscales menos favorables. Se proyecta que el crecimiento en Polonia aumentará a 3,5% en 2015, impulsado por la demanda interna y la mejora de las condiciones económicas de sus socios comerciales.

  • En Turquía, se espera que el crecimiento alcance un promedio de 3,1% en 2015–16 y supere 2,9% de 2014, a causa del aumento del consumo privado provocado por el descenso de los precios de la energía. El déficit en cuenta corriente seguirá reduciéndose gracias a la considerable caída del valor de las importaciones energéticas.

  • En Europa sudoriental, se prevé que el crecimiento mejore en 2015–16, impulsado por la reconstrucción de las zonas afectadas por las inundaciones en Bosnia y Herzegovina y Serbia, y por la creación de empleo en los demás países.

Los riesgos siguen apuntando a la baja. Una recesión más profunda en Rusia o una desaceleración en la zona del euro plantean riesgos externos sobre la demanda, mientras que un incremento repentino de la prima a plazo de Estados Unidos y las fluctuaciones del dólar de EE.UU. podrían desencadenar la volatilidad de los mercados de aquellos países con déficits fiscales y externos todavía cuantiosos. La expansión cuantitativa del BCE podría tener efectos más positivos si las repercusiones sobre el crecimiento y la inflación en la zona del euro son mayores. Los impulsos favorables que genera el descenso de los precios del petróleo plantean riesgos al alza sobre la actividad.

Sigue siendo una prioridad respaldar la demanda interna, en especial en los países con fuertes vínculos con la zona del euro. Muchas economías deben mantener las condiciones monetarias expansivas hasta que haya concluido la reconstitución gradual de las defensas fiscales.

  • La política monetaria debería seguir siendo acomodaticia en Polonia y Rumania, dadas las buenas perspectivas de inflación y la expansión monetaria en la zona del euro. Hungría, sujeta a persistentes presiones desinflacionarias y cuyo producto sigue por debajo de su potencial, tiene margen de maniobra para aplicar una política monetaria prudente más expansiva. En Turquía, la aplicación de una política monetaria más expansiva debería plantearse únicamente una vez que las expectativas de inflación se encuentren ancladas en la tasa objetivo y la tasa de interés real registre claramente cifras positivas.

  • En una serie de países, la elevada deuda pública y los grandes déficits fiscales subrayan la necesidad de consolidación fiscal, por ejemplo a través de la moderación del gasto (Hungría, Serbia) y la reestructuración de las empresas estatales clave (Serbia). Podría adelantarse la inversión pública para compensar el lastre que supone el endurecimiento fiscal previsto para el corto plazo, como en el caso de Polonia y Rumania, con el respaldo de una mayor absorción de fondos de la Unión Europea. La orientación fiscal más restrictiva en Turquía—como prevé el nuevo programa a mediano plazo—contribuirá a reducir gradualmente los desequilibrios externos y atenuará la presión sobre la política monetaria.

  • Avanzar en la lucha contra el elevado saldo de préstamos en mora es una prioridad en muchos países. Es de vital importancia mejorar el tratamiento jurídico y fiscal de las cancelaciones de préstamos—como hizo recientemente Albania—y seguir reforzando los marcos de reestructuración de la deuda y resolución bancaria.

Asia y el Pacífico: Desempeño moderado pero aún superior al de otras regiones

Se pronostica que el crecimiento de Asia permanecerá estable en 2015, previéndose que a mediano plazo la región siga teniendo un desempeño mejor que el del resto del mundo. Si bien la economía china está adquiriendo un ritmo más sostenible, para el resto de la región se proyecta un repunte del crecimiento. Esto se debe al retroceso de los precios internacionales del petróleo, el afianzamiento de la demanda externa y condiciones financieras que aún son acomodaticias pese a una cierta contracción reciente. Hay riesgos en ambos sentidos, pero dominan los que apuntan a la baja. Los elevados niveles de deuda de los hogares y las empresas en un entorno de tasas de interés reales más altas y un dólar de EE.UU. fuerte podrían amplificar los shocks. Los riesgos para el crecimiento originados en la misma región también están en alza, y las realineaciones de las principales monedas de reserva podrían plantear una difícil disyuntiva entre la estabilidad financiera y la competitividad. Las autoridades deberían mantener marcos de política prudentes y recomponer las defensas para reforzar la capacidad de resiliencia, y ejecutar reformas para facilitar el reequilibrio de la demanda y aliviar los cuellos de botella que restringen el crecimiento.

Si bien la región de Asia y el Pacífico sigue siendo la de mayor crecimiento a escala mundial, su actividad se desaceleró ligeramente en 2014, debido a obstáculos provenientes de dentro y fuera de la región. El año pasado el crecimiento se desaceleró a 5,6%, frente al 5,9% registrado en 2013. El crecimiento repuntó en buena parte de la región, pero con un contrapeso proveniente de desaceleraciones en varias economías grandes, entre ellas China, Indonesia y Japón. El crecimiento del volumen de las exportaciones disminuyó a raíz de la floja demanda en China, Japón y la zona del euro, factor que neutralizó con creces el dinamismo de Estados Unidos (gráfico 2.5). La inversión en general sufrió una desaceleración, sobre todo en China, donde la corrección en el sector inmobiliario se hizo más notoria. El consumo, que se mantuvo relativamente vigoroso salvo en Japón, fue el principal factor que propulsó el crecimiento en la mayor parte de la región.

Gráfico 2.5.Asia y el Pacífico: Crecimiento moderado pero aún destacado

Fuentes: CEIC, Dealogic, Haver Analytics y estimaciones del personal técnico del FMI.

Nota: PI = producción industrial; PMI = índice de gerentes de compras; NGI = nivel general de inflación. En las leyendas de datos en el gráfico se utilizan los códigos de países de la Organización Internacional de Normalización (ISO).

1Los datos incluyen los flujos de fondos negociados en bolsa y los flujos de fondos de inversión correspondientes a Australia, Corea, las economías emergentes de Asia, Nueva Zelandia, la provincia china de Taiwan, la RAE de Hong Kong y Singapur.

2Los datos abarcan emisión de bonos y emisión de préstamos sindicados. Los datos se compilan en función de la residencia.

3Las economías seleccionadas de Asia incluyen Asia oriental (China, Corea, la provincia china de Taiwan y la RAE de Hong Kong), Filipinas, Japón, Malasia, Singapur y Tailandia. Se excluyen Indonesia y Vietnam debido a rezagos en los datos.

4Los datos corresponden a marzo de 2015. La inflación subyacente empleada para la tasa más reciente basada en la inflación subyacente es la de febrero de 2015 o la más reciente que esté disponible.

En 2015, el notable descenso de los precios de las materias primas apoyará el crecimiento del PIB en toda la región. Dado que la que región es importadora neta de petróleo, el descenso de los precios del crudo impartirá un estímulo excepcional al poder adquisitivo de alrededor de 1,7% del PIB regional en 2015, lo cual estimulará el gasto interno y elevará las cuentas corrientes. Los países exportadores de materias primas (Australia, Indonesia, Malasia y Nueva Zelandia) experimentarán una merma de las ganancias externas y una desaceleración del crecimiento, aunque la depreciación de sus monedas ofrecerá algo de amortiguación. Se prevé que el nivel general de inflación—que ya muestra una tendencia a la baja debido al enfriamiento del crecimiento y a tipos de cambio ponderados en función del comercio más fuertes—se modere aún más a medida que la reciente baja del precio del petróleo se sienta en los surtidores, pese a que la inflación subyacente ha cedido tan solo moderadamente.

Las condiciones financieras acomodaticias han empezado a tornarse más restrictivas. Las relaciones crédito privado/PIB están bastante por encima de la tendencia en algunos países. Las cuantiosas salidas de inversión de cartera, la emisión más pausada de deuda empresarial (en especial en las economías emergentes de Asia) y el aumento de las tasas de interés de mercado a corto plazo desde el último trimestre de 2014 se condicen con las tendencias mundiales y reflejan las expectativas de subida de las tasas de política monetaria en Estados Unidos. Además, las tasas de interés reales a corto plazo han aumentado marginalmente con la moderación de la inflación subyacente, en tanto que la apreciación del dólar de EE.UU. ha incrementado los costos del servicio de la deuda para las entidades de la región que emiten bonos empresariales denominados en moneda extranjera sin cobertura. En el caso de los hogares, los costos más altos del servicio de la deuda real podrían frenar el gasto de consumo. El crédito bancario está expandiéndose a un ritmo algo más lento (aunque aún dinámico en las principales economías), y el aumento de las relaciones préstamos/depósitos quizá sea un presagio de una mayor desaceleración.

Pese al estímulo proporcionado por los precios del petróleo, las perspectivas de crecimiento a corto plazo de Asia han sido revisadas a la baja levemente. Las revisiones a la baja del crecimiento en los principales mercados emergentes fuera de Asia y el continuo endurecimiento de las condiciones financieras internacionales implican una menor contribución externa al crecimiento de Asia. Otro freno será la desaceleración del crecimiento en China a una trayectoria más lenta pero sostenible. En relación con la edición de octubre de 2014 del informe WEO, el pronóstico de crecimiento de Asia se ha recortado muy ligeramente a 5,6% y 5,5% en 2015 y 2016, respectivamente, pero con diversas cifras de desempeño en toda la región (cuadro 2.3):

  • En China, el crecimiento cayó a 7,4% en 2014 y se prevé que continúe descendiendo hasta 6,8% en 2015 (0,3 puntos porcentuales por debajo de lo pronosticado en la edición de octubre de 2014 del informe WEO) a medida que se vayan corrigiendo los excesos previos en los sectores de inmobiliario, crediticio y de inversión. Se prevé que las reformas estructurales que se están implementando y el nivel más bajo de los precios de las materias primas den impulso a las actividades enfocadas en el consumidor, lo cual contrarrestará en parte la desaceleración.

