Front Matter

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Author(s):
International Monetary Fund. Research Dept.
Published Date:
November 2007
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    ©2007 International Monetary Fund

    Edición en inglés

    Producción: División de Servicios Multimedia del FMI

    Cubierta y diseño: Luisa Menjivar y Jorge Salazar

    Gráficos: Theodore F. Peters, Jr.

    Composición gráfica: Choon Lee

    Edición en español

    División de Español

    Departamento de Tecnología y

    Servicios Generales del FMI

    Perspectivas de la economía mundial (Fondo Monetario Internacional)

    Perspectivas de la economía mundial: Estudio realizado por el personal técnico del Fondo Monetario Internacional.—1980–

    —Washington: El Fondo, 1980–

    v.; 28 cm.—(1981–84: Occasional paper/International Monetary Fund ISSN 0251-6365)

    Annual.

    Has occasional updates, 1984–

    ISSN 0258-7440 = Estudios económicos y financieros

    ISSN 0256-6877 = Perspectivas de la economía mundial

    (Washington)

    1. Economic history—1971–—Periodicals. I. International Monetary Fund. II. Series: Occasional paper (International Monetary Fund)

    HC10.W7979 84-640155

    338.5’443’09048—dc19

    AACR 2 MARC-S

    Library of Congress 8507

    Se publica dos veces al año.

    ISBN 978-1-58906-690-8

    Precio: $57,00

    ($54,00 para catedráticos y estudiantes universitarios)

    Solicítese a:

    International Monetary Fund, Publication Services

    700 19th Street, N.W., Washington, D.C. 20431, EE.UU.

    Tel.: (202) 623-7430 Fax: (202) 623-7201

    Correo electrónico: publications@imf.org

    Internet: http://www.imf.org

    Índice

    Supuestos y Convenciones

    En la preparación de las proyecciones de Perspectivas de la economía mundial se han adoptado los siguientes supuestos: el promedio de los tipos de cambio efectivos reales permanecerá constante en su nivel del período comprendido entre el 22 de agosto y el 19 de septiembre de 2007, con excepción de las monedas que participan en el mecanismo de tipos de cambio (MTC 2) de Europa, que se ha supuesto permanecerán constantes en términos nominales en relación con el euro; las autoridades nacionales mantendrán la política económica establecida (los supuestos concretos sobre la política fiscal y monetaria de los países industriales se indican en el recuadro A1); el precio medio del petróleo será de $68,52 el barril en 2007 y $75,00 el barril en 2008, y en el mediano plazo se mantendrá constante en términos reales; el promedio de la tasa interbancaria de oferta de Londres (LIBOR) para depósitos a seis meses en dólares de EE.UU. será de 5,2% en 2007 y 4,4% en 2008; la tasa de los depósitos a tres meses en euros será, en promedio, 4,0% en 2007 y 4,1% en 2008, y el promedio de la tasa de los depósitos a seis meses en yenes japoneses será de 0,9% en 2007 y 1,1% en 2008. Naturalmente, estas son hipótesis de trabajo, no pronósticos, y la incertidumbre que conllevan se suma al margen de error que de todas maneras existiría en las proyecciones. Las estimaciones y proyecciones se basan en la información estadística disponible hasta fines de septiembre de 2007.

    En esta publicación se utilizan los siguientes símbolos:

    … Indica que no se dispone de datos o que los datos no son pertinentes.

    — Indica que la cifra es cero o insignificante.

    − Se usa entre años o meses (por ejemplo, 2005–06 o enero–junio) para indicar los años o meses comprendidos, incluidos los años o meses mencionados.

    / Se emplea entre años o meses (por ejemplo, 2005/06) para indicar un ejercicio fiscal o financiero.

    Los “puntos básicos” son centésimos de punto porcentual (por ejemplo, 25 puntos básicos equivalen a ¼ de punto porcentual).

    El signo $ corresponde al dólar de EE.UU.

    En los gráficos y cuadros del texto, las áreas sombreadas indican proyecciones del personal técnico del FMI.

    En algunos casos el total no coincide con la suma de los componentes, debido al redondeo de las cifras.

    En esta publicación, el término “país” no se refiere en todos los casos a una entidad territorial que constituya un Estado conforme al derecho y a la práctica internacionales; el término puede designar también algunas entidades que no son Estados, pero para las cuales se mantienen datos estadísticos en forma separada e independiente.

    Información Adicional

    La versión completa en inglés de Perspectivas de la economía mundial se ha publicado en el sitio del FMI en Internet, www.imf.org, donde también se publica una compilación más completa de información extraída de la base de datos utilizada para este estudio. Los archivos, que contienen las series de datos que solicitan con más frecuencia los lectores, pueden copiarse en una computadora personal utilizando diferentes programas informáticos.

    A fin de simplificar el apéndice estadístico de Perspectivas de la economía mundial, se han realizado los siguientes cambios. A partir de este número, en la versión impresa de Perspectivas de la economía mundial aparecerán solo los cuadros de la parte A en la sección del apéndice estadístico.

