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Author(s):
International Monetary Fund
Published Date:
September 2004
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    Una institución mundial

    El Fondo Monetario Internacional es un organismo especializado del sistema de las Naciones Unidas establecido mediante un tratado en 1945 con el fin de contribuir al buen funcionamiento de la economía mundial. El gobierno de la institución, con sede en la ciudad de Washington, son los 184 países miembros, casi la totalidad del mundo.

    El FMI es la institución central del sistema monetario internacional: el sistema de pagos internacionales y tipos de cambio de las monedas nacionales que permite la actividad económica entre países.

    Los fines de la institución, según su Convenio Constitutivo, son, entre otros, facilitar el crecimiento equilibrado del comercio mundial, fomentar la estabilidad de los tipos de cambio, evitar las devaluaciones cambiarías competitivas y brindar a los países la oportunidad de que corrijan de forma ordenada los problemas de sus balanzas de pagos.

    Con estos fines, el FMI:

    • Efectúa el seguimiento de la evolución y las medidas de política económica y financiera en los países miembros y en el mundo, y ofrece asesoramiento de política a los países apoyado en sus 60 años de experiencia acumulada.

    • Concede préstamos a los países miembros que enfrentan problemas de balanza de pagos, con fines de financiamiento temporal en apoyo a las medidas de ajuste y de reforma encaminadas a corregir los problemas subyacentes.

    • Facilita a los gobiernos y bancos centrales de los países asistencia técnica y capacitación en los ámbitos de especialidad de la institución.

    Mediante la labor que realiza para fortalecer el sistema financiero internacional y avanzar con mayor rapidez en la reducción de la pobreza, además de promover la aplicación de medidas de política económica apropiadas en todos los países miembros, el FMI trabaja en pro de una economía mundial para todos.

    En este Informe Anual del Directorio Ejecutivo del FMI se describen las actividades realizadas por el Directorio durante el ejercicio comprendido entre el 1 de mayo de 2003 y el 30 de abril de 2004. La mayor parte del informe consiste en resúmenes de los debates del Directorio Ejecutivo sobre toda la gama de operaciones y políticas del FMI. Se presenta mayor información en el sitio del FMI en Internet: www.imf.org.

    Aspectos destacados de la labor del FMI

    Sesión de apertura de las Reuniones Anuales del FMI y del Banco Mundial en Dubai, Emiratos Árabes Unidos, en septiembre de 2003: fue la primera vez que las reuniones se celebraron en Oriente Medio.

    La labor del FMI en el ejercicio 2004 tuvo como marco una recuperación de la economía mundial que fue bien recibida tras la desaceleración en 2001-02. El aumento del PIB mundial en 2003 se ubicó muy cerca de su tasa tendencial a largo plazo de 4%, en tanto que la inflación se mantuvo en un bajo nivel. El crecimiento del comercio mundial repuntó y se incrementaron los flujos netos de capitales privados a los mercados emergentes y países en desarrollo, a la vez que se redujo la prima sobre los bonos de los mercados emergentes.

    El fortalecimiento de la recuperación mundial estuvo encabezado por Estados Unidos y un grupo de economías asiáticas, entre ellas China; también contribuyeron las tasas de interés en las economías adelantadas que permanecieron bajas, y el entorno de políticas monetarias más creíbles y políticas fiscales expansionistas en varios países. Los excelentes resultados registrados por varias economías de mercados emergentes reflejaron las medidas adoptadas en años recientes para mejorar su flexibilidad y capacidad de recuperación.

    Durante el ejercicio 2004 el FMI continuó trabajando con los países miembros para fomentar el crecimiento sostenido y la estabilidad financiera —y reducir la pobreza en los países de bajo ingreso— mediante sus actividades de supervisión y asesoramiento en materia de política económica, prestando apoyo financiero a los programas de estabilización y reforma, y ofreciendo asistencia técnica para formular políticas bien concebidas y fortalecer las instituciones.

    Supervisión

    Como en años anteriores, gran parte de la actividad del FMI durante el ejercicio estuvo directamente relacionada con su responsabilidad de supervisar el sistema monetario internacional y las políticas económicas, financieras y cambiarías de los países miembros.

    Como lo hace cada seis meses, el Directorio Ejecutivo realizó sus evaluaciones integrales de las perspectivas de la economía mundial y la estabilidad financiera global en agosto de 2003 y marzo de 2004. Para marzo se había fortalecido y ampliado la recuperación económica mundial y los directores convinieron en que los esfuerzos deberán centrarse en aplicar medidas de política de mediano plazo que apuntalen la sostenibilidad del crecimiento a la vez que se reestructura la capacidad para responder ante posibles shocks futuros. Señalaron que hay que hacer frente al difícil reto de manejar la transición hacia un entorno de tasas de interés más altas. También observaron que las condiciones relativamente benignas de los mercados financieros maduros y emergentes daban una oportunidad para centrar la atención en las reformas estructurales.

