World Economic Outlook, April 2014 : Recovery Strengthens, Remains Uneven

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Author(s):
International Monetary Fund. Research Dept.
Published Date:
May 2014
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    PERSPECTIVAS DE LA ECONOMÍA MUNDIAL

    Abril de 2014

    La recuperación se afianza, pero sigue siendo despareja

    Fondo Monetario Internacional

    ©2014 International Monetary Fund

    Edición en español ©2014 Fondo Monetario Internacional

    Edición en inglés

    Cubierta y diseño: Luisa Menjivar y Jorge Salazar

    Composición: Maryland Composition

    Edición en español

    Sección de Español y Portugués

    Servicios Lingüísticos

    Departamento de Tecnología

    y Servicios Generales del FMI

    Cataloging-in-Publication Data

    Joint Bank-Fund Library

    World economic outlook (International Monetary Fund)

    World economic outlook: a survey by the staff of the International Monetary Fund.—Washington, DC: International Monetary Fund, 1980–

    v. ; 28 cm.—(1981–1984: Occasional paper / International Monetary Fund, 0251-6365).—(1986–: World economic and financial surveys, 0256-6877)

    Semiannual. Some issues also have thematic titles.

    Has occasional updates, 1984–

    ISSN (print) 0256–6877

    ISSN (online) 1564–5215

    1. Economic development—Periodicals. 2. Economic forecasting—Periodicals.

    3. Economic policy—Periodicals. 4. International economic relations—Periodicals.

    I. International Monetary Fund. II. Series: Occasional paper (International Monetary Fund).

    III. Series: World economic and financial surveys.

    HC10.80

    ISBN 978-1-48432-385-4 (edición impresa)

    ISBN 978-1-48432-386-1 (ePub)

    ISBN 978-1-47551-970-9 (Mobipocket)

    ISBN 978-1-48432-441-7 (edición digital)

    Descargo de responsabilidad: Las consideraciones de política económica y los análisis expresados en esta publicación son los del personal técnico del FMI y no representan la política oficial del FMI ni la opinión de los directores ejecutivos del FMI o las autoridades nacionales.

    Cita recomendada: Fondo Monetario Internacional, Perspectivas de la economía mundial: La recuperación se afianza, pero sigue siendo despareja (Washington, abril de 2014).

    Solicítese por correo electrónico, fax o Internet a:

    International Monetary Fund, Publication Services

    P. O. Box 92780, Washington, D.C. 20090, EE.UU.

    Tel.: (202) 623-7430 Fax: (202) 623-7201

    Correo electrónico: publications@imf.org

    www.imfbookstore.org

    www.elibrary.imf.org

    Índice

    Supuestos y Convenciones

    En la preparación de las proyecciones de Perspectivas de la economía mundial (informe WEO, por sus siglas en inglés) se han adoptado los siguientes supuestos: los tipos de cambio efectivos reales permanecieron constantes en su nivel promedio del período comprendido entre el 31 de enero y el 28 de febrero de 2014, con excepción de las monedas que participan en el mecanismo de tipos de cambio 2 (MTC 2) de Europa, que se ha supuesto permanecieron constantes en términos nominales en relación con el euro; las autoridades nacionales mantendrán la política económica establecida (los supuestos concretos sobre la política fiscal y monetaria de determinadas economías se indican en el recuadro A1 del apéndice estadístico); el precio promedio del petróleo será de US$104,17 el barril en 2014 y US$97,92 el barril en 2015, y en el mediano plazo se mantendrá constante en términos reales; el promedio de la tasa interbancaria de oferta de Londres (LIBOR) para depósitos a seis meses en dólares de EE.UU. será de 0,4% en 2014 y 0,8% en 2015; la tasa de los depósitos a tres meses en euros será, en promedio, 0,3% en 2014 y 0,4% en 2015, y el promedio de la tasa de los depósitos a seis meses en yenes japoneses será de 0,2% en 2014 y en 2015. Naturalmente, estas son hipótesis de trabajo, no pronósticos, y la incertidumbre que conllevan se suma al margen de error que de todas maneras existiría en las proyecciones. Las estimaciones y proyecciones se basan en la información estadística disponible hasta el 24 de marzo de 2014.