    La parte A contiene los cuadros 1, 2, 3, 6, 7, 8, 11, 20, 25, 26, 31, 35, 43 y 44 que aparecían en las ediciones anteriores de Perspectivas de la economía mundial; los cuadros 1.2 y 1.3, que figuraban en el texto principal del informe, y un cuadro nuevo sobre flujos de capital privado. Los cuadros de la parte A presentan datos resumidos de las economías avanzadas y de los países de mercados emergentes y en desarrollo para las categorías de Producto, Inflación, Políticas financieras, Comercio exterior, Transacciones en cuenta corriente, Balanza de pagos y financiamiento externo, Flujo de fondos y Escenario de referencia a mediano plazo.

    En la parte B del apéndice estadístico se incluyen los cuadros restantes. La versión completa del apéndice estadístico, en la que aparecen los cuadros de ambas partes, A y B, estará disponible únicamente en el sitio del FMI en Internet (www.imf.org/external/pubs/ft/weo/2007/02/index.htm).

    Las consultas sobre el contenido de Perspectivas de la economía mundial y la base de datos de este estudio pueden enviarse por carta, correo electrónico o fax (no se aceptan llamadas telefónicas) a:

    World Economic Studies Division

    Research Department

    International Monetary Fund

    700 19th Street, N.W.

    Washington, D.C. 20431, EE.UU.

    Correo electrónico: weo@imf.org Fax: (202) 623-6343

    Prefacio

    Los análisis y las proyecciones que se presentan en Perspectivas de la economía mundial forman parte integral de la supervisión que ejerce el FMI con respecto a la evolución y las políticas económicas de los países miembros, los acontecimientos en los mercados financieros internacionales y el sistema económico mundial. El análisis de las perspectivas y políticas es producto de un minucioso examen de la evolución económica mundial que llevan a cabo varios departamentos del FMI, tomando principalmente como base la información que recogen los funcionarios de la institución en sus consultas con los países miembros. Dichas consultas están a cargo sobre todo de los departamentos regionales, conjuntamente con el Departamento de Elaboración y Examen de Políticas, el Departamento de Mercados Monetarios y de Capital y el Departamento de Finanzas Públicas.

    El análisis que se presenta en este informe ha sido coordinado por el Departamento de Estudios bajo la dirección general de Simon Johnson, Consejero Económico y Director del Departamento de Estudios. La dirección del proyecto ha estado a cargo de Charles Collyns, Subdirector del Departamento de Estudios, y de Tim Callen, Jefe de División del Departamento de Estudios.

    Los principales colaboradores han sido Roberto Cardarelli, Kevin Cheng, Selim Elekdag, Florence Jaumotte, Ben Jones, Michael Keen, Ayhan Kose, Toh Kuan, Subir Lall, Valerie Mercer-Blackman, John Norregaard, Chris Papageorgiou, Hossein Samiei, Alasdair Scott, Martin Sommer, Nikola Spatafora, Jon Strand, Natalia Tamirisa y Petia Topalova. Sergei Antoshin, Gavin Asdorian, To-Nhu Dao, Stephanie Denis, Nese Erbil, Angela Espiritu, Patrick Hettinger, Susana Mursula, Murad Omoev, Allen Stack, Bennett Sutton y Ercument Tulun colaboraron en las tareas de investigación. Mahnaz Hemmati, Laurent Meister y Emory Oakes procesaron los datos y operaron los sistemas de informática. Sylvia Brescia, Celia Burns, Jemille Colon y Sheila Tomilloso Igcasenza se encargaron de la preparación del texto en inglés. También colaboraron Andrew Benito, Luis Catão, Gianni De Nicolò, Hamid Faruqee, Thomas Helbling, Michael Kumhof, Tim Lane, Douglas Laxton, Gian-Maria Milesi-Ferretti, Emil Stavrev, Thierry Tressel y Johannes Wiegand. Los consultores externos fueron Nancy Birdsall, Menzie Chin, Gordon Hanson, Massimiliano Marcellino y Carlos Végh. Archana Kumar, del Departamento de Relaciones Externas, y Adriana Vilar, del Departamento de Tecnología y Servicios Generales, coordinaron la producción de la publicación en árabe, chino, español, francés y ruso. La versión en español estuvo a cargo de la División de Español de dicho departamento.

    El análisis se ha enriquecido con sugerencias y comentarios de funcionarios de otros departamentos del FMI, y de los directores ejecutivos tras el debate de este informe los días 17 y 24 de septiembre de 2007. No obstante, cabe aclarar que las proyecciones y consideraciones de política económica corresponden al personal técnico del FMI y no deben atribuirse a los directores ejecutivos ni a las autoridades nacionales que representan.