    El FMI concluyó sus consultas del Artículo IV con 115 países miembros y siguió haciendo hincapié en la supervisión del sector financiero. En el marco del Programa de evaluación del sector financiero (PESF), introducido en 1999 conjuntamente con el Banco Mundial, se realizaron o se comprometieron formalmente evaluaciones en más de 100 países, de las cuales se terminaron 58. En las evaluaciones del PESF de Alemania y Japón de 2003, el FMI contribuyó a las deliberaciones internas sobre la reforma del sector financiero. En varios países en desarrollo también se están llevando a cabo reformas significativas relacionadas con las evaluaciones del PESF, entre ellos Tanzania y Túnez. Además, al fin de abril se habían concluido 524 informes sobre la observancia de códigos y normas (IOCN) para 106 economías en 12 ámbitos de interés.

    Prevención y solución de crisis

    Durante el ejercicio, el Directorio y el personal técnico del FMI tomaron medidas adicionales para dar más eficiencia a la supervisión que ejerce el FMI.

    El FMI afiló sus herramientas analíticas —por ejemplo, las evaluaciones de la sostenibilidad de la deuda y los análisis de balance— y concluyó el borrador de las directrices sobre los indicadores de solidez financiera.

    Tras concluir en octubre de 2003 el programa piloto de 12 meses del FMI y el Banco Mundial para evaluar los sistemas de lucha contra el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo, el Directorio decidió que debería incluirse esta actividad en todos los informes del Programa de evaluación del sector financiero y en las evaluaciones de los centros extraterritoriales. El Directorio avaló las 40 + 8 Recomendaciones del GAFI considerándolas la nueva norma ampliada para las evaluaciones de los sistemas de lucha contra el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo.

    El Directorio también examinó el programa de evaluación de los centros extraterritoriales. Hasta la fecha, 41 de las 44 jurisdicciones con las que se puso en contacto el FMI fueron objeto de evaluaciones iniciales.

    Dada la importancia de contar con buenos datos para la supervisión, durante el ejercicio 2004 el Directorio amplió, con vigencia a partir de enero de 2005, las categorías de datos que los países están obligados a notificar al FMI conforme al Artículo VIII, Sección 5, y estableció un marco de procedimientos para cumplir esta obligación.

    El FMI, además de formular herramientas de prevención de crisis, buscó maneras de asegurar una solución más ordenada de las crisis que lleguen a producirse. Gracias a las recomendaciones del FMI, se incrementó el número (a 18 al fin de abril de 2004) de países de mercados emergentes que están incluyendo cláusulas de acción colectiva (CAC) en los bonos soberanos internacionales que se emiten en Nueva York, plaza donde no solían incluirse. Los bonos soberanos que contienen CAC representan más del 70% del volumen total de bonos soberanos emitidos en el segundo semestre de 2003 y principios de 2004.

    Políticas y servicios financieros

    Para atender mejor las necesidades de los países miembros, el FMI realizó una serie de cambios en sus políticas y servicios financieros durante el año y revisó el diseño de varios programas y de las condiciones de política que se espera cumplan los países prestatarios.

    Las líneas de crédito contingente del FMI —instrumento introducido en 1999 para proporcionar una línea de defensa precautoria a los países vulnerables a efectos de contagio aunque sus fundamentos económicos fueran sólidos— caducaron, sin utilizarse, el 30 de noviembre de 2003. Posteriormente el FMI comenzó a analizar la posibilidad de adaptar los acuerdos de carácter precautorio para emplearlos en la prevención de crisis.

    Escolar a la puerta del negocio de sus padres en Aksum. Etiopía, uno de los cinco países de bajo Ingreso que alcanzaron el punto de culminación en el marco de la Iniciativa para los PPME durante el ejercicio 2004.

    El FMI revisó el marco de políticas relacionado con el financiamiento en montos que exceden de los límites normales de acceso a los recursos de la institución (“acceso excepcional”).

    Con base en las recomendaciones de la Oficina de Evaluación Independiente, el FMI introdujo evaluaciones ex post de los programas respaldados por el FMI.

    La Oficina de Evaluación Independiente del FMI publicó dos informes: uno sobre el papel del FMI en las crisis de la cuenta de capital de Brasil, Corea e Indonesia y otro sobre el ajuste fiscal en los programas respaldados por el FMI. En este último informe se llegó a la conclusión de que no hay pruebas que sustenten algunas críticas comunes, sobre todo, que los programas respaldados por el FMI adoptaron un enfoque de “talla única”, fueron inflexibles y provocaron una disminución del gasto social.

