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Supervisión económica

Author(s):
International Monetary Fund
Published Date:
October 2017
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Supervisión es el término genérico que se utiliza para referirse al proceso por el cual el FMI supervisa el sistema monetario internacional y la evolución de la economía mundial y hace un seguimiento de las políticas económicas y financieras de los 189 países miembros. Como parte del análisis de la situación financiera que realiza anualmente, el FMI destaca los riesgos que pueden comprometer la estabilidad y brinda asesoramiento sobre los ajustes de política económica necesarios. De esa manera, el FMI contribuye a que el sistema monetario internacional cumpla su propósito esencial de facilitar el intercambio de bienes, servicios y capital entre los países, respaldando así un crecimiento económico sólido.

La supervisión que lleva a cabo el FMI abarca dos aspectos principales: la supervisión bilateral, es decir, la evaluación de las políticas de cada uno de los países miembros y el correspondiente asesoramiento, y la supervisión multilateral, es decir, el examen de la situación de la economía mundial. Integrando la supervisión bilateral y multilateral, el FMI puede asegurar un análisis más completo y coherente de los “efectos de contagio”, es decir, de las repercusiones que las políticas de un país pueden tener en otros países.

La piedra angular de la supervisión bilateral son las Consultas del Artículo IV, denominación que hace referencia al artículo del Convenio Constitutivo del FMI que exige examinar la evolución y las políticas económicas en cada uno de los 189 países que forman parte del FMI. Estas consultas abarcan una diversidad de temas que se consideran de importancia macroeconómica crítica —fiscales, financieros, cambiarios, monetarios y estructurales— centrando la mira en los riesgos y vulnerabilidades y en las respuestas de política económica. En el proceso de las Consultas del Artículo IV intervienen centenares de economistas y otros funcionarios del FMI.

Estas consultas entrañan un diálogo bilateral con las autoridades nacionales sobre cuestiones de política económica, más que una evaluación unilateral por parte del FMI. Normalmente, el equipo del FMI se reúne con funcionarios del gobierno y el banco central, así como con otros interlocutores, como legisladores, representantes del sector empresarial y organizaciones de la sociedad civil y sindicatos, para facilitar la evaluación de las políticas y la orientación económica del país. El personal técnico presenta un informe al Directorio Ejecutivo del FMI, normalmente para su discusión, después del cual se da por concluida la consulta y se envía a las autoridades nacionales un resumen de la reunión. En la mayoría de los casos, con la anuencia del país en cuestión, la evaluación del Directorio se publica como comunicado de prensa, junto con los correspondientes informes del personal técnico. En el ejercicio 2017, el FMI realizó 135 Consultas del Artículo IV (véase el cuadro 2.1 de la edición en Internet).

Desde la crisis financiera mundial, el FMI también ha realizado evaluaciones de la estabilidad financiera en el marco del Programa de Evaluación del Sector Financiero. Estas evaluaciones formaron parte de la supervisión de países con sectores financieros de importancia sistémica.

La supervisión multilateral consiste en un seguimiento de las tendencias económicas regionales y mundiales y un análisis de las repercusiones que pueden tener las políticas adoptadas por los países miembros en la economía mundial. Como parte de sus estudios sobre la economía y las finanzas mundiales, el FMI publica sus informes principales sobre la supervisión multilateral en forma semestral: Perspectivas de la economía mundial (informe WEO), Informe sobre la estabilidad financiera mundial (Global Financial Stability Report o informe GFSR), y Monitor Fiscal. En el informe WEO se presentan análisis detallados de la situación de la economía mundial, en los que se abordan temas de acuciante interés, como la prolongada turbulencia del sector financiero mundial y la recuperación económica en curso tras la crisis financiera mundial. En el informe GFSR se presenta una evaluación actualizada de los mercados financieros mundiales y sus perspectivas, y se destacan los desequilibrios y los factores de vulnerabilidad que podrían entrañar riesgos para la estabilidad de los mercados financieros. En el Monitor Fiscal se actualizan las proyecciones fiscales a mediano plazo y se analiza la evolución de las finanzas públicas. El FMI también publica Perspectivas económicas regionales (informes REO) como parte de sus estudios sobre la economía y las finanzas mundiales.

Supervisión Bilateral

El proceso de las Consultas del Artículo IV: La evaluación anual de las políticas económicas

El proceso de las Consultas del Artículo IV se desarrolla a lo largo de un período de varios meses. Comienza con un examen interno de las principales cuestiones de política y las prioridades de la supervisión en el que participan diversos departamentos y la Gerencia del FMI. Este examen queda plasmado en una nota de orientación sobre las políticas.

En este documento se detallan las orientaciones y recomendaciones fundamentales de política económica que se discutirán con el gobierno del país miembro. La nota de orientación sobre las políticas se analiza con todos los departamentos del FMI para llegar a un consenso con respecto a la situación del país antes de la consulta y este análisis culmina con una reunión de consulta sobre las políticas. Posteriormente la nota de orientación sobre las políticas se transmite a la Gerencia del FMI para su aprobación. Una vez aprobada, el equipo del FMI viaja al país, donde se reúne con funcionarios del gobierno y otros interlocutores. A su regreso a la sede del FMI, el personal técnico prepara un informe que nuevamente se somete al examen de los departamentos y de la Gerencia antes de su consideración por parte del Directorio Ejecutivo del FMI.

Temas macrofinancieros en la supervisión del Artículo IV

Según se señala en un documento del personal técnico, “Enfoques de supervisión macrofinanciera en los informes del Artículo IV”, la crisis financiera mundial de 2008 puso de relieve la importancia de la supervisión del sector financiero y la necesidad de comprender mejor las vinculaciones macrofinancieras. A pesar de que el sistema financiero mundial es hoy más sólido y resiliente, esas vinculaciones macrofinancieras siguen siendo cruciales para todos los países miembros del FMI.

Para reforzar la influencia y utilidad de la supervisión que realiza el FMI, en el Examen Trienal de la Supervisión de 2014 se recomendó incorporar el análisis macrofinanciero en las Consultas del Artículo IV, prestando más atención a las políticas macroprudenciales. En el Plan de Acción de la Directora Gerente para fortalecer la supervisión se esbozaron medidas orientadas a lograr esos objetivos. Las medidas emprendidas para potenciar la supervisión macrofinanciera incluyen nuevas herramientas analíticas y capacitación del personal técnico. En más de 60 consultas del Artículo IV se ha procurado reforzar tal cobertura.

En marzo de 2017 el Directorio Ejecutivo debatió los avances realizados para incorporar el análisis y el asesoramiento en cuestiones macrofinancieras en la supervisión realizada a través de las Consultas del Artículo IV, sobre la base de las conclusiones expuestas en el mencionado documento. El Directorio elogió los avances logrados y coincidió en la conveniencia de extender esa labor a todos los países miembros. Los directores ejecutivos sostuvieron que la supervisión debería incluir una evaluación bilateral de los riesgos macrofinancieros y la estabilidad macroeconómica. Asimismo, subrayaron que las recomendaciones relativas al sector financiero deben estar debidamente integradas con el asesoramiento del FMI sobre políticas fiscales, monetarias y estructurales.