    Introducción

    Durante este verano de turbulencias, el equipo encargado de la preparación de Perspectivas de la economía mundial en el FMI ha trabajado arduamente para anticiparse a los acontecimientos, perfeccionar la labor analítica y mantener actualizadas las previsiones. La División de Estudios Económicos Internacionales, bajo la dirección de Charles Collyns y Tim Callen, ha colaborado estrechamente con el personal técnico de otros departamentos del FMI para elaborar unas Perspectivas de la economía mundial que se acerquen al panorama económico actual y al mismo tiempo proporcionen el tan necesario enfoque a largo plazo. Esperamos que le ayudarán a comprender lo ocurrido en los últimos meses y a reflexionar sobre lo que podría suceder en los próximos 15 meses.

    La economía mundial ha iniciado un período incierto y posiblemente difícil. La turbulencia financiera de agosto y septiembre podría alterar la excelente trayectoria del crecimiento mundial en los últimos cinco años. Los problemas de los mercados de crédito han sido graves, y si bien ya ha concluido la primera fase, aún estamos a la espera para ver exactamente cuáles serán las consecuencias.

    Con todo, la situación actual está amenazada por riesgos más que por resultados negativos importantes que afecten a los agregados económicos. En este momento, prevemos que el crecimiento mundial se desacelerará en 2008, pero mantendrá un ritmo vigoroso. Según las previsiones, el crecimiento económico en Estados Unidos será moderado. Los problemas del sector de la vivienda son más intensos de lo previsto anteriormente, y es probable que sigan sintiéndose los efectos de la contracción del crédito. Prevemos cierta desaceleración del crecimiento en Japón, donde los resultados del segundo trimestre fueron decepcionantes, y en Europa, donde los bancos se enfrentaron con una fuerza sorprendente a la agitación vinculada con los instrumentos y vehículos expuestos al sector de las hipotecas de alto riesgo en Estados Unidos.

    Los países de mercados emergentes son el principal motor del crecimiento mundial

    (Porcentaje del crecimiento mundial)

    Fuente: Cálculos del personal técnico del FMI.

    La noticia alentadora es que los países de mercados emergentes y en desarrollo superaron la reciente turbulencia financiera y están sentando las bases para un vigoroso crecimiento mundial en 2008. Por primera vez, China e India aportan la mayor contribución de un país al crecimiento mundial (medida según la paridad del poder adquisitivo; véase el gráfico). China también aporta la mayor contribución a los precios de mercado. A nivel más general, los países de mercados emergentes y en desarrollo están cosechando los frutos de una gestión macroeconómica cautelosa en los últimos 10 años. Si bien existen algunos focos de vulnerabilidad, y no hay lugar para la autocomplacencia de cara al futuro, el crecimiento económico en los países de mercados emergentes se mantendrá sólido.

    Con respecto a los riesgos mundiales, consideramos que la mayoría se inclinan del lado negativo para el crecimiento, es decir, es más probable que los acontecimientos imprevistos empujen el crecimiento a la baja que al alza. Nuestro gráfico en abanico muestra las probabilidades por encima y por debajo de nuestras proyecciones, sobre la base de los errores de pronósticos anteriores, pero el sesgo del gráfico—según la lectura de lo que nos parece que podría empujar la economía mundial más allá de nuestro pronóstico central—se inclina casi por completo del lado negativo.

    Se ha prestado mucha atención a algunos de estos riesgos, como los relacionados con los mercados de la vivienda y los sectores financieros. Pero otros son más sorprendentes, como el hecho de que los precios del petróleo se mantienen altos y que el fuerte aumento de los precios de los alimentos contribuye a avivar la preocupación en torno a la inflación en los países de mercados emergentes y en desarrollo. Uno de los principales interrogantes es qué pasará en Europa. Hasta los acontecimientos de este verano, Europa había iniciado una fase de expansión del ciclo económico, y Alemania, en particular, estaba emergiendo como motor principal del crecimiento, tras el largo y difícil proceso de la reunificación. No obstante, las graves perturbaciones en el mercado de liquidez interbancaria y las dificultades experimentadas por algunos bancos europeos en los últimos meses fueron en gran parte imprevistas. Aún es difícil determinar cuáles serán los efectos de estos acontecimientos en la economía real.

    También quisiera hacer hincapié en que las repercusiones para los desequilibrios mundiales siguen siendo inciertas. Parece probable que el déficit en cuenta corriente de Estados Unidos se reduzca con respecto al PIB, en parte debido a la depreciación más pronunciada del dólar desde el verano: el valor del dólar se ha reducido más del 20% con respecto su nivel máximo en 2002. Afortunadamente, hemos establecido un marco para la acción colectiva en el que participan los principales países implicados con los desequilibrios; este fue el principal resultado de la Consulta Multilateral del FMI concluida este año. Los países productores de petróleo continúan incrementando el gasto en infraestructura e inversiones. China sigue dispuesta a reequilibrar la demanda para reducir su superávit en cuenta corriente. Europa y Japón avanzan en el proceso de reforma estructural, lo que contribuirá a la reestructuración y estimulará la demanda interna. Prevemos que este marco facilitará la disminución gradual de los desequilibrios y reducirá los riesgos de que se produzcan fuertes variaciones de los tipos de cambio, pero esta situación exige cuidadosa atención.