    Inversionistas en Manila comprueban los precios de los activos. Filipinas ha incluido en sus bonos soberanos emitidos conforme a la legislación de Nueva York las cláusulas de acción colectiva recomendadas por el FMI para facilitar la resolución de las crisis.

    Respaldo a los países de bajo ingreso

    El principal objetivo que persigue el FMI en su labor con los países de bajo ingreso es promover una reducción profunda y duradera de la pobreza, como se detalla en los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) de las Naciones Unidas. Con la colaboración directa del Banco Mundial, y en el contexto de los marcos de política establecidos en los documentos de estrategia de lucha contra la pobreza, el FMI les brina asesoramiento en política económica, asistencia técnica y préstamos en condiciones concesionarias en el marco del servicio para el crecimiento y la lucha contra la pobreza (SCLP) y donaciones a través de la Iniciativa para los países pobres muy endeudados (PPME).

    Durante el ejercicio, 36 países recibieron desembolsos por un total de DEG 865 millones ($1.300 millones) mediante acuerdos en el marco del SCLP. Se aprobaron 10 nuevos acuerdos de ese tipo, con compromisos de préstamos del FMI que ascienden a un total de DEG 955 millones ($1.400 millones). El 30 de abril de 2004, el SCLP respaldaba programas de ajuste y reforma en 36 países con un total de compromisos de DEG 4.400 millones ($6.400 millones).

    Al 30 de abril de 2004, el FMI había comprometido DEG 1.800 millones ($2.600 millones) en donaciones y había desembolsado DEG 1.200 millones ($1.700 millones) en asistencia a los PPME. Para esa fecha, 27 países habían llegado a su punto de decisión en el marco de la Iniciativa reforzada para los PPME, y Etiopía, Guyana, Nicaragua, Níger y Senegal habían llegado a su punto de culminación, lo que eleva el total a 13 países.

    El FMI y el Banco Mundial colaboraron en el primer informe Global Monitoring Report sobre las políticas y acciones para alcanzar los ODM y resultados conexos, tema que se trató en la reunión de abril de 2004 del Comité para el Desarrollo del FMI y el Banco Mundial.

    En marzo de 2004, el Directorio Ejecutivo del FMI deliberó sobre las ventajas de subvencionar la tasa de cargos para la asistencia de emergencia que se otorga a países que pueden acogerse al SCLP y que fueron afectados por desastres naturales, y solicitó al personal técnico que preparase propuestas específicas al respecto.

    En vista de la preocupación porque muchos países de bajo ingreso no podrán alcanzar los ODM sin una mayor asistencia externa, los funcionarios técnicos del FMI y el Banco Mundial propusieron un marco de sostenibílidad de la deuda para orientar las decisiones sobre obtención de préstamos de esos países y las decisiones de concesión de préstamos y distribución de donaciones de los acreedores y donantes oficiales.

    Para mejorar la previsibilidad y la eficacia de la ayuda, el FMI está trabajando en la armonización de donantes con el Comité de Asistencia para el Desarrollo de la OCDE y los bancos multilaterales de desarrollo.

    Crédito ordinario y concesionario (desembolso)

    (Miles de millones de DEG; ejercicio financiero)

    Crédito del FMI pendiente de reembolso 1

    (Miles de millones de DEG; fin del ejercicio)

    1 Excluido el crédito concesionario.

    Comercio exterior

    Pocos meses después de que se estancaran en Cancún las negociaciones comerciales de la Ronda de Doha en septiembre de 2003, el Director Gerente del FMI y el Presidente del Banco Mundial enviaron una carta a los jefes de Estado y de gobierno y a los ministros de Hacienda y Comercio subrayando la importancia de concluir con éxito la Ronda y, sobre todo, de liberalizar el comercio de productos agropecuarios y la necesidad de una mayor flexibilidad al aplicar las regulaciones comerciales que los países pobres pueden no estar en condiciones de cumplir.

    En abril de 2004 el Directorio aprobó una nueva política de financiamiento, el Mecanismo de Integración Comercial, conforme al cual el FMI ayudará a los países que padecen una insuficiencia temporal en la balanza de pagos debido a las medidas de liberalización del comercio exterior adoptadas en otros países.

    El FMI también proporcionó asistencia técnica a varios países en relación con la reforma de las aduanas, los impuestos y los aranceles; colaboró con otros organismos y donantes en el Marco integrado para la asistencia técnica relacionada con el comercio exterior, a fin de ayudar a incorporar las reformas del comercio exterior en las estrategias nacionales de reducción de la pobreza; identificó riesgos potenciales y ayudó a las autoridades a entender las ventajas de la integración internacional, y estudió el impacto de las reformas del comercio exterior en los países.