Los directores ejecutivos consideraron que esta labor reforzaría la influencia de la supervisión del FMI al promover un diálogo más eficaz con las autoridades de los países. También señalaron deficiencias que es preciso resolver, tomando al mismo tiempo debida cuenta de las restricciones legales respecto de los datos confidenciales suministrados en el contexto de la supervisión.

Supervisión Multilateral

Ejercicio de alerta anticipada

El ejercicio de alerta anticipada (EAA) es un importante elemento de la labor que realiza el FMI para evaluar los riesgos económicos, financieros, fiscales y externos. Este ejercicio forma parte de las actividades de supervisión de la institución y se realiza semestralmente en coordinación con sus publicaciones emblemáticas: Perspectivas de la economía mundial, Informe sobre la estabilidad financiera mundial y Monitor Fiscal.

Las conclusiones se presentan al Directorio Ejecutivo y a los altos funcionarios durante las Reuniones de Primavera y las Reuniones Anuales del FMI. En el contexto de las actividades de supervisión de las economías nacionales y la economía mundial se da seguimiento a las conclusiones del EAA. El FMI y el Consejo de Estabilidad Financiera cooperan estrechamente en el EAA para brindar una perspectiva integrada de los riesgos y vulnerabilidades. El FMI suele asumir el liderazgo en lo que respecta a la preocupación por los riesgos económicos, macrofinancieros y soberanos, y el Consejo de Estabilidad Financiera lleva la iniciativa en cuestiones relativas a la regulación y supervisión del sistema financiero.

Informe sobre el sector externo de 2016

Una función central de la supervisión del FMI consiste en aportar evaluaciones coherentes a nivel multilateral sobre el sector externo de los países miembros, relativas a sus tipos de cambio, cuentas corrientes, reservas, flujos de capital y balances externos. Esta tarea se realiza de manera integral en las Consultas del Artículo IV y en el informe sobre el sector externo. Dicho informe, elaborado de forma anual desde 2012, abarca 28 de las principales economías del mundo, más la zona del euro, lo que representa más del 85% del PIB mundial. El informe es parte de una labor continua orientada a brindar una evaluación rigurosa y franca de los desequilibrios mundiales excesivos y de sus causas, y a asegurar que el FMI esté en una situación adecuada para abordar los efectos que podrían tener las políticas de sus países miembros en la estabilidad externa mundial.

El Directorio Ejecutivo analizó el informe de 2016, emitido junto con las evaluaciones de cada economía, en una sesión informal celebrada en julio de 2016 en la que no se adoptaron decisiones. El próximo informe de 2017 se debatirá en una sesión formal.

Evolución y perspectivas macroeconómicas de los países en desarrollo de bajo ingreso

En el tercer documento anual del personal técnico, “Evolución y perspectivas macroeconómicas de los países en desarrollo de bajo ingreso: 2016”, se destacó la continuidad del ajuste económico ante un contexto de menores precios mundiales de las materias primas, particularmente en el caso de los países en desarrollo de bajo ingreso exportadores de dichos bienes. En el documento, analizado por el Directorio Ejecutivo en diciembre de 2016, se consideraron los retos en materia de política económica planteados por los altos déficits fiscales, la disminución de las reservas externas y las profundas tensiones económicas y financieras. En el documento también se examinaron temas relativos al desarrollo de infraestructura.

En su evaluación, los directores ejecutivos acogieron favorablemente la “evaluación amplia e integral de la evolución macroeco-nómica” de los países en desarrollo de bajo ingreso, “apreciaron la atención prestada en el documento a la diversidad de situaciones y experiencias de los países, y consideraron oportuno y apropiado el análisis más profundo de los temas del sector financiero y el suministro de infraestructura pública”. El Directorio expresó su respaldo a la realización anual de un debate formal sobre la evolución de dichos países para comprender mejor los “temas singulares de política económica” que enfrentan.

Los directores subrayaron la necesidad de que las autoridades nacionales mantengan una actitud vigilante y brinden respuestas decisivas de política económica, y señalaron la importancia de que el FMI realice un estrecho seguimiento y brinde asesoramiento en materia de políticas que se adapte a las circunstancias. Coincidieron en cuanto a la necesidad de que los países exportadores de materias primas emprendan más ajustes de política económica, como la consolidación fiscal y el ajuste del tipo de cambio, cuando fuese posible. El Directorio Ejecutivo también expresó su preocupación por el incremento de las tensiones del sector financiero en un importante número de países en desarrollo de bajo ingreso y reclamó medidas proactivas de supervisión.

En cuanto al desarrollo de infraestructura, los directores ejecutivos hicieron hincapié en que para financiar los niveles necesarios de inversión pública resguardando al mismo tiempo la sostenibilidad de la deuda se deberían adoptar varias medidas:

▪ Impulsar el ahorro público mediante una mayor movilización de ingresos internos y una moderación del gasto no prioritario

▪ Fortalecer la gestión de la inversión pública

▪ Desarrollar los mercados locales de capital

▪ Utilizar las fuentes disponibles de financiamiento concesionario

Asimismo, los directores coincidieron en que fortalecer el papel del sector privado en el suministro de infraestructura, cuando sea factible, es una prioridad para muchos países en desarrollo de bajo ingreso.

Fortalecer la red de seguridad financiera para los países en desarrollo de bajo ingreso

El acceso a los recursos del FMI por parte de los países en desarrollo fue el tema de un debate del Directorio Ejecutivo, mantenido en noviembre de 2016, sobre un documento titulado “Financiamiento para el desarrollo: Consideraciones adicionales del fortalecimiento de la red de seguridad financiera para los países en desarrollo”. En dicho documento se identifican aspectos donde es preciso clarificar las políticas del FMI sobre préstamos concesionarios con cargo al Fondo Fiduciario para el Crecimiento y la Lucha contra la Pobreza (FFCLP).

En el documento se aclaran cuestiones relativas al acceso a los recursos del Fondo por parte de los países habilitados para utilizar el FFCLP, entre otras las siguientes:

▪ El acceso de tales países miembros a instrumentos del FMI con cargo a la Cuenta de Recursos Generales (CRG)

▪ El papel de las normas de acceso para brindar orientación indicativa sobre cuál podría constituir el nivel de acceso apropiado

▪ La suficiencia del acceso al respaldo financiero precautorio por parte de países habilitados para recurrir al FFCLP

▪ La suficiencia de las salvaguardias para prevenir el uso repetido del Servicio de Crédito Rápido como sustituto de los acuerdos con condicionalidad ex post

En su evaluación, el Directorio reafirmó la noción de que los países habilitados para recibir asistencia en el marco del FFCLP tienen derecho a recibir financiamiento no concesionario, pero señaló que, dados los beneficios financieros que implica tomar préstamos en condiciones concesionarias, el personal técnico debería seguir recomendando a dichos países que soliciten respaldo concesionario hasta los límites aplicables.