    Con respecto a los capítulos analíticos, en el capítulo 3 se destaca el importante desafío al que se enfrentan muchos países de mercados emergentes y en desarrollo: la gestión de las voluminosas entradas de capital. Estas entradas se desaceleraron este verano, pero hay indicios de que han vuelto a repuntar. En el capítulo se evalúan las enseñanzas que podrían extraerse de algunos episodios recientes relacionados con las entradas de capital en todo el mundo, y se analizan las políticas macroeconómicas que contribuyen a asegurar que el crecimiento se mantenga sólido después de la entrada de estos flujos. Se llega a la conclusión de que la intervención en los mercados cambiarios, con esterilización o sin ella, no ha sido eficaz para limitar la apreciación del tipo de cambio real o evitar la desaceleración del crecimiento tras la entrada de estos flujos. Una medida eficaz es la gestión prudente del gasto fiscal. En este caso, la enseñanza no es que un país deba reducir el gasto cuando recibe estos flujos, debe más bien mantener la disciplina fiscal. En este sentido, la gestión fiscal más cuidadosa en algunos de los principales países de mercados emergentes desde finales de los años noventa es encomiable y definitivamente ha contribuido en parte a la resiliencia actual. Espero que otros países aprenderán la misma lección.

    En el capítulo 4 se examina, desde una perspectiva a más largo plazo, la evolución de la desigualdad en todo el mundo, particularmente durante el reciente auge de distintas formas de globalización. Si bien hemos publicado muchos estudios, como el presentado en la edición de abril de 2007 de Perspectivas de la economía mundial, sobre los beneficios de la globalización, las conclusiones de este capítulo deberían considerarse más como una nota de advertencia. En casi todos los países la desigualdad ha aumentado en los últimos años. Los autores observan que la expansión del comercio no es la culpable. En cambio, parece que el avance de la tecnología en todo el mundo, tanto en general como a través de la inversión extranjera directa, ha beneficiado desproporcionalmente a las personas más capacitadas. Obviamente, no se trata de evitar la adopción de nuevas tecnologías, ya que este enfoque sin duda frenaría el crecimiento. Más bien, el objetivo de política económica debería ser proporcionar educación y otros servicios sociales (como un sistema de atención de la salud asequible o un sistema de pensiones a un costo razonable) para asegurar que el mayor número posible de personas puede encontrar y mantener un empleo de productividad alta. Sería desaconsejable ignorar este problema de la desigualdad creciente; la globalización es una fuente primordial de expansión de la prosperidad mundial, pero deberán aplicarse medidas de política económica más eficaces para garantizar que estos beneficios se distribuyan adecuadamente.

    Las conclusiones del capítulo 5 son alentadoras, pero también exigen prestar atención especial a las perspectivas de la economía mundial a largo plazo. Examinando datos comparables con la mayor antigüedad posible (que corresponden a alrededor de 1960), está claro que los últimos cinco años han representado el período de crecimiento mundial más vigoroso y más amplio desde los años sesenta. Esto no ha ocurrido por casualidad, sino que es el resultado del establecimiento de marcos de política monetaria y fiscal más eficaces e instituciones más sólidas en muchos países de mediano y bajo ingreso. Al mismo tiempo, también ha habido un factor de suerte: la inflación se ha mantenido en niveles bajos a nivel mundial, en parte debido a la reducción de los costos de los bienes manufacturados (en el marco del proceso de globalización) y la estabilidad relativa de los flujos privados de capital. Sería imprudente esperar que no haya shocks en el futuro, y en el capítulo se presentan algunas recomendaciones que contribuirán a que estos shocks no tengan repercusiones importantes.

    En resumen, el mensaje principal de esta edición de Perspectivas de la economía mundial es que, mientras las variables fundamentales de la economía se mantengan sólidas y las instituciones no se debiliten, la economía mundial experimentará un rápido crecimiento, al que contribuirán casi todos los países. Los acontecimientos de los últimos mese han puesto a prueba la estabilidad financiera mundial, y han aparecido algunas deficiencias imprevistas. Mientras estas deficiencias se mantengan contenidas dentro de algunos países industriales, y se resuelvan oportunamente, su impacto en el crecimiento será poco significativo.

    El reto fundamental para los próximos años es asegurar que los países de mercados emergentes y los países en desarrollo continúen creciendo rápidamente y no se vean afectados por grandes perturbaciones. La estabilidad macroeconómica es necesaria, pero no suficiente para el crecimiento económico. Es necesario avanzar en el proceso de liberalización del comercio, dejar que el capital se dirija hacia las oportunidades más productivas en los países más pobres, y—lo que es más importante—garantizar que los beneficios del crecimiento se distribuyan entre el mayor número posible de personas dentro de los países. Convendría anticipar las fuentes de graves shocks, tanto negativos como positivos, y trabajar más arduamente para asegurar que las políticas y las instituciones establecidas puedan resistir estos shocks.

