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A Destacar: Cómo reactivar el crecimiento mundial

Author(s):
International Monetary Fund
Published Date:
October 2017
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En el ejercicio 2017 el FMI centró sus actividades en cuestiones apremiantes de alcance mundial:

El comercio, y su incidencia positiva en el crecimiento y las personas que quedan rezagadas

La productividad, cuyo escaso crecimiento ha contribuido al estancamiento de los ingresos

Políticas de crecimiento inclusivo, para abordar la creciente desigualdad atribuible en gran medida a los cambios tecnológicos

Igualdad de género, para que la economía mundial desarrolle todo su potencial

Gestión de la deuda, para ayudar a los países a adaptarse a los menores ingresos provenientes de las materias primas

Los retos del comercio mundial

El comercio ha sido decisivo para impulsar el crecimiento mundial: ha propiciado avances sin precedentes en la productividad y los niveles de vida, ha sacado a millones de personas de la pobreza y ha reducido los precios. Pero el crecimiento del comercio—y el de la productividad y los ingresos—ha perdido ímpetu. Esta tendencia ha sido en parte consecuencia de la moderación del crecimiento económico tras la crisis financiera mundial de 2008, pero también una de sus causas.

Pese a todas sus ventajas, el comercio ha sido perjudicial para ciertos grupos de trabajadores y comunidades, particularmente en Estados Unidos y Europa. Estas dislocaciones, consecuencia también de la innovación tecnológica, se han visto agravadas por la desaceleración del crecimiento, y la reacción a la que han dado lugar ha minado el respaldo a la integración económica mundial.

En la cumbre financiera y económica de 2016 del Grupo de los Veinte (G-20) celebrada en China, los gobernantes hicieron un llamado para que se adopten políticas internas que permitan distribuir los beneficios del comercio con alcance más amplio.

En un documento preparado por el Banco Mundial, el FMI y la Organización Mundial del Comercio para la reunión de sherpas del G-20 celebrada en marzo de 2017 en Alemania se exponen las políticas que pueden servir para dar respuesta a ese llamado.

En su comunicado de abril de 2017, el Comité Monetario y Financiero Internacional del FMI reconoció que “el prolongado período de escaso crecimiento ha puesto de manifiesto las preocupaciones de los que han quedado a la zaga”, y señaló que “es importante garantizar que todos tengan la oportunidad de beneficiarse de la integración económica mundial y los avances tecnológicos”. El personal del FMI está centrando cada vez más su atención en la forma en que el comercio incide en la evolución del mercado laboral.

Resumen del Estudio del Personal Técnico: El comercio como motor de crecimiento para todos: Argumentos a favor del comercio y políticas para facilitar el ajuste

La mayor integración comercial contribuyó al crecimiento económico en las economías avanzadas y en desarrollo a finales del siglo XX.

Sin embargo, desde principios de este siglo el ritmo de crecimiento del comercio, la productividad y el ingreso se desaceleró, y muchos quedaron a la zaga, sobre todo en las economías avanzadas.

Con políticas adecuadas, los países pueden aprovechar las ventajas del comercio, ayudar a los que se hayan quedado rezagados y flexibilizar y promover la economía en general.

Preparado por el Banco Mundial, el FMI y la Organización Mundial del Comercio

Aprender: Hay un vínculo estrecho entre el comercio y el crecimiento…

Desde 1960 hasta la crisis financiera mundial de 2008, el comercio de bienes y servicios creció a una tasa media anual de aproximadamente 6%, es decir, más o menos el doble de la tasa de crecimiento del PIB (gráfico 1.1). Un factor que contribuyó a esta expansión fue la disminución de los costos del comercio, incluidos los relacionados con los aranceles y la tecnología. Gracias a esto, surgieron cadenas mundiales de suministro que dieron impulso a la manufactura y la productividad. En todo el mundo, la mejora de los niveles de vida que trajo consigo el comercio corroboró la visión del comercio como un motor fundamental del crecimiento. Sin embargo, últimamente el comercio ha perdido ímpetu, debido en gran medida a la débil actividad económica, en particular la inversión, como se documenta en el capítulo 2 de la edición de octubre de 2016 de Perspectivas de la economía mundial.