  • En Japón, la actividad decepcionó después de que a mediados de 2014 aumentara el impuesto sobre el consumo, lo cual provocó una contracción del consumo mayor de lo previsto. Se proyecta que el crecimiento del PIB repuntará de −0,1% registrado en 2014 a 1% en 2015 (por encima del potencial y sin mayores cambios con respecto a lo pronosticado en la edición de octubre de 2014 del informe WEO). El aumento se debe al estímulo derivado del debilitamiento del yen, salarios reales más altos y el repunte de los precios de las acciones gracias a la expansión cuantitativa y cualitativa adicional adoptada por el Banco de Japón, así como a los precios más bajos de las materias primas. Se prevé que para 2016, con el producto situado por encima del potencial, el ritmo de crecimiento ayude a impulsar la inflación subyacente de precios y salarios.

  • Se prevé que el crecimiento en India se afiance de 7,2% en 2014 a 7,5% en 2015. El crecimiento se verá beneficiado por las recientes reformas en materia de política, el consiguiente repunte de la inversión y los precios más bajos del petróleo. El abaratamiento del petróleo incrementará el ingreso real disponible, sobre todo en los hogares más pobres, y ayudará a moderar la inflación.

  • El descenso en el ciclo mundial de las materias primas continúa golpeando a la economía de Australia, y eso exacerba la merma de la inversión relacionada con los recursos naturales, que se preveía desde hace mucho tiempo. Sin embargo, la política monetaria de apoyo y un tipo de cambio algo más débil apuntalarán la actividad no relacionada con los recursos naturales, y el crecimiento aumentará paulatinamente en 2015–16 a aproximadamente 3% (en general de acuerdo con lo proyectado en la edición de octubre de 2014 del informe WEO).

  • El ímpetu del crecimiento en Corea ha sufrido un cierto traspié debido a la frágil actitud de los hogares y los inversionistas. El crecimiento proyectado de 3,3% para este año se basa en el supuesto de que las políticas monetarias y macroprudenciales de apoyo y los términos de intercambio más favorables faciliten una reactivación de la demanda agregada.

  • En la Asociación de Naciones de Asia Sudoriental las tendencias siguen siendo divergentes. Según el pronóstico, el crecimiento en Indonesia no registrará mayores cambios en 2015 (aunque esto constituye una revisión a la baja de lo que se había proyectado), pero aumentará en 2016 conforme se implementen las reformas. Se prevé que el crecimiento en Malasia se desacelere este año (a 4,8%) a raíz del debilitamiento de los términos de intercambio mientras que las perspectivas para Tailandia mejorarán gracias a una mayor claridad de las políticas a corto plazo. El crecimiento en Filipinas ha sido revisado al alza, a 6,7% en 2015, en vista de un consumo más fuerte relacionado con los ingresos extraordinarios del petróleo.

  • Se proyecta que, como grupo, las otras economías emergentes y en desarrollo de Asia experimentarán un repunte del crecimiento, pero con variaciones de un país a otro. En Papua Nueva Guinea, la entrada en funcionamiento de un importante proyecto de gas natural dará un impulso excepcional al crecimiento. Se prevé asimismo una actividad robusta en los países insulares y otros Estados pequeños del Pacífico. Por otro lado, los bajos precios de las materias primas afectarán negativamente al crecimiento en Mongolia.

Cuadro 2.3.PIB real, precios al consumidor, saldo en cuenta corriente y desempleo en las economías de Asia y el Pacífico(Variación porcentual anual, salvo indicación en contrario)
PIB realPrecios al consumidor1Saldo en cuenta corriente2Desempleo3
ProyeccionesProyeccionesProyeccionesProyecciones
201420152016201420152016201420152016201420152016
Asia5,65,65,53,22,62,81,62,42,2
Economías avanzadas de Asia1,62,22,42,21,21,62,23,12,83,83,93,9
Japón−0,11,01,22,71,00,90,51,92,03,63,73,7
Corea3,33,33,51,31,52,56,37,15,23,53,63,5
Australia2,72,83,22,52,02,3−2,8−4,0−3,76,16,46,2
Taiwan, provincia china de3,73,84,11,20,71,312,312,411,74,04,04,0
Singapur2,93,03,01,00,01,719,120,718,82,02,02,0
Hong Kong, RAE de2,32,83,14,43,23,41,62,02,23,23,23,1
Nueva Zelandia3,22,92,71,20,82,1−3,5−4,8−5,25,45,35,2
Economías emergentes y en desarrollo6,86,66,43,53,03,11,32,12,0
China7,46,86,32,01,21,52,03,23,24,14,14,1
India7,27,57,56,06,15,7−1,4−1,3−1,6
ASEAN-54,65,25,34,74,14,21,31,10,6
Indonesia5,05,25,56,46,85,8−3,0−3,0−2,96,15,85,6
Tailandia0,73,74,01,90,32,43,84,42,40,80,80,8
Malasia6,04,84,93,12,73,04,62,11,42,93,03,0
Filipinas6,16,76,34,22,12,84,45,55,06,86,26,0
Vietnam6,06,05,84,12,53,25,44,84,92,52,52,5
Otras economías emergentes y en desarrollo de Asia46,46,76,75,95,55,7−2,5−2,7−2,7
Partida informativa
Economías emergentes de Asia56,86,66,43,42,93,01,42,22,1
Nota: Los datos correspondientes a algunos países se basan en el ejercicio fiscal. Véase en el cuadro F del apéndice estadístico la lista de economías con períodos de declaración excepcionales.

Los movimientos de los precios al consumidor se indican como promedios anuales. Las variaciones de diciembre a diciembre pueden encontrarse en los cuadros A6 y A7 del apéndice estadístico.

Porcentaje del PIB.

Porcentaje. Las definiciones nacionales de desempleo pueden variar.

Las otras economías emergentes y en desarrollo de Asia comprenden Bangladesh, Bhután, Brunei Darussalam, Camboya, Fiji, Islas Marshall, Islas Salomón, Kiribati, Maldivas, Micronesia, Mongolia, Myanmar, Nepal, Palau, Papua Nueva Guinea, la República Democrática Popular Lao, Samoa, Sri Lanka, Timor-Leste, Tonga, Tuvalu y Vanuatu.

Las economías emergentes de Asia comprenden las economías de ASEAN-5 (Filipinas, Indonesia, Malasia, Tailandia y Vietnam), China e India.

Los riesgos a la baja continúan dominando las perspectivas de crecimiento, y cabe mencionar los siguientes:

  • Crecimiento más lento en China y Japón: Un crecimiento mucho más lento de lo actualmente proyectado en China o Japón también afectaría al resto de la región y a la economía mundial en vista de la magnitud de estas economías y sus profundos vínculos comerciales y financieros con otras naciones. En el caso de China, el principal riesgo es que no se ejecute el programa de reformas para abordar los riesgos financieros, reequilibrar la economía y aprovechar nuevas fuentes de crecimiento. En Japón, el desafío está en llevar a cabo reformas estructurales para mejorar las perspectivas de crecimiento a mediano plazo y al mismo tiempo equilibrar el estímulo fiscal a corto plazo teniendo presente un plan de consolidación creíble a mediano plazo. Las perspectivas de crecimiento a mediano plazo de Asia también dependen en gran medida del éxito de estas estrategias de reforma.

  • Continua fortaleza del dólar de EE.UU. frente al euro y el yen: Las persistentes realineaciones de las principales monedas de reserva provocadas por las políticas monetarias asíncronas podrían entrañar un riesgo para el crecimiento de Asia que se transmitiría por los canales del comercio y los balances. Los mercados emergentes de Asia cuyas empresas se endeudaron masivamente en dólares de EE.UU. posiblemente necesiten encontrar un equilibrio adecuado entre preservar la estabilidad financiera (haciendo fluctuar sus monedas al unísono con el dólar de EE.UU.) y mantener la competitividad externa (estabilizando sus tipos de cambio con respecto a sus principales socios comerciales y competidores). Este proceso también podría desencadenar una serie de ajustes con efectos perturbadores.

  • Efectos colaterales de las condiciones financieras mundiales: El mayor apalancamiento de los hogares y las empresas dentro de Asia, propiciado por las condiciones financieras mundiales favorables, agudiza la sensibilidad a las variaciones de la política monetaria en el extranjero. Los costos más altos de servicio de la deuda y los índices de refinanciamiento más bajos afectarían la rentabilidad y la inversión de las empresas y podrían imponer un lastre significativo al consumo de los hogares, sobre todo si al mismo tiempo se produce una caída de los precios de la vivienda.

Las políticas deben permanecer centradas en mantener marcos de política prudentes y afianzar la capacidad de resiliencia y el crecimiento potencial:

  • La política monetaria no debe responder a la reducción del nivel general de inflación relacionada con la caída de los precios del petróleo. Sin embargo, un relajamiento de la política sería aconsejable si el efecto de los precios más bajos del petróleo se transmitiera a la inflación subyacente y a las expectativas inflacionarias. Hasta la fecha, la moderación de los precios se observa solamente en categorías reducidas de la cesta de consumo. No obstante, en economías que actualmente presentan brechas del producto negativas (Australia, Corea, Japón, Tailandia) quizá sea necesario que las autoridades actúen para evitar un descenso persistente de las expectativas de inflación.