    Asistencia técnica y capacitación

    El FMI ofrece asistencia técnica y capacitación a los funcionarios de los países miembros en la sede en Washington y en centros regionales.

    El monto de asistencia técnica que brindó el FMI aumentó de 356 años-persona en el ejercicio 2003 a 367 en el ejercicio 2004. África subsahariana siguió siendo la principal región beneficiaría, pero la asistencia técnica aumentó en la región de Asia y el Pacífico, en parte debido a la que recibieron países en etapa de posguerra como Camboya y Timor-Leste, y a la mayor asistencia que se proporcionó a China, Indonesia y Mongolia. Varios países de Europa central y oriental recibieron asistencia técnica relacionada con su preparación para ingresar en la Unión Europea el 1 de mayo de 2004.

    En mayo de 2003 el FMI inauguró su segundo Centro Regional de Asistencia Técnica en África: el AFRITAC occidental, con sede en Bamako, Malí, que atiende a Benin, Burkina Faso, Cote d’Ivoire, Guinea, Guinea-Bissau, Malí, Mauritania, Níger, Senegal y Togo.

    El financiamiento externo representó el 29% de la asistencia total del FMI en el ejercicio 2004.

    Estructura de gobierno, cooperación y transparencia

    En el comunicado del Comité Monetario y Financiero Internacional (CMFI), emitido en las reuniones de abril de 2004 del FMI y el Banco Mundial, se insta a seguir esforzándose por dar más capacidad a los países en desarrollo para que participen en forma más eficaz en el proceso de toma de decisiones del FMI, y se exhorta al Directorio Ejecutivo a que prosiga sus labores en relación con las cuotas, la voz y la representación en el FMI. El Comité para el Desarrollo distribuyó una propuesta de hoja de ruta de procedimientos y pasos a seguir.

    El Directorio también examinó la política de transparencia del FMI. En el ejercicio 2004 se incrementó la publicación de informes de las consultas del Artículo IV: casi tres cuartas partes de los países miembros consintieron en que se publicase por lo menos un informe del país, y se publicaron casi todos los documentos en los que se resumen las medidas de política que los países tienen intenciones de adoptar. Para dar aún más transparencia, el Directorio estableció la política de publicación presunta pero voluntaria de todos los informes sobre el uso de los recursos del FMI y el seguimiento posterior a los programas, así como los informes del Artículo IV.

    Operaciones financieras

    La mejora de las condiciones económicas mundiales y la mayor capacidad de recuperación de muchos mercados emergentes se reflejaron en una menor demanda de financiamiento del FMI.

    Los nuevos compromisos en el marco de los servicios regulares de préstamos del FMI bajaron de DEG 29.400 millones ($42.700 millones) en el ejercicio 2003 a DEG 14.500 millones ($21.100 millones) en el ejercicio 2004. Más del 90% del total de nuevos compromisos correspondió a Argentina y Brasil. Además, el FMI aprobó o aumentó recursos en el marco de acuerdos de derecho de giro a favor de Guatemala, Paraguay, la República Dominicana y Ucrania, en tanto que Burundi recibió DEG 9,6 millones ($13,9 millones) en asistencia de emergencia en etapa de posguerra. (Véanse más arriba datos sobre el financiamiento a países de bajo ingreso).

    El crédito pendiente de reembolso del FMI ascendió a un nivel sin precedentes de DEG 70.000 millones ($101.600 millones) en septiembre de 2003, pero disminuyó a DEG 62.200 millones ($90.300 millones) para el final del ejercicio, o sea, DEG 3.500 millones ($5.100 millones) menos que el nivel registrado un año antes, sobre todo por los cuantiosos reembolsos netos de Brasil y, en menor medida, de Rusia y Turquía.

    La capacidad de compromiso futura del FMI a un año —el monto de recursos procedentes de las cuotas que pueden prestarse en los 12 meses siguientes, que constituye la principal medición de la liquidez o capacidad crediticia del FMI— se redujo del nivel registrado el año anterior de DEG 61.000 millones ($89.000 millones) a DEG 58.000 millones ($84.000 millones) al 30 de abril de 2004, principalmente debido a los voluminosos compromisos con Argentina y Brasil.

