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Author(s):
International Monetary Fund
Published Date:
September 2006
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    Una institución mundial

    El Fondo Monetario Internacional es un organismo especializado del sistema de las Naciones Unidas establecido mediante un tratado en 1945 con el fin de contribuir al buen funcionamiento de la economía mundial. El gobierno de la institución, con sede en la ciudad de Washington, son los 184 países miembros, casi la totalidad del mundo.

    El FMI es la institución central del sistema monetario internacional: el sistema de pagos internacionales y tipos de cambio de las monedas nacionales que permite la actividad económica entre países.

    Los fines de la institución, según su Convenio Constitutivo, son, entre otros, facilitar el crecimiento equilibrado del comercio mundial, fomentar la estabilidad de los tipos de cambio, evitar las devaluaciones cambiarias competitivas y brindar a los países la oportunidad de que corrijan de forma ordenada los problemas de sus balanzas de pagos.

    Con estos fines, el FMI:

    • Efectúa el seguimiento de la evolución y las medidas de política económica y financiera en los países miembros y en el mundo, y ofrece asesoramiento de política a los países apoyado en sus 60 años de experiencia acumulada.

    • Concede préstamos a los países miembros que enfrentan problemas de balanza de pagos, con fines de financiamiento temporal en apoyo a las medidas de ajuste y de reforma encaminadas a corregir los problemas subyacentes.

    • Facilita a los gobiernos y bancos centrales de los países asistencia técnica y capacitación en los ámbitos de especialidad de la institución.

    Mediante la labor que realiza para fortalecer el sistema financiero internacional y avanzar con mayor rapidez en la reducción de la pobreza, además de promover la aplicación de medidas de política económica apropiadas en todos los países miembros, el FMI trabaja en pro de una economía mundial para todos.

    En este Informe Anual del Directorio Ejecutivo del FMI se describen las actividades realizadas por el Directorio durante el ejercicio comprendido entre el 1 de mayo de 2005 y el 30 de abril de 2006. La mayor parte del informe consiste en resúmenes de los debates del Directorio Ejecutivo sobre toda la gama de operaciones y políticas del FMI. Se presenta mayor información en el sitio del FMI en Internet: www.imf.org.

    FONDO MONETARIO INTERNACIONAL

    INFORME ANUAL: POR UNA ECONOMÍA MUNDIAL PARA TODOS 2006

    Índice

    El ejercicio financiero del FMI comienza el 1 de mayo y termina el 30 de abril.

    La unidad de cuenta del FMI es el DEG; para comodidad del lector se incluye la conversión aproximada en dólares de EE.UU. en el caso de los datos financieros del FMI. Al 30 de abril de 2006, el tipo de cambio dólar de EE.UU./DEG era de $1 = DEG 0,67978 y el tipo de cambio DEG/dólar de EE.UU. era de DEG 1 = $1,47106. Al cierre del ejercicio anterior (30 de abril de 2005) los tipos de cambio eran $1 = DEG 0,65929 y DEG 1 = $1,51678.

    El símbolo $ significa dólares de EE.UU., salvo indicación en contrario.

    En algunos casos, el total no coincide con la suma de los componentes debido al redondeo de las cifras.

    En el presente Informe, el término “país” se usa no solo para referirse a entidades territoriales que constituyen un Estado según la acepción de esa palabra en el derecho internacional escrito y consuetudinario, sino también para referirse a entidades territoriales que no son Estados, pero para las cuales se mantienen datos estadísticos en forma separada e independiente.

    Mensaje del Director Gerente y Presidente del Directorio Ejecutivo

    La gerencia del FMI, de izquierda a derecha:

    Rodrigo de Rato, Director Gerente y Presidente del Directorio Ejecutivo

    Anne O. Krueger, Primera Subdirectora Gerente

    Agustín Carstens, Subdirector Gerente

    Takatoshi Kato, Subdirector Gerente

    eI ejercicio que concluyó el 30 de abril de 2006 fue un período de continuidad y progreso para la economía mundial y un año de transición para el FMI. La economía mundial siguió creciendo a un ritmo notable, la expansión se extendió a más países y las condiciones de los mercados financieros continuaron siendo favorables. Este entorno, en gran medida exento de crisis económicas, propició el debate, dentro y fuera del FMI, sobre el rumbo futuro de la institución, un debate que promoví personalmente al iniciar en 2004 un examen de la dirección estratégica del FMI.