  • En cuanto a la política fiscal, y siguiendo el ejemplo de India, Indonesia y Malasia, los países deberían aprovechar la oportunidad que presenta el actual nivel bajo de los precios de los combustibles y los alimentos para avanzar más en la reforma o la eliminación gradual de los subsidios, que tienden a estar mal focalizados. Esto mejoraría la eficiencia del gasto y protegería al gasto público de futuras fluctuaciones de los precios del petróleo. Los países con niveles elevados de deuda pública (Japón, Malasia) deben seguir adelante con la consolidación, gestionando la política fiscal de manera acorde con las condiciones y perspectivas económicas. Los mercados emergentes de Asia con grandes deficiencias en materia de infraestructura deben considerar dar más prioridad al gasto en inversión pública y menos a la aplicación de una política monetaria más laxa.

  • Se debe permitir que los tipos de cambio respondan a las reorientaciones de los flujos de balanza de pagos que obedecen a variaciones en los precios de las materias primas y los flujos de capitales, incluidas las provocadas por el asincronismo de las políticas monetarias en las economías avanzadas. La intervención cambiaria debe seguir siendo una de las herramientas disponibles para subsanar trastornos en los mercados, sobre todo en los casos en que los reajustes excesivos amenacen la estabilidad financiera.

  • Además de la regulación y supervisión estrictas, para proteger la estabilidad financiera quizá también sea necesario recurrir activamente a políticas macroprudenciales para moderar los efectos del ciclo financiero en los precios de los activos, el crédito y la demanda agregada.

  • Se necesitan reformas estructurales para reimpulsar los aumentos de la productividad en toda la región. En China se precisan reformas financieras y de las empresas estatales para lograr que la asignación de los recursos sea más eficiente. Las reformas en el sistema de pensiones y otros aspectos de la red de protección social ayudarán a que el consumo interno, que tiende a ser más sostenible a largo plazo, aporte más a la composición del crecimiento. En Japón se debe avanzar más en la implementación de iniciativas de políticas para elevar la productividad de los servicios y ampliar la participación en la fuerza laboral. En otros países—entre ellos India, los integrantes de la Asociación de Naciones de Asia Sudoriental y la mayoría de las otras economías de mercados emergentes y en desarrollo—la corrección de los estrangulamientos de la oferta mediante la expansión de la infraestructura esencial y el aumento de la productividad incrementaría la demanda a corto plazo y reforzaría la capacidad de resiliencia frente a las realineaciones de las monedas de reserva.

América Latina y el Caribe: Otro año más de crecimiento subóptimo

El crecimiento en América Latina y el Caribe se desaceleró a 1,3% en 2014, y se proyecta que descenderá a una tasa incluso menor en 2015. La contracción en los mercados mundiales de materias primas sigue siendo el principal lastre de la actividad en América del Sur, pese a que los precios más bajos del petróleo y la sólida recuperación de Estados Unidos han proporcionado un impulso en otras partes de la región. La escasa confianza de las empresas y los consumidores en Brasil y la crisis económica cada vez más intensa en Venezuela ensombrecen aún más las perspectivas a corto plazo. Los tipos de cambio flexibles pueden ser cruciales para adaptarse a las condiciones externas difíciles, pero las autoridades también habrán de cerciorarse de que los saldos fiscales estén en niveles prudentes y de poner al día las reformas estructurales para elevar la inversión y la productividad.

El crecimiento en América Latina y el Caribe disminuyó por cuarto año consecutivo, a 1,3% en 2014, aproximándose a la proyección formulada en la edición de octubre de 2014 del informe WEO (gráfico 2.6). La inversión siguió siendo el factor más importante de la desaceleración, ya que la moderación de la demanda externa y el deterioro de los términos de intercambio obligaron a las empresas a recortar sus presupuestos de capital, sobre todo en América del Sur. En algunos países, la incertidumbre en torno a las políticas socavó aún más la actitud del sector privado. La caída de los precios de las materias primas también provocó nuevos aumentos de los déficits en cuenta corriente externa en la mayoría de los países exportadores de esos productos, aunque los importadores netos se beneficiaron del fuerte descenso de los precios del petróleo.

Gráfico 2.6.América Latina y el Caribe: Debilidad persistente

Fuentes: Bloomberg, L.P.; Haver Analytics; autoridades nacionales, y estimaciones del personal técnico del FMI.

Nota: IPC = índice de precios al consumidor; AL-6 = Brasil, Chile, Colombia, México, Perú, Uruguay. Los agregados de los grupos de países se ponderan en función del PIB valorado según la paridad del poder adquisitivo, como proporción del PIB del grupo, salvo indicación en contrario. En las leyendas de datos en el gráfico se utilizan los códigos de países de la Organización Internacional de Normalización (ISO).

1Promedio desestacionalizado y ponderado en función de la paridad del poder adquisitivo. Las existencias incluyen las discrepancias estadísticas.

2Los datos de Bolivia incluyen las exportaciones de gas natural. Promedio simple de América Central (Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá); exportadores de materias primas del Caribe (Guyana, Suriname, Trinidad y Tabago), y países del Caribe que dependen del turismo (Bahamas, Barbados, Jamaica y países de la Unión Monetaria del Caribe Oriental).

3El rendimiento de los bonos externos corresponde al rendimiento del Índice de Bonos de Mercados Emergentes de J.P. Morgan para América Latina. El índice bursátil corresponde al índice de rendimientos totales netos locales del índice de mercados emergentes de MSCI para América Latina. El índice cambiario corresponde al índice de mercados cambiarios de América Latina de Bloomberg J.P. Morgan. La base de los índices bursátiles y del mercado cambiario se cambió a 2 de enero de 2013 = 100. Los datos abarcan cifras hasta el 26 de marzo de 2015.

4El índice de precios netos de materias primas está basado en Gruss (2014). Los datos abarcan cifras hasta el final de febrero de 2015.

Las monedas en los países con tipos de cambio flexibles reaccionaron rápidamente a los cambios en las perspectivas externas y el debilitamiento de las condiciones internas, depreciándose en promedio alrededor de 10% en cifras ponderadas en función del comercio desde el final de agosto de 2014, y en algunos casos se depreciaron hasta 15%–20%. Los mercados de acciones retrocedieron y los diferenciales de crédito externo se ampliaron. La emisión de bonos empresariales en general se mantuvo firme, pero las empresas expuestas al mercado de materias primas han empezado a enfrentarse a condiciones de financiamiento más restrictivas. El crédito también ha seguido experimentando una desaceleración.

Sin ningún impulso a favor de un repunte de la actividad a corto plazo y con perspectivas de precios persistentemente más bajos de las materias primas y un menor margen de maniobra para la aplicación de políticas en muchas economías, se proyecta ahora que el crecimiento regional descenderá a menos de 1% en 2015 (aproximadamente 1¼ puntos porcentuales por debajo de lo proyectado en la edición de octubre de 2014 del informe WEO), bastante por debajo del crecimiento medio de 4,1% observado en 2004–13 (cuadro 2.4). Las revisiones a la baja están concentradas en los países exportadores de materias primas de América del Sur. Mientras tanto, el producto permanece cercano a su nivel potencial, como lo demuestran los niveles aún bajos de desempleo en muchas economías.

  • Se proyecta que la economía de Brasil se contraerá un 1% en 2015, es decir, casi 2½ puntos porcentuales por debajo del pronóstico de la edición de octubre de 2014 del informe WEO. La actitud del sector privado se mantiene persistentemente débil, incluso después de que se disipara la incertidumbre relacionada con las elecciones, y las causas son el riesgo a corto plazo de racionamiento de electricidad y agua, problemas de competitividad que no han sido abordados y el desenlace de la investigación de Petrobras. El renovado compromiso de las autoridades brasileñas para contener el déficit fiscal y reducir la inflación ayudará a restablecer la confianza en el marco de política macroeconómica de Brasil, aunque reprimirá aún más la demanda a corto plazo.

  • Las proyecciones para las economías andinas son comparativamente favorables pero también se han revisado a la baja desde octubre. El crecimiento proyectado este año para Chile, Colombia y Perú es entre ½ punto porcentual y 1,3 puntos porcentuales más bajo que en octubre. En Chile, la incertidumbre en torno al impacto de las reformas de política parece estar trabando la inversión, aunque hay señales de que el crecimiento ha empezado repuntar. En el caso de Perú, la debilidad de las exportaciones y la inversión provocó una marcada desaceleración en 2014, pero las medidas concertadas de política económica y las nuevas operaciones en el sector minero deberían propiciar una reactivación este año. En Colombia, los precios más bajos del petróleo harán que el crecimiento descienda a menos de 4%.

  • Se proyecta que en Argentina el crecimiento será ligeramente negativo en 2015, y que la caída de la inversión y las exportaciones se verá compensada en parte por un gasto público más fuerte y un mayor consumo privado. En Venezuela, el desplome del precio del petróleo ha complicado una situación que ya era difícil. Los numerosos controles administrativos y otras distorsiones de política han agravado la escasez de productos de primera necesidad, han elevado la inflación a más de 60% en 2014 y han causado una profunda recesión.

  • Para México se proyecta un crecimiento de la economía de 3% este año, pronóstico sólido pero un poco inferior a lo previsto anteriormente, dado que la persistente debilidad de la demanda interna y una orientación fiscal más restrictiva contrarrestan los efectos positivos del crecimiento más vigoroso en Estados Unidos.

  • Por el lado positivo, los precios más bajos del petróleo y la sólida recuperación de Estados Unidos han mejorado las perspectivas para América Central. Las remesas crecieron 9% en 2014 y, junto con el mayor dinamismo de las exportaciones, seguirán respaldando la actividad interna y facilitando la importante tarea de afianzar la situación fiscal de varios países.

  • Análogamente, las economías del Caribe que dependen del turismo han comenzado a observar un repunte del arribo de turistas. Sin embargo, las deficiencias de competitividad de larga data, la elevada deuda pública y las fragilidades del sector financiero siguen siendo preocupaciones apremiantes.

