World Economic Outlook, October 2014 : Legacies, Clouds, Uncertainties

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Author(s):
International Monetary Fund. Research Dept.
Published Date:
November 2014
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    PERSPECTIVAS DE LA ECONOMÍA MUNDIAL

    Octubre de 2014

    Secuelas, nubarrones, incertidumbres

    ©2014 International Monetary Fund

    Edición en español ©2014 Fondo Monetario Internacional

    Edición en inglés

    Cubierta y diseño: Luisa Menjivar y Jorge Salazar

    Composición: Maryland Composition

    Edición en español

    Sección de Español y Portugués

    Servicios Lingüísticos

    Departamento de Tecnología

    y Servicios Generales del FMI

    Cataloging-in-Publication Data

    Joint Bank-Fund Library

    World economic outlook (International Monetary Fund)

    World economic outlook: a survey by the staff of the International Monetary Fund.—Washington, DC: International Monetary Fund, 1980–

    v. ; 28 cm.—(1981–1984: Occasional paper / International Monetary Fund, 0251-6365).—(1986–: World economic and financial surveys, 0256-6877)

    Semiannual. Some issues also have thematic titles.

    Has occasional updates, 1984–

    ISSN (print) 0256–6877

    ISSN (online) 1564–5215

    1. Economic development—Periodicals. 2. Economic forecasting—Periodicals. 3. Economic policy—Periodicals. 4. International economic relations—Periodicals. I. International Monetary Fund. II. Series: Occasional paper (International Monetary Fund). III. Series: World economic and financial surveys.

    HC10.80

    ISBN 978-1-49834-402-9 (edición impresa)

    978-1-48432-306-9 (edición digital)

    978-1-49838-375-2 (ePub)

    978-1-48431-189-9 (Mobi)

    El informe Perspectivas de la economía mundial (informe WEO, por sus siglas en inglés) es un estudio elaborado por el personal técnico del FMI que se publica dos veces al año, en el segundo y cuarto trimestres. El informe WEO se ha enriquecido con sugerencias y comentarios de los directores ejecutivos, que debatieron este informe el día 25 de septiembre de 2014. Las opiniones expresadas en esta publicación son las del personal técnico del FMI y no representan necesariamente las opiniones de los directores ejecutivos del FMI o las autoridades nacionales.

    Cita recomendada: Fondo Monetario Internacional. 2014. Perspectivas de la economía mundial: Secuelas, nubarrones, incertidumbres (Washington, octubre).

    Solicítese por correo electrónico, fax o Internet a:

    International Monetary Fund, Publication Services

    P. O. Box 92780, Washington, D.C. 20090, EE.UU.

    Tel.: (202) 623-7430 Fax: (202) 623-7201

    Correo electrónico: publications@imf.org

    www.imfbookstore.org

    www.elibrary.imf.org

    Índice

    Supuestos y Convenciones

    En la preparación de las proyecciones de Perspectivas de la economía mundial (informe WEO) se han adoptado los siguientes supuestos: los tipos de cambio efectivos reales permanecieron constantes en su nivel promedio del período comprendido entre el 30 de julio y el 27 de agosto de 2014, con excepción de las monedas que participan en el mecanismo de tipos de cambio 2 (MTC 2) de Europa, que se ha supuesto permanecieron constantes en términos nominales en relación con el euro; las autoridades nacionales mantendrán la política económica establecida (los supuestos concretos sobre la política fiscal y monetaria de determinadas economías se indican en el recuadro A1 del apéndice estadístico); el precio promedio del petróleo será de US$102,76 el barril en 2014 y US$99,36 el barril en 2015, y en el mediano plazo se mantendrá constante en términos reales; el promedio de la tasa interbancaria de oferta de Londres (LIBOR) para depósitos a seis meses en dólares de EE.UU. será de 0,4% en 2014 y 0,7% en 2015; la tasa de los depósitos a tres meses en euros será, en promedio, 0,2% en 2014 y 0,1% en 2015, y el promedio de la tasa de los depósitos a seis meses en yenes japoneses será de 0,2% en 2014 y en 2015. Naturalmente, estas son hipótesis de trabajo, no pronósticos, y la incertidumbre que conllevan se suma al margen de error que de todas maneras existiría en las proyecciones. Las estimaciones y proyecciones se basan en la información estadística disponible hasta el 19 de septiembre de 2014.