Gráfico 1.1Crecimiento real del comercio y del PIB; 1960–2016

(índice, 1960 = 100, escala logarítmica)

Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.

…pero han surgido más dudas acerca de las ventajas del comercio…

Las inquietudes acerca del impacto del comercio son cada vez mayores en ciertos segmentos de muchas economías avanzadas. Esta tendencia se ha visto reflejada en las encuestas de opinión pública y en algunas elecciones. Las actitudes hacia el comercio son en general más favorables en las economías de mercados emergentes y en desarrollo.

Más crecimiento en los mercados emergentes

El comercio y el crecimiento económico se han desacelerado a escala mundial desde 2008, pero en las economías de mercados emergentes y en desarrollo los aumentos del PIB y las importaciones han sido mayores que en las economías avanzadas.

La productividad pierde fuerza

El crecimiento de la productividad se desaceleró marcadamente en todo el mundo tras la crisis financiera mundial (gráfico 1.2). Esta circunstancia ha contribuido al estancamiento de los ingresos en muchas economías avanzadas y ha exacerbado la reacción política contra la globalización.

Gráfico 1.2Crecimiento de la productividad por grupo de países; 1990–2016

(Tasa de crecimiento promedio en cinco años; porcentaje)

Fuentes: Penn World Trade Table 9.0; Perspectivas de la economía mundial, del FMI, y cálculos del personal técnico del FMI.

Nota: Los promedios de los grupos se ponderan usando el PIB valorado según la paridad del poder adquisitivo.

La tendencia se ha hecho notoria en la productividad de la mano de obra (producto por trabajador) y en la productividad total de los factores, que mide la eficiencia general con la que una economía aprovecha la mano de obra, el capital y elementos como la tecnología. Si esta tendencia continúa, podría poner en peligro los avances que han permitido mejorar los niveles de vida en todo el mundo, confrontar los problemas de la deuda privada y pública y garantizar la viabilidad de los sistemas de protección social. El menor crecimiento de la productividad también podría afectar la capacidad de las autoridades para responder a futuros shocks económicos.

En abril de 2017 el FMI publicó un estudio en el que se abordan las cuestiones relacionadas con la desaceleración de la productividad mundial. Y estos temas también fueron tratados en un artículo en el número de marzo de 2017 de la revista Finanzas & Desarrollo.

La desaceleración obedece a razones estructurales y a otras razones relacionadas con la crisis. Entre las fuerzas estructurales están el efecto cada vez menor del auge de la tecnología de la información y las comunicaciones, la pérdida de impulso de las reformas de los mercados del trabajo y de productos, la escasez de mano de obra calificada o su falta de adecuación a la demanda de empleo, y factores demográficos como el envejecimiento poblacional. Además, los persistentes efectos de la crisis mundial no dejan de hacerse sentir: balances débiles de las empresas, condiciones restrictivas del crédito en algunos países, poca inversión, floja demanda e incertidumbre en torno a las políticas.

La desaceleración del comercio mundial es otro lastre a largo plazo para la productividad: desde 2012 el comercio apenas le ha seguido el ritmo al PIB. Esto podría presagiar menores aumentos de la productividad en el futuro, sin ni siquiera tener en cuenta la posibilidad de restricciones al comercio.

Resumen del Estudio del Personal Técnico: Lo que el viento en contra se llevó: Productividad mundial

El crecimiento de la productividad—un factor fundamental de impulso de los niveles de vida—ya estaba disminuyendo en las economías avanzadas antes de que la crisis financiera mundial lo hundiera.

Uno de los vientos en contra de carácter estructural es el decaimiento del auge de la tecnología de la información y las comunicaciones, que se debe en parte al envejecimiento de la fuerza laboral, la desaceleración del comercio mundial y una menor acumulación de capital humano.