Cuadro 2.4.PIB real, precios al consumidor, saldo en cuenta corriente y desempleo en las economías de las Américas(Variación porcentual anual, salvo indicación en contrario)
PIB realPrecios al consumidor1Saldo en cuenta corriente2Desempleo3
ProyeccionesProyeccionesProyeccionesProyecciones
201420152016201420152016201420152016201420152016
América del Norte2,43,03,01,90,51,7−2,3−2,3−2,4
Estados Unidos2,43,13,11,60,11,5−2,4−2,3−2,46,25,55,1
Canadá2,52,22,01,90,92,0−2,2−2,6−2,36,97,06,9
México2,13,03,34,03,23,0−2,1−2,2−2,24,84,34,0
América del Sur40,7−0,21,3−2,9−3,5−3,2
Brasil0,1−1,01,06,37,85,9−3,9−3,7−3,44,85,96,3
Argentina5, 60,5−0,30,118,623,2−0,9−1,7−1,87,37,08,1
Colombia4,63,43,72,93,43,0−5,0−5,8−4,99,19,08,9
Venezuela−4,0−7,0−4,062,296,883,74,3−4,7−0,88,012,816,1
Chile1,82,73,34,43,03,0−1,2−1,2−2,06,47,27,0
Perú2,43,85,03,22,52,0−4,1−4,6−4,36,06,06,0
Ecuador3,61,93,63,63,23,0−0,8−3,3−3,05,05,05,0
Bolivia5,44,34,35,85,15,00,7−2,8−4,24,04,04,0
Uruguay3,32,82,98,97,97,5−4,7−3,8−4,16,56,87,0
Paraguay4,44,04,05,03,64,50,1−1,7−2,25,55,55,5
América Central74,04,24,33,42,63,3−5,9−5,0−5,2
El Caribe84,73,73,54,03,34,2−3,1−2,4−2,7
Partidas informativas
América Latina y el Caribe91,30,92,0−2,8−3,2−3,0
Excluido Argentina1,41,02,27,99,07,6−3,0−3,4−3,1
Unión Monetaria del Caribe Oriental101,72,02,10,80,71,6−15,8−13,9−14,5
Nota: Los datos correspondientes a algunos países se basan en el ejercicio fiscal. Véase en el cuadro F del apéndice estadístico la lista de economías con períodos de declaración excepcionales.

La variación de los precios al consumidor se indica como promedio anual. Las variaciones de diciembre a diciembre pueden encontrarse en los cuadros A6 y A7 del apéndice estadístico.

Porcentaje del PIB.

Porcentaje. Las definiciones nacionales de desempleo pueden variar.

Incluye Guyana y Suriname. Véase la nota 6 sobre precios al consumidor.

Las cifras de Argentina son los datos oficiales declarados, revisados en mayo de 2014. El 1 de febrero de 2013 el FMI emitió una declaración de censura, y en diciembre de 2013 instó a Argentina a adoptar medidas especificadas para mejorar la calidad de los datos oficiales del PBI dentro de un calendario especificado. El 15 de diciembre de 2014, el Directorio Ejecutivo reconoció la implementación de las medidas especificadas que había solicitado para fines de septiembre de 2014 y los pasos iniciales que habían tomado las autoridades argentinas para remediar las deficiencias en el suministro de datos. El Directorio Ejecutivo volverá a examinar esta cuestión según el calendario especificado en diciembre de 2013 y conforme a los procedimientos establecidos en el marco jurídico del FMI.

A partir de diciembre de 2013, los datos de precios al consumidor reflejan el nuevo Índice de Precios al Consumidor Nacional urbano (IPCNu), que difiere sustancialmente del anterior IPC (el IPC del Gran Buenos Aires, IPC-GBA). Dadas las diferencias en cobertura geográfica, ponderaciones, muestreo y metodología, los datos del IPCNu no pueden compararse directamente con los datos del anterior IPC-GBA. Debido a este corte estructural en los datos, en la edición de abril de 2015 de Perspectivas de la economía mundial no se presentan los datos sobre la inflación del IPC promedio para 2014. Tras una declaración de censura emitida por el FMI el 1 de febrero de 2013, la divulgación pública de un nuevo IPC nacional a más tardar a fines de marzo de 2014 fue una de las medidas especificadas en la decisión del Directorio Ejecutivo del FMI de diciembre de 2013 en la que se solicitaba a Argentina que abordara la calidad de los datos oficiales de su IPC. El 15 de diciembre de 2014, el Directorio Ejecutivo reconoció la implementación de las medidas especificadas que había solicitado para fines de septiembre de 2014 y los pasos iniciales que habían tomado las autoridades argentinas para remediar las deficiencias en el suministro de datos. El Directorio Ejecutivo volverá a examinar este tema conforme al calendario especificado en diciembre de 2013 y en consonancia con los procedimientos establecidos en el marco jurídico del FMI.

América Central comprende Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá.

El Caribe comprende Antigua y Barbuda, Las Bahamas, Barbados, Dominica, Granada, Haití, Jamaica, la República Dominicana, Saint Kitts y Nevis, San Vicente y las Granadinas, Santa Lucía y Trinidad y Tabago.

América Latina y el Caribe incluye México y las economías del Caribe, América Central y América del Sur. Véase también la nota 6.

La Unión Monetaria del Caribe Oriental comprende Antigua y Barbuda, Dominica, Granada, Saint Kitts y Nevis, San Vicente y las Granadinas y Santa Lucía así como Anguila y Montserrat, que no son miembros del FMI.

Los riesgos que rodean a estas perspectivas menos favorables son considerables y se inclinan en cierta medida a la baja. La actividad en los países exportadores de materias primas de la región podría debilitarse aún más si se produjeran shocks adversos, en particular una desaceleración de la inversión más pronunciada de lo previsto en China. No obstante, nuevos descensos de los precios de las materias primas brindarían un estímulo a los importadores netos, sobre todo en América Central y el Caribe. Pero hay que tener en cuenta que muchas de estas economías obtienen financiamiento concesionario de Venezuela para una parte de sus importaciones de petróleo. Un posible recorte de esta ayuda de Petrocaribe podría generar presión sobre las finanzas públicas en algunos de estos países.

Las deslucidas perspectivas económicas, sumadas al inminente aumento de las tasas de interés en Estados Unidos, también podrían restringir la disponibilidad de financiamiento externo y dar lugar a correcciones en los mercados financieros. Este escenario podría someter a tensiones a algunas empresas prestatarias, especialmente en los sectores que enfrentan fuertes caídas de las utilidades y niveles elevados de apalancamiento. Por el lado positivo, el crecimiento sólido de Estados Unidos podría dar un impulso mayor de lo previsto a los socios comerciales en la región.

Un riesgo clave a mediano plazo es un debilitamiento prolongado de la inversión que perjudicaría aún más el crecimiento potencial de la región. Si para abordar la actual desaceleración se aplican medidas erradas como ser un estímulo de políticas excesivo, en lugar de resolver los estrangulamientos de la oferta y los problemas de competitividad, podría socavarse la estabilidad macro-económica, lograda en base a mucho esfuerzo.

Por lo tanto, el principal desafío para la región consiste en gestionar el ajuste ante la nueva coyuntura externa y al mismo tiempo preservar los sólidos fundamentos económicos y elevar el crecimiento potencial.

La flexibilidad del tipo de cambio puede ser crucial para amortiguar los shocks adversos de los términos de intercambio y reequilibrar la demanda. El margen de maniobra para aplicar una política monetaria más laxa es limitado: la inflación en general se sitúa por encima de los puntos medios de las metas, y la depreciación de las monedas como mínimo contrarrestará parcialmente el efecto positivo de los precios más bajos de las materias primas. No obstante, los países con expectativas de inflación bien ancladas aún disponen de cierta flexibilidad para adaptar la orientación de sus políticas en respuesta a la debilidad que muestran los datos económicos recientes.

El deterioro de las finanzas públicas desde la crisis financiera mundial limita las opciones de política fiscal en muchos de los países de la región. Los exportadores de materias primas con reservas sólidas aún están en condiciones de suavizar la desaceleración que está en curso, pero también deberán evitar un aumento duradero de los déficits. En cambio, muchos países importadores de materias primas han obtenido alivio gracias a que ha disminuido la carga que suponen los subsidios a los combustibles, y deberían aprovechar la oportunidad para consolidar estos avances adoptando un sistema de determinación de precios basado en el mercado.

Más allá de estos ajustes, las difíciles perspectivas actuales subrayan la necesidad urgente de aplicar reformas en el lado de la oferta. Para reforzar las perspectivas de crecimiento y seguir avanzando en la reducción de la pobreza en medio de condiciones externas más difíciles será necesario redoblar los esfuerzos para mejorar el clima empresarial, elevar la productividad y aumentar el ahorro y la inversión.

Comunidad de Estados Independientes: La caída del precio del petróleo empeora las perspectivas

Se prevé que la región de la Comunidad de Estados Independientes entre en recesión en 2015. En los países exportadores de petróleo, el drástico descenso del precio del petróleo y la contracción significativa en Rusia implican perspectivas mucho menos alentadoras. En los países importadores de petróleo, los beneficios de la disminución del precio del petróleo probablemente serán más que suficientes para compensar las deficiencias económicas internas y los efectos derivados de la contracción en Rusia a través de las remesas, el comercio y la inversión extranjera directa.