    En esta publicación se utilizan las siguientes convenciones:

    … Indica que no se dispone de datos o que los datos no son pertinentes.

    – Se usa entre años o meses (por ejemplo, 2013–14 o enero–junio) para indicar los años o meses comprendidos, incluidos los años o meses mencionados.

    / Se usa entre años o meses (por ejemplo, 2013/14) para indicar un ejercicio fiscal o financiero.

    Los “puntos básicos” son centésimos de punto porcentual (por ejemplo, 25 puntos básicos equivalen a ¼ de punto porcentual).

    Los datos se basan en años calendario, con la excepción de unos pocos países cuyos datos se basan en el ejercicio fiscal. Véase el cuadro F en al apéndice estadístico, en el que se enumeran las economías con períodos excepcionales de declaración de datos de las cuentas nacionales y las finanzas públicas de cada país.

    En el caso de algunos países, las cifras de 2013 y períodos anteriores se basan en estimaciones y no en resultados efectivos. Véase el cuadro G del apéndice estadístico, en el que se presentan los resultados efectivos más recientes de los indicadores en las cuentas nacionales, precios, finanzas públicas y balanza de pagos de cada país.

    El informe WEO ha adoptado la sexta edición del Manual de Balanza de Pagos y Posición de Inversión Internacional (MBP6). Los cambios que cabe destacar son los siguientes: 1) La compraventa ha sido reclasificada de servicios a exportaciones de bienes. 2) Los servicios de manufactura sobre insumos físicos pertenecientes a otros (bienes para transformación en el MBP5) y los servicios de reparaciones y mantenimiento (reparación de bienes en el MBP5) han sido reclasificados de bienes a servicios. 3) Las transferencias de migrantes han sido eliminadas de las transferencias de capital en la cuenta de capital debido a que ya no se imputan los traspasos de propiedad. 4) Bajo Inversión directa, la inversión en sentido contrario ha sido reclasificada con el fin de presentar activos y pasivos en cifras brutas. 5) En la cuenta financiera ahora se incluye una categoría aparte de derivados financieros, los cuales previamente eran una subpartida de Inversión de cartera. Además, el signo convencional para aumentos en los activos (y pasivos) dentro de la cuenta financiera ahora es positivo, y los saldos ahora se calculan como adquisición neta de activos financieros menos la emisión neta de pasivos financieros.

    La adopción del MBP6 asimismo ha supuesto la revisión de los cuadros del apéndice estadístico del informe WEO. El cuadro A13, en el que previamente se resumían los datos sobre flujos financieros netos y privados de las economías de mercados emergentes y en desarrollo, ahora es un resumen de los saldos de cuentas financieras. Se ha eliminado el cuadro A14 debido a las limitaciones de datos. El cuadro A15, “Resumen del origen y destino del ahorro mundial”, es ahora el cuadro A14, “Resumen de préstamo y endeudamiento neto”, y el cuadro A16 ahora es el cuadro A15. La parte B del apéndice estadístico contiene la mayoría de los mismos cuadros que los informes WEO anteriores. Los cuadros B16—B21 han sido reunidos en un nuevo cuadro B15, “Resumen de transacciones en cuenta corriente”, y en el cuadro A13, “Resumen de los saldos en cuentas financieras”. Por lo tanto, los cuadros subsiguientes han recibido una nueva numeración, de manera que los antiguos cuadros B22 a B27 ahora son los cuadros B16 a B21.

    Tras la reciente publicación de la encuesta de 2011 sobre los nuevos parámetros de la paridad del poder adquisitivo, realizada por el Programa de Comparación Internacional (PCI), se han actualizado las estimaciones del informe WEO de las ponderaciones de la paridad del poder adquisitivo y el PIB valorado en función de dichas paridades. Véanse más detalles en “Ponderaciones revisadas de la paridad del poder adquisitivo”, en la actualización del informe WEO de julio de 2014, http://www.imf.org/external/spanish/pubs/ft/weo/2014/update/02/pdf/0714s.pdf.

    Al igual que en el informe WEO de abril de 2014 no se incluyen los datos de Siria correspondientes a 2011 y años posteriores debido a la incertidumbre de la situación política.