Los directores ejecutivos destacaron la importancia de seguir prestando atención a la suficiencia y flexibilidad de los instrumentos del FFCLP, examinando por ejemplo las normas y límites de acceso, la política de combinación de recursos, la estructura de tasas de interés y los mecanismos para mantener la sostenibilidad del FFCLP. El Directorio encarará un examen integral de los recursos y servicios del FFCLP en 2018.

Evaluación del espacio fiscal

La publicación de un marco analítico de evaluación del espacio fiscal representó un avance en la labor que realiza el FMI en cuanto a la sostenibilidad fiscal y el espacio fiscal. En una sesión informal celebrada en junio de 2016, se presentó al Directorio Ejecutivo el documento titulado “Evaluación del espacio fiscal: Un conjunto inicial de consideraciones congruentes”.

El marco propuesto tiene por objeto respaldar en el futuro las actividades del FMI en materia de supervisión y asesoramiento de política económica. Se aplicaría a una amplia variedad de circunstancias futuras, tales como el margen con que cuenta un país para emplear la política fiscal a fin de contrarrestar los actuales retos mundiales de política económica, subsanar las deficiencias de infraestructura pública, calibrar el ritmo del ajuste fiscal o acumular “colchones” de protección.

El espacio fiscal puede definirse como la capacidad de un gobierno de aumentar los gastos o bajar los impuestos sin poner en riesgo el acceso al mercado y la sostenibilidad de la deuda. En el documento se propone un enfoque integral comparable, en términos generales, entre los diversos países. Brinda al personal técnico del FMI y a las autoridades responsables de la formulación de políticas una metodología coherente.

Para determinar el espacio fiscal se requiere un enfoque integral que incluya las condiciones económicas y estructurales, el acceso al mercado, el nivel y la trayectoria de la deuda pública, las necesidades de financiamiento presentes y futuras y un análisis de la liquidez y solvencia de la posición fiscal en diferentes contextos en cuanto a las políticas.

El marco propuesto reúne diversas herramientas para la sostenibilidad fiscal desarrolladas por el personal técnico del FMI a través de los años, incluido el análisis de sostenibilidad de la deuda. Además, el personal técnico del FMI emplea indicadores elaborados por el Departamento de Finanzas Públicas, junto con métodos basados en pruebas de tensión fiscal, análisis de escenarios y modelos de equilibrio general.

El nuevo marco favorece el análisis al permitir que el personal técnico del FMI evalúe el espacio fiscal en forma coherente entre todos los países, especialmente en el caso de las economías avanzadas y de mercados emergentes. Se aplicará inicialmente en las Consultas del Artículo IV de alrededor de 40 grandes economías, y se actualizará a lo largo del tiempo en función de la experiencia acumulada, los estudios realizados y las opiniones y comentarios recibidos.

El FMI, el Consejo de Estabilidad Financiera y el Banco de Pagos Internacionales informan al G-20 sobre políticas macroprudenciales

A raíz de la crisis financiera mundial, los países adoptaron marcos y herramientas de política económica con el fin de limitar los riesgos para la totalidad del sistema financiero o del mercado que podrían causar daños económicos.

En respuesta a la solicitud formulada por el Grupo de los Veinte (G-20) países industrializados para hacer un balance de la experiencia internacional en materia de políticas macroprudenciales desde la crisis financiera de 2008, el FMI, el Consejo de Estabilidad Financiera y el Banco de Pagos Internacionales prepararon un informe titulado “Elementos de las políticas macroprudenciales eficaces”.

Con anterioridad a dicho informe, dado a conocer con ocasión de la cumbre del G-20 celebrada en septiembre de 2016 en Hangzhou, China, las tres instituciones habían elaborado en 2011 un informe de avance sobre marcos y herramientas de política macroprudencial. Si bien en el informe se estableció que no existe un único enfoque apropiado para todos los casos, se destacaron varios elementos útiles. Las reformas estructurales se trataron en un capítulo de la edición de abril de 2016 World Economic Outlook.

Tales reformas incluían la necesidad de definir la responsabilidad de la toma de decisiones, establecer bases institucionales adecuadas para el marco de política económica, objetivos y atribuciones claramente definidos, mecanismos de transparencia y rendición de cuentas, cooperación e intercambio de información entre las autoridades nacionales, un marco amplio e integral para analizar y controlar el riesgo sistémico, herramientas para abordar el riesgo sistémico a lo largo del tiempo, y la capacidad de calibrar las respuestas de política económica según los riesgos.

El impacto de la migración y los flujos de refugiados

La migración se ha convertido en una cuestión macroeconómica que afecta a las economías avanzadas, de mercados emergentes y en desarrollo. El veloz aumento de las migraciones y el flujo de refugiados también ha adquirido dimensiones de orden político, particularmente a raíz de los conflictos en Oriente Medio.

La labor del FMI sobre temas vinculados con la migración y los refugiados tiene lugar en una diversidad de actividades, incluida la supervisión bilateral. Por ejemplo, el informe sobre la Consulta del Artículo IV de 2016 sobre el Líbano, dado a conocer en enero de 2017, incluía un análisis sobre el Líbano y la crisis de refugiados de Siria.

En el ámbito de la labor analítica, en un documento de julio de 2016, “La emigración y su impacto económico en Europa oriental”, se trataron las repercusiones del flujo de emigrantes. En un documento de septiembre de 2016 se estudió el impacto de los conflictos y la crisis de refugiados en Oriente Medio y el Norte de África (véase la sección sobre Eventos regionales en la Parte 1).

En dos notas sobre efectos de contagio publicadas durante el año se abordaron aspectos del tema migratorio. En una nota titulada “El impacto de la migración sobre los niveles de ingreso en las economías avanzadas” se estableció que la inmigración aumenta el PIB per cápita de las economías receptoras, especialmente al elevar la productividad laboral. En la otra nota, “La migración en África subsahariana: Tendencias y efectos de contagio”, se analizó la migración dentro de la región y hacia el resto del mundo. Este trabajo se basó en un documento de enero de 2016, “La ola de refugiados en Europa: Retos económicos”.

En un discurso pronunciado en Bruselas en enero de 2017, el Primer Subdirector Gerente David Lipton se refirió al debate sobre la migración, vinculándolo al simultáneo debate acerca de la globalización. “Los beneficios económicos de la migración son bien conocidos”, afirmó. “No obstante, tal como ocurre en el debate más amplio en torno a la globalización, debemos asimismo reconocer que es preciso seguir estudiando esta cuestión, en especial para hacernos una idea más clara de quiénes pueden verse perjudicados por la migración y de cómo podemos mitigar el impacto”.

La integración comercial en América Latina y el Caribe

Desde el Examen Trienal de la Supervisión de 2011, el personal técnico del FMI ha preparado una serie de “informes conjuntos” que abordan temas pertinentes a los países de determinadas regiones. Dichas evaluaciones tienen por objeto cubrir vacíos entre las evaluaciones de cada país (las consultas del Artículo IV) y la supervisión multilateral de las tendencias mundiales.