    Recursos humanos, organización y administración

    En el ejercicio se produjeron varios cambios en el personal principal. El Director Gerente Horst Köhler renunció en marzo de 2004 para aceptar la nominación a la presidencia de Alemania, cargo al que fue elegido en mayo. Fue sucedido en junio de 2004 por Rodrigo de Rato, quien fue Ministro de Economía y Vicepresidente del Gobierno para Asuntos Económicos de España durante 2000-04. El Subdirector Gerente Eduardo Aninat dejó su puesto en junio de 2003 y el Subdirector Gerente Shigemitsu Sugisaki se jubiló en enero de 2004. El Sr. Aninat fue sucedido por Agustín Carstens, ex Subsecretario de Hacienda y Crédito Público de México, y el Sr. Sugisaki por Takatoshi Kato, quien ha ocupado importantes puestos en el gobierno, el sector empresarial y el ámbito académico en Japón. Raghuram G. Rajan, Profesor de Finanzas de la Universidad de Chicago, sucedió a Kenneth Rogoff en el cargo de Consejero Económico y Director del Departamento de Estudios en octubre de 2003.

    Hubo asimismo algunos cambios en los departamentos. Se disolvió el Departamento de Europa II, creado en 1992 para trabajar con los 15 países de la ex Unión Soviética, y las funciones relativas a esos países fueron transferidas en parte al Departamento de Europa y en parte al Departamento del Oriente Medio y Asia Central. Asimismo, se reorganizó el Departamento de África para imprimirle mayor eficacia.

    Los gastos administrativos netos del FMI en el ejercicio 2004 ascendieron a $747,6 millones, lo que representa un incremento de 3,8% con respecto al año pasado. Fue el incremento más bajo desde el ejercicio 1997, y el nivel de gastos se mantuvo muy por debajo del presupuestado. Los aumentos de eficiencia, los costos de personal y viajes inferiores a los proyectados y un volumen de reembolsos superior al previsto contribuyeron a la disminución de los gastos netos, además de que no se utilizaron los fondos para contingencias. El FMI siguió modernizando sus procedimientos internos de presupuesto.

    Horst Kóhler, ex Director Gerente del FMI, en una visita a Madagascar en julio de 2003. El Sr. Kóhler renunció a su cargo en marzo de 2004 para aceptar la nominación a la presidencia de Alemania.

    Nuevos compromisos conforme al SCLP1

    (Millones de DEG; ejercicio financiero)

    1 Incluye los aumentos menos la disminución aprobada.

    Reducción de la deuda de los PPME1

    (Miles de millones de dólares de EE.UU.; en 2003, valor presente neto)

    1 Los 27 países que, al 30 de abril de 2004, han alcanzado el punto de decisión.

    Mensaje del Director Gerente

    Aunque sea mi firma la que aparece en la presente edición del Informe Anual, en el último ejercicio el FMI desarrolló sus actividades bajo la dirección de Horst Köhler, que ocupó el cargo de Director Gerente y Presidente del Directorio Ejecutivo desde mayo de 2000 hasta marzo de 2004, y de la Primera Subdirectora Gerente, Anne O. Krueger, que actuó como Directora Gerente Interina hasta el mes de junio pasado en que asumí la dirección del FMI. Suyo es, pues, el mérito por haber liderado la labor de la institución a lo largo del año.

    El inicio de mi mandato coincide con el 60° aniversario del FMI y del Banco Mundial. He estado reflexionando sobre los logros del FMI en el pasado y las enseñanzas que se pueden extraer de su experiencia, y también he pensado en su futuro. Volviendo la vista atrás o mirando hacia delante, creo que el FMI está llamado, sobre todo, a fomentar la estabilidad económica y financiera y a mejorar las perspectivas de crecimiento económico sostenido en todo el mundo. Esta es la principal misión que tiene encomendada la institución, tan pertinente para los desafíos que enfrentan los países en los albores del siglo XXI, como lo fue al término de la segunda guerra mundial.

    Ahora bien, lo que hay que hacer para fomentar esa estabilidad económica y financiera ha cambiado notablemente desde 1944, debido a la evolución de los acontecimientos a escala mundial. En los últimos años, el FMI ha adaptado muchos de sus instrumentos y ha creado otros nuevos —en materia de supervisión, préstamos y asistencia técnica— para reforzar su labor en lo que respecta a la prevención y la resolución de crisis y para potenciar su contribución a la reducción de la pobreza en los países de bajo ingreso.

    Creo que estas iniciativas siguieron dando fruto en el ejercicio 2004. La recuperación de la economía mundial cobró impulso y se expandió a un mayor número de países en un contexto de inflación moderada. Varios países de bajo ingreso que han progresado en la lucha contra la inflación, ejerciendo un mejor control de las finanzas y emprendiendo reformas, han registrado mejoras significativas en su desempeño económico, lo que ha redundado en beneficio de los pobres.