    En vista del programa que el FMI está llevando a cabo con Pakistán, las series a partir de las cuales se pueden calcular los supuestos sobre el tipo de cambio nominal no se divulgan, ya que en Pakistán el tipo de cambio nominal es una información delicada por su efecto en los mercados.

    Al igual que en la edición de abril de 2014 del informe WEO, las proyecciones de los precios al consumidor para Argentina no se han incluido en esta edición debido a la interrupción estructural en los datos. Véanse más detalles en la nota 5 del cuadro A7 del apéndice estadístico.

    Ahora se incluyen los datos correspondientes a Letonia, que previamente se habían excluido de los agregados de la zona del euro debido a las limitaciones de datos.

    Se incluyen nuevamente las proyecciones para Ucrania, que previamente se habían excluido debido a la crisis.

    Cuando no se menciona la fuente en los cuadros y gráficos, los datos provienen de la base de datos del informe WEO.

    En los casos en que los países no se enumeran en orden alfabético, el orden se basa en el tamaño de su economía.

    En algunos casos el total no coincide con la suma de los componentes, debido al redondeo de las cifras.

    En esta publicación, los términos “país” y “economía” no se refieren en todos los casos a una entidad territorial que constituya un Estado conforme al derecho y a la práctica internacionales. El término en este informe abarca ciertas entidades territoriales que no son Estados, pero para las cuales se mantienen datos estadísticos en forma separada e independiente.

    Se presentan datos compuestos para varios grupos de países organizados según las características económicas o por región. A menos que se indique lo contrario, los datos compuestos de los grupos de países se calculan cuando los datos ponderados están representados en un 90% o más.

    En ningún caso debe entenderse que las fronteras, los colores, las denominaciones o cualquier otra información contenida en los mapas de esta publicación reflejan la posición del Fondo Monetario Internacional con respecto a la situación jurídica de ningún territorio ni el respaldo o aceptación de dichas fronteras.

    Información y Datos Adicionales

    La versión completa en inglés de Perspectivas de la economía mundial (informe WEO, por sus siglas en inglés) se publica en la biblioteca electrónica del FMI (www.elibrary.imf.org) y en el sitio del FMI en Internet (www.imf.org), donde también se publica una compilación más completa de información extraída de la base de datos utilizada para este estudio. Los archivos, que contienen las series de datos que solicitan los lectores con mayor frecuencia, pueden copiarse en una computadora personal utilizando diferentes programas informáticos.

    El personal técnico del FMI compila los datos de Perspectivas de la economía mundial en el momento de elaboración del informe. Las proyecciones y los datos históricos se basan en información recopilada por los economistas encargados de cada país durante las misiones a los países miembros del FMI y a través de un análisis constante de la evolución de la situación nacional. Los datos históricos se actualizan de manera continua, a medida que se recibe información nueva, y a menudo se ajustan los quiebres estructurales de los datos para producir series ininterrumpidas mediante el uso de empalmes y otras técnicas. Las estimaciones del personal técnico del FMI continúan ocupando el lugar de series históricas cuando no se dispone de información completa. Por ese motivo, los datos del informe WEO pueden diferir de otras fuentes con datos oficiales, como el informe International Financial Statistics del FMI.

    Los datos y los metadatos del informe WEO se publican “tal como se reciben” y “según estén disponibles”; asimismo, se hace todo lo posible por dejar aseguradas, la puntualidad, exactitud y exhaustividad de estos datos y metadatos, aunque no se las garantiza. Cuando se detectan errores, se hace un esfuerzo concertado por corregirlos en la medida en que corresponda y sea factible hacerlo. Las correcciones y revisiones realizadas posteriormente a la publicación impresa de este estudio, se incorporan en la edición electrónica, disponible a través de la biblioteca electrónica del FMI (www.elibrary.imf.org) y en el sitio del FMI en Internet (www.imf.org). Todos los cambios importantes figuran en forma detallada en los índices de materias publicados en Internet.

    La información relativa al uso de la base de datos del informe WEO puede consultarse en el sitio web del FMI sobre derechos de autor y uso (http://www.imf.org/external/esl/terms.htm).

    Las consultas sobre el contenido del informe WEO y la base de datos de este estudio pueden dirigirse por carta, Internet o fax (no se aceptan llamadas telefónicas) a la siguiente dirección:

    World Economic Studies Division

    Research Department

    International Monetary Fund

    700 19th Street, N.W.