    He procurado plasmar los resultados de este debate en dos documentos sometidos al Comité Monetario y Financiero Internacional (CMFI): un informe, presentado en septiembre de 2005, sobre los rasgos generales de la Estrategia a Mediano Plazo del FMI, y un informe de abril de 2006 sobre los planes para poner en marcha dicha estrategia. Fue motivo de satisfacción que el Directorio Ejecutivo respaldara ampliamente ambos informes antes de que llegaran al CMFI, y que este los acogiera favorablemente y en abril nos encomendara al Directorio Ejecutivo y a mí elaborar propuestas sobre temas fundamentales como la supervisión, los préstamos para hacer frente a las crisis y el gobierno interno del FMI, con miras a las Reuniones Anuales que se celebrarán en septiembre en Singapur.

    En lo que concierne a la supervisión, la ruta está clara: la supervisión tiene que estar más focalizada y centrarse más en cómo repercute la situación de unos países en otros. Asimismo, tenemos que adquirir un conocimiento más profundo de los mercados financieros y de capital. En tal sentido, será importante la función que desempeñará el nuevo departamento resultante de la fusión del Departamento de Mercados Internacionales de Capital y el Departamento de Sistemas Monetarios y Financieros. Otro componente básico de la Estrategia a Mediano Plazo serán las consultas multilaterales, un nuevo procedimiento que complementará la supervisión de la economía mundial que realiza el FMI y que permitirá analizar exhaustiva y colectivamente temas concretos de relevancia mundial o regional con los principales países afectados, así como con los órganos creados por grupos de países para formular políticas económicas. La primera de estas consultas multilaterales ya está en curso, y su objetivo es reducir los desequilibrios mundiales de pagos sin perjudicar el vigoroso crecimiento mundial.

    El año pasado fue un año de progreso y esperanza para los países de bajo ingreso. El crecimiento en África superó el 5% por segundo año consecutivo. En julio de 2005 los gobernantes de los países del G-8 propusieron condonar las deudas que algunos de los países más pobres y endeudados mantenían frente a las instituciones financieras internacionales, y la respuesta de estas no se hizo esperar. De hecho, me enorgullece señalar que el FMI tomó la iniciativa, al haber adoptado en enero de 2006 mecanismos para cancelar las deudas de 19 países. Con el fin de asumir otros desafíos que plantea la reducción de la pobreza en los países de bajo ingreso, el FMI creó un nuevo servicio para ayudar a los países miembros a hacer frente a los shocks exógenos, estableció el Instrumento de Apoyo a la Política Económica para ayudar a los países de bajo ingreso que no desean o no necesitan apoyo financiero del FMI, y elaboró la Guía sobre la transparencia del ingreso proveniente de los recursos naturales para ayudar a los países a vencer “la maldición de los recursos naturales”. Además, la labor del FMI sigue basándose en brindar asesoramiento sólido en materia de políticas macroeconó-micas, lo que constituye nuestra función primordial y la forma más eficaz de ayudar a los países de bajo ingreso a alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

    En el ejercicio 2006 el FMI otorgó pocos préstamos ordinarios (no concesionarios), y ciertos prestatarios importantes pudieron efectuar reembolsos anticipados a la institución. Si bien esto es motivo de satisfacción, no creo que la demanda de asistencia financiera del FMI para ayudar a corregir problemas de balanza de pagos permanezca indefinidamente inactiva, y el FMI tiene que estar en condiciones de atender las necesidades que surjan en los países miembros. Por tal motivo, he propuesto al Directorio Ejecutivo que, aprovechando el marco de la Estrategia a Mediano Plazo, elaboremos un nuevo instrumento para proporcionar financiamiento a los países de mercados emergentes cuyas economías, pese a asentarse en parámetros fundamentales sólidos, siguen siendo vulnerables a los shocks. El instrumento tendría por objeto ayudar a los países a evitar las crisis y a afrontarlas si llegaran a ocurrir.