En marzo de 2017 el personal técnico del FMI dio a conocer un informe conjunto, “Integración comercial en América Latina y el Caribe”, que el Directorio Ejecutivo debatió en una sesión informal. En el informe se analizaron las oportunidades para ampliar la integración comercial en la región, a partir de 12 estudios analíticos presentados como documentos complementarios, y se determinó que el comercio puede beneficiar a la región de América Latina y el Caribe al actuar como motor del crecimiento.

En el documento se indica que podría promoverse la integración comercial mediante un acuerdo de intercambio regional, la convergencia de las reglas comerciales y las normas regulatorias, y aplicando medidas para fomentar el comercio. También se destacan los esfuerzos regionales para fortalecer la infraestructura y el capital humano, y la necesidad de incrementar la participación en cadenas de valor mundiales que ofrezcan oportunidades para la transferencia de tecnología.

Asesoramiento en Materia de Políticas

Los compromisos del FMI y los bancos de desarrollo con la Agenda 2030

Tras la adopción en 2015 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, la Directora Gerente del FMI, Christine Lagarde, y las autoridades máximas de los 10 bancos multilaterales de desarrollo realizaron, en octubre de 2016, una declaración de consenso sobre la consecución de los ODG.

Las instituciones se comprometieron a mejorar la coordinación y colaboración con el objetivo de encarar los temas principales de la Agenda 2030, entre otros, el desplazamiento forzado, la infraestructura, la urbanización, el financiamiento para el cambio climático y la inversión privada. Acordaron desplegar mayores esfuerzos a fin de incrementar los recursos para el desarrollo “apalancando, movilizando y catalizando financiamiento en todos los niveles”. Asimismo, ampliarán el asesoramiento en materia de políticas y la asistencia técnica en apoyo de las iniciativas que desplieguen los países para movilizar más recursos internos.

El FMI y 10 bancos internacionales de desarrollo acordaron incrementar el financiamiento para el desarrollo.

Reducir la dependencia del petróleo en los países del Golfo

En mayo de 2016, el Centro de Estudios Económicos y Financieros del FMI para Oriente Medio, conjuntamente con el Fondo Árabe para el Desarrollo Económico y Social, celebraron un simposio titulado “El camino de la diversificación económica en Kuwait y otros países del Consejo de Cooperación de los Estados Árabes del Golfo”. El evento tuvo lugar en la sede del Fondo Árabe.

El simposio, el cuarto de una serie que organizaron las dos instituciones, tuvo por objeto estimular un debate sobre las políticas económicas que podrían aplicar los países del Consejo de Cooperación de los Estados Árabes del Golfo para alcanzar un desarrollo perdurable basado en una estrategia a largo plazo para reducir la dependencia del petróleo.

Capacidad de resistencia de los Estados pequeños ante los desastres naturales y el cambio climático

El Directorio Ejecutivo examinó los retos que plantean los desastres naturales y el cambio climático para los Estados pequeños, durante un debate en que se analizó cómo adaptar los servicios de asesoramiento, fortalecimiento de las capacidades y financiamiento que brinda el FMI a las necesidades cambiantes de estos países. El estudio de 2016 titulado “El papel del FMI para reforzar la capacidad de resistencia de los Estados pequeños ante los desastres naturales y el cambio climático” se basa en un análisis de 2015 que cuantifica el impacto de los desastres naturales en un estudio comparativo entre países.

El estudio, que el Directorio examinó en diciembre de 2016, expone los principales elementos —y la función que ejerce la política macroeconómica— en un marco de gestión del riesgo encaminado a reducir el costo humano y económico de los desastres. El estudio subraya la importancia de planificar el financiamiento contingente antes de que ocurra un desastre, y de contar con financiamiento para la mitigación de los riesgos y la adaptación al cambio climático.

Los directores ejecutivos coincidieron en que es fundamental reforzar las políticas internas para reducir los costos de los desastres naturales y el cambio climático. Hicieron hincapié en la necesidad de identificar los riesgos y vulnerabilidades con antelación, invertir en programas y proyectos que puedan reducir el riesgo y formular planes de contingencia.

Los directores acordaron que los Estados pequeños deben tratar de establecer un mayor número de mecanismos de financiamiento que puedan activarse tras un desastre natural, y recomendaron ampliar el uso de mecanismos de financiamiento contingente, consorcios regionales de seguros y bonos para catástrofes. Los directores expresaron su satisfacción por la forma en que los países afectados por desastres naturales están utilizando el Servicio de Crédito Rápido y el Instrumento de Financiamiento Rápido del FMI, y respaldaron la propuesta del personal técnico de incrementar el tope de acceso anual a 60% de la cuota en el caso de países que sufren graves daños como resultado de los desastres.

Asimismo, el Directorio Ejecutivo recalcó que la asistencia del FMI en materia de fortalecimiento de las capacidades debe contribuir a reforzar la capacidad de resistencia de los Estados pequeños ante los fenómenos climáticos.

El FMI ofrece respaldo a la República Centroafricana

La Directora Gerente, Christine Lagarde, reafirmó el compromiso del FMI con los Estados frágiles durante una visita a la República Centroafricana en enero de 2017. En esa oportunidad, la Directora Gerente manifestó la determinación de respaldar los esfuerzos encaminados a alcanzar un crecimiento robusto e inclusivo y lograr la reconciliación nacional tras los devastadores conflictos internos que ha sufrido el país.

Asimismo, la Directora Gerente en el discurso que pronunció ante la Asamblea Nacional destacó el compromiso del FMI de fortalecer la cooperación con los Estados frágiles, que es también una de las metas plasmada en los ODS de la ONU de 2015.

La Directora Gerente señaló: “Es evidente que no se responde a la fragilidad únicamente con más dinero. La atención debe centrarse específicamente en afianzar la paz, restablecer la cohesión social y formar un gobierno viable. Una estrecha coordinación con los donantes también es fundamental. Se necesita un enfoque integral de este tipo para sentar las bases de la estabilidad y el crecimiento económicos. El FMI tiene mucho que aportar a la República Centroafricana y a otros países como parte de un esfuerzo coordinado”.

Garantizar la estabilidad financiera en países de banca islámica

El financiamiento islámico se refiere a la prestación de servicios financieros de conformidad con la ley islámica y sus reglas y principios (Sharia). El derecho islámico no permite realizar o recibir pagos de riba (intereses), ni admite gharar (incertidumbre excesiva), maysir (el juego), ventas al descubierto o actividades de financiamiento consideradas dañinas para la sociedad. En cambio, las partes deben compartir los riesgos y beneficios de las transacciones comerciales, y las transacciones deberían tener un propósito económico real, sin especulación excesiva ni ningún tipo de explotación de cualquiera de las partes contratantes.