    De hecho, África ha registrado las tasas de crecimiento económico más altas desde mediados de los años noventa. El sistema financiero internacional sigue dando muestras de una notable capacidad de resistencia tras las conmociones de los últimos años —entre otras, las fuertes caídas de las cotizaciones bursátiles, los atentados terroristas del 11 de septiembre y la guerra de Iraq— y estoy convencido de que ello se debió, en parte, al mayor número de salvaguardias y a las mejoras introducidas en las políticas económicas en los diez últimos años.

    Durante este último ejercicio se han consolidado también muchas iniciativas recientes emprendidas por el FMI. Una de las más importantes ha sido el impulso para fomentar la transparencia de las políticas económicas y de la evolución de la economía. A lo largo del año, el FMI ha dado a conocer más y mejor información que nunca sobre sus actividades y las economías de los países miembros: se publicaron tres cuartas partes de los informes sobre las economías nacionales y casi todos los documentos sobre políticas. Esta mayor transparencia se traduce en una rendición de cuentas más escrupulosa y ayuda a los mercados a evaluar los riesgos con más precisión. En materia de supervisión, hemos seguido realizando chequeos exhaustivos de la salud de los sectores financieros en el marco del Programa de evaluación del sector financiero (PESF) creado en 1999. También hemos perfeccionado algunos de los instrumentos más innovadores —como las evaluaciones de la sostenibilidad de la deuda y los análisis de los balances— para poder evaluar con mayor eficacia los factores de vulnerabilidad y los riesgos que amenazan a los distintos países y regiones.

    Es normal que, en ocasiones, una economía mundial dinámica sufra alguna crisis. En esos casos, el FMI tiene que ayudar a los países afectados brindándoles asesoramiento en materia de políticas y asistencia financiera para mitigar el impacto de las crisis, acortar su duración, reestabilizar la economía y reanudar el crecimiento. A lo largo del ejercicio, el FMI adoptó nuevas medidas encaminadas a mejorar su capacidad para ayudar a resolver las crisis, por ejemplo, promoviendo la inclusión de cláusulas de acción colectiva en las emisiones soberanas de bonos y estableciendo normas más claras para el acceso excepcional a los recursos del Fondo cuando se produce una crisis de la cuenta de capital. Los programas respaldados por el FMI reflejan cada vez más las directrices sobre racionalización de la condicionalidad adoptadas en 2002. Una de las enseñanzas que podemos extraer de la experiencia de los últimos años es que el FMI tiene que decir “no” de manera selectiva a las demandas de los posibles prestatarios, quizá con algo más de determinación y, sobre todo, de forma más previsible que en el pasado. Quizá tengamos que pensar en cómo condicionar más claramente el acceso a los recursos del FMI a los esfuerzos desplegados por el país antes de la crisis, a su respuesta al proceso de supervisión y a la observancia de los códigos y normas financieras internacionales. Las líneas de crédito contingente, que caducaron durante el ejercicio, representaron un paso en esta dirección, y en nuestro programa de trabajo se contempla la posibilidad de adoptar algún otro tipo de mecanismo financiero de carácter precautorio.

    Otro punto de atención del ejercicio 2004 fue el papel del FMI en la lucha contra la pobreza en los países de bajo ingreso. Los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) constituyen una meta muy clara tanto para estos países como para sus socios de la comunidad internacional. El enfoque de los documentos de estrategia de lucha contra la pobreza (DELP), una iniciativa conjunta del FMI y el Banco Mundial, junto con la Iniciativa reforzada para los países pobres muy endeudados (PPME), introducidas ambas en 1999, definen la estrategia básica de las instituciones de Bretton Woods para combatir la pobreza. Creo que es el enfoque correcto y, como pudimos observar durante el pasado ejercicio, ha seguido dando fruto. Con todo, el camino sigue plagado de enormes obstáculos, como se subrayó en la edición de 2004 del informe Global Monitoring Report sobre los progresos logrados por los países en la consecución de los ODM. La conclusión exitosa de la Ronda de Doha de negociaciones comerciales internacionales, iniciada en 2001, si bien es indispensable para todos los países, reviste particular importancia para los países en desarrollo.

    Me enorgullece dirigir una institución con tradiciones tan acrisoladas en su calidad de foro al servicio de la cooperación internacional, capaz de aprender de la investigación y de la experiencia, y dispuesta a adaptar constantemente sus instrumentos para satisfacer las necesidades de un entorno mundial en continua evolución. Estoy convencido de que en el futuro el FMI seguirá manteniendo estos signos distintivos.