    Washington, DC 20431, EE.UU.

    Fax: (202) 623-6343

    Foro en línea: www.imf.org/weoforum

    Prefacio

    El análisis y las proyecciones que se presentan en Perspectivas de la economía mundial (informe WEO, por sus siglas en inglés) forman parte integral de la supervisión que ejerce el FMI con respecto a la evolución y las políticas económicas de los países miembros, los acontecimientos en los mercados financieros internacionales y el sistema económico mundial. El análisis de las perspectivas y políticas es producto de un minucioso examen de la evolución económica mundial que llevan a cabo varios departamentos del FMI, tomando principalmente como base la información que recogen los funcionarios de la institución en sus consultas con los países miembros. Dichas consultas están a cargo sobre todo de los departamentos regionales—el Departamento de África, el Departamento de Asia y el Pacífico, el Departamento de Europa, el Departamento del Oriente Medio y Asia Central, y el Departamento del Hemisferio Occidental—conjuntamente con el Departamento de Estrategia, Políticas y Evaluación, el Departamento de Mercados Monetarios y de Capital, y el Departamento de Finanzas Públicas.

    El análisis que se presenta en este informe ha sido coordinado por el Departamento de Estudios bajo la dirección general de Olivier Blanchard, Consejero Económico y Director de Estudios. El proyecto estuvo dirigido por Gian Maria Milesi-Ferretti, Subdirector del Departamento de Estudios, y por Thomas Helbling, Jefe de División en el Departamento de Estudios.

    Los principales colaboradores fueron Abdul Abiad, Aseel Almansour, Aqib Aslam, Samya Beidas-Strom, Rupa Duttagupta, Davide Furceri, Carlos Mulas Granados, Marco E. Terrones, Petia Topalova y Juan Yépez Albornoz.

    Colaboraron también Celine Allard, Rabah Arezki, Angana Banerji Alberto Behar, Sami Ben Naceur, Marcos de Carvalho Chamon, Rob Dippelsman, Thiemo Fetzer, Harald Finger, Atish R. Ghosh, Roberto Fernandes Guimaraes-Filho, Keiko Honjo, Amr Hosny, Benjamin Hunt, Deniz O. Igan, Gary Jones, Heedon Kang, Joong Shik Kang, Vladimir Klyuev, Mika Kortelainen, Prakash Loungani, Lusine Lusinyan, Troy Matheson, Akito Matsumoto, Andre Meier, Pritha Mitra, Marco Pani, Jiri Podpiera, Jesmin Rahman, Ikuo Saito, Bahrom Shukurov, Juan Sole, Emil Stavrev, Shane Streifel, Yan Sun, Natalia Tamirisa, Florina Tanase, Juan Treviño, Sebastian Weber, SeokHyun Yoon y Felipe Zanna.

    Gohar Abajyan, Hites Ahir, Gavin Asdorian, Angela Espiritu, Madelyn Estrada, Chanpheng Fizzarotti, Mitko Grigorov, Gregory Hadjian, Cleary A. Haines, Brian Hiland, Ava Yeabin Hong, Hao Jiang, Sinem Kilic Celik, Genevieve Mendiola Lindow, Yun Liu, Olivia Ma, Daniel Rivera Greenwood, Marina Rousset, Tiberiu Scutaru, Xiaobo Shao, Min Song, Rachel Szymanski, Hong Yang y Jeremy Zook colaboraron en las tareas de investigación. Atish R. Ghosh aportó orientación y sugerencias. Mahnaz Hemmati, Toh Kuan, Emory Oakes y Richard Watson brindaron apoyo técnico. Alimata Kini Kaboré y Anduriña Espinoza-Wasil se encargaron de la preparación del texto en inglés. Michael Harrup del Departamento de Comunicaciones dirigió la edición del manuscrito en inglés y coordinó la producción de la publicación, con la asistencia de Lucy Scott Morales, Sherrie Brown, Gregg Forte y Linda Long y aportes de Linda Griffin Kean. El equipo de Gestión de Datos Básicos del Departamento de Tecnología y Servicios Generales del FMI y Pavel Pimenov, consultor externo, proporcionaron respaldo técnico adicional. La versión en español estuvo a cargo de la Sección de Español y Portugués de los Servicios Lingüísticos del FMI.