El FMI ha trabajado en colaboración con los países miembros en cuestiones que tienen que ver con la banca islámica durante dos décadas y ha cooperado con entidades internacionales en asuntos relacionados con las normas bancarias. En los últimos años, en el marco de las interacciones regulares con los países miembros, la labor oficial del FMI en temas relacionados con la banca islámica se ha intensificado.

En febrero de 2017, el Directorio Ejecutivo celebró su primer debate oficial sobre la banca islámica y adoptó propuestas sobre la función del FMI en este ámbito. Las propuestas se incluyeron en un estudio del personal técnico titulado “Garantizar la estabilidad financiera en países de banca islámica”.

Los directores ejecutivos estuvieron de acuerdo en que en muchos países miembros la banca islámica ofrece una oportunidad para mejorar la intermediación e inclusión financieras y movilizar financiamiento para el desarrollo económico. Señalaron que la expansión de la banca islámica plantea retos y riesgos para las autoridades de regulación y supervisión. Los directores solicitaron que se desplegaran mayores esfuerzos por establecer un marco de política que promueva la estabilidad financiera y el sólido desarrollo de la banca islámica, sobre todo en países en los que ha adquirido importancia sistémica.

Los directores apoyaron el enfoque propuesto por el personal técnico de formular y brindar asesoramiento sobre políticas en los ámbitos de la supervisión económica que ejerce la institución, el diseño de programas y el fortalecimiento de las capacidades. Asimismo, solicitaron al personal técnico que siga respaldando la labor de las entidades normativas internacionales y otros organismos internacionales a fin de solventar las deficiencias del marco regulatorio de la banca islámica.

Los directores estimaron conveniente considerar una propuesta para reconocer oficialmente como norma —en el marco de la Iniciativa del Banco Mundial y el FMI sobre normas y códigos— los Principios básicos de la reglamentación bancaria del financiamiento islámico, que preparó la Junta de Servicios Financieros Islámicos. La propuesta formal para la aprobación del Directorio se incluirá en un estudio que se presentará a consideración durante el ejercicio 2018.

Un enfoque global de los flujos de capital

Los flujos de capital son un aspecto importante del sistema monetario internacional. Reportan beneficios significativos, tanto directos como indirectos. No obstante, también acarrean riesgos; por lo tanto, un reto fundamental para los países es cómo aprovechar los beneficios y al mismo tiempo controlar los riesgos. En 2012, el FMI adoptó una perspectiva institucional con respecto a la liberalización y la gestión de los flujos de capital para ayudar a asegurar que los países miembros reciban asesoramiento claro y coherente al respecto.

En diciembre de 2016, el Directorio Ejecutivo consideró un estudio titulado “Flujos de capital: Examen de la experiencia acumulada en la aplicación de la perspectiva institucional”. El estudio centra la atención en cómo respondieron los países a los retos que plantean los flujos de capital y el avance en su liberalización para la estabilidad macroeconómica y financiera, e interpreta estas respuestas de política desde la óptica de la perspectiva institucional.

Los directores ejecutivos expresaron su satisfacción por el análisis de la experiencia acumulada en la aplicación de la perspectiva institucional desde su adopción; consideraron que sigue siendo pertinente y que, al momento, no necesita ajustes sustanciales.

Los directores señalaron que, por lo general, los retos de política para los países receptores guardan menos relación con la forma de hacer frente a aumentos súbitos de la entrada de capitales y tienen más que ver con la respuesta a los movimientos pendulares de los flujos y la tarea paralela de seguir controlando la volatilidad. Observaron que, en general, las respuestas de política han sido congruentes con la perspectiva institucional. Los directores consideraron positiva la tendencia continua y gradual hacia una mayor liberalización de la cuenta de capital.

Los directores apoyaron la continuidad de los estudios sobre el seguimiento de la interacción entre las políticas macroprudenciales y las que se refieren a los flujos de capital, sobre todo, la función de la política macroprudencial para hacer frente a los riesgos financieros sistémicos que plantean los flujos de capital. Los directores consideraron valiosa la idea de que el FMI promueva un enfoque mundial más coherente con respecto a los flujos de capital, entre otras formas mediante acuerdos bilaterales y multilaterales. Recalcaron que para definir la política apropiada es necesario tener en cuenta los factores macroeconómicos y de estabilidad financiera específicos de cada país, como se subraya en la perspectiva institucional.

La gestión del empleo y las remuneraciones en el sector público

Las políticas de empleo y remuneración en el sector público son fundamentales para la eficiencia en la prestación de servicios públicos y el funcionamiento de las economías. Asimismo, tienen importantes repercusiones en la política fiscal y la sostenibilidad de las finanzas públicas. En un documento titulado “La gestión del empleo y las remuneraciones en el sector público: Instituciones, políticas y reformas”, que se presentó al Directorio Ejecutivo en una sesión informal en mayo de 2016, se analizaron cuestiones relacionadas con el gasto salarial del sector público.

Este documento, que incluye un suplemento con estudios de casos, explica cómo las presiones sobre el gasto salarial se intensificarán en las próximas décadas en los países en desarrollo de bajo ingreso, los países de mercados emergentes y las economías avanzadas. Se requiere una administración eficiente del gasto salarial a fin de asegurar que los servicios públicos se proporcionen de manera eficaz desde el punto de vista de los costos y sostenible desde el punto de vista fiscal. Este estudio sostiene que a tal fin se requieren instituciones más fuertes, una planificación fiscal adecuada, remuneraciones competitivas y flexibilidad para responder a la evolución demográfica y tecnológica.

Prioridades de reforma estructural en los países del G-20

Con antelación a la reunión cumbre del G-20 celebrada en China en septiembre de 2016, el personal técnico del FMI elaboró un documento de antecedentes titulado “Prioridades de reforma estructural en los países del G-20”. Este documento ofrece a cada uno de los países del G-20 recomendaciones sobre cambios en las políticas, reglamentaciones e instituciones de gobierno que podrían mejorar el funcionamiento de la economía, para que los mercados operen de manera más eficiente y para acelerar el crecimiento en un momento en que el producto de casi todas estas economías se situaba por debajo de su potencial.

El documento sostiene que las reformas estructurales pueden impulsar el crecimiento siempre que estén bien alineadas con las condiciones particulares de cada país, como el nivel de desarrollo de la economía, su posición en el ciclo económico y la capacidad para apoyar las reformas. Cuanto mayor sea la brecha del producto, mayor será la necesidad de priorizar reformas estructurales como la desregulación de los mercados de productos y la inversión en infraestructura.

Cláusulas reforzadas en los bonos soberanos

En 2014, el Directorio Ejecutivo avaló la inclusión en las nuevas emisiones de bonos soberanos internacionales de cláusulas de acción colectiva y de elementos que refuercen las cláusulas pari passu. Estas cláusulas reforzadas complementan las reformas de los instrumentos de crédito del FMI destinadas a contribuir a la consecución de los objetivos generales de asegurar que las reestructuraciones de deuda soberana sean oportunas y ordenadas, cuando se estime que sean necesarias, y de reducir los costos globales del sistema.