Para reactivar el crecimiento de la productividad hay que abordar las secuelas que dejó la crisis a corto plazo y al mismo tiempo impulsar reformas estructurales para hacer frente a los vientos en contra a más largo plazo.

Preparado por Gustavo Adler, Romain Duval, Davide Furceri, Sinem Kiliç Çelik, Ksenia Koloskova y Marcos Poplawski-Ribeiro

Aprender: Cómo mejorar la productividad

Para abordar los factores que contribuyen al menor crecimiento de la productividad, las autoridades tienen que concentrarse en afianzar la innovación y la educación, impulsar reformas estructurales y seguir aprovechando las ventajas del comercio abierto y las migraciones, y al mismo tiempo adoptar políticas enfocadas en la inclusión. Pero en gran parte la desaceleración es producto de las secuelas de la crisis financiera mundial, las medidas han de centrarse en los problemas que la crisis dejó como legado.

Algunas de las medidas que deben adoptarse son las siguientes:

• Estimular la demanda cuando siga siendo débil, en particular en las áreas relacionadas con la inversión, mediante proyectos de inversión pública cuidadosamente seleccionados y eliminando obstáculos a la inversión privada. Esto promoverá la acumulación de capital y la adopción de nuevas tecnologías.

• Reestructurar la deuda de las empresas y afianzar los balances de los bancos para facilitar el acceso al crédito y estimular la inversión en capital tanto físico como intangible. Esto también será positivo para la productividad global, sobre todo en Europa, donde el proceso de saneamiento de los balances ha sido más lento que en Estados Unidos. La reestructuración de las empresas y una mejor supervisión bancaria también mejorarán la asignación de capital.

• Emitir señales claras acerca de la orientación de la política económica en el futuro, en particular en los ámbitos fiscal, regulatorio y del comercio. Esto incentivará la inversión.

El crecimiento de la productividad se ha desacelerado marcadamente en todo el mundo desde la crisis financiera mundial de 2008.

En las economías avanzadas ya estaba en declive antes de que sufriera un descenso pronunciado debido a la crisis. Fuerzas estructurales y factores demográficos también contribuyeron a esta tendencia.

Promover el crecimiento inclusivo

Las inquietudes acerca de la desigualdad del ingreso y el crecimiento inclusivo han pasado a ser un tema de relevancia mundial (gráfico 1.3). En los últimos 30 años, la desigualdad ha aumentado en muchos países, en gran medida debido al cambio tecnológico. Los gobiernos de todo el mundo ahora dedican atención y recursos a la difícil tarea de lograr un crecimiento más inclusivo.

Gráfico 1.3Economías avanzadas, ingreso real de mercado per cápita; 1980–2012

Fuentes: World Wealth & Income Database; FMI, Perspectivas de la economía mundial; y cálculos del personal técnico del FMI.

Nota: La muestra incluye Alemania, Australia, Canadá, Corea, Dinamarca, España, Estados Unidos, Francia, Irlanda, Italia, Japón, Nueva Zelandia, Noruega, Países Bajos, Portugal, Reino Unido, Singapur, Suecia y Suiza. Ingreso de mercado se refiere al ingreso de los particulares antes de impuestos y transferencias.

Las investigaciones del FMI sobre este tema han demostrado que el aumento de la desigualdad implica riesgos para la durabilidad del crecimiento económico, que el diseño de las políticas públicas incide en la distribución del ingreso, y que los gobiernos también pueden ayudar a hacer frente a la situación. En un documento publicado en enero de 2017, el FMI amplió el alcance de esas investigaciones para que incluyeran el impacto de las políticas macroestructurales en los países en desarrollo de bajo ingreso (gráfico 1.4). Otras investigaciones se han enfocado en las implicaciones de los déficits presupuestarios, la liberalización del mercado laboral y los movimientos transfronterizos de capital.