    Rodrigo de Rato

    Director Gerente y

    Presidente del Directorio Ejecutivo

    Subdirectores Gerentes

    Al 30 de abril de 2004

    Anne O. Krueger

    Primera Subdirectora Gerente

    Agustín Carstens

    Subdirector Gerente

    Takatoshi Kato

    Subdirector Gerente

    Directorio Ejecutivo

    Al 30 de abril de 2004

    Estados Unidos

    Nancy P. Jacklin

    Meg Lundsager

    Japón

    Ken Yagi

    Michio Kitahara

    Alemania

    Karlheinz Bischofberger

    Gert Meissner

    Armenia, Bosnia y Herzegovina, Bulgaria, Chipre Croacia, Chipre, Georgia, Israel, Macedonia (ex República Yugoslava de). Moldova, Países Bajos, Rumania, Ucrania

    Jeroen Kremers

    Yuriy G. Yakusha

    Costa Rica, El Salvador, España, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Venezuela

    Luis Martí

    Moises Schwartz

    Albania, Grecia, Italia, Malta, Portugal, San Mann Timor-Leste

    Pier Carlo Padoan

    Harilaos Vittas

    Arabia Saudita

    Sulaiman M. Al-Turki

    Abdallah S. Alazzaz

    Brunei Darussalam, Camboya, Fiji, Indonesia, Malasia. Myanmar, Nepal, República Democrática Popular Lao. Singapur, Tailandia. Tonga, Vietnam

    Sri Mulyani Indrawati

    Ismail Alowi

    Angola, Botswana, Burundi, Entrea, Etiopía, Gambia, Kenya, Lesotho, Malawi, Mozambiqu Namibia, Nigeria, Sierra Leona, Sudáfrica. Sudán, Swazilandia, Tanzam Uganda. Zambia

    Ismaila Usman

    Peter J. Ngumbullu

    Federación de Rusia

    Aleksei V. Mozhin

    Andrei Lushin

    Afganistán. Argelia, Ghana, Irán (República Islámica del), Marruecos, Pakistán, Túnez

    Abbas Mirakhor

    Mohammed Daïri

    Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Haiti, Panama. República Dominicana; Suriname, Trinidad y Tabago

    Murilo Portugal

    Roberto Steiner

    Nota: Los nombres de los directores ejecutivos suplentes se indican en bastardillas

    Francia

    Pierre Duquesne

    Sébastien Boitreaud

    Reino Unido

    Tom Scholar

    Martin A. Brooke

    Austria, Belarús, Bélgica, Eslovenia, Hungría, Kazajstán, Luxemburgo, República Checa, República Eslovaca, Turquía

    Willy Kiekens

    Johann Prader

    Antigua y Barbuda, Bahamas, Barbados, Belice, Canadá, Dominica, Granada, Irlanda, Jamaica, Saint Kitts y Nevis, San Vicente y las Granadinas, Santa Lucía.

    Ian E. Bennett

    Charles X. O’Loghlin

    Dinamarca, Estonia, Finlandia, Islandia, Letonia, Lituania, Noruega, Suecia

    Jon A. Solheim

    Benny Andersen

    Australia, Corea, Filipinas, Islas Marshall, Islas Salomón, Kiribati, Micronesia (Estados Federados de), Mongolia, Nueva Zelandia, Palau, Papua Nueva Guinea, Samoa, Seychelles, Vanuatu

    Michael J. Callaghan

    Michael H. Reddell

    Bahrein, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Iraq, Jordania, Kuwait, Líbano, Libia, Maldivas, Omán, Qatar, República Árabe Siria, Yemen

    A. Shakour Shaalan

    Oussama T. Kanaan

    China

    WANG Xiaoyi

    GE Huayong

    Azerbaiyán, Polonia, República Kirguisa, Serbia y Montenegro, Suiza, Tayikistán Turkmenistán, Uzbekistán

    Fritz Zurbrügg

    Wieslaw Szczuka

    Bangladesh, Bhután, India, Sri Lanka

    B.P Misra

    R.A. Jayatissa

    Argentina, Bolivia, Chile, Paraguay, Peru, Uruguay

    Guillermo Le Fort

    Héctor Torres

    Benin, Burkina Faso, Cabo Verde, Camerún, Chad, Comoras, Congo (República del), Congo (República Democrática del), Cote d’Ivoire, Djibouti, Gabón, Guinea, Guinea-Bissau, Guinea Ecuatorial, Madagascar, Malí, Maunricio, Mauritania, Níger, República Centroafricana, Rwanda, Santo Tomé y Príncipe, Senegal, Togo