En diciembre de 2016, el personal técnico del FMI presentó al Directorio el segundo informe de avance sobre la inclusión en los contratos de bonos soberanos de esas disposiciones contractuales reforzadas. El informe describe los continuos e importantes avances en la adopción tanto de cláusulas de acción colectiva reforzadas como de la cláusula pari passu modificada. El volumen de la deuda pendiente de reembolso que no incluye estas cláusulas reforzadas sigue siendo sustancial; al 31 de octubre de 2016 ascendía a unos USD 846.000 millones y está disminuyendo lentamente.

El retiro de las relaciones de corresponsalía bancaria

Un banco corresponsal es una institución financiera que brinda servicios en nombre de otra institución financiera. Esta relación facilita las transferencias electrónicas y permite realizar transacciones comerciales, aceptar depósitos y recopilar documentación en nombre de otra institución. Los bancos de un país suelen recurrir a bancos corresponsales para que actúen como agentes en el exterior, en transacciones originadas o concretadas en países extranjeros.

Las relaciones de corresponsalía bancaria, que facilitan el comercio y la actividad económica mundiales, se han visto bajo presión en varios países, afectando a los países en desarrollo de forma desproporcionada. La fragilidad financiera de estas economías se ha acrecentado por el hecho de que concentran sus flujos transfronterizos en un menor número de bancos corresponsales o utilizan mecanismos alternativos, lo cual puede incrementar los costos. A largo plazo esta fragilidad podría socavar las perspectivas de crecimiento y la inclusión financiera en estos países al elevar el costo de los servicios financieros y reducir las calificaciones de sus bancos.

En el ejercicio 2017, el FMI dirigió su atención a analizar esta tendencia a la restricción de las relaciones de corresponsalía bancaria. En abril de 2017, el Directorio Ejecutivo examinó un informe del personal técnico titulado “Consideraciones suplementarias sobre las tendencias recientes en las relaciones de corresponsalía bancaria”. Este informe apareció tras la publicación, en junio de 2016, de un estudio titulado, “El retiro de las relaciones de corresponsalía bancaria: Los fundamentos de una respuesta de política”. En septiembre de 2016 se publicó un estudio conjunto del Banco Mundial y el FMI sobre el retiro de las corresponsalías bancarias en Oriente Medio, en tanto que en abril de 2017 se publicó otro estudio titulado “Los retos que enfrenta la banca corresponsal en los pequeños Estados del Pacífico”. El Subdirector Gerente, Tao Zhang, abordó este tema en un discurso pronunciado en el Foro de alto nivel del Caribe celebrado en noviembre de 2016 en Puerto España, Trinidad y Tobago. Asistieron al evento, que organizaron conjuntamente el Gobierno de Trinidad y Tobago y el FMI, más de 100 participantes, incluidos cuatro primeros ministros, cuatro ministros de Hacienda y nueve gobernadores de bancos centrales de la región.

El informe del personal técnico examina los factores que contribuyeron al retiro de las relaciones de corresponsalía bancaria, centrando la atención en consideraciones de rentabilidad y la gestión del riesgo. Asimismo, analiza la factibilidad y el impacto de las respuestas de política, así como las iniciativas de la banca. Propone un enfoque en que el FMI llevaría a cabo el seguimiento de los riesgos y brindaría asesoramiento a los países miembros a través de la supervisión económica, y en el marco del Programa de Evaluación del Sector Financiero y las actividades de fortalecimiento de las capacidades. A fin de alcanzar estos objetivos, el FMI seguirá colaborando con el Consejo de Estabilidad Financiera, el Banco Mundial, el G-20, el Grupo de Acción Financiera, el Comité de pagos e Infraestructura de Mercados, y otras entidades interesadas.

En sus deliberaciones sobre el informe del personal, los directores subrayaron la importancia de las relaciones de corresponsalía bancaria para facilitar el comercio internacional y las remesas, y apoyar el crecimiento y el desarrollo económicos. Expresaron su satisfacción por las diversas iniciativas emprendidas para atenuar las presiones sobre dichas relaciones y advirtieron que, dado el gran número de factores que inciden, la respuesta al retiro de las relaciones de corresponsalía debe adaptarse, priorizarse y secuenciarse en función de las circunstancias específicas de cada país o región. Recalcaron la importancia de que las entidades interesadas, del sector público y privado, desplieguen esfuerzos colectivos, coordinados y reforzados, y destacaron el papel central del FMI a tal efecto.

Un enfoque integral, coherente y coordinado de las políticas económicas

La inquietud en torno a la eficacia de los esfuerzos encaminados a acelerar el lento crecimiento económico mundial ocupó un lugar central en el debate internacional sobre política económica durante el ejercicio 2017. En septiembre de 2016, el FMI divulgó un estudio titulado “La gestión macroeconómica en un entorno acotado de adopción de políticas: Un enfoque integral, coherente y coordinado de formulación de la política económica”, el cual sostiene que “existe margen para adoptar políticas eficaces y, si es apropiado, debe aprovecharse”.

El estudio mantiene que el enfoque más prometedor consiste en aplicar las políticas en forma “integral, coherente y coordinada”.

Cuando un país aplica un plan integral de políticas aprovecha las sinergias de las políticas, y el resultado es mayor que la suma de sus partes. Ello entraña emplear políticas monetarias, fiscales y estructurales de modo que se respalden mutuamente.

La adopción de marcos de políticas coherentes afianza las expectativas de política a largo plazo y, cuando sea necesario, permite aplicar medidas acomodaticias en el corto y mediano plazo.

La aplicación de políticas coordinadas por parte del conjunto de las principales economías amplifica los efectos positivos de las acciones de política que los países emprenden a título individual. Si las tasas de interés son muy bajas y las brechas del producto son considerables, coordinar el estímulo fiscal y monetario a nivel internacional puede acelerar el PIB mundial.

Datos

NEDD Plus

El tramo superior de las iniciativas del FMI en materia de divulgación de datos del FMI, conocido como Normas Especiales para la Divulgación de Datos (NEDD) Plus, se dirige principalmente a economías que ejercen una función central en los mercados internacionales de capital y cuyas instituciones financieras están interconectadas a nivel internacional. Durante el ejercicio 2017, cuatro economías—Austria, Bulgaria, Canadá y Dinamarca—se adhirieron a las NEDD Plus.

Sistema General de Divulgación de Datos Reforzado

En el marco de este sistema, que el Directorio Ejecutivo refrendó en mayo de 2015, las autoridades nacionales se comprometen a publicar los datos que respaldan el diálogo sobre las políticas que mantienen con el personal técnico del FMI. La publicación debe atenerse a un calendario de divulgación previamente acordado y los datos deben poder consultarse fácilmente, incluso a través de transmisiones máquina a máquina.

Esta iniciativa está fomentando la cooperación internacional. Al respecto, el Banco Africano de Desarrollo y el Banco Interamericano de Desarrollo están brindando apoyo material para la instalación de infraestructura de TI (Open Data Platform) que mantiene las páginas de datos nacionales resumidos de ciertos países de África y el Hemisferio Occidental.