Las economías europeas de la Comunidad de Estados Independientes se desaceleraron aún más en el segundo semestre de 2014, y la contribución del consumo privado se tornó negativa (gráfico 2.7). La caída de los precios del petróleo, sumada a las sanciones internacionales, agravó las deficiencias estructurales subyacentes de Rusia, socavando la confianza y provocando una depreciación significativa del rublo, lo que exacerbó las presiones inflacionarias. En respuesta a esta situación, el Banco Central de Rusia subió su tasa de política monetaria en 750 puntos básicos a 17% en diciembre, y las autoridades rusas anunciaron varias medidas para normalizar las condiciones del mercado. El contagio derivado de la depreciación del rublo también se propagó a otros países de la Comunidad de Estados Independientes. La recesión en Ucrania se intensificó en 2014, en gran medida debido al impacto económico del conflicto en el este. Desde el pasado octubre, la presión sobre el hryvnia ha aumentado considerablemente, contribuyendo a una caída de las reservas de divisas y acelerando la inflación.

Gráfico 2.7.Comunidad de Estados Independientes: Haciendo frente a los riesgos geopolíticos y a la caída de los precios del petróleo

Fuentes: Bloomberg, L.P.; Haver Analytics, y estimaciones del personal técnico del FMI.

Nota: Economías europeas de la CEI = Belarús, Moldova, Rusia y Ucrania; Economías no europeas de la CEI = Armenia, Azerbaiyán, Georgia, Kazajstán, la República Kirguisa, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán; Exportadores netos de energía (ENE) excl. Rusia = Azerbaiyán, Kazajstán, Turkmenistán, Uzbekistán; Importadores netos de energía (INE) = Armenia, Belarús, Georgia, Moldova, la República Kirguisa, Tayikistán, Ucrania. En las leyendas de datos en el gráfico se utilizan los códigos de países de la Organización Internacional de Normalización (ISO).

1Se excluye Moldova debido a la falta de datos.

2Los datos abarcan hasta el 27 de marzo de 2015.

3Déficit primario no petrolero en el caso de Rusia; saldo global, en el de los importadores netos de energía, y préstamo/endeudamiento neto del gobierno general, en el de la CEI y los exportadores netos de energía, excluido Rusia.

Las perspectivas para la Comunidad de Estados Independientes se han deteriorado sensiblemente, y se prevé ahora una contracción de 2,6% en 2015 (unos 4 puntos porcentuales por debajo de las proyecciones presentadas en la edición de octubre de 2014 del informe WEO) y un nivel de inflación de dos dígitos en muchos países (cuadro 2.5). También se prevé una caída del crecimiento en el Cáucaso y Asia Central: de 5,3% en 2014 a 3,2% en 2015, lo que equivale a una revisión a la baja de 2,4 puntos porcentuales respecto a la edición de octubre de 2014 del informe WEO. Esta caída se prevé como consecuencia de los efectos de contagio procedentes de Rusia (a través de las remesas, el comercio y la inversión extranjera directa) y la disminución de los precios de exportación del petróleo, los metales y los minerales.

  • Según las proyecciones, la caída del precio del petróleo, las condiciones financieras más restrictivas, las sanciones internacionales y el debilitamiento de la confianza provocarán una recesión en Rusia en 2015. Se prevé una contracción del producto de 3,8%, lo que equivale a una revisión a la baja de alrededor de 4¼ puntos porcentuales en comparación con el pronóstico presentado en la edición de octubre de 2014 del informe WEO. En 2016, se prevé una contracción menor, de 1,1%, conforme la inflación disminuya y cierta sustitución de importaciones contribuya a una leve recuperación de la demanda.

  • A pesar del estímulo anunciado recientemente por el gobierno de Kazajstán, se prevé que la disminución de los precios del petróleo y los retrasos en la producción en el yacimiento de petróleo Kashagan, así como la debilidad en la economía mundial, mantengan el crecimiento en 2,0% en 2015 (una revisión a la baja de prácticamente 3 puntos porcentuales) y en 3,1% en 2016.

  • Se espera que la economía de Ucrania toque fondo en 2015 conforme se estabiliza la actividad al recuperarse la confianza de los consumidores y los inversores, y al iniciarse los trabajos de reconstrucción. Aún se prevé que el producto disminuya 5,5% en 2015, lo cual supone cierta mejora con respecto a la contracción de 6,8% registrada en 2014.

  • Según las proyecciones, Armenia y Belarús entrarán en recesión en 2015, y en Georgia el crecimiento se desacelerará. En estas tres economías, este giro a la baja refleja los efectos de contagio procedentes de Rusia. En Moldova, la merma del crecimiento del crédito, junto con la disminución de las exportaciones y las remesas, se traducirá en una pequeña contracción del PIB este año.

Cuadro 2.5.PIB real, precios al consumidor, saldo en cuenta corriente y desempleo en las economías de la Comunidad de Estados Independientes(Variación porcentual anual, salvo indicación en contrario)
PIB realPrecios al consumidor1Saldo en cuenta corriente2Desempleo3
ProyeccionesProyeccionesProyeccionesProyecciones
201420152016201420152016201420152016201420152016
Comunidad de Estados Independientes41,0−2,60,38,116,89,42,22,53,7
Exportadores netos de energía1,5−2,40,17,515,69,13,13,44,6
Rusia0,6−3,8−1,17,817,99,83,15,46,35,16,56,5
Kazajstán4,32,03,16,75,25,51,6−4,1−3,15,25,25,2
Uzbekistán8,16,26,58,49,59,80,10,20,2
Azerbaiyán2,80,62,51,47,96,215,35,38,26,06,06,0
Turkmenistán10,39,09,26,07,76,6−5,9−11,1−6,7
Importadores netos de energía−2,6−3,71,612,325,211,4−5,7−5,2−4,2
Ucrania5−6,8−5,52,012,133,510,6−4,0−1,4−1,310,511,511,0
Belarús1,6−2,3−0,118,122,117,4−6,1−7,0−4,20,50,50,5
Georgia4,72,03,03,13,05,0−9,6−11,5−12,0
Armenia3,4−1,03,16,44,0−9,2−8,6−8,618,017,917,7
Tayikistán6,73,04,16,112,86,3−9,1−7,1−5,8
República Kirguisa3,61,73,47,510,78,6−13,7−17,0−15,27,67,57,4
Moldova4,6−1,03,05,17,56,3−5,5−4,5−5,44,04,54,3
Partidas informativas
Cáucaso y Asia central65,33,24,25,86,96,61,7−3,4−2,0
Países de bajo ingreso de la CEI76,74,25,06,98,78,2−4,2−3,8−3,6
Exportadores netos de energía, excluido Rusia5,43,44,45,96,96,73,0−2,6−1,2
Nota: Los datos correspondientes a algunos países se basan en el ejercicio fiscal. Véase en el cuadro F del apéndice estadístico la lista de economías con períodos de declaración excepcionales.

La variación de los precios al consumidor se indica como promedio anual. Las variaciones de diciembre a diciembre pueden encontrarse en el cuadro A7 del apéndice estadístico.

Porcentaje del PIB.

Porcentaje. Las definiciones nacionales del desempleo pueden variar

Georgia, Turkmenistán y Ucrania, que no pertenecen a la Comunidad de Estados Independientes, se incluyen en este grupo por razones geográficas y por similitud de estructura económica.

A partir de 2014 excluye Crimea y Sevastopol.

Cáucaso y Asia central comprenden Armenia, Azerbaiyán, Georgia, Kazajstán, la República Kirguisa, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán.

Las economías de bajo ingreso de la CEI comprenden Armenia, Georgia, Moldova, la República Kirguisa, Tayikistán y Uzbekistán.

Los riesgos para la región son, en gran medida, a la baja. El prolongado período de incertidumbre y la imposición de sanciones adicionales a Rusia podrían debilitar aún más la inversión. El deterioro de los balances de los bancos y las empresas debido a la reciente y pronunciada depreciación de las monedas nacionales en toda la región podría plantear riesgos para la estabilidad financiera. Un repunte de los precios del petróleo antes de lo esperado implica algunos riesgos al alza para los países exportadores de petróleo y también, a través del impacto positivo en la economía rusa, para los importadores de petróleo de la Comunidad de Estados Independientes.

Dado el deterioro de las condiciones económicas y los considerables riesgos a la baja, una prioridad fundamental es preservar la estabilidad macroeconómica. En Rusia, el ajuste de la política monetaria y la decisión del banco central de adoptar un régimen de tipo de cambio flotante antes de lo programado fueron adecuados. Ante una política monetaria restringida por un nivel de inflación por encima de la meta y problemas de estabilidad financiera, y en vista de los amplios márgenes de maniobra fiscal de Rusia, se justificaría una relajación limitada del saldo estructural no petrolero en 2015. En Ucrania, sigue siendo apropiado reforzar las reservas y aplicar una orientación fiscal más restrictiva. En Belarús, se requiere una mayor flexibilidad del tipo de cambio, conjuntamente con la aplicación de políticas macroeconómicas restrictivas y profundas reformas estructurales, para contener de manera duradera la inflación y reducir los desequilibrios externos.

Para hacer frente a los efectos de contagio provenientes de Rusia, los países del Cáucaso y Asia Central deberían implementar una política fiscal anticíclica si el espacio fiscal, el financiamiento disponible y la posición externa lo permiten. En general, estos países deberían permitir una mayor flexibilidad del tipo de cambio, respaldada por políticas macroeconómicas y estructurales adecuadas y, si es necesario, una mayor depreciación para minimizar la pérdida de reservas y la erosión de la competitividad. Esa mayor flexibilidad del tipo de cambio a lo largo del tiempo también ayudaría a estas economías a adaptarse a los shocks adversos. Es posible que se necesite aplicar una política monetaria más restrictiva para hacer frente a las presiones inflacionarias provocadas por la depreciación de la moneda.