Gráfico 1.4Países en desarrollo de bajo ingreso, crecimiento y desigualdad; 1996–2013

Fuentes: Base de datos socioeconómicos de América Latina y el Caribe; Indicadores del desarrollo mundial del Banco Mundial; informe WEO del FMI; PovcalNet, y cálculos del personal técnico del FMI.

Nota: El coeficiente de Gini mide la distribución del ingreso de los residentes de un país. Cuanto mayor es el índice, mayor es la desigualdad. El cálculo de dicho coeficiente se basa en 40 países de bajo ingreso.

Las investigaciones del FMI están orientándose ahora hacia formas concretas de traducir esta comprensión más profunda de las raíces de la desigualdad en políticas que promuevan el crecimiento inclusivo, buscando sobre todo estrategias equitativas de impuestos y gastos. Las decisiones al respecto deben quedar en manos de las autoridades de los países.

En los últimos dos años, el personal técnico del FMI trabajó con un grupo piloto de países de todas las regiones y todos los grupos de ingresos para incorporar los temas de desigualdad y las respuestas de política en los análisis que el FMI realiza durante el examen anual de la economía de los países miembros. Estas cuestiones ahora se incluyen en los informes que se elaboran como parte de los procesos de consulta del Artículo IV.

Resumen del Estudio del Personal Técnico: Políticas macroeconómicas estructurales y desigualdad del ingreso en los países en desarrollo de bajo ingreso

Pese al sólido crecimiento de las últimas dos décadas, sigue habiendo una gran desigualdad de ingresos en muchos países en desarrollo de bajo ingreso, lo cual puede perjudicar tanto el ritmo y la sostenibilidad del crecimiento en el futuro como la estabilidad macroeconómica.

Factores tales como los altos niveles de informalidad, la escasa movilidad geográfica o intersectorial de la mano de obra, las marcadas diferencias de productividad entre sectores, la falta de acceso al sistema financiero y la debilidad de la infraestructura pueden contribuir a que estas economías se enfrenten a muy difíciles disyuntivas entre crecimiento y desigualdad.

Las políticas a favor del crecimiento como las reformas fiscales (medidas de política tributaria, mayor inversión en infraestructura pública), las reformas del sector financiero y las reformas del sector agrícola pueden tener importantes consecuencias distributivas en los países en desarrollo de bajo ingreso. Para contener los efectos distributivos adversos de las reformas se puede intervenir mediante políticas focalizadas, ejecutadas en paralelo con reformas en pro del crecimiento.

Preparado por Stefania Fabrizio, Davide Furceri, Rodrigo García-Verdu, Bin Grace Li, Sandra V. Lizarazo, Marina Mendes Tavares, Futoshi Narita y Adrian Peralta-Alva

Los ricos son cada vez más ricos

En las economías avanzadas, los ingresos del 1% más rico han crecido tres veces más rápido que los del resto de la población.

A Destacar: Reseñas de países del grupo piloto sobre desigualdad

Bolivia

En un país que en algún momento registró los niveles más altos de desigualdad en América Latina, los altos precios de las materias primas, combinados con políticas públicas, propiciaron una notable mejora. A medida que bajaron los precios de las materias primas, Bolivia procuró preservar los avances logrados. Las consultas del FMI con Bolivia correspondientes a 2015 y 2016 se centraron en la desigualdad, y se basaron en un estudio sobre el ingreso de los hogares. El personal técnico del FMI elaboró un modelo que simula la evolución de la desigualdad y que somete a prueba las políticas con las que el país busca preservar los avances. La consulta de 2016 determinó que la política más eficaz consistiría en mantener la inversión en infraestructura, focalizar mejor las transferencias monetarias y ampliar el acceso a los servicios financieros.

Etiopía

El sector financiero de Etiopía presenta un nivel de desarrollo relativamente bajo; aproximadamente dos tercios del crédito total de los bancos se canaliza a empresas del gobierno. Las tasas de interés pasivas son negativas en términos reales. En la consulta del Artículo IV de 2016 se resumieron las medidas que están tomando las autoridades para lograr una mayor inclusión financiera. En otro documento se analizaron las reformas para reducir los préstamos al sector público y elevar las tasas pasivas. La conclusión fue que las reformas probablemente incrementarían la desigualdad al beneficiar a los sectores de manufacturas y servicios. Esto destacó la necesidad de mejorar el acceso financiero y aumentar la movilidad laboral.