    En el último año el FMI también ha procurado poner más orden en su propia casa. En abril concluimos la reevaluación del régimen de contratación, remuneraciones y prestaciones, y por primera vez hemos presentado un presupuesto a mediano plazo. Se están llevando a cabo otros cambios importantes. He designado comisiones externas de alto nivel para que nos asesoren con respecto a dos cuestiones críticas: la división de funciones entre el FMI y el Banco Mundial, y las nuevas fuentes de ingreso del FMI en un entorno en el que la prevención de crisis quizá reemplace en gran medida a las tareas de respuesta a las crisis y en el que el FMI no debe depender tanto del ingreso proveniente de los préstamos. Además de considerar opciones para ampliar las fuentes de ingreso, estamos tomando medidas en lo que atañe al gasto, con propuestas para efectuar reducciones reales a mediano plazo. Y lo que quizá sea el aspecto más importante, estoy elaborando propuestas para reformar la representación de los países miembros en el FMI. En la actualidad, las cuotas relativas y el número de votos que corresponden a cada miembro no reflejan adecuadamente el mayor peso económico de ciertos países, entre ellos, algunos de los principales mercados emergentes. Otro tema que me preocupa es el número de votos que los pequeños países de bajo ingreso han ido perdiendo con el transcurso del tiempo. Esto nos lleva a cuestionarnos si son adecuadas la voz y la representación de un grupo de países pobres y relativamente pequeños que siguen recibiendo financiamiento del FMI pero que tienen una capacidad de votación limitada dentro de la institución. Presentaré algunas propuestas concretas para destacar estas cuestiones de gobierno en el período previo a las próximas Reuniones Anuales; su importancia es crucial para la eficacia del FMI en los próximos años.

    Este año nos reunimos en Singapur, y resulta apropiado que el FMI celebre sus Reuniones Anuales en Asia, donde el ritmo de crecimiento y la evolución económica se han dinamizado mucho en los últimos años. El futuro nos depara muchos desafíos, pero en su reunión de septiembre los países miembros podrán celebrar un año de enorme progreso y la perspectiva de que el FMI continuará renovándose de acuerdo con las necesidades de la comunidad mundial y de que seguirá trabajando infatigablemente en pro de sus intereses.

    Carta de remisión a la Junta de Gobernadores

    3 de agosto de 2006

    Estimado señor Presidente:

    De acuerdo con lo dispuesto en el Artículo XII, Sección 7 a), del Convenio Constitutivo del Fondo Monetario Internacional, y en la Sección 10 de sus Estatutos, tengo el honor de presentar a la Junta de Gobernadores el Informe Anual del Directorio Ejecutivo correspondiente al ejercicio cerrado el 30 de abril de 2006. De conformidad con la Sección 20 de los Estatutos, se presentan en el capítulo 9 los presupuestos administrativo y de capital del FMI aprobados por el Directorio Ejecutivo para el ejercicio que se cierra el 30 de abril de 2007. En el apéndice VII se presentan los estados financieros verificados del ejercicio cerrado el 30 de abril de 2006 correspondientes al Departamento General, el Departamento de DEG y las cuentas administradas por el FMI, junto con los informes pertinentes de la Oficina de Auditores Externos.

    Rodrigo de Rato

    Director Gerente y

    Presidente del Directorio Ejecutivo

    Directorio Ejecutivo al 30 de abril de 2006

    (Los directores ejecutivos suplentes se indican en bastardilla.)