    Simon Johnson

    Consejero Económico y Director del

    Departamento de Estudios

    Resumen general

    La economía mundial experimentó un crecimiento vigoroso en el primer semestre de 2007, aunque la turbulencia en los mercados financieros ha ensombrecido las perspectivas. Las previsiones para 2007 apenas se han visto afectadas, pero la proyección de referencia para el crecimiento mundial en 2008 se ha revisado a la baja en casi ½ punto porcentual con respecto a la actualización de julio de 2007 de Perspectivas de la economía mundial. Aun con esta revisión, el crecimiento mundial se mantendrá en una sólida tasa del 4¾%, respaldado por las variables económicas fundamentales generalmente favorables y el vigoroso dinamismo de la actividad económica en las economías de mercados emergentes. No obstante, los riesgos para las perspectivas se inclinan claramente del lado negativo, y giran en torno a la preocupación que despierta la posibilidad de que las tensiones en los mercados financieros continúen y provoquen una desaceleración mundial más pronunciada. Por lo tanto, el reto más apremiante para las autoridades económicas es restablecer unas condiciones más normales en los mercados financieros y proteger la expansión sostenida de la actividad. Otros riesgos para las perspectivas son la posibilidad de que se aviven las presiones inflacionarias, la volatilidad de los mercados petroleros y el impacto de las entradas voluminosas de divisas en los países de mercados emergentes. Al mismo tiempo, las cuestiones críticas a más largo plazo como el envejecimiento de la población, la creciente resistencia a la globalización y el calentamiento global son una fuente de preocupación.

    Situación de la economía mundial

    La economía mundial continuó experimentando un crecimiento vigoroso de más del 5% durante el primer semestre de 2007 (capítulo 1). La economía de China cobró nuevamente impulso, manteniendo una tasa del 11½%, mientras que India y Rusia siguieron creciendo a un ritmo muy sólido. Estos tres países por sí solos representaron la mitad del crecimiento mundial durante el último año, aunque otros países de mercados emergentes y en desarrollo también han mantenido expansiones vigorosas, incluidos los países de bajo ingreso. En las economías avanzadas, el crecimiento en la zona del euro y Japón se desaceleró durante el segundo trimestre de 2007, después de dos trimestres de avances notables. En Estados Unidos, el crecimiento se mantuvo en el 2¼%, en promedio, en el primer semestre de 2007, ya que la desaceleración en el sector de la vivienda siguió representando un lastre considerable.

    La inflación permaneció contenida en las economías avanzadas, pero ha aumentado en muchos países de mercados emergentes y en desarrollo, debido al alza de los precios de los alimentos y la energía. En Estados Unidos, la inflación básica retrocedió de forma paulatina a menos del 2%. En la zona del euro, la inflación se mantuvo en general por debajo del 2% este año, aunque el incremento de los precios de los alimentos y la energía contribuyó a un repunte en septiembre; en cambio, en Japón, los precios se mantuvieron básicamente invariables. La inflación subió en varios países de mercados emergentes y en desarrollo, lo que refleja el sólido crecimiento y el mayor peso del incremento de los precios de los alimentos en el índice de precios al consumidor. La aceleración de los precios de los alimentos obedece a las presiones generadas por el aumento del uso del maíz y otros productos alimentarios para la producción de biocombustibles, así como a las condiciones meteorológicas desfavorables en algunos países (apéndice 1.1). El vigoroso crecimiento de la demanda ha mantenido los precios del petróleo y otros productos en niveles altos.

    La volatilidad se ha agudizado en los mercados financieros. Como se señala en la edición de octubre de 2007 del informe sobre la estabilidad financiera mundial (Global Financial Stability Report, GFSR, por sus siglas en inglés), las condiciones del crédito se han endurecido, debido a la creciente preocupación por las repercusiones de los problemas en el mercado de las hipotecas de alto riesgo en Estados Unidos, que dieron lugar al incremento brusco de los rendimientos de los valores garantizados mediante estos préstamos y de otros valores de alto riesgo. La incertidumbre con respecto a la distribución de las pérdidas y la creciente preocupación con respecto al riesgo de la contraparte generaron una pérdida importante de liquidez en algunos segmentos de los mercados financieros. Inicialmente, se produjo una contracción en los mercados de renta variable, impulsada por la caída de los valores de las instituciones financieras, aunque los precios se han recuperado desde entonces, y los rendimientos de los bonos públicos a largo plazo experimentaron una reducción al trasladarse los inversionistas a mercados más seguros. Los mercados emergentes también se han visto afectados por estos acontecimientos, aunque el impacto ha sido menos profundo que en episodios anteriores de turbulencia financiera mundial, y los precios de los activos se mantienen en niveles históricamente altos.