    El análisis se ha enriquecido con sugerencias y comentarios de funcionarios de otros departamentos del FMI, y de los directores ejecutivos, que debatieron este informe el día 25 de septiembre de 2014. No obstante, cabe aclarar que las proyecciones y consideraciones de política económica corresponden al personal técnico del FMI y no deben atribuirse a los directores ejecutivos ni a las autoridades nacionales que representan.

    Introducción

    La economía mundial está en busca de un punto de equilibrio. Por un lado, los países tienen que abordar las secuelas de la crisis financiera mundial, que van desde el sobreendeudamiento hasta el alto desempleo. Por el otro, tienen ante sí un futuro con nubarrones. Las tasas de crecimiento potencial se están revisando a la baja, y hoy en día este deterioro de las perspectivas está a su vez repercutiendo en la confianza, la demanda y el crecimiento.

    En los últimos tres años, a raíz de la interacción entre estas dos fuerzas—las secuelas de la crisis, cuya resolución ha sido más difícil de lo previsto, y el descenso del crecimiento potencial—, los pronósticos han sufrido varias revisiones a la baja. Desafortunadamente, el pronóstico en esta edición de Perspectivas de la economía mundial (informe WEO, por sus siglas en inglés) no es una excepción. El crecimiento mundial es mediocre y un poco más bajo de lo pronosticado en julio. Al mismo tiempo, dado que estas dos fuerzas inciden en diferente grado en cada país, la evolución de la economía mundial se ha tornado más dispar.

    Entre las economías avanzadas, Estados Unidos y el Reino Unido, en particular, están dejando atrás la crisis y logrando niveles aceptables de crecimiento, aunque incluso en esos dos países el crecimiento potencial ahora es más bajo que a comienzos de la década de 2000. Japón está creciendo, pero los altos niveles de deuda pública heredados del pasado y un muy reducido crecimiento potencial plantean enormes desafíos macroeconómicos y fiscales. El crecimiento prácticamente se estancó este año en la zona del euro, incluso en los países del núcleo. Si bien esto obedece en parte a factores temporales, la recuperación se ha visto frenada por las secuelas de la crisis, sobre todo en el sur, y por el bajo crecimiento potencial en prácticamente todo el resto de la región.

    En las economías de mercados emergentes, el factor preponderante es el menor crecimiento potencial. Para el conjunto de estas economías, ahora se pronostica que su crecimiento potencial será 1,5% más bajo que en 2011. En este caso también, la disparidad es la norma. China está manteniendo un fuerte crecimiento, pero se considera saludable una leve desaceleración en el futuro. India se ha recuperado de su relativa contracción, y se prevé que gracias en parte a políticas eficaces y a un resurgimiento de la confianza, el crecimiento una vez más supere el 5%. En cambio, las inciertas perspectivas de inversión en Rusia ya habían empezado a reducir el crecimiento antes de la crisis de Ucrania, y ahora la crisis ha empeorado las perspectivas. Las perspectivas inciertas y el bajo nivel de inversión también están frenando el crecimiento en Brasil.

    Los riesgos a la baja son claros.

    En primer lugar, el largo período de bajas tasas de interés ha dado lugar a una búsqueda de rendimientos en cierta medida, y es posible que los mercados financieros tengan una actitud demasiado complaciente con respecto al futuro. Tampoco hay que exagerar estos riesgos, pero las autoridades sin duda deben mantenerse atentas. Las herramientas macroprudenciales son los instrumentos más adecuados para mitigar estos riesgos; sin embargo, está por verse si pueden cumplir su cometido.

    En segundo lugar, los riesgos geopolíticos han cobrado relevancia. Hasta ahora, los efectos de la crisis de Ucrania no se han propagado más allá de los países afectados y sus vecinos inmediatos. Y la agitación en Oriente Medio no ha tenido mayor efecto en el nivel o la volatilidad de los precios de la energía. Pero desde luego que esto podría cambiar en el futuro, con importantes implicaciones para la economía mundial.