    En esta publicación se utilizan los siguientes símbolos:

    … Indica que no se dispone de datos o que los datos no son pertinentes.

    – Se usa entre años o meses (por ejemplo, 2013–14 o enero–junio) para indicar los años o meses comprendidos, incluidos los años o meses mencionados.

    / Se emplea entre años o meses (por ejemplo, 2013/14) para indicar un ejercicio fiscal o financiero.

    Los “puntos básicos” son centésimos de punto porcentual (por ejemplo, 25 puntos básicos equivalen a ¼ de punto porcentual).

    En el caso de algunos países, las cifras de 2013 y períodos anteriores se basan en estimaciones y no en resultados efectivos.

    Los datos se basan en años calendario, con la excepción de unos pocos países cuyos datos se basan en el ejercicio fiscal. El cuadro F del apéndice estadístico indica los períodos de referencia de cada país.

    No se incluyen las proyecciones para Ucrania debido a la crisis actual.

    No se incluyen proyecciones sobre los precios al consumidor de Argentina debido a un quiebre estructural de los datos. Para más detalles, véase la nota 6 del cuadro A7.

    La serie del PIB real de Corea se basa en el año de referencia 2005, y no refleja las cuentas nacionales revisadas que se dieron a conocer el 26 de marzo de 2014, que ocurrió posteriormente a la finalización del informe WEO. Estas revisiones exhaustivas incluyen la implementación del Sistema de Cuentas Nacionales 2008 y la actualización del año de referencia a 2010. Como consecuencia de esas revisiones, el crecimiento del PIB real de 2013 se revisó al alza, de 2,8% (la cifra que consta en los cuadros 2.3 y A2) a 3%.

    El 1 de enero de 2014, Letonia pasó a ser el decimoctavo miembro de la zona del euro. Sus datos no están incluidos en los agregados de la zona del euro porque la base de datos aún no se ha convertido a euros, pero sí forman parte de los datos agregados de las economías avanzadas.

    A partir de la edición de abril de 2014 del informe WEO, las regiones de Europa central y oriental y las regiones emergentes de Europa han pasado a denominarse Economías emergentes y en desarrollo de Europa. La región en desarrollo de Asia ha pasado a denominarse Economías emergentes y en desarrollo de Asia.

    Al igual que en el informe WEO de octubre de 2013, no se incluyen los datos de Siria correspondientes a 2011 y años posteriores debido a la incertidumbre de la situación política.

    Cuando no se menciona la fuente en los cuadros y gráficos, los datos provienen de la base de datos del informe WEO.

    En los casos en que los países no se enumeran en orden alfabético, el orden se basa en el tamaño de su economía.

    En algunos casos el total no coincide con la suma de los componentes, debido al redondeo de las cifras.

    En esta publicación, los términos “país” y “economía” no se refieren en todos los casos a una entidad territorial que constituya un Estado conforme al derecho y a la práctica internacionales; los términos pueden designar también algunas entidades que no son Estados, pero para las cuales se mantienen datos estadísticos en forma separada e independiente.

    Se presentan datos compuestos para varios grupos de países organizados según las características económicas o por región. A menos que se indique lo contrario, los datos compuestos de los grupos de países se calculan cuando los datos ponderados están representados en un 90% o más.

    En ningún caso debe entenderse que las fronteras, los colores, las denominaciones o cualquier otra información contenida en los mapas de esta publicación reflejan la posición del Fondo Monetario Internacional con respecto a la situación jurídica de ningún territorio ni la conformidad o disconformidad de la institución con dichas fronteras.

    Información y Datos Adicionales

    La versión completa en inglés de Perspectivas de la economía mundial (informe WEO, por sus siglas en inglés) se publica en la biblioteca electrónica del FMI (www.elibrary.imf.org) y en el sitio del FMI en Internet (www.imf.org), donde también se publica una compilación más completa de información extraída de la base de datos utilizada para este estudio. Los archivos, que contienen las series de datos que con mayor frecuencia solicitan los lectores, pueden copiarse en una computadora personal utilizando diferentes programas informáticos.