En 2016 se implementó el SGDD reforzado que se llevó a cabo en 17 países, de los cuales, 13 (Benin, Honduras, Jamaica, Malawi, Namibia, Paraguay, Samoa, Senegal, Sierra Leona, Swazilandia, Tanzanía, Uganda y Zambia) publicaron una página de datos nacionales resumidos.

Iniciativa sobre deficiencias de los datos

En septiembre de 2016, las autoridades del G-20 expresaron su satisfacción por el primer informe de avance de la segunda fase de la Iniciativa sobre Deficiencias de los Datos (DGI-2, por sus siglas en inglés), y respaldaron los planes de acción propuestos para llevar a la práctica 20 recomendaciones. A fin de seguir adelante con esta iniciativa, el programa de trabajo de la DGI-2 de 2017 incluyó cuatro seminarios temáticos: intercambio de datos, deficiencias de los datos en cuanto al riesgo sistémico del sector de seguros, cuentas del sector institucional e indicadores de solidez financiera.

Divulgación de nuevos datos sobre la composición por monedas

En marzo de 2017, el FMI publicó datos trimestrales sobre la composición de las reservas oficiales de divisas en que las tenencias de la moneda china, el renminbi, se identifican separadamente por primera vez. El 26 de febrero de 2016, el Directorio Ejecutivo del FMI había acordado modificar la encuesta sobre la composición de las reservas oficiales de divisas para permitir que, a partir del 1 de octubre de 2016, se identificara al renminbi separadamente, en consonancia con la decisión de la institución de incluir el renminbi en la cesta de monedas que componen los derechos especiales de giro (DEG).

Argentina adopta normas internacionales

A fin de respaldar el seguimiento que el Directorio está realizando para mejorar las estadísticas macroeconómicas de Argentina, en 2016 el FMI realizó tres visitas de asistencia técnica al organismo estadístico de ese país (INDEC). Dos misiones colaboraron en la elaboración y supervisión de un nuevo índice nacional de precios al consumidor que, en gran medida, se ajusta a las normas internacionales y las prácticas óptimas; e incluye índices para cada una de las seis regiones del país. La tercera misión brindó asistencia para alinear las cuentas del sector externo del país con las últimas normas estadísticas.

Estadísticas monetarias y financieras para la estabilidad financiera mundial

Por medio de su labor en el ámbito del fortalecimiento de las capacidades, el Departamento de Estadística del FMI sigue recomendando ampliar la cobertura de las estadísticas monetarias para que incluyan a las instituciones financieras no bancarias. Ello facilitará la aplicación del enfoque del balance en las tareas de supervisión macrofinanciera. En abril de 2017, se disponía de datos sobre instituciones financieras no bancarias de 47 países.

Seminario sobre indicadores de solidez financiera

Los indicadores de solidez financiera (ISF) del FMI ayudan a evaluarlos puntos fuertes y las vulnerabilidades de los sistemas financieros y, en consecuencia, son un insumo valioso en el análisis de la estabilidad financiera y la formulación de políticas macroprudenciales. Los funcionarios del FMI tienen la obligación de declarar datos sobre los ISF como parte de la revisión económica de los países que realizan periódicamente.

En abril de 2017, el FMI realizó un taller práctico sobre los ISF al que asistieron más de 80 participantes de 36 países y siete organismos internacionales. El taller se diseñó con la idea de proporcionar información para seleccionar una lista de ISF prioritarios y revisar la Guía de Compilación de dichos indicadores. Los participantes expresaron su fuerte apoyo a las iniciativas del FMI encaminadas a crear un marco armonizado de compilación de los ISF, que los participantes calificaron como positivo para el análisis de las políticas macroprudenciales y la estabilidad financiera. Asimismo, respaldaron la ampliación de la cobertura de estos indicadores a fin de incluir los subsectores de otras entidades financieras.

A lo largo del año y con financiamiento de la Cuenta Administrada para actividades específicas del FMI correspondiente a Japón y del Departamento de Desarrollo Internacional del Reino Unido, el Departamento de Estadística del FMI realizó sesiones de intercambio de conocimientos con el objetivo de ayudar a los países a compilar y divulgar los ISF. Gracias a esta labor, el número total de países que declaran los ISF aumentó de 46 a finales de 2009 a 124 en abril de 2017 (gráfico 2.1). En África, el número de países declarantes llegó a 26 en abril de 2017, frente a 5 a finales de 2013.

Gráfico 2.1Número de países que declaran datos sobre ISF, por región; 2009–17 (al 30 de abril de 2017)

Fuente: Cálculos del personal técnico del FMI.

Nota: ISF = Indicadores de solidez financiera.

Encuesta sobre acceso financiero

Según estimaciones del Banco Mundial, 2.000 millones de adultos en edad de trabajar —más de la mitad de la población adulta del mundo— no tienen una cuenta en una entidad financiera formal. Las iniciativas de inclusión financiera procuran lograr que todas las empresas y hogares, independientemente de su nivel de ingreso, tengan acceso y puedan usar los servicios financieros adecuados que necesitan para mejorar su vida.

El FMI realiza anualmente una encuesta sobre el acceso a servicios financieros, de la cual se obtienen datos sobre la inclusión financiera. Los resultados de la séptima encuesta, basada en datos de proveedores de servicios financieros tradicionales y servicios financieros digitales, se divulgaron en octubre de 2016. La base de datos, que consta de más de 150 series de hasta 189 economías, abarca el período comprendido entre 2004 y 2015.

En 2016, luego de que el G-20 reconociera el papel que cumplen los servicios financieros digitales en la promoción de la inclusión financiera, se procedió a la revisión de los Indicadores de Inclusión Financiera del G-20. La encuesta sobre el acceso a servicios financieros ha sido la fuente oficial de estos indicadores desde 2012.

Debido al creciente interés en contar con estadísticas sobre inclusión financiera desde la perspectiva de género, algunos gobiernos lanzaron una encuesta piloto para determinar su capacidad para compilar y divulgar este tipo de estadísticas. Los resultados, junto con la encuesta más reciente, pueden consultarse en el sitio web de la encuesta sobre acceso a servicios financieros Financial Access Survey.

Iniciativa sobre normas y códigos

La expresión “normas y códigos” se refiere a los aspectos del entorno institucional que definen las reglas de juego de la política económica y financiera. Dado que los países con instituciones transparentes y bien reglamentadas tienden a gozar de mejores condiciones económicas y de mayor estabilidad financiera, redunda en el propio interés de los países adoptar e implementar normas y códigos de aceptación internacional.

La crisis financiera mundial puso en evidencia que el cumplimiento de las normas internacionales es solo uno de los elementos de la prevención de crisis: persisten deficiencias y puntos débiles, y es fundamental un seguimiento riguroso. De conformidad con la evolución de las prácticas óptimas, se han actualizado los códigos y normas en varios sectores, mientras que en otros el examen sigue pendiente.