    En tercer lugar, existe el riesgo de que la recuperación en la zona del euro se estanque, de que la demanda se debilite aún más y de que la baja inflación se convierta en deflación. Este no es nuestro escenario base, porque pensamos que los fundamentos económicos de la zona del euro están mejorando lentamente. Pero si se materializara un escenario de esa naturaleza, esta situación sería el principal problema al que se enfrentaría la economía mundial.

    Esto me remite a las implicaciones para las políticas.

    En las economías avanzadas, las políticas tienen que abordar tanto las secuelas de la crisis como el bajo crecimiento potencial. Un objetivo central ha sido el saneamiento de los balances de los bancos, pero el sobreendeudamiento de las empresas y los hogares sigue siendo una grave secuela en varios países. La orientación acomodaticia de la política monetaria y el bajo nivel de las tasas de interés continúan siendo esenciales para aumentar el crecimiento potencial, mientras persista la debilidad de la demanda.

    La floja recuperación en la zona del euro ha abierto un nuevo debate sobre la orientación de la política fiscal. Los reducidos diferenciales de los bonos soberanos indican que la consolidación fiscal emprendida en los últimos años ha permitido a los inversores financieros confiar en que las actuales trayectorias fiscales son sostenibles. No se debe permitir que esta credibilidad, lograda a un precio alto, se vea amenazada. Esto no significa que no exista margen para recurrir a la política fiscal para ayudar a sostener la recuperación. Como se explica en el capítulo 3, la inversión en infraestructura, por ejemplo, incluso si se la financia con deuda, puede estar justificada y puede ayudar a estimular la demanda a corto plazo y la oferta a mediano plazo. Y si la recuperación se estancara, sería importante estar en condiciones de tomar un mayor número de medidas.

    Elevar el producto potencial, y no se diga el crecimiento potencial, es una tarea difícil, y las expectativas deben ser realistas. Sin embargo, en la mayoría de los países las reformas estructurales específicas pueden ser útiles. El desafío, tanto para las economías avanzadas como para las de mercados emergentes, es ir más allá del lema de “emprender reformas estructurales” e identificar las reformas que son más necesarias y las que son políticamente viables. Quizás en términos más generales, el desafío para las autoridades consista en restablecer la confianza articulando un plan claro que permita abordar el problema de las secuelas de la crisis y los desafíos del bajo crecimiento potencial.

    Olivier Blanchard

    Consejero Económico

    Resumen Ejecutivo

    A pesar de los reveses, sigue en marcha una recuperación mundial desigual. Debido en gran medida al grado imprevisto de debilidad de la actividad mundial en el primer semestre de 2014, la proyección de crecimiento de la economía mundial ha sufrido una revisión a la baja, a 3,3%, para este año; o sea, 0,4 puntos porcentuales menos que en la edición de abril de 2014 de Perspectivas de la economía mundial (informe WEO, por sus siglas en inglés). La proyección de crecimiento mundial para 2015 se corrigió a la baja, a 3,8%.

    Los riesgos a la baja se han agudizado desde la primavera. Entre los riesgos a corto plazo, cabe mencionar la intensificación de las tensiones geopolíticas y la reversión de la reciente compresión de los diferenciales de riesgo y la volatilidad en los mercados financieros. Los riesgos a mediano plazo los plantean el estancamiento y el bajo crecimiento potencial en las economías avanzadas, así como la disminución del crecimiento potencial en los mercados emergentes.

    Como los riesgos han aumentado, debe seguir siendo prioritario incrementar el crecimiento efectivo y potencial. En las economías avanzadas, será necesario el respaldo continuo de la política monetaria y un ajuste fiscal cuyo ritmo y composición sean capaces de sustentar tanto la recuperación como el crecimiento a largo plazo. En una serie de economías, el aumento de la inversión pública en infraestructura también puede apuntalar la demanda a corto plazo y contribuir a incrementar el producto potencial a mediano plazo. En los mercados emergentes, la posibilidad que tienen las políticas macroeconómicas de respaldar el crecimiento, de ser necesario, varía según el país y la región, pero el margen de maniobra es limitado en los países con vulnerabilidades externas. Y, tanto en las economías avanzadas como en las de mercados emergentes y en desarrollo, en general existe una necesidad urgente de aplicar reformas estructurales para afianzar el potencial de crecimiento o lograr un crecimiento más sostenible.