    Damian Ondo Mañe

    Laurean W. Rutayisire

    Altos funcionarios

    Al 30 de abril de 2004

    Gerd Häusler. Consejero

    Raghuram G. Rajan, Consejero Económico

    Departamentos regionales

    Abdoulaye Bio-Tchané

    Director, Departamento de África

    David Burton

    Director, Departamento de Asia y el Pacífico

    Michael C. Deppler

    Director, Departamento de Europa

    Anoop Singh

    Director, Departamento del Hemisferio Occidental

    Mohsin S. Khan

    Director, Departamento del Oriente Medio y Asia Central1

    Departamentos funcionales y de servicios especiales

    Mark Allen

    Director, Departamento de Elaboración y Examen de Políticas

    Carol S. Carson2

    Directora, Departamento de Estadística

    Raghuram G. Rajan

    Director, Departamento de Estudios

    Teresa M. Ter-Minassian

    Directora, Departamento de Finanzas Públicas

    Gerd Häusler

    Director, Departamento de Mercados Internacionales de Capital

    Stefan Ingves

    Director, Departamento de Sistemas Monetarios y Financieros

    Eduard Brau

    Director, Departamento Financiero

    François P. Gianviti

    Consejero Jurídico, Departamento Jurídico

    Leslie Lipschitz

    Director, Instituto del FMI

    Información y enlace

    Thomas C. Dawson II

    Director, Departamento de Relaciones Externas

    Flemming Larsen

    Director, Oficinas en Europa

    Reinhard Munzberg

    Director y Representante Especial ante las Naciones Unidas, Oficina en las Naciones Unidas

    Hiroyuki Hino

    Director, Oficina Regional para Asia y el Pacífico

    Servicios de apoyo

    Margaret R. Kelly3

    Directora, Departamento de Recursos Humanos

    Shailendra J. Anjaria

    Secretario, Departamento de Secretaría

    Brian C. Stuart

    Director, Departamento de Tecnología y Servicios Generales

    Oficinas

    Alain Coune

    Director, Oficina de Auditoría e Inspección Internas

    Montek Singh Ahluwalia

    Director, Oficina de Evaluación Independiente

    Claire Liuksila

    Directora, Oficina de Gestión de la Asistencia Técnica

    Barry Potter

    Director, Oficina de Presupuesto y Planificación

    Jeanette Morrison

    Jefa, División de Redacción y Publicación

    Carta de remisión a la Junta de Gobernadores

    27 de agosto de 2004

    Estimado señor Presidente:

    De acuerdo con lo dispuesto en el Artículo XII, Sección 7 a), del Convenio Constitutivo del Fondo Monetario Internacional, y en la Sección 10 de sus Estatutos, tengo el honor de presentar a la Junta de Gobernadores el Informe anual del Directorio Ejecutivo correspondiente al ejercicio cerrado el 30 de abril de 2004. De conformidad con la Sección 20 de los Estatutos, se presentan en la sección 8 los presupuestos administrativo y de capital del FMI aprobados por el Directorio Ejecutivo para el ejercicio que se cierra el 30 de abril de 2005. En el apéndice IX se presentan los estados financieros verificados del ejercicio cerrado el 30 de abril de 2004 correspondientes al Departamento General, el Departamento de DEG y las cuentas administradas por el FMI, junto con los informes pertinentes del despacho de auditoría externa.

    Rodrigo de Rato

    Director Gerente y Presidente del Directorio Ejecutivo

    índice

    El ejercicio financiero del FMI comienza el 1 de mayo y termina el 30 de abril.

    La unidad de cuenta del FMI es el DEG; para comodidad del lector se incluye la conversión aproximada en dólares de EE.UU. en el caso de los datos financieros del FMI. Al 30 de abril de 2004, el tipo de cambio dólar de EE.UU./DEG era de $1 = DEG 0,68879 y el tipo de cambio DEG/dólar de EE.UU. era de DEG 1 = $1.45183.

    Al cierre del ejercicio anterior (30 de abril de 2003) los tipos de cambio eran $1 = DEG 0,722589 y DEG 1 = $1,38391.

    En el informe se utilizan los siguientes símbolos:

    – señala que la cifra es cero o menos de la mitad del último dígito indicado, o que no existe la partida,

    - se usa entre años o meses (por ejemplo, 2003-04 o enero-junio) a fin de indicar el total de años o meses comprendidos, incluidos los años o meses mencionados.

    / se emplea entre años o meses (por ejemplo, 2003/04) para indicar un ejercicio fiscal o financiero.

    $ significa dólares de EE.UU., salvo indicación en contrario.

    En algunos casos, el total no coincide con la suma de los componentes debido al redondeo de las cifras.

    En el presente Informe, el término “país” se usa no solo para referirse a entidades territoriales que constituyen un Estado según la acepción de esa palabra en el derecho internacional escrito y consuetudinario, sino también para referirse a entidades territoriales que no son Estados, pero para las cuales se mantienen datos estadísticos en forma separada e independiente.

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