    Antes de la reciente turbulencia, los bancos centrales de todo el mundo fueron endureciendo en general la política monetaria para contener las incipientes presiones inflacionarias. Sin embargo, en agosto, ante las crecientes perturbaciones en los mercados, los bancos centrales de las economías principales inyectaron liquidez en los mercados financieros para estabilizar las tasas de interés a corto plazo. En septiembre, la Reserva Federal redujo la tasa de los fondos federales en 50 puntos básicos, y los participantes en los mercados prevén nuevas reducciones en los próximos meses. Las expectativas de un endurecimiento de la política monetaria por el Banco de Inglaterra, el Banco de Japón y el Banco Central Europeo se han moderado desde el comienzo de la turbulencia financiera. Los bancos centrales de varios países de mercados emergentes también proporcionaron liquidez para aliviar las tensiones en los mercados interbancarios, pero otros siguen enfrentando el reto principal de contener las presiones inflacionarias.

    Las monedas principales han mantenido en general las tendencias observadas desde principios de 2006. El dólar de EE.UU. ha continuado debilitándose, aunque se estima que su valor efectivo real aún está por encima del nivel indicado por las variables económicas fundamentales a mediano plazo. El euro se ha apreciado, pero sigue negociándose en una gama que está acorde en general con las variables económicas fundamentales. El yen se ha apreciado fuertemente en los últimos meses, aunque se mantiene subvaluado en relación con las variables económicas fundamentales a mediano plazo. El renminbi ha continuado apreciándose de forma gradual frente al dólar de EE.UU. y en términos efectivos reales, pero el superávit en cuenta corriente de China se ha incrementado aún más y las reservas internacionales del país han seguido creciendo.

    Perspectivas y riesgos

    Ante la turbulencia en los mercados financieros, las proyecciones de referencia para la economía mundial se han revisado moderadamente a la baja desde la actualización de julio de 2007 de Perspectivas de la economía mundial, pero se prevé, sin embargo, que el crecimiento se mantendrá a un fuerte ritmo. Según las últimas previsiones, el crecimiento de la economía será del 5,2% en 2007 y del 4,8% en 2008, una reducción de 0,4 puntos porcentuales con respecto a lo previsto anteriormente. Las principales revisiones a la baja del crecimiento corresponden a Estados Unidos, que, según las proyecciones, mantendrá un crecimiento del 1,9% en 2008, los países donde los efectos de desbordamiento derivados de la desaceleración de la economía estadounidense podrían ser más pronunciados y los países donde el impacto de la turbulencia en los mercados financieros será más acusado (véase el capítulo 2).

    Los riesgos para las proyecciones de referencia en relación con el crecimiento se inclinan claramente del lado negativo. Aunque las variables económicas fundamentales que respaldan el crecimiento son sólidas y el vigoroso dinamismo de la actividad económica en las economías de mercados emergentes cada vez más importantes se mantiene intacto, los riesgos provenientes de los mercados financieros y de la demanda interna en Estados Unidos y Europa occidental han aumentado. Si bien la reciente redeterminación del riesgo y el endurecimiento de la disciplina en los mercados de crédito podrían reforzar las bases para una expansión en el futuro, plantean riesgos a corto plazo para el crecimiento. La magnitud del impacto dependerá de la rapidez con la que se restablezca la liquidez a niveles más normales en los mercados y del alcance de la contracción en los mercados de crédito. Las proyecciones de referencia preparadas por el personal técnico del FMI se basan en el supuesto de que la liquidez se restablecerá paulatinamente en los próximos meses y de que el mercado interbancario volverá a operar en condiciones más normales, aunque se prevé que los diferenciales de crédito seguirán aumentando. Sin embargo, persiste claramente la posibilidad de que las turbulencias en los mercados financieros se prolonguen durante algún tiempo. Una contracción del crédito más larga de lo previsto podría tener un impacto negativo significativo en el crecimiento, sobre todo a través del efecto en el mercado de la vivienda en Estados Unidos y en algunos países europeos. Los países emergentes de Europa y la Comunidad de Estados Independientes que registran profundos déficit en cuenta corriente y reciben entradas voluminosas de financiamiento externo se verían negativamente afectados por el debilitamiento de las entradas de capital.

    Existen otros riesgos que también podrían tener un impacto en las perspectivas mundiales. Si bien los riesgos negativos para las perspectivas derivados de la inflación se han reducido ligeramente debido a los acontecimientos recientes, los precios del petróleo han repuntado hasta nuevos máximos y no puede descartarse un nuevo aumento brusco como reflejo de la limitada capacidad de producción excedentaria. La persistencia de los desequilibrios mundiales sigue planteando un riesgo inquietante.