    A pesar de haber sufrido nuevos reveses este año, sigue en marcha una recuperación mundial desigual. En las economías avanzadas, los legados del boom previo a la crisis y la crisis subsecuente (entre otras cosas, una elevada deuda pública y privada) aún ensombrecen la recuperación. Los mercados emergentes se están adaptando a tasas de crecimiento económico más bajas que las alcanzadas en el boom previo a la crisis y la recuperación que le siguió. En términos globales, el ritmo de la recuperación difiere cada vez más según el país.

    Existen otros elementos que también influyen en las perspectivas. Los mercados financieros han sido optimistas: los precios de las acciones están altos; los diferenciales, comprimidos; y la volatilidad, muy baja. Sin embargo, esto no se ha traducido en un repunte de la inversión, que se mantiene atenuada, sobre todo en las economías avanzadas. Y como lo explica la edición de octubre de 2014 del Informe sobre la estabilidad financiera mundial (informe GFSR, por sus siglas en inglés), preocupa la posibilidad de que los mercados estén subvalorando el riesgo, y que no estén tomando debidamente en cuenta las incertidumbres que rodean a las perspectivas macroeconómicas y las implicaciones para el ritmo de repliegue del estímulo monetario lanzado por algunas grandes economías avanzadas. Las tensiones geopolíticas han aumentado. Hasta el momento, sus efectos macroeconómicos parecen estar limitados mayormente a las regiones que las originaron, pero hay riesgos tangibles de trastornos más generalizados. Algunos problemas a mediano plazo que preceden a la crisis, como el impacto del envejecimiento de la población en la fuerza laboral y el flojo crecimiento de la productividad total de los factores, están volviendo a aparecer y deben ser abordados. Estos problemas se manifiestan en un bajo nivel de crecimiento potencial en las economías avanzadas—lo cual podría estar influyendo en el ritmo de la recuperación actual—y una reducción del crecimiento potencial en los mercados emergentes. Ambos grupos necesitan reformas estructurales que impulsen el crecimiento potencial.

    Pasando a los detalles concretos de las perspectivas, el crecimiento mundial del primer semestre de 2014 se enfrió más de lo previsto en la edición de abril de 2014 del informe WEO. Este inesperado grado de debilidad del crecimiento es producto de la evolución en Estados Unidos, la zona del euro, Japón y algunas grandes economías de mercados emergentes. En Estados Unidos, tras un primer trimestre sorprendentemente desalentador, la actividad repuntó en el segundo, y los datos llevan a pensar que esa debilidad fue más bien pasajera. En la zona del euro, el crecimiento se frenó en el segundo trimestre, principalmente como consecuencia de la flojedad de la inversión y la exportación, y la incertidumbre en torno a la continua desaceleración del crecimiento no se ha desvanecido. En Japón, la contracción de la demanda interna que siguió al aumento del impuesto sobre el consumo fue superior a lo previsto. En Rusia y la Comunidad de Estados Independientes, la debilidad refleja el impacto de las tensiones geopolíticas en la inversión extranjera, la producción interna y la confianza. La atonía de la demanda interna de otras economías de mercados emergentes nuevamente ha demostrado ser más persistente de lo esperado, sobre todo en América Latina, con una contracción del PIB en Brasil y sorpresas negativas de la actividad en varios otros países. En China, tras un primer trimestre menos vigoroso de lo esperado, las medidas de política apuntalaron un crecimiento más fuerte durante el segundo. Globalmente, la debilidad inesperada del crecimiento en algunos mercados emergentes durante el primer semestre puede estar relacionada con el deterioro de las condiciones financieras ocurrido en el primer trimestre, pero en general no con la desaceleración en Estados Unidos, dado que las importaciones estadounidenses han crecido a un ritmo vigoroso.