    Estados Unidos

    Nancy P. Jacklin Meg Lundsager

    Japón

    Shigeo Kashiwagi Michio Kitahara

    Alemania

    Karlheinz Bischofberger Gert Meissner

    Armenia, Bosnia y Herzegovina, Bulgaria, Chipre, Croacia, Georgia, Israel, Moldova, Países Bajos, ex República Yugoslava de Macedonia, Rumania, Ucrania

    Jeroen Kremers Yuriy G. Yakusha

    Costa Rica, El Salvador, España, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Venezuela

    Moisés Schwartz Mary Dager

    Albania, Grecia, Italia, Malta, Portugal, San Marino, Timor-Leste

    Arrigo Sadun Miranda Xafa

    Bahrein, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Iraq, Jordania, Kuwait, Líbano, Libia, Maldivas, Omán, Qatar, República Árabe Siria, Yemen

    A. Shakour Shaalan Samir El-Khouri

    Arabia Saudita

    Sulaiman M. Al-Turki Abdallah S. Alazzaz

    Brunei Darussalam, Camboya, Fiji, Indonesia, Malasia, Myanmar, Nepal, República Democrática Popular Lao, Singapur, Tailandia, Tonga, Vietnam

    Hooi Eng Phang Made Sukada

    Federación de Rusia

    Aleksei V. Mozhin Andrei Lushin

    Argelia, Estado Islámico del Afganistán, Ghana, Marruecos, Pakistán, República Islámica del Irán, Túnez

    Abbas Mirakhor Mohammed Daïri

    Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Haití, Panamá, República Dominicana, Suriname, Trinidad y Tabago

    Eduardo Loyo Roberto Steiner

    Francia

    Pierre Duquesne Olivier Cuny

    Reino Unido

    Tom Scholar Andrew Hauser

    Austria, Belarús, Bélgica, Eslovenia, Hungría, Kazajstán, Luxemburgo, República Checa, República Eslovaca, Turquía

    Willy Kiekens Johann Prader

    Antigua y Barbuda, Barbados, Belice, Canadá, Dominica, Granada, Irlanda, Jamaica, Las Bahamas, Saint Kitts y Nevis, San Vicente y las Granadinas, Santa Lucía

    Jonathan Fried Peter Charleton

    Dinamarca, Estonia, Finlandia, Islandia, Letonia, Lituania, Noruega, Suecia

    Tuomas Saarenheimo Jon T. Sigurgeirsson

    Australia, Corea, Filipinas, Estados Federados de Micronesia, Islas Marshall, Islas Salomón, Kiribati, Mongolia, Nueva Zelandia, Palau, Papua Nueva Guinea, Samoa, Seychelles, Vanuatu

    Jong Nam Oh Richard Murray

    Angola, Botswana, Burundi, Eritrea, Etiopía, Gambia, Kenya, Lesotho, Malawi, Mozambique, Namibia, Nigeria, Sierra Leona, Sudáfrica, Sudán, Swazilandia, Tanzanía, Uganda, Zambia

    Peter J. Ngumbullu Peter Gakunu

    China

    WANG Xiaoyi GE Huayong

    Azerbaiyán, Polonia, República Kirguisa, Serbia y Montenegro, Suiza, Tayikistán, Turkmenistán, Uzbekistán

    Fritz Zurbrügg Andrzej Raczko

    Bangladesh, Bhután, India, Sri Lanka

    B.P. Misra Amal Uthum Herat

    Argentina, Bolivia, Chile, Paraguay, Perú, Uruguay

    Héctor R. Torres Javier Silva-Ruete

    Benin, Burkina Faso, Cabo Verde, Camerún, Chad, Comoras, Côte d’Ivoire, Djibouti, Gabón, Guinea, Guinea-Bissau, Guinea Ecuatorial, Madagascar, Malí, Mauricio, Mauritania, Níger, República Centroafricana, República del Congo, República Democrática del Congo, Rwanda, Santo Tomé y Príncipe, Senegal, Togo

    Damian Ondo Mañe Laurean W. Rutayisire

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