    Retos para la política económica

    El reto más apremiante para las autoridades económicas de todo el mundo sigue siendo mantener un crecimiento sólido no inflacionario, tarea que se ha visto dificultada por la reciente turbulencia en los mercados financieros mundiales. En las economías avanzadas, después de un período de endurecimiento que ha llevado las políticas monetarias a una orientación casi neutra o expansiva, los bancos centrales han tenido que hacer frente recientemente a la falta de liquidez en el mercado y a los consiguientes riesgos en el sector financiero, y al mismo tiempo han seguido basando sus decisiones de política monetaria en opiniones sobre las variables económicas fundamentales. En Estados Unidos, si aparecieran indicios de que el crecimiento se mantendrá por debajo de la tendencia, se justificaría la reducción adicional de las tasas de interés, siempre que los riesgos de inflación permanecieran contenidos. En la zona del euro, la política monetaria puede mantenerse en la línea actual a corto plazo, como reflejo de los riesgos negativos que pesan sobre el crecimiento y la inflación debido a la turbulencia en los mercados financieros. No obstante, a medida que se disipen estos riesgos, quizá deba endurecerse más la política monetaria. Si la desaceleración es más prolongada, deberá considerarse la aplicación de una política monetaria más acomodaticia. En Japón, si bien las tasas de interés deberían restablecerse en niveles más normales, las subidas de estas tasas deberían esperar hasta que haya indicios claros de que la inflación a largo plazo está aumentando decididamente y se han disipado las preocupaciones en torno a las consecuencias de la reciente volatilidad financiera.

    Oportunamente, deberán extraerse las enseñanzas de la reciente experiencia de turbulencia en los mercados financieros mundiales. Algunos aspectos están relacionados con las diferentes estrategias utilizadas por los bancos centrales a la hora de proporcionar liquidez para aliviar las tensiones financieras y el vínculo entre este respaldo de liquidez y las redes de seguridad financiera. Como se analiza con más detalle en la edición de octubre de GFSR, deberán abordarse una serie de cuestiones regulatorias. Habrá que centrar más la atención en garantizar la transparencia apropiada y la divulgación de información por parte de las instituciones de importancia sistémica. También convendría examinar el enfoque regulatorio utilizado para hacer frente a los riesgos de liquidez, el perímetro de acción pertinente de las instituciones financieras para la consolidación del riesgo, la estrategia de clasificación de los productos financieros complejos y si la estructura de incentivos existente garantiza la evaluación adecuada de los riesgos en toda la cadena de la oferta de productos estructurados.

    Las economías avanzadas han progresado mucho en la consolidación fiscal durante la expansión actual, pero deberían redoblar sus esfuerzos para formular planes que garanticen la sostenibilidad fiscal frente al envejecimiento de la población. Gran parte del mejoramiento de la situación fiscal ocurrido en los últimos años obedece al rápido aumento de los ingresos impulsado por el sólido incremento de las utilidades y los ingresos de los grupos de rentas más elevadas, y no está claro en qué medida se mantendrán estos aumentos del ingreso. Además, los avances adicionales en la reducción de los coeficientes de deuda previstos en los planes presupuestarios actuales para los próximos años son limitados. Los gobiernos deberían adoptar planes de consolidación a mediano plazo de mayor alcance, así como reformas orientadas a contener las presiones crecientes derivadas del gasto público en atención de la salud y seguridad social, aunque en la mayor parte de los países existe el margen de acción necesario para dejar a los estabilizadores automáticos que operen si se produce una desaceleración de la actividad económica.

    Varias economías de mercados emergentes aún se ven sometidas a presiones de recalentamiento y al aumento de los precios de los alimentos, y quizá deban endurecer aún más la política monetaria. Además, a pesar de los acontecimientos recientes en los mercados financieros, es probable que las sólidas entradas de divisas sigan dificultando la tarea de las autoridades económicas. Como se señala en el capítulo 3, no existe una fórmula única para hacer frente a las entradas voluminosas de divisas. Los países deben adoptar un enfoque pragmático, y buscar una combinación adecuada de medidas que se adapte a las circunstancias específicas y a los objetivos a más largo plazo de cada país. Es probable que la política fiscal desempeñe una función clave. Si bien la situación fiscal ha mejorado, este avance obedece al sólido incremento de los ingresos generados por los precios elevados de los productos básicos, que quizá no pueda mantenerse. Al mismo tiempo, en muchos países, el gasto público se ha acelerado, lo que agrava las dificultades para la gestión de las voluminosas entradas de divisas. Convendría evitar las expansiones del gasto público, sobre todo en los países emergentes de Europa y también en América Latina, lo que contribuiría a manejar las entradas de flujos y a seguir reduciendo los niveles de deuda pública. Sin embargo, en los países exportadores de combustibles existe margen de acción para incrementar aún más el gasto según la capacidad de absorción y la posición en el ciclo económico. El endurecimiento de las normas prudenciales en los sistemas financieros y las medidas orientadas a liberalizar los controles a las salidas de capital podrían ser medidas eficaces. En algunos casos, el aumento de la flexibilidad cambiaria brindaría un margen más amplio para mejorar el control monetario. Concretamente en China, un nuevo aumento de la flexibilidad del renminbi, así como la aplicación de medidas orientadas a reformar el régimen cambiario e impulsar el consumo, también contribuiría al reequilibrio necesario de la demanda y a la corrección ordenada de los desequilibrios mundiales.