    Se prevé que el crecimiento repunte tanto en las economías avanzadas como en los mercados emergentes en lo que queda de 2014 y en 2015, pero en ambos años a una tasa menor que la contemplada en la edición de abril de 2014 del informe WEO. Concretamente, la proyección de crecimiento mundial para 2014 se revisó a la baja a 3,3%—es decir, 0,4 puntos porcentuales menos que en abril—, como consecuencia tanto de la debilidad del primer semestre, especialmente en Estados Unidos, como del panorama menos optimista que ofrecen varios mercados emergentes. La proyección para 2015 se revisó ligeramente a la baja, a 3,8%. Estas proyecciones de repunte del crecimiento están basadas en el supuesto de que los principales factores que respaldan la recuperación en las economías avanzadas enumerados en la edición de abril de 2014 del informe WEO siguen activos; sobre todo, la moderación de la consolidación fiscal (excepto en el caso de Japón) y la continuación de una política monetaria sumamente acomodaticia. También suponen una reducción paulatina de las tensiones geopolíticas. Entre las economías avanzadas, la mayor rapidez de la recuperación es principalmente producto de la aceleración del crecimiento en Estados Unidos, pero también un repunte de la actividad en la zona del euro. En los mercados emergentes, el repunte se debe a una variedad de factores tanto nacionales como mundiales. Entre los primeros, corresponde mencionar cierta recuperación observada en los países afectados por tensiones geopolíticas y/o luchas internas en 2014, o en los países cuyo crecimiento este año ha estado muy por debajo del potencial, y en otros países, la eliminación gradual de las barreras estructurales al crecimiento. Entre los factores mundiales que también deberían respaldar el repunte del crecimiento en los mercados emergentes cabe mencionar las favorables condiciones financieras internacionales y el aumento de la demanda externa de las economías avanzadas. Se prevé que estos factores mundiales también brindarán sustento al crecimiento en los países en desarrollo de bajo ingreso, que superaría 6% en 2014 y en 2015, si bien la moderación proyectada de los precios de las materias primas no combustibles provocará cierto deterioro de los términos de intercambio en los exportadores netos de materias primas.

    Los riesgos a la baja se han agudizado desde la primavera. El aumento de las tensiones geopolíticas podría resultar persistente, obstaculizando la recuperación de los países directamente afectados y mermando la confianza en otros. Y si dichas tensiones se deterioraran aún más, podrían causar un drástico aumento de los precios del petróleo, hacer caer los precios de los activos y generar más problemas económicos. Los riesgos del mercado financiero incluyen una reversión de la reciente compresión de los diferenciales de riesgo y la volatilidad causada por el aumento inesperadamente fuerte de las tasas estadounidenses a largo plazo, lo cual también empeoraría las condiciones financieras de los mercados emergentes. La posibilidad de que se produzca un estancamiento secular y de que el crecimiento potencial sea bajo en las economías avanzadas sigue siendo un importante riesgo a mediano plazo, dado que su crecimiento es moderado y desigual a pesar de que las tasas de interés son muy bajas y han disminuido otros obstáculos a la recuperación. En algunas grandes economías de mercados emergentes, los efectos negativos de las limitaciones de la oferta en el crecimiento podrían prolongarse.

    El ritmo de la recuperación mundial ha desilusionado en los últimos años. Con un crecimiento mundial más débil de lo esperado en el primer semestre de 2014 y una agudización de los riesgos a la baja, es posible que el repunte proyectado del crecimiento tampoco se materialice esta vez o defraude las expectativas. Esto pone aún más de relieve la necesidad de seguir priorizando un crecimiento efectivo y potencial más elevado en la mayoría de las economías. Aún no se ha producido un aumento sólido de la demanda en las economías avanzadas, a pesar de tasas de interés en niveles continuamente muy bajos y de la moderación de los obstáculos a la recuperación, producto, entre otros factores, de la consolidación fiscal o de condiciones financieras difíciles. Evitar una normalización prematura de la política monetaria sigue siendo prioritario, al igual que un ajuste fiscal cuyo ritmo y composición sustenten tanto la recuperación como el crecimiento a largo plazo. En este contexto, un aumento de la inversión en infraestructura pública, sobre todo en el caso de las economías avanzadas con necesidades de infraestructura claramente identificadas y procesos eficientes de inversión pública, podría estimular la demanda a corto plazo y contribuir a elevar el producto potencial a mediano plazo. Y las reformas estructurales encaminadas a estimular el producto potencial son fundamentales. En los mercados emergentes, el margen que tienen las políticas macroeconómicas para brindar sustento al crecimiento, de ser necesario, varía según el país y la región, pero es limitado en los países con vulnerabilidades externas. También en este caso existe a nivel general una necesidad urgente de reformas estructurales adaptadas a cada país para reforzar el potencial de crecimiento o lograr un crecimiento más sostenible.

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