A mediano plazo, la mayoría de los países exportadores de petróleo deberán recalibrar sus planes de consolidación fiscal, dado que se prevé que persista el shock petrolero. Es prioritario contener los gastos corrientes que resultan difíciles de revertir, ampliar las bases imponibles y fortalecer la administración tributaria. El gasto destinado a propiciar el crecimiento en infraestructura, salud y educación, así como la asistencia social focalizada, deberán preservarse en la medida de lo posible. Los países importadores de petróleo deberán reanudar la consolidación fiscal para recomponer sus márgenes de maniobra tan pronto como las condiciones cíclicas lo permitan. Es preciso acelerar las reformas estructurales en el ámbito de la gestión de gobierno, la corrupción, la educación y el sector financiero para diversificar las economías, mejorar el clima de negocios y reforzar la intermediación financiera.

Oriente Medio, Norte de África, Afganistán y Pakistán: Petróleo, conflictos y transiciones

El crecimiento continuó siendo débil en Oriente Medio, Norte de África, Afganistán y Pakistán (OMNAP) en 2014 en un contexto caracterizado por la caída de los precios del petróleo, los persistentes conflictos en la región y la continua incertidumbre política. Se prevé tan solo un modesto fortalecimiento de la actividad económica en el presente año, y las sustanciales revisiones a la baja de las proyecciones de crecimiento de la región pueden atribuirse a los países exportadores de petróleo de la región. Los riesgos continúan inclinándose a la baja. Ante las importantes pérdidas originadas por la disminución del precio del petróleo, la mayoría de los países exportadores de petróleo deben recalibrar sus planes de consolidación fiscal a mediano plazo. En toda la región, la disminución del precio del petróleo genera las condiciones necesarias para seguir implementando reformas a los subsidios a fin de crear espacio fiscal para el gasto destinado a promover el crecimiento. También es necesario implementar reformas estructurales para elevar las perspectivas de crecimiento de manera sostenible e inclusiva.

Economías exportadoras de petróleo

Como consecuencia del fuerte descenso de los precios del petróleo, los países exportadores de petróleo de OMNAP están experimentando importantes pérdidas de ingresos fiscales y de exportación (gráfico 2.8). Se prevé que la mayoría de los países exportadores de petróleo de la región eviten drásticos recortes del gasto recurriendo a sus importantes reservas y utilizando el financiamiento disponible.

Gráfico 2.8.Oriente Medio, Norte de África, Afganistán y Pakistán: Petróleo, conflictos y transiciones

Fuentes: Haver Analytics; FMI, Sistema de notificaciones; Agencia Internacional de Energía; autoridades nacionales, y estimaciones del personal técnico del FMI.

Nota: Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) = Arabia Saudita, Bahrein, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Omán, Qatar; países exportadores de petróleo de OMNAP (OMNAP-EP) = Arabia Saudita, Argelia, Bahrein, Emiratos Árabes Unidos, Iraq, Kuwait, Libia, Omán, República Islámica del Irán, Qatar, Yemen; países importadores de petróleo de OMNAP (OMNAP-IP) = Afganistán, Djibouti, Egipto, Jordania, Líbano, Marruecos, Mauritania, Pakistán, Siria, Sudán, Túnez. En las leyendas de datos en el gráfico se utilizan los códigos de países de la Organización Internacional de Normalización (ISO). Los datos a partir de 2011 excluyen Siria.

1Las pérdidas (ganancias) externas resultantes de la disminución de los precios del petróleo se calculan como la diferencia proyectada en el valor en dólares de EE.UU. de las exportaciones netas de petróleo en 2015, utilizando los supuestos sobre el precio del petróleo en 2015 presentados en las ediciones de abril de 2015 y de octubre de 2014 del informe WEO, y sobre el volumen de las exportaciones netas de petróleo en este último, con ajustes en función de los factores idiosincrásicos específicos de cada país.

2El tamaño del costo de los subsidios se estima utilizando los datos de 2013. Los cálculos se basan en un análisis de las diferencias de precios según Clements et al. (2013) y Sdralevich et al. (2014).

Se proyecta ahora que el crecimiento se mantendrá prácticamente sin variación, en 2,4%, en 2015, lo que representa una revisión a la baja de 1½ puntos porcentuales respecto a la edición de octubre de 2014 del informe WEO, y repunte luego a 3,5% en 2016 (cuadro 2.6). Concretamente:

  • Las previsiones de crecimiento de Arabia Saudita se han revisado a la baja, a 3,0% en 2015, 1½ puntos porcentuales menos respecto a la edición de octubre de 2014 del informe WEO, y 2,7% en 2016. Aproximadamente la mitad de las revisiones se deben a un cambio de base de los datos sobre el PIB real1. Con el descenso de los precios del petróleo, el saldo fiscal de Arabia Saudita registrará un sustancial déficit en 2015 y 2016.

  • En la República Islámica del Irán, se proyecta un crecimiento de 0,6% en 2015 y 1,3% en 2016, una revisión a la baja respecto de la edición de octubre de 2014 del informe WEO de alrededor de 1½ puntos porcentuales y 1 punto porcentual, respectivamente. Las revisiones reflejan el impacto de la disminución del precio del petróleo y la persistente incertidumbre en torno a los avances hacia un acuerdo global con el grupo P5+12.

  • En Iraq, se proyecta un crecimiento de 1,3% en 2015, respaldado por un aumento de la producción de petróleo, pero se prevé que la actividad no petrolera se mantenga sin variaciones debido a las difíciles condiciones de seguridad y recortes del gasto fiscal en respuesta a la disminución del precio del petróleo.

  • En Argelia, se prevé una desaceleración del crecimiento de 4,1% en 2014 a 2,6% en 2015, dado que la disminución del precio del petróleo exacerbará las vulnerabilidades fiscales y externas existentes.

Cuadro 2.6.PIB real, precios al consumidor, saldo en cuenta corriente y desempleo en las economías de Oriente Medio, Norte de África, Afganistán y Pakistán(Variación porcentual anual, salvo indicación en contrario)
PIB realPrecios al consumidor1Saldo en cuenta corriente2Desempleo3
ProyeccionesProyeccionesProyeccionesProyecciones
201420152016201420152016201420152016201420152016
Oriente Medio, Norte de África,
Afganistán y Pakistán2,62,93,86,76,16,26,4−1,9−0,1
Exportadores de petróleo42,42,43,55,65,66,010,0−1,01,7
Arabia Saudita3,63,02,72,72,02,514,1−1,03,75,5
Irán3,00,61,315,516,517,03,80,81,211,212,313,2
Emiratos Árabes Unidos3,63,23,22,32,12,312,15,37,2
Argelia4,12,63,92,94,04,0−4,3−15,7−13,210,611,811,9
Iraq−2,41,37,62,23,03,0−3,5−9,6−3,6
Qatar6,17,16,53,01,82,725,18,45,0
Kuwait1,31,71,82,93,33,635,315,719,32,12,12,1
Importadores de petróleo53,04,04,49,27,06,6−4,0−4,2−4,5
Egipto2,24,04,310,110,310,5−0,8−3,3−4,313,413,112,5
Pakistán4,14,34,78,64,74,5−1,2−1,3−1,46,76,56,1
Marruecos2,94,45,00,41,52,0−5,8−3,4−3,39,19,08,9
Sudán3,43,33,936,919,010,5−5,2−4,2−3,913,613,313,0
Túnez2,33,03,84,95,04,1−8,9−6,4−5,215,315,014,0
Líbano2,02,52,51,91,12,8−24,9−22,2−21,7
Jordania3,13,84,52,91,22,5−7,0−7,6−6,611,9
Partidas informativas
Oriente Medio y Norte de África2,42,73,76,56,26,47,0−2,00,0
Israel62,83,53,30,5−0,22,13,04,54,46,05,55,3
Magreb71,03,35,62,53,33,6−8,1−14,6−11,6
Mashreq82,23,94,28,98,99,3−4,7−6,2−6,8
Nota: Los datos correspondientes a algunos países se basan en el ejercicio fiscal. Véase en el cuadro F del apéndice estadístico la lista de economías con períodos de declaración excepcionales.

La variación de precios al consumidor se indica como promedio anual. Las variaciones de diciembre a diciembre pueden encontrarse en los cuadros A6 y A7 del apéndice estadístico.

Porcentaje del PIB.

Porcentaje. Las definiciones nacionales de desempleo pueden variar.

Incluye Bahrein, Libia, Omán y Yemen.

Incluye Afganistán, Djibouti y Mauritania. Excluye Siria debido a la incertidumbre de la situación política.

Israel, que no es miembro de la región, se incluye por razones geográficas. Cabe notar que Israel no se incluye en los agregados regionales.

El Magreb comprende Argelia, Libia, Marruecos, Mauritania y Túnez.

El Mashreq comprende Egipto, Jordania y Líbano. Excluye Siria debido a la incertidumbre de la situación política.

La producción y los precios del petróleo, así como los persistentes conflictos en la región, constituyen importantes riesgos para las perspectivas. Continúa la creciente incertidumbre sobre el mercado petrolero, observándose una volatilidad del precio del petróleo en niveles históricamente altos y riesgos para la producción de petróleo inclinados a la baja. Los riesgos a la baja para el crecimiento no petrolero también se deben a la posibilidad de que el ajuste fiscal sea mayor de lo previsto actualmente o de que la inversión privada se vea afectada por una pérdida de confianza. El recrudecimiento de los conflictos y las perturbaciones de la seguridad en una serie de países exportadores de petróleo podrían socavar aún más la actividad económica, postergar las reformas y mermar la confianza.