El FMI y el Banco Mundial reconocen tres categorías generales de normas internacionales:

Transparencia en materia de políticas: El FMI ha elaborado normas en este ámbito. Con respecto a la transparencia de la política fiscal, el FMI ha publicado tres de los cuatro pilares de su Código de Transparencia Fiscal. El cuarto pilar, sobre la gestión de los ingresos que generan los recursos naturales, está en fase de preparación; ya ha sido objeto de dos rondas de consultas públicas y de varias aplicaciones prácticas a título experimental.

Regulación y supervisión del sector financiero: En este ámbito, las entidades normativas especializadas son las que han establecido las pautas y las correspondientes metodologías de evaluación. Al respecto cabe señalar que las nuevas normas sobre resolución de crisis se someterán a la aprobación del Directorio Ejecutivo en 2017 como parte del examen de la iniciativa.

Infraestructura institucional y del mercado: En este ámbito, las entidades normativas especializadas, con aportes sustanciales del Banco Mundial y el FMI, han establecido las pautas y las correspondientes metodologías de evaluación.

También como parte del examen de la iniciativa en 2017, se prevé someter a la aprobación del Directorio Ejecutivo una norma sobre la resolución de crisis y la garantía de los depósitos.

A solicitud de los países miembros, el Banco Mundial o el FMI (o ambos) evalúan en qué medida se respetan los códigos y las normas. En el caso de los países suscriptores de las Normas Especiales sobre la Divulgación de Datos del FMI, también se evalúa en forma mensual la observancia de los criterios de divulgación de datos. En las evaluaciones de transparencia fiscal se analiza en qué medida los países cumplen con el Código de Transparencia Fiscal.

Desde el último examen de la Iniciativa sobre Normas y Códigos que se llevó a cabo en 2011, se han aclarado varios aspectos de los datos y las estadísticas. Al respecto, cabe señalar que se reforzaron las NEDD en 2012, se adoptaron las NEDD Plus en 2012 y se reforzó el SGDD en 2015. Tras la crisis financiera mundial de 2008, el Marco de Evaluación de la Calidad de los Datos (MECAD), que se emplea para realizar evaluaciones integrales de la calidad de los datos nacionales, se actualizó en 2012 a fin de adaptarlo a los últimos avances en materia de evaluación y a las actualizaciones de las metodologías estadísticas (el Sistema de Cuentas Nacionales 2008 y la sexta edición de 2009 del Manual de Balanza de Pagos y Posición de Inversión Internacional) así como a la ampliación de la cobertura de las estadísticas monetarias, que ahora incluye a otras instituciones financieras.

Transparencia fiscal y finanzas públicas

La transparencia fiscal, que se refiere a la exhaustividad, claridad, fiabilidad, puntualidad y pertinencia de la divulgación de información sobre la situación pasada, presente y futura de las finanzas públicas, es fundamental para la eficacia de la gestión fiscal y la rendición de cuentas. Contribuye a asegurar que los gobiernos tengan una apreciación precisa de sus finanzas al tomar decisiones económicas, y que conozcan los costos y beneficios de las modificaciones de las políticas, así como los posibles riesgos para las perspectivas fiscales. Asimismo, proporciona a las legislaturas, los mercados y los ciudadanos la información que necesitan para poder exigir que los gobiernos rindan cuentas. Por último, la transparencia fiscal facilita la supervisión internacional de las tendencias fiscales y ayuda a mitigar el riesgo de los efectos de contagio fiscales entre un país y otro.

El Código de Transparencia Fiscal del FMI y la evaluación al respecto son los principales elementos de los esfuerzos que la institución despliega para afianzar en sus países miembros el seguimiento de la evolución fiscal, la formulación de políticas y la rendición de cuentas. El Código es la norma internacional en cuanto a la divulgación de información sobre las finanzas públicas. Abarca un conjunto de principios en torno a cuatro pilares: 1) declaración de datos fiscales; 2) pronósticos y presupuestos fiscales; 3) análisis y gestión del riesgo fiscal; y 4) gestión de los ingresos provenientes de los recursos naturales. Para cada principio de transparencia, el Código diferencia entre prácticas básicas, buenas y avanzadas, a fin de ofrecer a los países hitos claros en el proceso hasta llegar a cumplir plenamente con el Código y asegurar que pueda aplicarse a la amplia gama de países miembros del FMI.

En el ejercicio 2017, el FMI publicó las evaluaciones de transparencia fiscal de Guatemala, Kenia, Túnez y el Reino Unido.

Guatemala está llevando a cabo reformas sustanciales para mejorar la transparencia y luchar contra la corrupción. La abundante información disponible y los sistemas vigentes para la ejecución del presupuesto del sector público ofrecen a la población fácil acceso a un extraordinario volumen de datos fiscales. Los principales ámbitos de mejora son la consolidación de las cuentas del sector público y la gestión de los riesgos fiscales.

Las importantes reformas de descentralización en Kenya, en un entorno de crecientes presiones sobre los servicios públicos y la infraestructura, hacen que la transparencia fiscal sea crucial, más aún dada la unión monetaria que se prevé para 2024 entre el país y sus países socios en África oriental. El puntaje de Kenya en varios de los ámbitos incluidos en el Código fue sólido. En tres de los pilares, 13 principios se calificaron en el nivel bueno o avanzado, y 16 obtuvieron la calificación básica. Aunque los pronósticos y los presupuestos fiscales se ajustan en gran medida a las prácticas buenas o avanzadas, podrían mejorarse la credibilidad de las estimaciones del gasto futuro, la gestión y supervisión de los proyectos de inversión, la publicación de presupuestos revisados, así como la alineación de los programas de gasto con las prioridades a mediano plazo. Asimismo, pudieron identificarse deficiencias en la declaración de datos sobre finanzas públicas y la gestión del riesgo fiscal, y la evaluación ha sentado bases satisfactorias para que el gobierno pueda lograr avances en estos ámbitos.

Tras la revolución de 2011, Túnez ha atravesado por un proceso de profunda transformación de sus instituciones políticas, que incluye reformas orientadas a modernizar la gestión financiera pública y mejorar la transparencia de las finanzas públicas. Pese a los sólidos puntajes en algunos ámbitos del Código, se requieren mejoras en muchos ámbitos para que las prácticas del país se ajusten a las normas internacionales. De los principios evaluados, 10 se calificaron en el nivel bueno o avanzado, 11 obtuvieron la calificación básica y 14 se consideraron deficientes. A corto plazo, la consolidación y publicación de información que actualmente está fragmentada podría mejorar la transparencia fiscal.

El Reino Unido obtuvo altas calificaciones en todos los pilares del Código. De los principios evaluados, 23 calificaron en el nivel avanzado, 10 en el bueno, y 9 en el básico. Las mejores prácticas de transparencia correspondieron a la declaración de datos fiscales y la gestión de ingresos procedentes de los recursos naturales. En cuatro de los principios evaluados, la transparencia se calificó por debajo del nivel básico.

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