Malawi

El programa de subsidio de fertilizantes para pequeños agricultores en Malawi ha sido un aspecto central de los esfuerzos del país para reducir la pobreza. Pero el programa se había hecho cada vez más costoso y estaba plagado de abusos —sin que se observaran mejoras significativas en la producción de maíz o en la reducción de la pobreza— en parte debido a una grave sequía. El FMI, en colaboración con el Banco Mundial, está trabajando con el gobierno para reemplazar los subsidios por transferencias monetarias a los sectores pobres rurales. Mientras tanto, mediante gastos en investigación y desarrollo agrícola y en riego se está procurando elevar la productividad de las pequeñas explotaciones agrícolas y mejorar la capacidad de resistencia a shocks meteorológicos. Se prevé que este esfuerzo, sumado a las transferencias monetarias, será una estrategia más eficaz para reducir la desigualdad.

El crecimiento no ayuda a todo el mundo

La economía sigue creciendo y la pobreza se va reduciendo, pero la desigualdad se mantiene persistentemente elevada en las economías de bajo ingreso.

Cuestiones de género

La igualdad de género no es solo una cuestión moral; es una cuestión económica de vital importancia. Para que la economía mundial alcance su potencial, tenemos que crear condiciones en que todas las mujeres puedan alcanzar su potencial”.

Maurice Obstfeld, Consejero Económico del FMI, 23 de marzo de 2017

En los últimos años el FMI ha dado un fuerte impulso a los estudios sobre cuestiones de género en sus actividades de análisis y asesoramiento sobre políticas, investigación e intercambio de conocimientos. Todas estas actividades se profundizaron en el ejercicio 2017. La Directora Gerente, Christine Lagarde, estableció un marco para los compromisos asumidos en el Panel de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre “Fortalecimiento Económico de la Mujer” en septiembre de 2016. Estos compromisos abarcan los siguientes aspectos:

• Asesoramiento y análisis de políticas para promover la participación de la mujer en la fuerza de trabajo

• Labores para subsanar las deficiencias en los datos sobre género, centradas en la inclusión financiera

• Presupuestos con perspectiva de género

• Investigaciones sobre los efectos discriminatorios de las restricciones legales

• Investigaciones sobre los vínculos entre la desigualdad de género y el crecimiento y el impacto de las políticas en la desigualdad de género

Avances de la labor sobre cuestiones de género en el ejercicio 2017

Los objetivos de igualdad de género en el diálogo con los países en materia de políticas: Se llevaron a cabo 23 estudios experimentales a escala nacional y regional, y están en marcha otros cuatro. Los temas centrales son incrementar la participación de la mujer en la fuerza laboral y cuantificar las pérdidas macroeconómicas derivadas de la desigualdad de género. En las economías de mercados emergentes y en desarrollo, las recomendaciones hacen hincapié en ampliar el acceso a las finanzas, la educación y la capacitación, así como a infraestructura básica como electricidad y sanidad; en las economías avanzadas, las recomendaciones se enfocan en modificaciones de los sistemas tributarios para evitar perjudicar a los generadores de ingresos secundarios de las familias y en el acceso a servicios de cuidado infantil de costo accesible y alta calidad.

Préstamos del FMI: En los programas ahora se consideran las cuestiones de género. En Egipto y Níger, por ejemplo, los programas incluyen el objetivo de incrementar la participación económica de la mujer mejorando la disponibilidad de guarderías públicas y formulando una estrategia sobre cuestiones de género, respectivamente.