    El personal técnico del FMI compila los datos del informe WEO en el momento de elaboración del informe. Las proyecciones y los datos históricos se basan en información recopilada por los economistas encargados de cada país durante las misiones a los países miembros del FMI y a través de un análisis constante de la evolución de la situación nacional. Los datos históricos se actualizan de manera continua, a medida que llega información nueva, y a menudo se ajustan los quiebres estructurales de los datos para producir series ininterrumpidas mediante el uso de empalmes y otras técnicas. Las estimaciones del personal técnico del FMI continúan ocupando el lugar de series históricas cuando no se dispone de información completa. Por ese motivo, los datos del informe WEO pueden diferir de otras fuentes con datos oficiales, como el informe International Financial Statistics del FMI.

    Los datos y los metadatos del informe WEO se publican “tal como se reciben” y “según estén disponibles”; asimismo, se hace todo lo posible por dejar aseguradas, la puntualidad, exactitud y exhaustividad de estos datos y metadatos, aunque no se las garantiza. Cuando se detectan errores, se hace un esfuerzo concertado por corregirlos en la medida en que corresponda y sea factible hacerlo. Las correcciones y revisiones realizadas posteriormente a la publicación impresa de este estudio, se incorporan en la edición electrónica, disponible a través de la biblioteca electrónica del FMI (www.elibrary.imf.org) y en el sitio del FMI en Internet (www.imf.org). Todos los cambios importantes figuran en forma detallada en los índices de materias publicados en Internet.

    Las condiciones de uso de la base de datos del informe WEO pueden consultarse en el sitio web del FMI sobre derechos de autor y uso (http://www.imf.org/external/esl/terms.htm).

    Las consultas sobre el contenido del informe WEO y la base de datos de este estudio pueden dirigirse por carta, Internet o fax (no se aceptan llamadas telefónicas) a la siguiente dirección:

    World Economic Studies Division

    Research Department

    International Monetary Fund

    700 19th Street, N.W.

    Washington, DC 20431, EE.UU.

    Fax: (202) 623-6343

    www.imf.org/weoforum

    Prefacio

    El análisis y las proyecciones que se presentan en Perspectivas de la economía mundial (informe WEO, por sus siglas en inglés) forman parte integral de la supervisión que ejerce el FMI con respecto a la evolución y las políticas económicas de los países miembros, los acontecimientos en los mercados financieros internacionales y el sistema económico mundial. El análisis de las perspectivas y políticas es producto de un minucioso examen de la evolución económica mundial que llevan a cabo varios departamentos del FMI, tomando principalmente como base la información que recogen los funcionarios de la institución en sus consultas con los países miembros. Dichas consultas están a cargo sobre todo de los departamentos regionales—el Departamento de África, el Departamento de Asia y el Pacífico, el Departamento de Europa, el Departamento del Oriente Medio y Asia Central, y el Departamento del Hemisferio Occidental—conjuntamente con el Departamento de Estrategia, Políticas y Evaluación, el Departamento de Mercados Monetarios y de Capital, y el Departamento de Finanzas Públicas.

    El análisis que se presenta en este informe ha sido coordinado por el Departamento de Estudios bajo la dirección general de Olivier Blanchard, Consejero Económico y Director de Estudios. El proyecto estuvo dirigido por Thomas Helbling, Jefe de División en el Departamento de Estudios, y Jörg Decressin, Subdirector del Departamento de Estudios.

    Los principales colaboradores fueron Abdul Abiad, Aseel Almansour, Aqib Aslam, Samya Beidas-Strom, John Bluedorn, Rupa Duttagupta, Davide Furceri, Andrea Pescatori, Marco E. Terrones y Juan Yepez Albornoz.