    A nivel general, los países deberán aprovechar plenamente las oportunidades generadas por la globalización y los avances tecnológicos, y al mismo tiempo garantizar que los beneficios de estos procesos se distribuyan adecuadamente entre toda la población. Una parte fundamental de estos esfuerzos son las medidas orientadas a garantizar el funcionamiento eficaz de los mercados, entre las que cabe destacar el aumento de la productividad en los sectores financiero y de servicios en Europa y Japón; la lucha contra las presiones proteccionistas en Estados Unidos y Europa, y el mejoramiento de la infraestructura, el desarrollo de los sistemas financieros y el fortalecimiento del entorno empresarial en los países de mercados emergentes y en desarrollo.

    Con frecuencia se acusa a la globalización de ser la responsable de la creciente desigualdad del ingreso observada en la mayoría de los países y regiones. En el capítulo 4 de este informe se señala que los avances tecnológicos son el factor que más ha contribuido al reciente aumento de la desigualdad, pero el desarrollo de la globalización financiera, en particular la inversión extranjera directa, también está vinculado con este incremento. Contrariamente a lo que algunos piensan, la creciente globalización comercial está vinculada con la reducción de la desigualdad. Es importante aplicar políticas que garanticen que los beneficios de la globalización y los progresos tecnológicos se distribuyan de forma más amplia entre toda la población. Las reformas orientadas al fortalecimiento de la educación y la capacitación contribuirán a garantizar que los trabajadores tengan las calificaciones necesarias para contribuir a la nueva economía mundial basada en el conocimiento. También ayudarán las políticas encaminadas a aumentar la disponibilidad de financiamiento para los pobres, así como los avances en la liberalización comercial para impulsar las exportaciones agrícolas de los países en desarrollo.

    En el capítulo 5 de este informe se examina la actual expansión mundial desde una perspectiva histórica. No solo se observa que el crecimiento ha sido más vigoroso que en otros ciclos, sino también que los beneficios se están distribuyendo de forma más amplia entre todos los países y que la volatilidad económica se ha reducido. De hecho, la aplicación de mejores políticas monetarias y fiscales, el fortalecimiento de las instituciones y el desarrollo financiero implican que los ciclos económicos podrían ser de mayor duración y menor magnitud que en el pasado. No obstante, las perspectivas sobre la estabilidad en el futuro no deben sobrestimarse, y el reciente recrudecimiento de la volatilidad en los mercados financieros subraya la preocupación en torno a la posibilidad de que estas condiciones favorables no se mantengan. La brusca interrupción del período de sólido crecimiento sostenido durante los años sesenta y principios de los setenta es un ejemplo aleccionador de lo que puede ocurrir si las políticas no se ajustan oportunamente para hacer frente a los riesgos emergentes.

    En algunos ámbitos clave, la acción mancomunada de todos los países será esencial. La desaceleración reciente de los avances en las negociaciones comerciales de la Ronda de Doha es un hecho profundamente lamentable, y los principales socios comerciales deberían dirigir los esfuerzos para reactivar el proceso de liberalización del comercio multilateral. Las preocupaciones que suscitan el cambio climático y la seguridad energética también requieren claramente una estrategia multilateral. Como se señala en el apéndice 1.2, el calentamiento mundial quizá sea el problema de acción colectiva más importante del mundo, y las consecuencias negativas de las actividades realizadas por un país afectan ampliamente al resto de los países. Es importante que los países colaboren conjuntamente en el desarrollo de un marco basado en el mercado que permita equilibrar los costos a largo plazo de las emisiones de carbono con los costos económicos inmediatos de la reducción de estas emisiones. La política energética debe centrarse menos en proteger las fuentes nacionales de energía y más en garantizar el funcionamiento eficaz de los mercados de petróleo y otros productos energéticos, alentando la diversificación de las fuentes de energía (por ejemplo, mediante la reducción de las barreras al comercio de biocombustibles) y concentrando más la atención en los incentivos basados en los precios para contener el crecimiento del consumo de energía.

    Se han logrado importantes avances en el desarrollo de una estrategia mancomunada para la corrección ordenada de los desequilibrios mundiales, y ahora es necesario llevar a cabo este proceso. La primera Consulta Multilateral sobre los desequilibrios mundiales mantenida por el FMI con algunos países clave representa la utilización de un enfoque innovador para hacer frente a los desafíos sistémicos. Esta Consulta proporcionó un foro de debate para afianzar el entendimiento mutuo de estas cuestiones y reafirmar el apoyo a la estrategia de mantener el crecimiento mundial y reducir los desequilibrios, aprobada por el Comité Monetario y Financiero Internacional (CMFI), en el cual cada país presenta políticas específicas acordes con la estrategia. El resultado de la Consulta fue un conjunto de planes de política económica que, según el análisis del personal técnico del FMI, contribuirá de forma significativa al logro de los objetivos de la estrategia del CMFI. Con el acuerdo de los países participantes en la Consulta, el FMI supervisará la implementación de estos planes.

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