A comienzos del ejercicio 2018 el FMI publicó un documento que elaboró para la presidencia italiana del Grupo de los Siete (G-7) sobre los presupuestos con perspectiva de género en los países integrantes de ese grupo, con el fin de fundamentar los debates del G-7 sobre igualdad de género. El FMI ahora ofrece una base de datos en línea sobre las iniciativas mundiales en materia de presupuestos con perspectiva de género y dos índices de igualdad de género. Las labores relacionadas con los presupuestos con perspectiva de género continuarán, entre otras formas como parte de las actividades de asistencia técnica en el ámbito de la gestión financiera pública.

Inclusión financiera: El FMI realizó estudios experimentales sobre el acceso de la mujer a servicios bancarios y otros servicios financieros en 28 países. A partir de los resultados se evaluó cómo reducir las deficiencias de los datos y se elaboró un paquete de herramientas.

Publicaciones: En febrero de 2017, el FMI publicó un libro sobre la mujer, el trabajo, el crecimiento económico y el concepto de las condiciones igualitarias (Women, Work, and Economic Growth: Leveling the Playing Field).

Conferencias: El FMI organizó dos conferencias sobre cuestiones de género: un encuentro de un día sobre políticas fiscales e igualdad de género, y una conferencia de tres días sobre género y macroeconomía. A cada una de esas conferencias asistieron más de 200 participantes. La conferencia sobre género y macroeconomía estuvo precedida por una sesión de intercambio de conocimientos que congregó a investigadores y profesionales de África subsahariana.

Fortalecimiento de las capacidades: La asistencia técnica que brinda el FMI sobre presupuestos con perspectiva de género está cobrando cada vez más importancia. Pueden señalarse ejemplos en Camboya (declaración de datos financieros), Ucrania (marco presupuestario a mediano plazo) y Austria (evaluación de la transparencia fiscal).

Cuestiones de género y crecimiento

Estudios realizados por el FMI han demostrado los importantes réditos macroeconómicos que se obtienen cuando las mujeres pueden participar más plenamente en el mercado de trabajo y cuando tienen igual acceso a oportunidades (derechos legales, educación, salud, acceso al financiamiento [gráfico 1.5]). Pese a los importantes avances, la participación femenina en la fuerza laboral sigue siendo menor a la masculina en la mayoría de las economías avanzadas, de mercados emergentes y en desarrollo. Las brechas salariales son amplias, y las mujeres están sobrerrepresentadas en el sector informal y entre los pobres. En un 90% de los países, las restricciones jurídicas impiden que la mujer desarrolle todo su potencial económico. La igualdad entre hombres y mujeres es de por sí un importante objetivo de desarrollo, pero la participación económica de la mujer también es crucial para el crecimiento, la producción y las exportaciones, la diversificación y una distribución del ingreso más equitativa.

Gráfico 1.5Participación de la mujer en la fuerza laboral y el PIB

¿Cuánto crecería el PIB de un país si la participación femenina en la fuerza laboral alcanzara el mismo nivel que la participación masculina?

Fuente: Estimaciones del personal técnico del FMI.

Nota: EAU = Emiratos Árabes Unidos.

Aprender: ¿Qué son los presupuestos con perspectiva de género?

La presupuestación con perspectiva de género es un enfoque que utiliza los instrumentos de política fiscal y gestión financiera pública para promover la igualdad de género y el desarrollo. No se trata solo de financiar iniciativas explícitamente relacionadas con la igualdad de género sino también en analizar las políticas fiscales y las decisiones presupuestarias para comprender sus consecuencias—tanto previstas como imprevistas—sobre la igualdad de género, y aprovechar esa información para formular políticas eficaces en pro de la igualdad de género. Algunos países se concentran en la asignación del gasto o en la estructura de las políticas fiscales; otros, en reformas administrativas en la planificación y supervisión de los presupuestos. Las iniciativas de mayor éxito son las que abarcan ambos aspectos. El FMI ahora ofrece una base de datos en línea sobre iniciativas de presupuestación con perspectiva de género a escala mundial y dos índices de igualdad de género.