Las autoridades económicas deben estar preparadas para hacer frente a un período sostenido de precios del petróleo más bajos y reevaluar sus planes a mediano plazo según corresponda. Los países deben abordar las vulnerabilidades fiscales generadas por la rápida erosión de los márgenes de maniobra existentes y los elevados precios de equilibrio del petróleo, y ahorrar montos equitativos de su riqueza petrolera no renovable para las generaciones futuras. A fin de evitar en lo posible perjudicar el crecimiento, los planes de consolidación fiscal deberían centrarse en controlar los gastos corrientes, entre otras formas, limitando el crecimiento de los costos salariales del sector público y reduciendo los subsidios generalizados a la energía, que siguen siendo elevados en muchos países a pesar de la caída de los precios del petróleo. Es preciso priorizar los gastos de capital y aumentar los ingresos no petroleros a fin de respaldar los esfuerzos orientados a frenar el gasto.

Paralelamente a la consolidación fiscal, es necesario aplicar importantes reformas estructurales para abandonar los anteriores modelos de crecimiento impulsados por un gasto público que estaba respaldado por el petróleo y para elevar la productividad en el sector privado no petrolero. El desafío consistirá en fomentar la diversificación hacia actividades en el sector de bienes transables y permitir al sector privado convertirse en un motor del crecimiento más independiente, alentando al mismo tiempo la creación de empleo en este sector.

Economías importadoras de petróleo

En los países importadores de petróleo de la región, la recuperación siguió siendo débil en 2014. El impulso generado por la mayor estabilidad política y las reformas iniciales se vio mermado por la intensificación de los conflictos regionales y las persistentes tensiones sociopo-líticas y de seguridad. El débil crecimiento de la zona del euro y el deterioro de la competitividad provocado por el fortalecimiento del dólar de EE.UU. (en algunos países cuya moneda está vinculada a la moneda estadounidense) también afectaron negativamente a la actividad económica. Sin embargo, se observan señales de una incipiente mejora de la confianza, entre otras cosas, en el ascenso de la calificación de los primeros bonos internacionales emitidos por Egipto y Pakistán en siete años.

Se prevé que el crecimiento aumente de 3,0% registrado el pasado año a 4,0% en 2015 y a 4,4% en 2016 (cuadro 2.6). Se espera que la demanda interna mejore gracias al fortalecimiento de la confianza, la aplicación de una política monetaria más expansiva y el menor freno fiscal. La recuperación en Europa respaldará el crecimiento de las exportaciones, lo cual compensará el impacto negativo provocado por la desaceleración del crecimiento en los países exportadores de petróleo de la región. La disminución de los precios del petróleo está reduciendo las vulnerabilidades, pero su impacto en el crecimiento es limitado dado que los gobiernos ahorrarán gran parte de los ingresos petroleros extraordinarios. Además, las crecientes dificultades en materia de seguridad y los efectos de contagio regionales afectarán negativamente a las perspectivas de reforma. También hay en juego factores específicos de cada país, por ejemplo:

  • En Egipto, se espera que los planes de estabilización macroeconómica y las reformas estructurales de gran alcance fortalezcan la confianza, y se prevé que el crecimiento aumente a 4% este año. Sin embargo, es necesario seguir avanzando en la consolidación fiscal, implementar reformas de manera sostenida y lograr financiamiento externo para mantener la estabilidad macroeconómica y generar un crecimiento sostenible y empleos.

  • En Marruecos, la implementación firme de políticas (entre ellas, la eliminación de los subsidios energéticos) ha ayudado a estabilizar la economía. Se prevé que el fortalecimiento de la demanda externa, el aumento de la confianza y la recuperación de la producción agrícola impulsen el crecimiento a 4,4% en 2015 y 5% en 2016, pero es necesario seguir implementando reformas estructurales, incluidas aquellas reformas dirigidas a mejorar el clima empresarial, a fin de mejorar la competitividad y empleo.

  • En Pakistán, la economía se ha estabilizado, y se prevé un crecimiento de 4,3% en 2015 y una mejora gradual de las posiciones fiscal y externa. Es de vital importancia aplicar reformas contundentes para afianzar estos avances y contrarrestar los efectos adversos de la caída de los precios del algodón y las tensiones políticas y de seguridad en la actividad económica.

  • En Túnez, se prevé un retorno de la confianza y del crecimiento cuando concluya la transición política, pero el aumento de los desequilibrios externos, las persistentes vulnerabilidades bancarias y las tensiones en materia de seguridad afectarán negativamente a la actividad económica. En Jordania, se prevé que la disminución de los precios del petróleo y la aplicación de reformas adicionales contribuyan a aumentar el crecimiento en el presente año. En Líbano, el estancamiento político y los efectos de contagio derivados del conflicto en Siria seguirán frenando la actividad económica. Y Sudán continúa adaptándose a la caída de los ingresos petroleros debido a la secesión de Sudán del Sur, en el contexto de un entorno regional volátil, sanciones y una elevada carga de la deuda.

Los riesgos para el crecimiento en la región se inclinan a la baja. La intensificación de las tensiones y los problemas en las transiciones políticas podrían socavar aún más el comercio, la confianza, los esfuerzos de reforma y la estabilidad macroeconómica. Un crecimiento menor de lo previsto en Europa, los países miembros del Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo o los mercados emergentes podría desacelerar el turismo y las exportaciones, y con algún rezago, las remesas y el apoyo financiero. Por el lado positivo, los gastos menores de lo previsto derivados de la caída de los precios del petróleo podrían impulsar aún más el crecimiento.

Para mejorar las perspectivas económicas y la creación de empleos se requerirá implementar reformas estructurales en muchos ámbitos. Es de vital importancia fortalecer el clima de negocios e implementar reformas de la gestión de gobierno, mejorar el acceso al financiamiento y promover la eficiencia del mercado de trabajo y la infraestructura a fin de reducir los costos operativos de las empresas y crear nuevos empleos. Para promover la productividad y la innovación es esencial fortalecer las capacidades de los trabajadores a través de la educación para adaptarlas a las necesidades del sector privado, adoptar las últimas tecnologías y técnicas de gestión, intensificar la integración comercial y recalibrar el papel del gobierno en apoyo del sector privado. El respaldo internacional a través de financiamiento, el acceso a los principales mercados de exportación, la asistencia técnica y el asesoramiento en materia de políticas impulsarían estos esfuerzos de reforma.

Las políticas macroeconómicas pueden respaldar estas reformas a favor del crecimiento y la equidad, asegurando al mismo tiempo la estabilidad macro-económica. La caída de precios del petróleo crea condiciones favorables para acelerar la reforma de los subsidios y aumentar los impuestos sobre la energía. Si la sostenibilidad fiscal y externa constituye un motivo de preocupación, es preciso ahorrar las ganancias extraordinarias. Si existe espacio, los recursos liberados podrían gastarse en infraestructura que promueva el crecimiento, la atención de la salud y la educación. Dada la incertidumbre que rodea la persistencia de la caída de los precios del petróleo, los países deben evitar compromisos de gasto irreversibles, tales como un aumento del gasto salarial del sector público. El incremento de las reservas y los bajos niveles de inflación brindan una oportunidad para reforzar la flexibilidad del tipo de cambio a fin de mejorar la competitividad—en especial después de la apreciación del dólar de EE.UU.—y la capacidad de ajustarse a los shocks.

África subsahariana: Resiliencia frente a los vientos en contra

El crecimiento en África subsahariana sigue siendo sólido, pero, según las previsiones, se desacelerará en 2015 debido a los vientos en contra derivados de la caída de los precios de las materias primas y la epidemia que azota a los países afectados por el ébola. Los principales riesgos a la baja son una mayor desaceleración del crecimiento de sus principales socios comerciales, un endurecimiento de las condiciones financieras mundiales más drástico del esperado y un aumento de las amenazas en materia de seguridad nacional y de la incertidumbre política de cara a las elecciones. Los países exportadores de petróleo deberían efectuar ajustes fiscales rápidamente, mientras que la orientación de las políticas de los países importadores de petróleo debería permitir encontrar un equilibrio adecuado entre promover el crecimiento y preservar la estabilidad.

En 2014, el crecimiento de África subsahariana en su conjunto se mantuvo sólido en 5%, aunque se trata de una cifra inferior al 5,2% registrado en 2013. En Sudáfrica, el crecimiento cayó de 2,2% en 2013 a 1,5% en 2014, como consecuencia de las huelgas en el sector de la minería y las limitaciones de la oferta energética. En el resto de la región, especialmente en los países de bajo ingreso, el crecimiento se mantuvo estable gracias a las fuertes inversiones realizadas en el sector de la minería y en infraestructura y al consumo privado. Guinea, Liberia y Sierra Leona fueron la excepción, puesto que su crecimiento cayó bruscamente como consecuencia de la epidemia de ébola, que ocasionó graves perturbaciones en los sectores agrícola y de servicios y el aplazamiento de proyectos de desarrollo en el sector de la minería.

Los países exportadores de petróleo de la región, en particular los que cuentan con reservas limitadas (Chad, Nigeria), comenzaron a adaptarse a la disminución de los precios del petróleo. Este ajuste conllevó un crecimiento menor del esperado. En cambio, el crecimiento en los países importadores de petróleo de la región fue por lo general conforme a las proyecciones anteriores, aunque con considerables variaciones entre los países.