    Colaboraron también Ali Alichi, Angana Banerji, Benjamin Beckers, Alberto Behar, Sami Ben Naceur, Patrick Blagrave, Kevin Clinton, Alexander Culiuc, Joshua Felman, Emilio Fernández Corugedo, Roberto García-Saltos, Roberto Guimarães-Filho, Keiko Honjo, Benjamin Hunt, Dora Iakova, Deniz Igan, Gregorio Impavido, Zoltan Jakab, Douglas Laxton, Lusine Lusinyan, Andre Meier, Pritha Mitra, Dirk Muir, Jean-Marc Natal, Marco Pani, Mahvash Qureshi, Jesmin Rahman, Marina Rousset, Damiano Sandri, John Simon, Serhat Solmaz, Shane Streifel, Yan Sun, Li Tang, Boqun Wang y Shengzu Wang.

    Gohar Abajyan, Gavin Asdorian, Shan Chen, Tingyun Chen, Angela Espiritu, Madelyn Estrada, Sinem Kilic Celik, Mitko Grigorov, Cleary A. Haines, Pavel Lukyantsau, Olivia Ma, Tim Mahedy, Anayo Osueke, Katherine Pan, Sidra Rehman, Daniel Rivera Greenwood, Carlos Rondón, Yang Yang y Fan Zhang colaboraron en las tareas de investigación. Luis Cubeddu proporcionó comentarios y sugerencias. Mahnaz Hemmati, Toh Kuan, Emory Oakes y Richard Watson brindaron apoyo técnico. Skeeter Mathurin y Anduriña Espinoza-Wasil se encargaron de la preparación del texto en inglés. Linda Griffin Kean y Michael Harrup, del Departamento de Comunicaciones, editaron el manuscrito en inglés y coordinaron la producción de la publicación, con la asistencia de Lucy Scott Morales y Sherrie Brown. El equipo de Gestión de Datos Básicos del Departamento de Tecnología y Servicios Generales del FMI y Pavel Pimenov, consultor externo, proporcionaron respaldo técnico adicional. La versión en español estuvo a cargo de la Sección de Español y Portugués de los Servicios Lingüísticos del FMI.

    El análisis se ha enriquecido con sugerencias y comentarios de funcionarios de otros departamentos del FMI, y de los directores ejecutivos, que debatieron este informe el día 21 de marzo de 2014. No obstante, cabe aclarar que las proyecciones y consideraciones de política económica corresponden al personal técnico del FMI y no deben atribuirse a los directores ejecutivos ni a las autoridades nacionales que representan.

    Introducción

    La dinámica que comenzaba a observarse cuando se publicó la edición de octubre de 2013 de Perspectivas de la economía mundial (informe WEO) es ahora más visible:

    La recuperación económica que en ese momento comenzaba a afianzarse en las economías avanzadas está adquiriendo un alcance más amplio. La consolidación fiscal se está desacelerando, y los inversionistas están menos preocupados por la sostenibilidad de la deuda. Los bancos se están fortaleciendo poco a poco. Aunque estamos muy lejos de una plena recuperación económica, el tema en el tapete ahora es la normalización de la política monetaria, tanto la convencional como la no convencional.

    Esta dinámica implica un cambio en el entorno para las economías de mercados emergentes y en desarrollo. Un crecimiento más vigoroso en las economías avanzadas conlleva una mayor demanda de sus exportaciones. La normalización de la política monetaria, sin embargo, entraña condiciones financieras más restrictivas y un contexto financiero más riguroso. Los inversionistas serán menos indulgentes, y las debilidades macroeconómicas acarrearán un costo más alto.

    Se han reducido los riesgos agudos, pero los riesgos no han desaparecido del todo. En Estados Unidos, la recuperación económica parece asentarse sobre bases sólidas. En Japón, aún falta que la Abeconomía se traduzca en un aumento de la demanda privada interna para que la recuperación pueda sostenerse. En el sur de Europa no puede darse por descontado el ajuste, sobre todo si la tasa de inflación es baja en el conjunto de la zona del euro. Como se analiza en la edición de abril de 2014 del Informe sobre la estabilidad financiera mundial (Global Financial Stability Report), la reforma financiera es incompleta, y el sistema financiero sigue en riesgo. Han surgido riesgos geopolíticos, aunque aún no han tenido repercusiones macroeconómicas de alcance mundial.