Resumen del Estudio del Personal Técnico: Las mujeres, el trabajo y la economía: Beneficios macroeconómicos de la igualdad de género

Las mujeres representan más de la mitad de la población mundial pero su contribución a la actividad económica medida, al crecimiento y al bienestar está muy por debajo de su potencial, lo cual tiene serias consecuencias macroeconómicas.

En las economías cuya población está envejeciendo con rapidez, una mayor participación femenina en la fuerza laboral puede estimular el crecimiento al mitigar el impacto de la contracción de la fuerza de trabajo. En las economías en desarrollo, el surgimiento de mejores oportunidades para la mujer también puede contribuir a un desarrollo económico más amplio, por ejemplo, mediante una mayor matriculación escolar de las niñas.

La aplicación de políticas que erradiquen las distorsiones del mercado laboral y garanticen la igualdad de condiciones para todos ofrecerá a la mujer la oportunidad de desarrollar su potencial y participar en la vida económica con mayor visibilidad.

Preparado por Katrin Elborgh -Woytek, Monique Newiak, Kalpana Kochhar, Stefania Fabrizio, Kangni Kpodar, Philippe Wingender, Benedict Clements y Gerd Schwartz

La igualdad de género potenciaría el crecimiento

El PIB aumentaría significativamente en los países de todos los niveles de ingreso si la participación de las mujeres en la fuerza laboral aumentara hasta equipararse con la participación de los hombres.

Fortalecimiento de las capacidades para la gestión de la deuda

Arabia Saudita adquiere conocimientos especializados en gestión de la deuda

A raíz del pronunciado descenso de los precios mundiales del petróleo, el gobierno de Arabia Saudita presentó sus planes para emprender una audaz transformación de la economía del país en el marco de su Visión para 2030 y su Programa de Transformación Nacional. Entre ellos está diversificar la economía, crear empleo en el sector privado, adoptar medidas graduales para equilibrar el presupuesto y seguir fortaleciendo la capacidad de inversión. Para cumplir estos objetivos, el gobierno debe aumentar la liquidez en los mercados de capital y robustecer la función del mercado de deuda.

Hasta hace poco tiempo, Arabia Saudita, como país productor de petróleo, no tenía necesidad de endeudarse porque no experimentaba déficits importantes de financiación. Sin embargo, la disminución de los ingresos debida a la caída de los precios del petróleo dio origen a déficits fiscales (gráfico 1.6), más allá de que el precio del petróleo se haya recuperado en cierta medida. En estas circunstancias, el gobierno realizó un cambio fundamental en la orientación de su política económica y adoptó una doble estrategia para salvaguardar la estabilidad macroeconómica: recurrir a sus cuantiosas reservas fiscales y solicitar préstamos mediante la emisión de deuda.

Gráfico 1.6Arabia Saudita, saldo fiscal; 2010–16

(Porcentaje del PIB)

Fuentes: Autoridades nacionales y cálculos del personal técnico del FMI.

El primer paso para desarrollar el mercado de títulos de deuda fue crear una oficina de gestión de la deuda. En 2016, el Gobierno solicitó al FMI que aportara sus conocimientos técnicos a tal efecto. Tras analizar la situación financiera y determinar de qué forma la oficina de gestión de la deuda podía mejorar la gestión macroeconómica, el FMI y el Gobierno aunaron esfuerzos para:

• Crear una oficina de gestión de la deuda en el ámbito del Ministerio de Hacienda, responsable de formular el marco jurídico, de gobierno y de gestión de riesgo necesario para la tarea.

• Trazar una estrategia de deuda a mediano plazo para analizar las ventajas y desventajas de las distintas estrategias de endeudamiento.

• Promover políticas que faciliten el desarrollo del mercado local de deuda.

La oficina de gestión de la deuda de Arabia Saudita comenzó a funcionar en octubre de 2016. Su principal objetivo es satisfacer las necesidades de financiamiento del país combinando de la mejor manera posible los costos y riesgos en función de las políticas del Gobierno. Como parte de la estrategia de gestión de la deuda, los instrumentos de deuda pública se inscribirán, cotizarán y negociarán gradualmente en Tadawul, la bolsa de valores de Arabia Saudita.