Los saldos fiscales y en cuenta corriente se deterioraron significativamente en los países exportadores de petróleo de la región, debido al financiamiento de ambiciosos proyectos de inversión en infraestructura con ingresos del petróleo cada vez más reducidos (gráfico 2.9). Los saldos fiscales también se deterioraron en otros países de la región, como resultado de las persistentes dificultades fiscales que atraviesan los países afectados por el ébola y del fuerte aumento excepcional del gasto en Mozambique. En cambio, los saldos fiscales de Ghana y Zambia mejoraron gracias a los esfuerzos de consolidación realizados. Los bajos precios del petróleo y de los alimentos han contribuido a reforzar el contexto de baja inflación en la región, lo que les puede permitir a los países con niveles más bajos de crecimiento adoptar una orientación de la política monetaria más acomodaticia. El dólar se ha apreciado recientemente, y esto podría afectar la competitividad de algunos países cuya moneda está vinculada en general al dólar de EE.UU.

Gráfico 2.9.África subsahariana: Resiliencia ante los vientos en contra

Fuentes: EPFR Global; Haver Analytics; FMI, base de datos de International Financial Statistics, y estimaciones del personal técnico del FMI.

Nota: AS = África subsahariana; PBIN = países de bajo ingreso (AS); PEP = países exportadores de petróleo (AS); PIM = países de ingreso mediano (AS). Los grupos de países pueden consultarse en el cuadro 2.7, y la metodología empleada para su agregación en el apéndice estadístico.

1El gobierno general comprende el gobierno central, los gobiernos estatales, los gobiernos locales y los fondos de seguridad social.

2Debido a las limitaciones de datos, Eritrea está excluida de los países de bajo ingreso, al igual que Zimbabwe con anterioridad a diciembre de 2009, y Sudán del Sur está excluido de los países exportadores de petróleo con anterioridad a junio de 2012.

3Los datos sobre bonos y acciones se refieren a los flujos acumulados desde enero de 2013 en miles de millones de dólares de EE.UU. Economías de fronteras = Botswana, Côte d’Ivoire, Gabón, Ghana, Kenya, Malawi, Mauricio, Namibia, Nigeria, República Democrática del Congo, Zambia y Zimbabwe.

Las condiciones financieras externas favorables que se registraron durante gran parte del año alentaron un aumento de la emisión de bonos soberanos de US$6.500 millones en 2013 a US$8.700 millones en 2014, realizándose emisiones inaugurales en Côte d’Ivoire, Etiopía y Kenya. Sin embargo, estas condiciones se han endurecido considerablemente desde diciembre, y los rendimientos de los bonos de la región han presentado una tendencia al alza, sobre todo en Ghana (debido al elevado déficit fiscal) y Gabón y Nigeria (debido al abaratamiento del precio del petróleo).

Según las proyecciones, África subsahariana experimentará un crecimiento sólido en 2015–16. Sin embargo, dado el panorama mundial menos favorable, sus perspectivas económicas se han revisado a la baja respecto de las expectativas anteriores (cuadro 2.7). Se espera que el crecimiento de África subsahariana se reduzca a 4,5% en 2015—una revisión a la baja sustancial de 1¼ puntos porcentuales con respecto a la edición de octubre de 2014 del informe WEO—y que repunte a 5,1% en 2016. Los países exportadores de petróleo de la región se verán muy afectados, por lo que el crecimiento para 2015 se ha revisado a la baja en casi 2½ puntos porcentuales. En cambio, se espera que el crecimiento de los países importadores de petróleo de la región alcance, en promedio, 4¾% en 2015–16, lo que supone una revisión a la baja de 0,3 puntos porcentuales respecto de las proyecciones presentadas en la edición de octubre de 2014 del informe WEO, puesto que los efectos positivos del abaratamiento del precio del petróleo se verán contrarrestados en gran medida por la disminución de los precios de exportación de las materias primas.

Cuadro 2.7.PIB real, precios al consumidor, saldo en cuenta corriente y desempleo en las economías de África subsahariana(Variación porcentual anual, salvo indicación en contrario)
PIB realPrecios al consumidor1Saldo en cuenta corriente2Desempleo3
ProyeccionesProyeccionesProyeccionesProyecciones
201420152016201420152016201420152016201420152016
África subsahariana5,04,55,16,36,67,0−3,3−4,6−4,1
Exportadores de petróleo45,84,55,27,39,29,61,2−1,5−0,3
Nigeria6,34,85,08,19,610,72,20,71,3
Angola4,24,53,97,38,48,5−0,8−6,3−4,2
Gabón5,14,45,54,52,52,511,2−2,30,9
Chad6,97,64,91,73,22,9−8,7−10,5−8,3
República del Congo6,05,27,50,93,02,9−6,2−11,3−3,1
Economías de ingreso mediano52,93,23,66,04,85,3−4,8−4,0−4,1
Sudáfrica1,52,02,16,14,55,6−5,4−4,6−4,725,125,124,9
Ghana4,23,56,415,512,210,2−9,2−7,0−6,2
Côte d’Ivoire7,57,77,80,41,21,5−3,3−2,3−1,7
Camerún5,15,05,01,92,02,1−4,2−4,8−4,8
Zambia5,46,76,97,97,76,5−0,20,30,9
Senegal4,54,65,1−0,51,51,4−10,3−7,6−7,3
Economías de bajo ingreso66,56,36,95,14,85,2−11,0−11,1−11,0
Etiopía10,38,68,57,46,88,2−9,0−6,6−6,3
Kenya5,36,97,26,95,15,0−9,2−7,7−7,4
Tanzanía7,27,27,16,14,24,5−10,2−10,0−9,5
Uganda4,95,45,64,74,94,8−7,5−8,8−9,0
Madagascar3,05,05,06,17,66,9−2,3−3,2−3,4
República Democrática del Congo9,19,28,41,02,43,5−9,6−10,7−9,5
Partida informativa
África subsahariana excluido
Sudán del Sur5,04,55,06,46,47,0−3,3−4,5−4,1
Nota: Los datos correspondientes a algunos países se basan en el ejercicio fiscal. Véase en el cuadro F del apéndice estadístico la lista de economías con períodos de declaración excepcionales.

La variación de los precios al consumidor se indica como promedio anual. Las variaciones de diciembre a diciembre pueden encontrarse en el cuadro A7 del apéndice estadístico.

Porcentaje del PIB.

Porcentaje. Las definiciones nacionales de desempleo pueden variar.

Incluye Guinea Ecuatorial y Sudán del Sur.

Incluye Botswana, Cabo Verde, Lesotho, Mauricio, Namibia, Seychelles y Swazilandia.

Incluye Benin, Burkina Faso, Burundi, Comoras, Eritrea, Gambia, Guinea, Guinea-Bissau, Liberia, Malawi, Malí, Mozambique, Níger, la República Centroafricana, Rwanda, Santo Tomé y Príncipe, Sierra Leona, Togo y Zimbabwe.

Las perspectivas para la región están sujetas a significativos riesgos a la baja. Los recientes episodios de volatilidad sugieren que las economías de mercado de frontera y los países exportadores de petróleo que tienen previsto cubrir sus necesidades financieras por medio de los mercados internacionales podrían ser vulnerables a un cambio en la actitud de los inversores, especialmente en el contexto de una política monetaria más restrictiva en Estados Unidos. Un mayor debilitamiento del crecimiento en Europa o en los mercados emergentes, en especial China, podría reducir la demanda de exportaciones, provocar una disminución aún más pronunciada de los precios de las materias primas y limitar la inversión extranjera directa en el sector de la minería y en la infraestructura. De no ejecutarse políticas adecuadas, sobre todo en los países que deben realizar importantes ajustes fiscales, también podría debilitarse la estabilidad macroeconómica. Algunos de los riesgos intrínsecos de la región son la mayor persistencia e impacto regional de la epidemia de ébola, el aumento de los problemas de seguridad y la incertidumbre política de cara a elecciones clave (por ejemplo, en Nigeria y Tanzanía).

En vista de sus márgenes de maniobra limitados, la mayoría de los países exportadores de petróleo de la región deberán realizar un ajuste fiscal a la brevedad para abordar los persistentes shocks de los términos de intercambio a los que se enfrentan actualmente. Cuando sea posible, estos ajustes deben combinarse con un aumento de la flexibilidad del tipo de cambio. En los demás países, para mantener un crecimiento elevado e inclusivo, es necesario que las políticas permitan alcanzar un equilibrio adecuado entre aumentar la inversión pública y preservar la sostenibilidad de la deuda, y recomponer los márgenes de maniobra fiscal. El contexto actual de bajos precios del petróleo brinda una oportunidad única para emprender reformas, difíciles desde el punto de vista político, destinadas a eliminar los subsidios al petróleo aún vigentes. Adelantándose a un posible aumento de la volatilidad de los tipos de cambio y los flujos de capitales, los países también deberán realizar un seguimiento exhaustivo de su sector financiero, y es posible que los que proyectan emitir eurobonos tengan que preparar planes de contingencia.

Referencias

    Clements, Benedict, DavidCoady, StefaniaFabrizio, SanjeevGupta, TrevorAlleyne y CarloSdralevich,2013, Energy Subsidy Reform: Lessons and Implications (Washington: Fondo Monetario Internacional).

    Gruss, Bertrand,2014, “After the Boom—Commodity Prices and Economic Growth in Latin America and the Caribbean”, IMF Working Paper 14/154 (Washington: Fondo Monetario Internacional).

    Sdralevich, Carlo, RandaSab, YounesZouhar y GiorgiaAlbertin,2014, “Subsidy Reform in the Middle East and North Africa: Recent Progress and Challenges Ahead”, Middle East and Central Asia Departmental Paper (Washington: Fondo Monetario Internacional).

El cambio de base a 2010 se ha traducido en una mayor proporción del PIB petrolero (43% frente a un 21% hasta entonces) y, por consiguiente, en menores tasas de crecimiento del PIB real en 2013–14, cuando el crecimiento del PIB petrolero fue moderado.

El grupo P5+1 está integrado por los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y Alemania.

    Other Resources Citing This Publication