    De cara al futuro, la atención debe centrarse cada vez más en la oferta:

    En muchas economías avanzadas el crecimiento potencial es muy bajo. Esto es malo de por sí, pero además dificulta el ajuste fiscal. En este contexto, se hace más importante tomar medidas que eleven el crecimiento potencial, que van desde reconsiderar la estructura de las instituciones del mercado laboral hasta incrementar la competencia y la productividad en una serie de sectores de bienes no transables, así como reconsiderar el tamaño del gobierno y examinar el papel de la inversión pública.

    Aunque la evidencia no es clara, en muchas economías de mercados emergentes el crecimiento potencial también parece haberse reducido. En algunos países, entre ellos China, esto puede ser, en parte, un subproducto deseable de un crecimiento más equilibrado. En otros, sin duda hay margen para realizar algunas reformas estructurales a fin de mejorar la situación.

    Por último, a medida que los efectos de la crisis financiera se disipan lentamente, el panorama puede pasar a estar dominado por otra tendencia: el aumento de la desigualdad de ingresos. Aunque siempre se ha visto a la desigualdad como un problema central, hasta hace poco no se creía que tuviera fuertes repercusiones en los resultados macroeconómicos. Esta creencia está cada vez más en tela de juicio. Analizar de qué forma la desigualdad afecta tanto a la macroeconomía como al diseño de la política macroeconómica probablemente sea un tema cada vez más relevante en nuestra agenda de trabajo.

    Olivier Blanchard

    Consejero Económico

    Resumen Ejecutivo

    En general la actividad mundial se ha afianzado y se espera que mejore aún más en 2014–15, en gran parte gracias al ímpetu de las economías avanzadas. Sin embargo, en estas economías la inflación se ha ubicado por debajo de las proyecciones, como consecuencia de brechas aún grandes del producto y de recientes caídas de precios de las materias primas. En muchas economías de mercados emergentes la actividad ha estado por debajo de lo esperado en un entorno financiero externo ya no tan favorable, aunque este grupo continúa contribuyendo a más de dos tercios del crecimiento mundial. Se prevé que el crecimiento de su producto se verá estimulado por el aumento de las exportaciones a las economías avanzadas. En este contexto, los riesgos a la baja enumerados en ediciones anteriores de Perspectivas de la economía mundial (informe WEO) han disminuido en cierta medida. Cabe hacer tres salvedades: los riesgos vinculados a los mercados emergentes se han agravado, el hecho de que la inflación en las economías avanzadas se encuentre en un nivel inferior al previsto plantea riesgos para la actividad, y han vuelto a surgir tensiones geopolíticas. Aunque la situación ha mejorado, globalmente los riesgos continúan inclinándose a la baja.

    Nuevamente, la volatilidad financiera se ha intensificado a fines de enero de este año, y esto pone de relieve los desafíos que les plantea a las economías de mercados emergentes la evolución del entorno externo. La causa inmediata parece haber sido la renovada inquietud de los mercados en torno a los fundamentos económicos de los mercados emergentes. Aunque la presión del mercado fue relativamente generalizada, los países con niveles más altos de inflación y déficits en cuenta corriente más profundos fueron en general los más afectados. Algunas de estas debilidades han estado presentes durante algún tiempo, pero ante las perspectivas de mejor rentabilidad en las economías avanzadas, la actitud de los inversionistas es ahora menos favorable con respecto a los riesgos vinculados a los mercados emergentes. Ante la posibilidad de que los flujos de capitales cambien de dirección, los riesgos relacionados con necesidades sustanciales de financiamiento externo y depreciaciones monetarias desordenadas constituyen un motivo de inquietud. Algunas economías de mercados emergentes han adoptado políticas macroeconómicas más restrictivas a fin de apuntalar la confianza y reafirmar el compromiso con sus objetivos de política. Globalmente, las condiciones financieras para algunas economías de mercados emergentes son más tensas que cuando se publicó la edición de octubre de 2013 del informe WEO. El costo del capital ha aumentado en consecuencia, lo cual enfriará la inversión y le restará ímpetu al crecimiento, según las previsiones.