La labor conjunta del FMI y Arabia Saudita podría ser un modelo útil para varios otros países exportadores de petróleo o materias primas que requieran un enfoque integral y estratégico en materia de gestión de la deuda.

Los menores precios del petróleo han contraído los ingresos.

Los consiguientes déficits fiscales han dado lugar a modificaciones de las políticas públicas.

La unidad de gestión de la deuda de Uruguay identificó los principales descalces.

La deuda bruta aumentó en 2015 sobre todo como consecuencia de la depreciación del peso, dada la importante proporción de deuda denominada en moneda extranjera.

La innovadora gestión de activos y pasivos de Uruguay reduce los riesgos

Las empresas gestionan sus activos y pasivos consolidados como elemento fundamental de la gestión de los riesgos en todos sus balances. Pero por lo general muchos gobiernos, con activos y pasivos variados, tanto explícitos como implícitos o contingentes, no elaboran balances completos y ni siquiera estados financieros, ya que los activos y pasivos públicos no se prestan a este tipo de análisis convencional, lo cual complica la evaluación de los riesgos del balance público.

Uruguay ha adoptado un método innovador para superar esta dificultad. La unidad de gestión de la deuda de Uruguay y el FMI emprendieron la labor conjunta de realizar un análisis más integral de la gestión de la deuda pública en el contexto del balance del sector público en sentido más amplio, y evaluar la función del mercado de bonos nacionales en la gestión de los posibles riesgos de la cartera pública. Esta labor, que incluyó un examen de los balances de los diferentes ámbitos del gobierno, como el gobierno central, el Banco Central del Uruguay, las principales empresas estatales y el Banco de Seguros del Estado (gráficos 1.7 y 1.8), ayudó a identificar descalces fundamentales y posibles cambios en las políticas.

Gráfico 1.7Uruguay, deuda del sector público, 2011–16

(Porcentaje del PIB)

Fuentes: FMI, Perspectivas de la economía mundial; Banco Central del Uruguay; Haver Analytics; y cálculos del personal técnico del FMI.

Gráfico 1.8Uruguay, composición de la deuda del sector público, 2015

(Porcentaje)

Fuentes: Banco Central del Uruguay; Haver Analytics; cálculos del personal técnico del FMI; y FMI, Perspectivas de la economía mundial.

Por ejemplo, los pasivos en dólares de Estados Unidos superaban a los activos en esta divisa, lo que indica que el país debería formular una estrategia para reducir la deuda en dólares de EE.UU. mediante un mayor impulso al mercado de bonos en moneda nacional. Esto también indica que Uruguay debería protegerse de los riesgos cambíanos prevalentes mediante una profundización de los mercados a término. Llevar a cabo esta tarea requeriría una mayor coordinación entre la gestión de la deuda y la aplicación de la política monetaria, así como la consolidación de los tipos de instrumentos de deuda emitidos. Además, se debería abordar la cuestión de la indexación basada en la inflación y los aumentos salariales en el contexto de un sistema jubilatorio maduro, y mejorar los mecanismos globales de custodia y liquidación.

Las autoridades uruguayas han resuelto reducir los descalces de divisas y fortalecer la resiliencia del país ante el riesgo cambiario, a fin de consolidar la estabilidad financiera. “Al pensar en el balance consolidado del país”, señaló Michael Papaioannou, jefe de la misión de asistencia técnica del FMI, “las autoridades pueden tener una visión integrada de los riesgos del balance soberano y, posiblemente, lograr protegerse de los riesgos asociados de forma más eficiente desde el punto de vista de los costos”.

“Al considerar el balance consolidado del país, las autoridades pueden tener una visión integrada de los riesgos del balance de la entidad soberano, pudiendo así obtener coberturas más eficientes en función de los costos”.

— Jefe de misión de asistencia técnica del FMI Michael Papaioannou

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