    De cara al futuro, se proyecta que el crecimiento mundial se incrementará de 3% en 2013 a 3,6% en 2014 y 3,9% en 2015, lo que no representa mayores cambios respecto de los pronósticos de octubre de 2013. En las economías avanzadas, el crecimiento aumentaría a aproximadamente 2¼% en 2014–15; es decir, una mejora de alrededor de 1 punto porcentual en comparación con 2013. Los principales factores detrás de ese cambio son la aplicación de políticas fiscales menos restrictivas, excepto en Japón, y la decisión de mantener condiciones monetarias sumamente acomodaticias. El crecimiento más fuerte se registrará en Estados Unidos y rondará 2¾%. Se proyecta un crecimiento positivo pero variado en la zona del euro: más fuerte en su núcleo y más débil en los países con un elevado nivel de deuda (tanto pública como privada) y fragmentación financiera, factores que ambos actuarán como un lastre para la demanda interna. En cuanto a las economías de mercados emergentes y en desarrollo, se proyecta que el crecimiento repuntará paulatinamente de 4,7% en 2013 a aproximadamente 5% en 2014 y 5¼% en 2015. El crecimiento se verá respaldado por el fortalecimiento de la demanda externa de las economías avanzadas, aunque el empeoramiento de las condiciones financieras moderará el aumento de la demanda interna. En China, se espera que el crecimiento se mantenga en torno a 7½% en 2014 debido a que las autoridades procuran enfriar el crédito y promover reformas, asegurando al mismo tiempo una transición paulatina hacia una trayectoria de crecimiento más equilibrada y sostenible.

    La recuperación mundial aún es frágil, a pesar de la mejora de las perspectivas. También persisten riesgos a la baja, tanto viejos como nuevos. En los últimos tiempos, han surgido nuevos riesgos geopolíticos. En cuanto a los riesgos viejos, los relacionados con las economías de mercados emergentes se han agravado con la evolución de las condiciones externas. Como lo puso de relieve la edición de abril de 2014 del Informe sobre la estabilidad financiera mundial (Global Financial Stability Report, o informe GFSR), una normalización inesperadamente rápida de la política monetaria estadounidense o nuevos estallidos de fuerte aversión al riesgo por parte de los inversionistas podrían exacerbar la turbulencia financiera. Eso podría traducirse en difíciles ajustes en algunas economías de mercados emergentes, con un riesgo de contagio y tensión financiera generalizada, y—por ende—de contracción del crecimiento.

    En las economías avanzadas, los riesgos para la actividad relacionados con un nivel de inflación muy bajo han pasado a primer plano, especialmente en la zona del euro, donde las grandes brechas del producto han contribuido al bajo nivel de inflación. Dado que la inflación probablemente se mantendrá por debajo de la meta durante algún tiempo, las expectativas inflacionarias a más largo plazo podrían reducirse poco a poco, lo que conduciría a un nivel aún más bajo que el previsto actualmente o posiblemente a una situación de deflación de concretarse otros riesgos a la baja para la actividad. El resultado sería un alza de las tasas de interés reales, un aumento de la carga de la deuda privada y pública, y un debilitamiento de la demanda y del producto.

    El fortalecimiento de la recuperación de las economías avanzadas tras la Gran Recesión constituye un hecho positivo. Pero el crecimiento aún no tiene el mismo grado de solidez en el mundo entero, y es necesario redoblar los esfuerzos a nivel de las políticas por restablecer plenamente la confianza, lograr un crecimiento robusto y disipar los riesgos a la baja.

    Las autoridades de las economías avanzadas deben evitar un repliegue prematuro de la política monetaria acomodaticia. En un contexto de consolidación fiscal ininterrumpida, de brechas del producto aún grandes y de niveles muy bajos de inflación, la política monetaria debería conservar la orientación acomodaticia. En la zona del euro, se necesita una distensión monetaria mayor—que no descarte el uso de medidas no convencionales—para sustentar la actividad y contribuir a lograr el objetivo de estabilidad de precios del Banco Central Europeo, mitigando así los riesgos de una disminución aun mayor de la inflación o de deflación propiamente dicha. Un nivel bajo y sostenido de inflación probablemente no sería conducente a una recuperación adecuada del crecimiento económico. En Japón, la implementación de las dos flechas restantes de la Abeconomía—reforma estructural y planes de consolidación fiscal más allá de 2015—es fundamental para lograr la meta de inflación y un crecimiento sostenido más fuerte. La necesidad de planes fiscales a mediano plazo creíbles, sin embargo, no se limita solo a Japón. La edición de abril de 2014 del informe Monitor Fiscal subraya que los elevados saldos de deuda pública sumados a la ausencia de planes de ajuste a mediano plazo que incluyan medidas concretas y reformas profundas de las prestaciones sociales son el principal factor detrás de los agudos riesgos fiscales a mediano plazo que pesan sobre las economías avanzadas, incluido Estados Unidos. En la zona del euro, el saneamiento de los balances bancarios en el contexto de una evaluación creíble de la calidad de los activos y una recapitalización de los bancos débiles será indispensable para apuntalar la confianza y reavivar el crédito. También es esencial para el logro de estas metas llevar a término una unión bancaria que incluya un mecanismo de resolución único e independiente con capacidad para poner en marcha a tiempo la resolución de instituciones bancarias, así como mecanismos de respaldo comunes que permitan quebrar el vínculo entre los bancos y los entes soberanos. Se necesitan más reformas estructurales para mejorar las perspectivas de la inversión y la actividad económica.

    Las economías de mercados emergentes tendrán que sobreponerse a la turbulencia y mantener un vigoroso crecimiento a mediano plazo. Las medidas de política adecuadas variarán según la economía. Sin embargo, algunas prioridades son comunes para muchas. Primero, las autoridades deben permitir que los tipos de cambio respondan a la evolución de los fundamentos económicos y faciliten el ajuste externo. Si las reservas internacionales son adecuadas, se puede recurrir a intervenciones en el mercado de cambio para suavizar la volatilidad y evitar trastornos financieros. Segundo, en las economías cuya inflación todavía está a un nivel relativamente alto o en que hay grandes riesgos de que la reciente depreciación de la moneda alimente la inflación subyacente, quizá sea necesario endurecer aún más la política monetaria. Si la credibilidad de las políticas resulta problemática, quizá sea necesario mejorar la transparencia y coherencia de los marcos de política para que ese endurecimiento surta efecto. Tercero, en el ámbito fiscal, las autoridades deben reducir los déficits presupuestarios, aunque esa medida no reviste la misma urgencia en todas las economías. Es necesario tomar medidas inmediatas en los casos en que la deuda pública ya es elevada y las consiguientes necesidades de refinanciamiento constituyen una fuente de vulnerabilidad. Cuarto, muchas economías necesitan una nueva ronda de reformas estructurales que incluyan inversión en infraestructura pública, eliminación de los obstáculos al ingreso en los mercados de productos y servicios, y, en el caso de China, un reequilibramiento del crecimiento, alejándolo de la inversión y orientándolo hacia el consumo.

    Los países de bajo ingreso tendrán que evitar una acumulación de la deuda externa y pública. Muchos han logrado mantener un crecimiento vigoroso, en parte gracias al fortalecimiento de su política macroeconómica, pero el entorno externo también ha cambiado para este grupo. La inversión extranjera directa ha comenzado a moderarse a medida que bajan los precios de las materias primas, y los ingresos presupuestarios y las entradas de divisas generados por las materias primas se encuentran en peligro. Para evitar una acumulación de la deuda externa y pública, será importante ajustar a tiempo las políticas.

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